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 Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA

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Zafira
Angel - Poseidón
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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Lun Abr 27, 2009 10:12 pm

Su cerebro estaba trabajando a mil generaciones por segundo… y… “¡Nada!”… Osiris lo llevó a un cuarto que no era ni el suyo, ni el de él… tembló al pensar que sería… “¡El nuestro!”… era una habitación muy amplia, que poseía una cama bastante espaciosa también… el pequeño, no tuvo valor para levantar la mirada hacia el rostro del mayor… inconscientemente busco posibles lugares de escape… al no hallarlos, su objetivos fueron posibles elementos de defensa…

Osiris sonrió al sentir otro temblor… sabía a la perfección que el menor estaría asustado… aunque sabía que si le observaba el rostro, este se mostraría impávido… con sumo cuidado colocó al menor sobre el lecho… le había pedido especialmente a su hermana que decorase la habitación, y para su satisfacción, su trabajo fue excelente… la habitación era iluminada tenuemente por la chimenea… que además hacía bastante agradable el ambiente… por lo menos para él, pues sabía que para el más joven aún estaba frío… las sabanas del lecho eras de una de las sedas más finas de la región… toda la habitación olía a flores, aunque ni con ese suave aroma, el menor lograba serenarse…

“¡Ningún sonido… no debo hacer, ningún sonido!”… pensaba el menor, viendo a Osiris que no apartaba la vista de sus ojos, no lo hizo cuando cuidadosamente fue despojándolo de sus botas… y de sus medias, ni cuando, acercándolo hacia su cuerpo, comenzó a quitarle sus abrigos, para continuar con su camisa… jamás apartó la mirada… y Shun tampoco lo hacía… acarició la piel que quedaba al descubierto luego de arrojar la camisa al suelo… se sonrió al ver que a pesar de que en sus mejillas un leve sonrojo delataba su vergüenza, sus ojos siguieron enfrentándolo sin miedo…

Tomándolo por la cintura, le obligo a bajar de la cama… fue cuando Shun notó que el piso parecía tener una alfombra… era suave, el mayor lo colocó frente a un espejo… el peli verde se miró en él… mientras que Osiris se alejaba, solo por unos instantes de él, para luego volver con lo que parecía una larga camisa negra, la cual colocó a Shun… esto descolocó al pequeño, más no hizo notar su desconcierto… la mano del mayor acarició el cuello desnudo del menor… y acercándose a su oído…

¡Ahora eres un príncipe de Averno! – lo cargó nuevamente en brazos, lo depositó en el lecho… lo tapó… y sin más se alejo, sacó algo de un baúl… parecía una frazada, la coloco en el suelo, justo a los pies de la cama y se acostó ahí…

Shun tardó en salir de su asombro… cuando lo hubo hecho, se acercó a la orilla de la cama, miró al mayor, que también lo miró…

¿Qué haces? – Shun no se o podía creer… “¿Acaso piensa dormir en el suelo?”…

¡Me temo que si comparto tu lecho, seré incapaz de cumplir mi promesa!... ¡Mejor duerme!...

---

Había pasado un largo rato… y la verdad, tenía frío… se imaginó que el mayor… estando en el suelo, también tendría frío… se sentó en la cama y se acercó a la orilla de esta nuevamente… Osiris estaba dormido… lo pensó un poco… y luego hizo lo lógico… se levantó de la cama, agarró una cobija que se hallaba sobre un diván… y cuidadosamente tapó al mayor… cuando lo vio ahí dormido, no pudo evitar aceptar que era impresionantemente imponente, aún dormido… quiso acariciar sus cabellos, pero el viaje de su mano fue interceptada por la del mayor, quien en un ágil movimiento lo colocó boca arriba en el suelo, con el otro sobre si… se asustó por eso, y más al ver la expresión de enfado del oji jade, quien al verlo pareció relajarse…

¡No vuelvas a hacer eso! – Osiris nota la impresión causada en su niño - ¡Perdona… uno aprende en el campo de batalla, que quien se acerca sigiloso por la noche… suele querer matarte!

¡Hacía frío! – fueron las únicas palabras que Shun logró decir… la mirada penetrante del mayor lo intimidaba… además que la posición en la que se encontraba lo hacía sentir en desventaja… - ¿Me dejas… levantar? – preguntó al fin, notando como el mayor no apartaba la vista de su cuello…

El peli oscuro carga nuevamente al más joven en sus brazos… con cuidado lo coloca en el lecho… más esta vez no pudo simplemente marcharse… “esa mirada… su olor”…. Sin querer sus manos rozaron su piel al acostarlo… es más, una de sus manos impetuosamente acaricio una de aquellas piernas subiendo ligeramente la camisa hacia arriba, pero solo un poco…

¡Buenas noches! – dijo Shun tímidamente… le ponía nervioso esa forma de ser mirado… Osiris sonrió, y Shun vio en aquella expresión a su antiguo prometido, por lo que su corazón se encogió y sintió un deseo de empujarlo y llorar, así que apartó la mirada, por primera vez en toda la noche… el mayor volvió a fijar su atención en aquel níveo cuello, sintió enfado, y no pudo contener un reclamo que hacía horas quería hacer…

¡Te ordene…! – susurró el oji jade - ¡Que nunca… te quitaras… el medallón!...

¡¿Ehhh?!...

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“¡Lo sabía!”… ¡Hades! – Shun se había alejado del mayor, moviéndose al extremo de la cama que estaba más alejada de él… lo miró con disgusto… “¿A qué estas jugando?”… el peli verde se sentía confundido… luego de escuchar aquel reclamo, el peli oscuro simplemente de quedó estático, ni siquiera le volteaba a ver…

Shun se bajo de la cama cuidadosamente, eso si pareció llamar la atención de… Hades… lentamente también se fue levantando de la cama… aún sin decir alguna palabra, Shun volvió a repasar rápidamente el lugar, se sentía molesto… y más por ese incómodo silencio… por lo que quiso salir inmediatamente de ahí.

Hades no hizo nada cuando el menor se dirigió hacia las puertas… sonrió al ver que intentaba abrirlas…

¡Creo que para salir… necesitas esto! – Hades al fin hablaba, mientras le enseñaba al menor una llave…

¡¿Qué significa todo esto Hades?! – el menor hablaba seriamente, y miraba muy soberbio al mayor… temblaba por dentro… pues aquella mirada que exhibía Hades… a aquella mirada él había aprendido a respetarla… - ¿Por qué me ocultaste que eras tú?... ¿Acaso estabas jugando conmigo? – mientras hablaba, su ojos buscaban desesperados aquello que encajaba con su plan B… algo con qué defenderse…

¡No podrás salir de aquí… ahora me perteneces… como siempre debió ser! – Hades se iba aproximando un poco más al peli verde - ¡Además… jamás te mentí… Osiris es mi nombre… es como se dice Hades en la lengua natal de Averno!

¡Cállate!... ¡Me dijiste que eras primo de Hades! – Shun soltó aquello con enfado… lo que más le molestaba era el hecho, de que lo único que le hizo dudar de sus conjeturas era, que incluso Pandora, su hermana, y Ares, su padre… le seguían el juego… - ¿Por qué pasar por la farsa del compromiso… por qué simplemente no me dijiste quien eras?
¿Y me hubieras aceptado? – habló sarcástico el mayor… el menor guardó silencio - ¡Debo admitir que esa era mi primera idea… cuando volví del infierno… quería ir a reclamar mis derechos sobre ti… pero ahí me enteré de que intentaron matar a mi padre… y que el culpable, era el tuyo… por lo que cambié de opinión!...

Hades intentó sujetar a Shun, más el pequeño era muy ágil y se le escabullo de las manos… el mayor sonrió por esto… al final… era una habitación grande, y ellos tenían toda la noche para arreglarse… Shun se dirigió a sus ropas… era una suerte que la espada fuera parte de la indumentaria… Hades lo miró soberbio…

¡Tú, estas muerto! – dijo el más joven apuntándole con la punta de la espada.

¡Es cierto!... ¡Yo morí… cometí el error de dejarme atrapar por mi enemigo… pero descuida mi Tormentosa Calamidad… Diogo se encargo de hacerme sentir en carne propia el pago por ese descuido!

¿Diogo?... ¿Qué tiene que ver él con todo esto? – Shun temió a la respuesta… - ¡El no participó en esa batalla!

¡Tienes razón… fue ahí sólo para capturarme… el muy cobarde, ni siquiera se enfrentó a mi en igualdad de condiciones… usó a tres de sus compinches para desarmarme… pero te aseguro, pequeño…! – Hades hablaba sarcásticamente… no apartaba los ojos de Shun, quien no disimulaba su temor - ¡El gozó con cada azote que me dio… restregándome en la cara, que tú le pertenecerías… que no me amabas… y que sentirías alivio, al librarte de mí!... ¡Pero eso no le bastó… cuando ya no tenía fuerzas para seguir azotándome empuño mi propia espada, y la incrustó en mi cuerpo! – Shun se sorprendía por aquellas palabras… más cuando Hades se arrancó la camisa que llevaba puesta, señalando una cicatriz, que Shun no había notado antes, justo en el costado del pecho izquierdo - ¡Pero no morí… por lo que me encerró en una fría mazmorra, esperando que muriera, ya sea por enfermedad o por inanición!

Shun miraba conmocionado la cicatriz del mayor… unas molestas lágrimas salieron de sus ojos al notar que el mismo, tuvo el arma que casi matara a Hades entre sus manos… y que además, la sangre que ella portaba… si era la de su prometido.

¡Dos años y medio, fueron los que morí en aquel infierno… aunque no estuve solo… jajajaja siempre me visitaba tu cuñada… para informarme de la feliz pareja que eran… debo admitir… que a eso le debo la vida… ella lo único que hacía era avivar mis deseos de vivir, para vengarme!... ¡Y también le debo a Diogo haber huido! – Shun miró impactado al mayor… quien no se le acercaba, simplemente le observaba frío… como rememorando todos aquellos tormentos que viviera - ¡Pues fue su descripción del sabor de tus labios, lo que me motivaron a sacar fuerzas para salir de ahí… porque me di cuenta… que no mentía!... ¡Porque así los recordaba yo!

Shun bajo el arma y la soltó… su respiración empezaba a agitarse… sin poder seguir manteniendo el peso de su cuerpo, se desplomó al suelo… comenzando a llorar… Hades se le acercó pero se quedó justo frente a él… no decía, ni hacía nada… Shun se abrazó a la cintura del mayor… temía preguntar lo que lo atormentaba… pero el no hacerlo, lo atormentaría más…

¡Entonces…! – dijo en un susurro, mientras sus ojos se dirigían a los del mayor - ¡Te acercaste a mi… por venganza!

¡Sí!

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Lun Abr 27, 2009 10:13 pm

“¡No has cambiado en nada Hades!”… Shun había permanecido en silencio luego de escuchar aquella respuesta afirmativa… su corazón simplemente dejó sus desesperados latidos, y estos se fueron acompasando… se levanto mirando amigablemente al mayor… que no supo leer aquellos ojos… el peli verde, abrazó al mayor, rodeando el cuello de este con sus brazos… Hades estaba por dejarse llevar cuando…

¡Uhhhh! – Hades apenas y pudo mantenerse en pie, el menor le había propinado un fuerte golpe en la entrepierna… más eso no era nada para él… y ya sintiéndose realmente molesto, siguió con la mirada al joven que con llave en mano… “¿En qué momento me la quitó?”… se dirigía veloz hacia las puertas…

Cuando hubo metido la llave y se disponía a abrir la puerta… una mano, apoyándose sobre la misma, hizo fuerza para que no lo consiguiera… sintió la respiración, un tanto agitada, del mayor en su cuello…

¡Cuando te vi con él, a orillas de ese río juré que no me detendría hasta hacerle pagar su osadía… y hasta que tú…! – Hades no continuó hablando… sentía tensión en el más joven… incluso se arriesgaba a asegurar que era desprecio… esa actitud tan fría, le disgustó… tomo del brazo a Shun e inmediatamente lo lleva hasta el lecho, donde prácticamente lo avienta - ¡Hasta que tú tomes el lugar que te corresponde a mi lado… ¡Me encargaré de borrar cada uno de sus besos!!

¡Suéltame!... – Shun forcejeaba con el mayor… ya no quería estar con él… - ¡Te odio… me das asco! – sus palabras detuvieron el avance de los besos de Hades, quien miró esos ojos que se apartaron de los suyos…

“¡Es mentira… se que me ama!”… el peli oscuro apretó el agarre, el menor simplemente no hizo ningún gesto, ni de dolor ni de disgusto… de hecho, miraba ido hacia un costado… eso desesperó al mayor… “¿Qué hice mal?”… y entonces cayó en cuenta… “¡Te acercaste a mi… por venganza!”…

¡Los celos me volvían loco… todos esos años en que estuve encarcelado… por que en el tiempo en que estuve a tu lado… no hice lo suficiente para que tú me amaras! – Hades susurró al oído del menor… Shun lo escuchaba atento, aunque no demostró ningún interés en sus palabras - ¡Cuando te tuve a mi merced… ni siquiera pude saciar mis deseos de ti, como había planeado… porque deseaba que te entregaras a mí! – lentamente el menor dirigió su mirada al rostro del mayor, el cual se mostraba sumamente abatido - ¡Quise que te enamoraras de Osiris… pues con él no existiría, el fantasma de Ikki… creí que lo había logrado, cuando la noche pasada, me besaste con el mismo deseo con que yo lo hacía!... ¡y… cuando… me llamaste a mí, y no a Osiris… yo fui tan…! – Hades no pudo terminar de hablar, con una de sus manos, que se había logrado librar del, ya débil, agarre del mayor, Shun se la coloca sobre sus labios… ya no quería escuchar explicaciones… su mirada aún era fría… Hades acarició ese rostro, delineó aquellos labios… sonrió dulcemente al entender… - ¡Te amo tanto… que duele!

Un asomo de sonrisa iluminó la faz del menor, quien acarició el rostro del mayor… con su mano derecha, la cual el mayor tomó… primero beso la palma, donde se hallaba la herida, luego el dorso… y continuó besando cada dedito de aquella mano, la otra mano del Shun, se dirigió al hombro del peli oscuro acariciando delicadamente la piel… Hades tomo a Shun por la cintura y le instó a acomodarse sobre el lecho, luego acercándose a ese bello rostro…

¡Abre la boca! – una sonrisa fue la respuesta a esa orden… lentamente esa boquita se fue abriendo, Hades se aproximó y juguetonamente comenzó a introducir su lengua en la pequeña cabida, rápidamente aquel juego se convirtió en beso… uno fogoso, lleno de pasión y deseo… dejó sus labios para besar su cuello, mientras una de sus manos acariciaba las piernas del más joven, que comenzó a gemir bajito…

Ummm… ¡Hades!...

Ese sonido lo excitaba más… cuidadosamente fue despojándolo de sus prendas… a la par que él mismo se deshacía de las suyas… al sentir la tibia piel bajo suyo no pudo contener también sus gemidos… sus labios se posaron sobre los del menor nuevamente, luego descendió por su cuello, hasta llegar a su pecho, donde lamía cada tetilla con devoción… esto provocaba suspiros y jadeos en el más joven quien enredaba una de sus manos en el cabello del mayor, mientras que la otra la utilizaba para agarrar con fuerza las fundas de las almohadas… el mayor siguió su camino de descenso… beso su vientre, lamió el pequeño ombligo, mientras que sus manos, un poco más abajo, acaricias aquellas piernas… las que, luego de acomodarse , recorrió con su lengua…

Shun respiraba con dificultad… donde habían quedado todas las enseñanzas de sus maestros, a ellos pareció olvidárseles el detalle de la noche de bodas… sólo le habían dicho que debía aprender a manipular a su esposo, si este era el dominante en la relación… eso podría funcionar con Diogo… pero con Hades era distinto… él lo estaba enloqueciendo, su piel quemaba como nieve, pues sentía que era fría… sus manos expertas sabían exactamente donde tocar, y su boca… “¡Por los Dioses, yo no sabía que eso se podía hacer con la boca!”…

¡Ahhhh… ummmmm! – Shun ya no podía reprimir sus gemidos… y menos cuando sintió como su miembro era engullido por el mayor… su cuerpo era recorrido por una corriente sumamente placentera que hacía que el mismo se arqueara, se sostenía fuertemente con ambas manos de las sabanas… Hades mantenía separadas las piernas del más joven con sus manos, mientras se dedicaba a succionar una y otra vez el miembro de su ahora esposo… - ¡ya… ¡Hades!!...

El peli verde se sentía avergonzado por lo que acababa de suceder… esto divirtió al mayor quien lentamente agarró la pequeña mano de su niño, y volvió a besarla, lamió sus dedos como si de un manjar se trataran… cuando se acomodó sobre ese cuerpo, lo besó demandante, Shun se dejaba hacer sin oponer resistencia alguna… entre besos, Hades fue introduciendo en la boca de ambos tres de sus dedos… lentamente dejó de besar al menor, y se acaloró aún más al ver como esa boquita y en especial esa lengua lamían los dedos de su mano… apartó con cuidado la mano, y continuó besándolo en los labios…

¡Solo… relájate! – susurró el mayor, cuando cuidadosamente iba introduciendo uno de sus dedos en la entrada del menor… Shun se arqueó por este contacto, más su gemido fue callado por los labios de Hades…

¡Duele…! – fue lo único que dejó escapar el oji esmeralda cuando el tercer dedo invadía su entrada… intentó relajarse… aunque los latidos de su corazón no se lo permitían… estaba asustado…

¡Confía en mi! – susurró Hades, al momento justo en que se acomodaba entre las piernas del peli verde… Shun se sostuvo de sus hombros… buscó sus labios, los que encontró dispuestos a seguir besándolo… contuvo el gemido de dolor con ese beso… al tiempo que enterraba sus uñas en la espalda del peli oscuro, y unas lágrimas le hacían notar a Hades, que esa parte no le era muy agradable…

¡Hades…! Ahhhyyy – se quejo bajito el pequeño príncipe…

Cuando Hades sintió que ya era tiempo, pues había hecho acopio de todo su autocontrol para no dejarse llevar… comenzó con el vaivén… al principio, era molesto y doloroso… mas con cada envestida… esa sensación desaparecía…

Comprendió al fin eso de dejarse llevar… Hades lo guiaba con cada caricia, cada beso, y cada envestida… lo guiaba al más absoluto placer… se sentía amado… y más al escucharlo de los propios labios de su esposo, quien le susurraba a su oído un… “¡Te amo!”… el agradecía esas palabras con dulces besos y tiernas caricias… cuando el mayor se sentó sobre la cama, llevándoselo con él… aprovecho la cómoda posición para acariciar su rostro al tiempo que lo besaba, no solo en los labios, sino también en el cuello, y en el pecho… Hades parecía estar disfrutando mucho de esos mimos, más su resistencia estaba en el límite… al igual que la de Shun…

Hades lo colocó nuevamente boca arriba sobre el lecho… mientras sus envestidas se volvían cada vez más fuertes, sus gemidos también subieron de tono… Shun ya no pudo resistirlo más… se vino entre los cuerpos de ambos… mientas que Hades, asaltaba sus labios al momento de correrse en su interior…

Shun temblaba descontroladamente… Hades salió de su interior con cuidado… se acostó a su lado, y tomándolo de la cintura lo aproximó a su cuerpo… el menor se acurruco entre esos brazo, mientras que el mayor los tapaba a ambos… cuando sintió que el cansancio estaba por dejarlo sin la compañía consiente de su pequeño, no pudo evitar ordenar, con una pícara sonrisa…

¡Dime que me amas! – Shun sonrió… besó el sudoroso pecho del mayor…

¡Te amo! – susurró… poco después de que Shun se dejara vencer por el sueño también lo hizo Hades… aunque el agarre de su abrazó jamás cedió ni siquiera un poco durante toda la noche…

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¡Me pregunto si Hades cumplirá su promesa! – Poseidón miraba en dirección al castillo, sonrió con picardía por la idea…

¡Hades es mi hermano… y lo conozco bien… él ya debe ser suyo! – dijo la joven casi dormida entre los brazos de su padre…

¡Lo que yo me pregunto… es si es que fue con Hades o con Osiris con quien estuvo mi pequeño! – comentó Afrodita observando como su propio prometido se iba acercando…

¡Por que conozco a mi hijo… te digo, sobrino… que mañana será a Hades a quien escuches nombrar por aquellos jóvenes labios! – el mayor cargaba a su hija y se dirigía al castillo… Afrodita miró a su hermano y ambos sonrieron divertidos… más Radamanthys vino a acabar con ese momento, al decir…

¡Es hora de dormir!

¡Cuñado… eres un aguafiestas! – Poseidón dejaba a los prometidos solos… Afrodita sonrió por el comentario de su hermano… se acurrucó entre los brazos del oji dorado…

¡Yo si tengo sueño!... ¡Me acompañas!

¡Claro mi primavera!...

¿Y tú que crees que haya pasado? – dijo al fin, muerto de la curiosidad, el menor mirando de reojo al rubio… quien mirándolo serio acotó…

¡Todo!

---

“¡Solo espero que mi pequeño este bien!”… Shaka se dirigía también a su cuarto… en el camino… Saga lo esperaba, se puso nervioso por este hecho…

¡Quiero hacer un trato contigo! – dijo el peli azul, mirándolo serio…

¿Cuál? – preguntó aún nervioso el rubio…

¡Si en los enfrentamientos de este día te venzo… aceptarás ser mi esposo! – dijo y, a Shaka esa actitud le dio gracia…

¡No hace falta que me venzas… acepto!

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Mar Abr 28, 2009 2:24 pm

Capítulo 12º: Una Noche Apasionada

“¿Qué fue lo que pasó?”… uhmmm… “¡Se siente cálido!”… pesadamente abre sus ojos… siente el tibio cuerpo bajo el, sonríe al comprender todo… un sonrojo generalizado inunda su rostro… quiere, y no quiere mirar hacia arriba… una caricia en su espalda le hace estremecer…

¡Buen día!... – susurra Hades besando los verdes cabellos del menor… - ¿Te sientes bien?...

¡Si! – susurró bajito al momento de levantar la mirada hacia el mayor, a Hades le encantó esa imagen, tanto… - ¡Deja de mirarme así!

Jajajaja… ¡Definitivamente esa cara de angelito que tienes no combina para nada con tu carácter! – Hades coloca al menor boca arriba en la cama, y se pone encima… - ¡Tendrás que acostumbrarte a mis miradas… soy tu esposo!

Shun miró al mayor… se veía muy seguro de sus palabras… entonces lo miró con toda la frialdad que era capaz de demostrar… Hades le devolvió la misma mirada… ambos eran semejantes… y al mismo tiempo diferentes… la del menor, muy en el fondo poseía un asomo de temor, mientras que la del mayor, no parecía conocer el miedo…

Shun acarició el rostro de Hades, al hacerlo consiguió que este sonriera… a lo que el menor sonrió… “¡Te amo tanto… que duele!”…

¡Te amo! – susurró el peli verde mientras rodea el cuello del mayor, con sus brazos para atraerlo más a él… - ¡Tengo hambre… sabes!

Hades besó apasionadamente los labios de su esposo, al momento en que lo carga en brazos y lo lleva hacia el cuarto de baño… alguien ya se había encargado de preparar el agua tibia dentro de una tina… el peli oscuro metió primero al menor al agua y mientras este se divertía observándole, el oji jade también se introdujo lentamente.

Fueron largos minutos de apasionados besos y caricias… Hades simplemente no se sentía satisfecho de Shun, y entre susurros se lo hacía saber, aquel comentario sacaba acalorados sonrojos en la faz del menor, quien mostrando una mirada, que definitivamente a Hades le gustaba más, seducía e instaba al mayor a continuar…

Una vez bañados, ambos se vistieron para las festividades que correspondían a ese día… el peli oscuro no pudo contener los deseos de vestir el mismo a su pequeño… esto pareció disgustar un poco al menor… pero al final, no tuvo más remedio que dejarse hacer por Hades, pues era eso, o el volverlo a hacer en ese mismo instante, según la clara afirmación del mayor. Cuando iban de salida… Shun se quedó pensando un momento… Hades se volteó a verlo, se sorprendió al notar al más joven por demás serio…

¡Hades!... ¡no… ¡Osiris!! – Shun se acercó a su esposo y le acarició el rostro… - ¡Ante todos serás Osiris… por lo menos hasta que hable con mi padre… ¿Si?!

¡No deseas que sepan que sabes quien soy! – dijo el mayor a su niño… - ¿Por qué?

¡Compláceme Hades!... ¡Temo la reacción de mi padre, si se llega a enterar de que estas vivo! – Shun se perdió en sus pensamientos por un segundo… la verdad a lo que temía era a la reacción de Diogo… este le había demostrado ser capaz de cualquier cosa… y su padre, estaba con él… además había algo más… que según le oyó decir a Shaka en aquella tienda, piensa su padre… “No… mejor que siga pensando que me case con otro… si se entera que es Hades querrá venganza”… - ¿Y bien?

¡Creo que es lo mejor… ante todos en mi reino, tú aun piensas en mi como Osiris… excepto mi padre… él sabrá la verdad!... – Shun asintió a las palabras de Hades… se acurrucó en sus brazos… - ¡Vamos!

¡Si!

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Los enfrentamientos habían sido feroces… de cada bloque iban quedando sólo los mejores guerreros… y para sorpresa de Hades y de Shun, quienes alcanzaron la final no eran otros, más que Milo y Aiacos… Shun no dejo de apoyar a su guerrero desde que empezó el combate, hasta que terminó… Milo era realmente bueno… según lo dicho por el propio príncipe, el escorpión, como de le decían al peli azul, provenía de un largo linaje de buenos espadachines en Atlantis… de hecho, su familia era fiel servidora de quienes, incluso en esos días, ellos profesaban eran los únicos verdaderos reyes de Atlantis… La familia Poseidón… Aiacos por su parte, provenía también de una familia guerrera, entrenado por su padre y abuelo, no había nadie en Averno que pudiera contra su espada, bueno quizás solo Hades, pero hasta él había dicho que tal vez su posición de príncipe le había dado la victoria frente a su guerrero, pues se sabía que este al igual que sus demás caballeros, le tenían un respeto sin precedentes a la familia real…

Pandora consideró justo, un empate… el estado de cansancio de ambos jóvenes… y el que sus espadas simplemente se hayan quebrado ayudó… aunque en sus miradas, el combate seguía… un empate era por demás humillante… aunque eso también lo solucionó la princesa al decir…

¡De su unión saldrán realmente… guerreros invencibles jijiji! – apenados como se sintieron al escuchar esas palabras… lo último que les quedó fueron deseos de seguir en ese lugar para seguir siendo victimas de pícaras miradas del público…

Shun no podía parar de reír… su cuñada era realmente muy astuta… igual que su suegro y… Hades… quien al verlo tan complacido con la batalla le rodeó entre sus brazos… y besó su cuello… cosa que consiguió pintarle al menor un notorio sonrojo… y sacar del público varios suspiros de emoción.

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¿Ummm?… ¡no entiendo!…. ¿Por qué le dijiste que sí Shaka? – Mu preguntaba a su amigo, mientras se dirigían al salón… - ¡Te dio una buena salida de este compromiso!

¡No soy idiota Mu… no sólo hubiera terminado casándome con él… además, me habría humillado perder en su contra! – Shaka suspiraba al soltar esas palabras - ¡Lo vi luchar contra Krishna… me hubiera vencido con mucha facilidad… es muy bueno!

¿O sea?...

¡O sea que ya está decidido… además, no me pienso alejar de Shun… y para eso, me tengo que casar! – Shaka dio por terminado el diálogo… en el salón estaban todos… se mostro lo más seguro que podía… sus compañeros también estaban listos…

El sabio Rey había dispuesto que era una tontería esperar más para concretar la unión de los guerreros de ambos bandos… si ya todos habían aceptado el compromiso… lo lógico, según las palabras del mayor, era que se casasen ya… y así justamente lo iban a hacer…

La ceremonia no fue muy diferente a la de los príncipes… la mayor diferencia radicaba en el hecho de que no era necesario el pacto de sangre… por lo demás, fue exactamente igual… las celebraciones se extendieron por toda Giudecca, lo más importante para el pueblo era, que las cadenas que ataban al joven príncipe Shun a Averno eran cada vez más fuertes…

Shun no se había apartado de los protectores brazos de su esposo… nadie podía dejar de ver, que su sonrisa era legítima, e irradiaba felicidad… esa novedad hacía que las celebraciones aumentasen aún más… los príncipes se alejaron de todo el bullicio y fueron a caminar a Eliseo… se sentaron en ese hermoso paraíso de flores… Shun se imaginaba que noche les esperaría a sus amigos… con la simple idea, se sonrojó de sobremanera… Hades supuso que pensamientos avergonzaban a su pequeño… los mismos que él tenía, pero no pensando en lo que harían sus guerreros, sino más bien… en lo qué deseaba él hacerle a su joven esposo, en ese preciso momento…

¡No! – susurró el menor con una sonrisa - ¡Ahora solo deseo quedarme aquí… y que me abraces!

¡Pues… tus deseos son la motivación de mi existencia! – murmuró Hades a su oído también… - ¡Te amo!

¡Ummm!... – Shun se volteó y miró fijo al mayor… - ¡Te amo! – dijo abrazándose a su cuello… luego tiernamente lo beso - ¡Te amo, tanto… tanto!

Hades colocó al menor sobre la yerba, beso su cuello, mientras sus manos se introducían bajo su camisa, para tocar la piel… lentamente las caricias fueron recíprocas… hasta que Shun decidió, con un sonrojo muy notorio…

¡Creo… que sería mejor… volver a nuestro cuarto!

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Mar Abr 28, 2009 2:25 pm

Radamanthys cuidadosamente colocaba a su esposo en el lecho… había soñado por demasiado tiempo el saber totalmente suyo, a su adorado niño… Afrodita sonrió al notarse observado tan insistentemente… eso provocó que sus mejillas se sonrosaran… cuando el mayor sonrió por ese motivo… sus labios fueron aproximándose lentamente…

¡Ahora, eres sólo mío! – susurraba el mayor comenzando a desprender delicadamente las prendas del menor…

¡Tonto!... ¡yo siempre fui sólo tuyo! – murmuró el peli turquesa al momento de asaltar los labios de su esposo en un demandante beso… - ¡Te amo!...

Las palabras salían sobrando… cuando piel con piel pudieron sentirse… las caricias, los jadeos, gemidos… inundaron toda la habitación… aunque en su primera vez, el menor había tenido una actitud más bien pasiva, en esta ocasión retribuía cada beso, y cada caricia con las mismas ansias que el mayor… quien sonreía complacido al sentir aquellas suaves manos sobre su piel… y aquellos labios besando su pecho… casi enloqueció cuando sintió al peli turquesa recorrer su miembro con la lengua…

Radamanthys no lo toleró más, tomó al menor y lo colocó bajo suyo, mientras comenzaba, ahora él, a recorrer con su lengua cada rincón del pequeño… Afrodita se retorcía del placer… se agarraba con fuerza de las sabanas cuando su miembro era tomado por los labios del mayor… gimió con verdadera desesperación, mientras con una de sus manos sostenía al rubio de los cabellos…

¡Yaa… ya no puedo! – decía entre gemidos Afrodita… Radamanthys bebió toda la esencia de su pequeño… luego lo besó en sus labios, mientas se acomodaba entre sus piernas…

¡Te amo… mi primavera! – susurró al oído del menor cuando con mucho cuidado, previa preparación, introducía su miembro en la cavidad del menor…

Las envestidas fueron suaves al principio, y más fuertes conforme ambos se dejaban llevar por el deseo, la pasión… y por sobre todo… el amor…

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No podía disimular sus nervios… su corazón latía con violencia cuando sintió una de las manos del peli azul colocarse en su cintura, sentir aproximarse aquel cuerpo al suyo lo estaba llenando de miedos…

¡Tranquilo… prometo no hacerte daño! – Kanon lentamente fue despojando a Mime de sus prendas, mientras sus labios rozaban la suave piel…

¿Y si te dijera que no quiero? – susurro el peli naranja intentando contener un gemido debido a las sensación de sentir esos labios en su cuello…

Kanon sonrió con picardía y algo de malicia… volteó al menor, esta vez lo besaba en los labios… no le daba oportunidad de que pueda alejarse… lo sostenía con firmeza de la cintura, y sus otra mano la utilizaba para sostenerlo de la nuca… lentamente lo instaba a ir hacia atrás… solo la cama detuvo su andar… el menor frunció las cejas… quería quejarse, más no pudo.

El peli azul ya lo había recostado en la cama… besaba con deseo sus labios, mientras le despojaba y se despojaba de sus ropas… Mime, simplemente ya no quiso abrir su boca para nada, pues aunque lo que quería era quejarse, cada vez que abría sus labios para hacerlo, lo único que salían de ellos, eran gemidos…

Paulatinamente fue retribuyendo cada caricia, que le era brindada… y es que no podía negar, que el mayor era muy amable con él… cuantas veces Alberich le había besado… o intentado manosearlo… cuantas, y nunca se sintió tan cómodo y seguro como con Kanon… es que no tenían punto de comparación… A pesar de su apariencia imponente el gemelo menor, era sumamente cálido… sentía que no le iba a costar nada enamorarse de él…

Kanon por su parte, no tenía dudas… el menor era de su agrado desde el primer momento en que le vio… y es que su apariencia delicada, y a la vez fuerte… su voz, que justo en ese momento le parecía más sublime debido a sus gemidos… le fascinó sentir sus manos, que tímidamente empezaban a retribuir sus caricias…

¡Te gusta!... – susurró el peli azul a su oído…

¡Ummmm… si! – fue la respuesta que apenas logró emitir el menor.

Cuando con cuidado lo fue penetrando… sintió como el más joven se tensaba… acarició por tanto sus caderas con suavidad… cuando lo sintió más relajado… lo beso en los labios, y comenzó con el vaivén… no tardo en sentir la excitación del menor llegar al límite… pero sería una larga noche… estaba seguro que Mime jamás la olvidaría… él, se encargaría de eso.

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Mu ingresaba al cuarto, sobriamente arreglado… sintió el abrazo del mayor, por lo que sonrió…

¡No hay nada que yo no sepa, que deje de enseñarte! – susurró el peli verde a su oído… - ¡Sólo espero que me aceptes a mí, y a mi pasado!

Mu sabía a la perfección a lo que el mayor se refería… ya desde un principio había sido franco con él, al comentarle, que en su pasado ya se había enamorado y casado… y que había perdido a su esposa en un enfrentamiento hacía un par de años, quedando él al cuidado de Kiki, su hijo… un niño por demás encantador de unos ocho años, quien según las palabras de Shión sacó el color de cabellos de su madre… a Mu le enterneció su sinceridad… y no le costó nada dejarse ganar por el niño, y por sobre todo, por el padre…

El peli lila se dejo besar sin ninguna resistencia… devolvió la misma calidez que recibía… ayudó al mayor a despojarse de sus ropas, mientras este le despojaba de las suyas… se recostaron entre besos y caricias sobre la cama…

Shión guiaba, y también se dejaba guiar… pues lo que más le interesaba era hacer placentera esa noche para el menor… y lo estaba siendo… Mu simplemente no podía reprimir sus gemidos… sentir como era invadida su entrada por el miembro del mayor, casi lo enloqueció debido a la extraña mezcla de sensaciones… el placer y el dolor, jamás pensó que esa combinación podía darse… simplemente no podía negarlo… después de todo… desde el momento en que lo vio, aquel hombre de mirada severa, que se atrevía a adormecer a su pequeño príncipe, y lo llevaba en brazos… y que luego de entregárselo a su líder, con una actitud muy respetuosa lo ayudó a montar a él en su caballo… “¡Si… desde ese momento… me robaste el pensamiento… y ahora… el corazón!”…

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Minos escoltó a su nuevo esposo a su recámara… sonreía de lado al ver la molestia en el rostro del menor… más en su mirada había resignación…

¡Contéstame una cosa, esposo!... – Minos hablaba serio mientras comenzaba a quitarse la parte superior de sus ropas – No entiendo como, por fidelidad a su príncipe, traicionaron a su pueblo… ¿Por qué… tú eres de Atlantis?

¡Nosotros no traicionamos a Atlantis… mi familia le ha sido fiel a la familia real de Atlantis por varias generaciones! – Camus no dudó al dar su respuesta…

¿Entonces debo de cuidar que no lleves a su alteza ante el príncipe Diogo? – Minos hablaba claro… y miraba intrigado al menor, quien suspirando sonoramente acotó…

¡Fiel a los verdaderos gobernantes de Atlantis… la familia real Poseidón!... ¡Arles no es más que un usurpador!...

¡Pero toda la familia Poseidón murió… es bien sabido que el Rey Neptuno perdió la vida junto con su familia! – Minos miraba ahora con mayor curiosidad a Camus, quien le devolvió la mirada y seriamente acotó…

¡Yo se… que aún la sangre de la familia real de Atlantis esta viva!”… ¡y lo se porque fue justamente mi abuelo, quien pusiera a salvo a las gemelas hijas del rey Neptuno, lejos de Atlantis!

¡Ummm… las princesas Hilda y Helena… Ehhh!

¿Cómo lo sabes?...

¡Así que tú eres nieto de Acuario!... ¡Te diré un secreto, esposo… tienes razón… pues tu abuelo trajo a Averno a esas princesas!

¿Pero… qué estas diciendo? – Camus miraba confundido al mayor, quien comenzaba a aproximársele…

¡La menor… se casó con nuestro amado Rey Ares!... ¡Y la mayor, con uno de los nobles más importantes de Averno… Maximiliam Solo! – Minos acarició el sorprendido rostro del menor… - ¡Así que, al fin estas al lado de quien realmente le debes lealtad!

¡Me estas diciendo que Afrodita y su hermano!...

¡Si…!... ¡Ahora dime… no lo sabías ya! – Minos vio que la sorpresa en el rostro del menor desaparecía… y una sonrisa se dibujaba…

¡No… pero me alegra saber, que mi abuelo y mis padres podrán descansar en paz… al final su sacrificio valió la pena!... – el menor miró al mayor con curiosidad… extendió una de sus manos y acaricio ese muy bien formado torso - ¡¿Sólo vamos a hablar esta noche?!

¡De hecho… solo intentaba entrar en confianza!...

Minos se acercó y besó apasionadamente al menor… Camus contestó ese beso dejándose llevar completamente…, lentamente sus ropas habían abandonado sus cuerpos… el ojidorado guió al mas joven hacia el lecho, donde cayeron sin dejar de besarse y acariciarse… con cuidado le fue preparando para recibirlo… a lo que Camus simplemente gemía… recordaba a la perfección las palabras de su hermano… “Al principio duele… y es molesto… quieres llorar y todo eso… pero luego no es tan malo… aunque, mejor no llores hermano… eso es realmente humillante”…

Cuando sintió ese miembro introducirse en su cuerpo… necesitó de toda su concentración para no empujar al mayor y gritar de dolor… respiraba agitadamente, y tenía los ojos fuertemente cerrados… no iba a llorar… aunque quería… El mayor, sintió como se tensaba el más joven… le dio tiempo para acostumbrarse… y luego continuó…

Si… definitivamente Milo tenía razón… Camus rápidamente se fue acostumbrando a esas agradables sensaciones que empezaron a embargarlo… Minos simplemente sabía a la perfección lo que hacía… y le gustaba, le gusto incluso que lo volteara, y le siguiera penetrando… aunque quizás… lo que más le gustaba… eran las palabras que decía…

¡Me gustas!... ¡Me gustas mucho!...

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Mar Abr 28, 2009 2:26 pm

Ummmm… ¡No debiste tomar tanto!... ¡Cualquier degenerado podría aprovecharse de ti!...

¡Como si yo me fuera a dejar!... ¡Si tu amigo se atreve a lastimar a mi hermano… ¡te juro que lo corto en pedacitos!! – Milo era llevado por Aiacos al cuarto, al mayor le estaba resultado, hasta cómico el estado del menor…

¡Ah jaaa!... ¡Tranquilo… dudo que Minos le haga daño a tu hermano… mejor preocúpate por ti! – dijo con un dejo de malicia…

¡A diferencia de mi hermano… yo ya pase por esto, así que mejor no te creas la gran cosa! – Milo no miraba al mayor al hablar… este noto cierta angustia en las palabras del más joven…

¡Lo que no fue en mi año… no es en mi daño!... ¡Dudo que Aldebarán haya sido en la cama, más bueno… de lo que seré yo!... – Aiacos terminó de meter a Milo a su cuarto… ahí dentro, lo besó con desenfreno… rápidamente llegaron a la cama, donde simplemente continuaron besándose…

Las ropas realmente molestaban bastante, así que se deshicieron de ellas… Milo contestaba cada beso y cada caricia… Aiacos no necesito escuchar nada… fue cuidadoso en sus caricias… sabía que la espalda del menor aún debía dolerle… así como sabía… que su primera vez, no había sido de común acuerdo…

¡Solo dime… si quieres que me detenga! – susurró el ojiañil al oído del menor…

Milo acarició el rostro del guerrero… la forma en que este le miraba le hizo sonrojar… por lo que apartó su rostro avergonzado… Aiacos sonrió por este hecho…

¡¿No quieres?!... ¿Continuo?... – decía el ojiañil mientras lamía y a la par jugueteaba con las tetillas del escorpión… un gemido fue la respuesta que escuchó… suficiente para motivarlo a continuar…

Aiacos colocó a Milo sobre él, lentamente el menor fue guiando el miembro del mayor en su entrada… después, simplemente comenzó a moverse al compás que le indicaban las manos de su ahora esposo… se sentía bien… de tanto en tanto Milo besaba los labios del mayor, mientras que este le acaricia… los gemidos por parte de ambos se dejaban escuchar, cada vez mas potentes… a Milo realmente le gustaba aquel guerrero… ver como vencía a Aldebarán le dio cierta tranquilidad, cuando lo del intento fallido de huir… después de todo, él realmente no quería irse… le gustaba ahí… le gustaba Aiacos…

¡Me gustas!... – dejó salir el menor entre gemidos…

¡Lo se…!

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¡Fue lindo!... ¡¿No crees…?! – Sorrento ingresaba guiado por Poseidón, quien sonreía ante la atenta mirada del menor…

¡Si…!... ¡También creo que te vez lindo!

¡Ummmm!... ¡Hablo enserio!... – el oji violeta hacía un puchero en reproche por el cambio de dirección de sus comentarios…

¡Sorrento… esta noche, lo único que yo quiero atesorar, es a ti!... – Julián hablo sin rodeos… no estaba acostumbrado a ellos, y menos cuando se trataba del menor, pues desde que lo vio por primera vez, quedó hechizado por su dulce apariencia…

¡Ahhh!... ¡Pues yo te sigo viendo… muy lejos de mí! – Sorrento sonrió con picardía… el hermano mayor de su amigo, simplemente le había robado el sueño desde que Afro se lo presentara… “Muy guapo”… había pensado…

Los dos se encontraron en un fogoso beso… sus lenguas exploraban la cavidad de cada uno… mientras sus manos se desasían de las molestas prendas que llevaban puestas…

¡No puedo creer, que ya seas mi esposo! – murmuraba entre besos el mayor, recostando al peli lila en el lecho… - ¡espero no despertar nunca, si es que fuera un sueño!

¡No es un sueño, mi amor!... – susurraba entre gemidos el menor, al sentir como era explorado su cuerpo, no solo por las manos, sino también por los labios del mayor…

Calmosamente Julián fue dilatando la entrada del más joven con una de sus manos, mientras que con la otra masajeaba el miembro de su amado esposo… su lengua se entretenía en el pecho del más joven, lamía, mordisqueaba, en fin degustaba cada tetilla de Sorrento lentamente, gozando y excitándose cada vez más con los gemidos que dejaba escapar el menor por sus labios… Pronto, dirigió sus labios hacia abajo… Sorrento se arqueó al sentir como Julián tomaba su miembro con la boca, se sujetó desesperado de las sábanas mientras gemía con fuerza…

¡Ya, Julián… me…! – el mayor bebió toda la esencia del menor, sonrió al ver sus sonrojadas mejillas, se veía realmente adorable… beso sus labios con ternura… mientras se ubicaba entre sus piernas… las que el oji violeta abrió facilitándole el acceso…

¡Seré cuidadoso! – susurró el peli azul, cuando paulatinamente su miembro se iba introduciendo en el flautista, quien emitía ahogados quejidos debido a la intromisión…

Ambos se besaron con el deseo reflejado en sus miradas y el sudor impregnado en sus pieles… las embestidas fueron acompasadas en un principio, más se fueron tornando cada vez más rápidas, hasta que ambos, simplemente habían perdido la conciencia en los mares de la pasión desenfrenada…

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Saga le daba paso al cuarto a su nuevo compañero… Shaka, realmente no se veía muy contento con la idea de compartir lecho con el mayor… suspiro con resignación cuando sintió la puerta cerrarse… no quiso voltearse por lo que siguió mirando la habitación… era espaciosa y ordenada, volvió a suspirar… ni siquiera se le ocurrió dirigir, ni de reojo la vista hacia la cama…

¿Qué prefieres, la cama o el diván? – pregunto Saga para romper el silencio…

¿Cómo? – dijo sumamente nervioso el rubio… a lo que el mayor sonrió…

¡Esta bien… tú duerme en la cama… y yo dormiré en el diván! – acotó el peli azul sonriendo…

¡Ahhh!... ¡No… yo dormiré mejor en el diván… este es su cuarto… usted duerma en la cama! – mencionó Shaka poniéndose serio… aunque en ese momento su autocontrol se había ido a pasear, por que realmente sentía que no podía disimular frente a aquel guerrero.

¡Bien… si así lo prefiere!... ¿Ummmm?... ¡entiendo que no es de su agrado, nuestra unión… tal vez yo no sea un sabio… pero le aseguro que soy alguien con quien se puede conversar! – murmuraba el mayor quitándose la parte de arriba de sus vestimentas… Shaka intento distraer su mirada con otra cosa para no ver… pero, la verdad, no pudo evitar la curiosidad de ver aquel tan bien formado cuerpo… eso no pasó desapercibido para Saga, quien sonrió al decirle - ¡Le gusta lo que ve!

¡No sea atrevido!… - hablo Shaka sumamente sonrojado - ¡Buenas Noches, señor!

¡Ya que somos esposos… podría por lo menos darme un beso… no le parece! – el peli azul no se rendía… por lo menos un beso… eso quería él en su noche de bodas…

Shaka no se movió cuando sintió que el mayor se aproximaba, se sintió estremecer cuando este comenzó a acercarse más a su rostro… y su corazón se desenfrenó cuando sus labios al fin se unieron… Saga rodeó la cintura con sus brazos y siguió besando al más joven apasionadamente… si solo sería un beso… pues él se encargaría de que al menos sea un buen y largo beso… aunque sentir algo húmedo en las mejillas del menor hizo que se detuviera…

¡Lo… lo siento! – dijo un tanto avergonzado el gemelo mayor… aunque vio algo en el rostro del más joven, algo parecido a vergüenza… y, temor… acarició su rostro con ternura… y sonrió para sí, casi con ironía…

Shaka bajo la mirada al suelo… esto era a lo que le temía… Saga era un guerrero… y se notaba muy orgulloso… además de fuerte…

¡Yo…! – comenzó a decir el sabio de Tierra…

¡Shuuu! ¡No hace falta…!... ¡Entiendo! – Saga se iba alejando del más joven en dirección a la puerta… Shaka no podía contener ya sus lágrimas y su vergüenza… sus labios simplemente no podían abrirse, aunque para qué… realmente dudaba que fueran capaces de emitir algún sonido… Saga se detuvo en la puerta… recordó a aquel sujeto… su mirada se enfrió… volteó el rostro hasta su esposo, quien temblaba y cuyo rostro estaba bañado en lágrimas…

Shaka no se lo vio venir, simplemente Saga lo había tomado en brazos y depositado en el lecho… sin aviso o pregunta había asaltado sus labios, mientras sus habilidosas manos le despojaban de sus prendas… cuando sintió la tibia piel… empezó a desesperarse… ni siquiera se atrevía a abrir sus ojos por temor a ver la expresión de su esposo… más… un suave susurro en su oído lo sacó de sus atormentados pensamientos…

¡Abre los ojos…!... ¡Me gusta cuando me miras…! – Saga tenía una expresión tierna… rozo su piel contra la del menor consiguiendo que este se enrojeciera más… - ¡Te aseguro… que borraré sus labios de tu cuerpo… y que después sólo pensarás en mi!

Shaka no sabía exactamente lo que estaba haciendo… más lo que le había dicho el peli azul, de cierta forma le gusto… acarició el rostro del mayor consiguiendo que este sonriera… no apartó la mirada cuando se dispuso a besarlo… ni cuando recorrió con sus labios y lengua su cuerpo… es más… cuando se sintió más seguro, fue él mismo el que comenzó a explorar el cuerpo del mayor… besándolo con ternura… y Saga se dejaba… le dejaba explorar, tocar, acariciar… siempre que también le dejara hacer lo mismo…

Lo penetro con delicadeza… Shaka estaba mucho más cómodo con él, o por lo menos eso parecía… gemía y se retorcía a cada embestida… besaba al mayor en el cuello… y se dejaba besar… cuando sintió que sus fuerzas menguaban debido a el aletargamiento de su cuerpo, luego de venirse entre su vientre y el del mayor… comprendió por qué Saga estaba tan seguro de que después de esa noche sólo pensaría en él…. Pues simplemente, luego de posicionarlo de otra forma, Saga susurraba a su oído…

¡Ah no… esta noche no te dejaré dormir, mi ángel!

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Shun se encontraba recostado entre los brazos de su esposo… Hades lo acariciaba con ternura, le gustaba sentir su olor… el silencio había reinado desde el momento en que cansados, se abrazaron dejando al sueño adueñarse de sus conciencias… más para el menor, el sueño sólo trajo extraños recuerdos… un escalofrío recorrió su cuerpo… “¡Ikki!”…

Hades también había despertado… pero respetó el silencio de su pequeño… escucho muy bien… llamó a su hermano… y ese era un tema del que el menor nunca quiso hablar… por lo que siguió acariciando su espalda… al sentir a Shun acurrucarse más a su cuerpo, este lo cobijó con mayor fuerza entre sus brazos…

¡No temas… estoy aquí! – susurró el peli oscuro…

¡Hades!... ¡te amo!... – Shun cerro con fuerzas sus ojos… quería dormir… y esos cálidos brazos le proporcionaban la seguridad que necesitaba para hacerlo…

¡Yo también te amo!... – susurró el mayor… - ¡Duerme, que yo cuidaré de ti!

---

¿Qué te inquieta hija? – Ares se acercaba a Pandora quien miraba distraída hacia Eliseo…

¡Creo, padre… que se aproximan tiempos difíciles!... ¿Padre, matarás a Sein? – la joven volteaba a ver a Ares de frente, este la miro sólo un segundo antes de contestar…

¡Tú serás quien decida… que haré con él!...

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 1:54 pm

Capítulo 13º: Preparativos

Las semanas transcurrieron en relativa calma… los recién casados aprovechaban cada momento para conocerse mejor… rápidamente se fueron acostumbrando unos a otros… no se tenían noticias acerca de Tierra o Atlantis… el invierno había empezado en Averno, y eso siempre era beneficioso para su gente ante cualquier peligro… pues la nieve representaba una protección natural de las tierras de esa región…

Un día muy importante para la gente de ese país se acercaba… el aniversario de su príncipe Hades… casualmente Osiris también cumplía años ese día… aunque la verdad era, que cada uno de los generales de Shun tenía pleno conocimiento de la verdadera identidad del peli oscuro… y sabían a la perfección que su príncipe también lo sabía, entendían que fuera de lo que representaba Giudecca, era mejor que esa novedad no se hiciera saber…

Shun por su parte se sentía muy feliz, aunque no plenamente… sus pesadillas no cesaban, y ahora también estaba preocupado por no tener novedades de su padre, quería saber si el mayor, lo había desterrado para siempre de Tierra como hacía tanto tiempo lo había hecho de su corazón. A Hades le preocupaba mucho aquella lejana tristeza de su niño, lo que más le dolía es que no tenía idea de cómo hacer para quitársela… solía pasar cada noche acariciando sus sedosos cabellos mientras dormía, vigilando sus sueños, más estando él a su lado, ni aún así lograba apartarlos de su mente… le preocupaban los mismos, pues en ellos llamaba insistente a Ikki…

“¿Cómo puede recordarlo aún?... eras tan pequeño, mi niño… ¿qué fue lo que vieron tus ojos, que en sueños tu inconsciente lucha, para que tu consiente recuerde?”… Hades nuevamente vigilaba a Shun mientras este, acunado en su pecho empezaba a inquietarse… el mayor se sentía a ratos tan impotente… hasta que esas bellas esmeraldas se abrían lentamente, susurrando…

¡Amor… abrázame!

¡Aquí estoy… jamás te he soltado, pequeño! – Hades besaba esos dulces labios… mientras el más joven aún adormilado le correspondía…

¡Mi Hades… ¿Por qué eres mío, verdad?! – susurró el menor, mirando los ojos del mayor…

¡No hay en este mundo, a nadie a quien considere mi dueño, que no seas tú! – contestó sin apartar la mirada de esas esmeraldas… - ¡Te amo como nunca amé a nadie!...

¡Mi Hades… perdóname… no volveré a preguntar… yo te amo tanto… pero tengo miedo… hay algo que me perturba… no sé que es… y eso me asusta! – dijo el menor, refugiándose entre los brazos de su esposo…

¿Pero a qué le teme mi señor? – murmuró seriamente el mayor…

Shun miró a Hades, acarició su rostro… y sin un rastro de duda en su voz…

¡A perderte!

---

Afrodita esperaba a su esposo en el lecho… se sentía inquieto… cuando el mayor entro al cuarto estaba serio… leía un documento con mucho interés…

¿Podemos hablar? – murmuró el peli turquesa…

¡Después… tengo que analizar esto! – contentó escueto el rubio…

¡Es urgente… y serio! – dijo intentando quitarle a su esposo los documentos, más el mayor los levanto con una mano… tomando la cintura del menor con la otra.

¡Ahora no!...

Afrodita lo miró indignado… se puso una bata y se dispuso a salir del cuarto… eso si que había llamado la atención del mayor, que sujetándolo de una de sus muñecas lo detuvo…

¿Dónde piensas que vas?

¡Con mi hermano!

¡Dudo que el quiera ser molestado!...

¡Quiero contarle algo!... ¡Él siempre tiene tiempo para mí, ¡Suéltame!!

¿Y que es lo tan importante que quieres contarle, Afrodita?

¡Que va a ser tío!

---

Dos peli azules miraban sumamente concentrados sus espadas… las pulían con sumo cuidado… mientras eran observados por un peli plateado y otro peli azul, que de vez en cuando se dirigían miradas de fastidio… pues los primeramente mencionados trataban a sus armas como si fueran sus bebes…

¡Minos… mejor vámonos! – susurró el peli azul de lisa cabellera.

¡Vamos! – dijo el mayor… tomando a su esposo de la cintura, le beso cariñosamente en el cuello…

Al verlos salir, los dos peli azules dejaron sus armas a un lado, con una mirada de absoluta complicidad sonrieron… el menor se acercó lentamente al mayor, quien lo recibió deseoso en sus brazos…

¡Pensé que no se irían! – murmuró Aiacos…

¡Hubiese sido más fácil que me hubieras dejado decirle a mi hermano, que queríamos privacidad! – susurró Milo.

---

Mime y Kanon eran los encargados de hacer el recorrido esa noche… al igual que el hermano de este y Shaka… a quienes les tocaba el lado norte, mientras a ellos les tocaba el sur…

El peli naranja, estaba atento a cualquier cosa rara que pudiera estar ocurriendo en esos pasadizos y cuevas que para él eran tan confusas… desde que contrajo matrimonio el mismo Kanon se había encargado de mostrarle todos los lugares de acceso a Giudecca, y las medidas de contingencia, en caso de que la seguridad se vea violada… le comento que eso no había pasado nunca, pero que siempre prevenían…

¡Vaya… que cueva tan grande! – susurró el menor mirando la altura de ese lugar…, se acercó a una pendiente, observando hacia abajo, vio lo que parecía vidrio… - ¡Parece profundo!... ¡Esta bien iluminado aquí… ¿por que?!

¡Es una de las cuevas principales… y su iluminación es un secreto que te revelaré, si me das un hijo! – hablo con tono malicioso el mayor… - ¡Mejor ten cuidado, la caída no es tan alta, pero es hielo y muy filoso, eso podría lastimarte mucho… además, que de romperse el hielo caerías directo al río!... ¡Y ahí sí… se podría decir que difícilmente podrías salvarte!

¿Río? – lo segundo que le comento llamó tanto la atención del oji naranja que olvido lo primero que le dijera su esposo.

¡Si… un río subterráneo, tiene salida creemos que directa a la catarata… aunque no precisamos en que parte exactamente!... ¿Y bien… quieres saber cómo es que este lugar esta tan iluminado, aún siendo de noche? – murmuró el mayor arrinconando a Mime por una de las paredes…

¡Quizás es otra ocasión! – hablo con nerviosismo el menor, aunque Kanon ya no le prestaba atención a sus palabras… estaba muy ocupado besándole el cuello a su joven esposo, que rápidamente se empezó a llevar por los deseos del mayor…

Mientras tanto, hacia el norte, eran Shaka y Saga los que inspeccionaban… las cuevas por ese rumbo, según lo que hablo el peli azul, daban al bosque y al castillo que antes servía de sede de Averno… por lo menos para los visitantes…

¡¿Y nunca nadie los descubrió?! – preguntaba impresionado el rubio, al notar que nuevamente se sentía desorientado…

¡A veces logran descubrir una que otra cueva… pero son pasadizos todos entremezclados como laberintos… solo nosotros conocemos cada rincón… incluso para los habitantes de Averno es complicado… pero ellos saben que accesos utilizar!... – mencionó el gemelo mayor mirando a su acompañantes, a quien notó nuevamente despistado - ¡Hacia la derecha!

¡Ahh… si claro! – Shaka tomaba el camino indicado por el mayor… sintió un aire frío… lo que le estremeció, aunque no tanto como el sentir cómo era rodeado su cuerpo por los fuertes brazos de su esposo…

¡Salida!... ¡va al bosque…! – susurró el mayor a su oído.

¡Ummm! – lentamente Shaka se volteó para encarar al mayor… había un sonrojo en sus mejillas… Saga sonrió y lo fue atrayendo más dentro de la cueva, lejos del aire frío… una vez dentro comenzaron a besarse apasionadamente…

---

A pesar de sus habilidades natas en medicina, Kiki, hijo de Shión le había dicho a su padre de sus deseos de ser un gurrero, por lo que el peli verde se encargaba de entrenarlo por las noches… Mu estaba siendo testigo de dichos entrenamientos… Kiki parecía especialmente motivado esa noche… pues no sólo su padre lo entrenaba, sino que el nuevo consorte del mismo los estaba ayudando… Al más pequeño le impresionaba que alguien con una apariencia tan delicada, fuera tan fiero guerrero… cuando los tres se dispusieron a descansar, se notaba la armónica relación que entre ellos había, pues rápidamente los tres se llevaron maravillosamente, parecían haber convivido hacia mucho…

Cuando al fin se dispusieron a dormir… Mu arropo al menor en la cama… le dio un tierno beso en la frente y al salir cerró la puerta… Shión lo había estado observando todo desde un principio…

¡Te gustan los niños! – susurró atrayendo a su esposo a sus brazos, el peli verde.

¡Si… me agradan… aunque te admito, que no estoy seguro de agradarle a él! – dijo el menor apoyando su cabeza sobre el pecho del mayor…

¡Le agradas mucho… creo que si fuera más adulto rivalizaría conmigo por tu amor!

¡No digas eso!

¡No te molestes Mu, estoy jugando… ven…!

Mu siguió a su esposo al cuarto… Shión no era de andarse con rodeos cuando deseaba algo… y esa noche, deseaba a Mu…

---

¡Deja de preguntarme… no te lo diré! – Sorrento se acostaba dando la espalda a Julián, quien definitivamente no iba a darse por vencido…

¡Dime amor… ¿qué le pasa a mi hermanito?! – Julián volteaba al menor, y se colocaba encima suyo…

¡Ya te lo dije… primero se lo quiere decir a su esposo… después te enterarás! – volvió a decir el peli morado.

¡Me estoy preocupando… lo he visto cansado… mareado… no come bien… dime… lo maltrata Radamanthys! – dijo al fin sacando a la luz su preocupación… el menor se enterneció al ver la preocupación pintada en los azules ojos de su esposo…

¡Esta bien… pero cuando te lo diga él, haz el favor de sorprenderte, y no delatarme! – Julián sonrió… y escucho atento… - ¡Bueno… él va… no… él… ayyyy ya yayyyy… vas a ser tío!

Justo en ese momento alguien toca la puerta, Julián se levanta a abrir… al ver a su pequeño esperando afuera… no puede evitar sonreír, abrazar al peli turquesa y besarlo…

¡SORRENTO… LO PROMETISTE!

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 1:55 pm

La fiesta por los cumpleaños del príncipe mayor habían transcurrido con normalidad… incluso al día siguiente se llevaron a cabo los acostumbrados torneos… sin embargo, mientras se estaba llevando a cabo la final… en donde estaban demostrando su habilidad tanto Osiris/Hades como Pandora, pues había que recordar que también, los festejos fueron en honor a ella, pues era también su cumpleaños… se hizo presente uno de los guardias de Averno con un pergamino, que tenía por destinatario al príncipe de Tierra.

¡¿Quien lo envía?! – preguntó desconcertado Ares, mirando a su hijo, quien no tardo en acercarse también…

¡Me fue entregado por el mismo Rey Sein, señor! – dijo el subordinado haciendo una reverencia extendiendo sus manos con el documento en ellas hacia Shun…

¿Mi padre? – susurró el pequeño, más cuando estuvo a punto de tomar el pergamino, Hades se le adelantó…

¡Tu padre, ahora se llama Ares… no Sein! – Hades tomó la nota, miró con enfado al mensajero… hubo un silencio sepulcral en todo el lugar del evento… Pandora también se había aproximado, con un semblante serio…

¡Osiris… dame ese pergamino… me lo enviaron a mí! – dijo sereno el peli verde, más su mirada era sumamente disgustada…

¡Se lo enviaron al príncipe de Tierra y aquí, solo hay príncipes de Averno! – hablo el peli oscuro, con un claro tono intimidatorio…

¡Hijo… dáselo!...

¿Pero…?

¡Ahora! – el Rey miró serio a su hijo, quien a pesar de no estar del todo conforme, le entregó el pergamino a Shun, quien mirando al Rey lo abrió…

Un tenso silencio siguió a la lectura… Shun había perdido casi todo el color que tenía… Hades parecía a punto de estallar… más la mirada de su padre, le advertía que no interviniera… lentamente, el pueblo, que había asistido a las competencias iba abandonando el lugar… cuando Shun hubo leído todo el documento… miró asustado a su padre político…

¿Qué dice? – pregunto el mayor…

Las palabras no salieron de la boca del mas joven, simplemente perdió todos los colores que aún poseía, perdiendo la consciencia justo al momento en que Hades lo tomaba en sus brazos.

---

¡Entonces, es una declaración de guerra! – murmuraba pensativa Pandora… - ¡¿Qué haremos, padre?!

¡De todas maneras… tarde o temprano, esto iba a suceder… no puedo creerlo de Sein… poner en esta situación a su hijo! – Sein hablaba con rabia… realmente deseaba ajustar cuentas con el rey de Tierra… aunque no por los motivos que la mayoría de los presentes suponían… que era acerca del fallido intento de homicidio… no… lo que realmente le molestaba era lo que decía esa nota… “¡Tú serás el responsable de las vidas que se pierdan en este enfrentamiento… espero que puedas vivir con esas muertes, como bien hiciste con la de tu hermano!”… - ¡Realmente… Sein y yo, no vamos a ver las caras!

Hades permanecía en silencio… miraba una y otra vez la nota… tenía el sello de Sein… y era su letra… suspiró largamente antes de levantarse para dirigirse a los presentes…

¡Si es eso lo que desea… no tendré ningún inconveniente en blandir mi espada contra él! – dijo el príncipe retirándose del salón… Todos miraron a su príncipe salir… sabían a la perfección adonde se dirigía.

---

Afrodita acariciaba tiernamente la cabellera de su pequeño príncipe, quien simplemente se refugiaba entre sus brazos… sus demás generales lo miraban preocupados… la luz de los ojos de su señor, estaban casi apagadas de la angustia…

¡Shun… debes tranquilizarte… todo estará bien! – susurraba Shaka…

¿Por qué me odia tanto Shaka… cuál fue mi pecado? – dijo el menor cerrando fuertemente sus ojos para contener los deseos que tenía de llorar…

¡Su padre… él esta mal aconsejado, mi señor… es eso… él lo ama… solo… solo que no sabe cómo expresárselo! – murmuró el rubio, con angustia al ver así al más joven…

¡Shun… no puedes desmoronarte… es lo que busca tu padre…! – habló esta vez Milo…

¡Salgan! – la firme voz de Hades asustó a todos, pues no lo habían sentido entrar… el peli oscuro tenía un semblante frío… los guerreros de Shun, tardaron en decidirse, más Afrodita tomó la iniciativa de dejarlos solos, y los demás la siguieron…

¡Habrá Guerra! – dijo firme el mayor, cuando los otros jóvenes hubieron salido por completo.

¡No Hades!... ¡Volveré a Tierra… pero no habrá guerra! – dijo al borde de las lágrimas el menor.

¡Tú no vas a dejar Giudecca! – el peli oscuro se sentaba en la cama, y decía esas palabras tomando el mentón del menor entre los dedos de su mano - ¡No permitiré que me dejes… ahora me perteneces por completo!... - Shun iba a protestar más los labios del mayor le impidieron hablar… - ¡No me obligues… a encerrarte! – susurró mientras recostaba al más joven completamente sobre el lecho…

¡Hades… pero!

¡Nada!...

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No tardaron casi nada en alistar a su ejército… el lugar de encuentro… los extensos campos que se alzaban después de las montañas, justo en las fronteras de Averno con Atlantis… el príncipe mayor, había pasado largas horas con Shun en los campos Elíseos… fue claro al decir que el menor no participaría de la batalla, ni él, ni ninguno de sus guerreros, ellos se quedarían en Giudecca junto a Pandora…

A pesar de su enfado… Shun no perdía oportunidad de estar junto a su esposo… le rogaba que le permitiera participar, más ese era un tema que simplemente el mayor, le advertía que no iban a tratar…

¡Es injusto!... ¡No puedes impedirlo… soy tan buen guerrero como tú! – dijo el peli verde un día antes del día establecido.

¡No pongo en duda eso… pero nuestro enemigo, no es otro que tu padre… te quedarás a cuidar de Giudecca, junto a mi hermana! – decía el oji jade dando por terminada la conversación…

¡Hades!

¡No… escúchame bien Shun… no voy a ponerte en riesgo… no voy a perderte… te quedas aquí, y punto! – esta vez el tono del mayor era de temer… incluso Shun se dio por derrotado…

¡Y si te sucede algo… ¿qué será de mí?! – dijo casi sin voz el príncipe menor…

¡No va a pasarme nada… yo volvería del mismo infierno por ti… no temas… ven aquí! – Hades no podía soportar ver esos ojitos llenos de angustia… - ¡Te amo!...

Esa noche… Shun se dejó abrazar… besar… acariciar… se dejó poseer por completo por el mayor… sin ninguna restricción… lo amó, con desesperada pasión… con insaciable deseo… cuando cayeron rendidos bajo el poder del sueño, no habían otros sueños en la mente del menor, que no sean con su Hades… y su padre…

---

Cada guerrero de Averno se alistaba para la batalla, pronto debían partir, por lo que cada pareja se despedía con algo de angustia…

Kiki estaba a cargo, según Shión, de proteger a Mu, a Pandora y a Shun… el menor asintió y abrazó a su padre… Luego Mu hizo lo mismo, su semblante era sereno, aunque por dentro moría por ir también a la batalla, aunque sólo para proteger a su esposo.

Saga y Kanon fueron más fríos en su despedida… aunque tanto Shaka como Mime se comportaron a la altura, ninguno demostró temor de perder a los gemelos… Aiacos y Minos también se habían despedido fríamente… Milo fue el que más protesto por no participar de la batalla… aunque su esposo le prometió que en la próxima si le acompañaría… además de decirle que él debería cuidar a su príncipe…y cómo iba hacerlo si no estaba ahí…

Afrodita no fue a despedir a su esposo… estaba demasiado alterado, y debido a su estado Shión le había suministrado algo para dormirlo… Radamanthys creyó que así era mejor… definitivamente no iba a tolerar los ojitos tristes de su primavera… él estaría bien, y volvería a su lado, para cuidarle…

Sorrento se abrazó a Julián, quien le pidió cuide a su hermano y sobrino, si llegaba a pasarle algo… el peli morado asintió al momento de besarle… y susurrarle que más le valía volver sano y salvo…

Shun se mostraba frío… sumamente tranquilo, como bajo efecto de algún buen tranquilizante, más esa era su bien usada careta, por dentro se estaba muriendo… se despidió de su suegro y de su esposo como debe hacerlo un futuro soberano… Pandora estaba a su lado, mientras veían partir a la comitiva…

¡Bien… nos toca esperar! – dijo la joven dirigiéndose hacia el castillo, llevándose con ella a Shun al castillo…

¡Todos los guerreros de Averno se fueron, Pandora? – susurró el menor… había una idea que no dejaba de rondar su mente… debido a la preocupación de enfrentar a su padre, no le había prestado demasiada atención.

¡Si… ¿Por…? – la joven se detuvo a contemplar a su cuñado…

¿Qué pasaría si esto fuera una trampa?

¡Tranquilo, Shun… ellos son grandes guerreros… si cayeran en una trampa, sabrían salir bien librados! – dijo con una sonrisa la mujer… justo en el momento en que Afrodita ingresaba con gesto preocupado, y dolido…

¡No es justo que me hayan hecho esto… Radamanthys me las va a pagar! – dijo el peli turquesa al refugiarse en los brazos de su cuñado…

Shun miró a sus guerreros… y luego a su sonriente cuñada… suspiró… antes de acotar…

¡No me refiero a una trampa para ellos, Pandora!... – dijo al fin el peli verde captando la atención de los presentes - ¡Sino de una trampa para nosotros!

¡Eso no sería posible…! – murmuró… más justo en ese momento un soldado ingreso al salón, haciendo una reverencia a los príncipes acotó…

¡Mi señora, me han informado que vieron intrusos por los pasadizos del lado Sur!

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Uno de los espías dijo que eran por lo menos veinte personas… por lo pudieron deducir, esperaron a ver salir al ejercito de Averno, para conocer la ubicación de su escondite… aunque aún no habían averiguado cómo llegar a la ciudad principal… en un caso como este, a pesar de que el enemigo no era muy numeroso, en la ciudad la mayoría eran mujeres y niños, y si ellos estaban armados como constataron los enviados… podría darse una verdadera masacre…

A pesar de que la actual situación era peligrosa, ni Pandora ni Shun perdieron la calma… ambos sabían que de hacerlo estarían en verdaderos problemas… Shun rápidamente ideo un plan de ataque… conocía bien el lado norte y el sur… pero especialmente el sur, Hades se lo había enseñado con detalle, a pesar de que ellos eran veinte, y los hombres que se habían quedado a vigilar no pasaban de ocho, les ordenó a estos sellar como era la costumbre todos los accesos a la ciudad… mientras que él, junto con sus generales, se encargarían de desviar la atención de los intrusos hacia las muchas salidas que tenía ese lugar…

Pandora firmemente declaró que también participaría de la batalla, si es que se llevaba a cabo una… si algo salía mal, el pueblo sabía lo que debía hacer… más ella pelearía alado de su cuñado, y su primo, que a pesar de su estado estaba dispuesto a ayudar…

¡Pero Pandora… es mejor que te quedes aquí! – murmuró Shun luego de un largo debate…

¡Creo haberte dicho ya lo que haré!... ¡Además, quien mejor que yo, para guiarlos… conozco Giudecca como la palma de mi mano! – la firmeza de sus palabras sacó una sonrisa en el menor, pues vio en esa expresión segura, la misma que Hades siempre le mostraba.

¡Esta bien… pero si algo no sale bien, tú escaparás… si llegaran a capturarte… no me imagino lo que podría ocurrir! – culminó de decir Shun… - ¡¿Todos estamos listos?!

¡SI!

¡Bien… si siguen el mismo camino, eso los llevará a la cueva principal… debemos acabar con los soldados antes de que lleguen ahí! – dijo el peli verde mirando un mapa del lugar… - ¡Milo, podrás encargarte!

¡Claro!

¡Camus y Shaka te apoyarán! – acotó… seriamente…

¡Mi señor… ¿Quién cree que dirija este ataque?! – preguntó Sorrento captando la atención de la mayoría…

¡Supongo… que era tiempo de volver a encontrarme con Diogo!... ¡Así que… sean precavidos… los conocemos bien!

Todos asintieron, y pusieron manos a la obra… ya sabían lo que debían hacer… una vez que salieron de la ciudad los soldados sellaron las entradas de la misma, cuando Shun vio el gran trozo de roca que bloqueo aquella entrada, se sintió algo asustado… si… definitivamente, ese era un plan de su padre… “¡Hades… protegeré a tu gente… no… a mi gente, aunque se me vaya la vida en ello!”…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 1:56 pm

Capítulo 14º: Lazos – Primera Parte

Se estaban dirigiendo presurosamente hacia el punto de encuentro, se podía ver con claridad el ejército combinado de Tierra y Atlantis esperándolos… el rey comandaba a los hombres, Sein se mostraba serio observando como de apoco se iban acercando, Arles estaba a su lado… Cuando pudieron apreciar quien comandaba a los combatientes de Averno, no podían dar crédito a sus ojos…

¡Ares! – susurró el padre de Shun, con la ira misma resplandeciente en su mirada… debió de imaginarlo, nuevamente era el rey de Averno, quien alejaba a Shun de su lado.

¡No puede ser! – susurró Arles, miró a Sein, y sonrió al notar el gran desprecio que este demostraba…

¡Esta vez, si voy a matarlo! – hablo el gobernante de Tierra.

Mientras que el ejercito de Averno se alistaba para el enfrentamiento, Ares no apartaba la vista de la imagen de aquellos dos que intentaron acabar hacía tiempo con su vida… más fijo especialmente su atención en Sein… aún no lo entendía… estaba seguro de que en el fondo, si quería a Shun… “¿Pero entonces… por qué actúas como si no… por qué?”… más justo en ese momento Ares notó algo… “¿Qué significa esto?”…

Hades también miraba al ejercito contrario… buscaba a alguien en particular… alguien a quien definitivamente deseaba ver muerto, pero que no se encontraba ahí…

¡Radamanthys!

¡Si mi señor… ¿Qué sucede?! – el oji dorado se acercó a su príncipe, noto la dirección de la mirada de este… - ¡Tampoco lo he visto señor!... ¡Pareciera que no esta!

Ummmm… “Esto no me gusta… no veo a ninguno de su élite”… ¡Algo anda mal! – Hades miró a su padre… este también parecía haberlo notado…

¡Una trampa! – susurró el mayor, pero justo en ese momento Atlantis comenzó el ataque… - ¡MALDICIÓN!

---

Habían llegado sin complicación al lugar que habían acordado… ahí debían separarse, iban a hacerlo en grupos de tres… Milo, Camus y Shaka por un lado se encargarían de deshacerse de los soldados; Mime, Sorrento y Mu debían clausurar las posibles entradas a la ciudad, dejando habilitadas solo aquellas que llevaban a otros pasadizos o los llevaran afuera; y, Shun, Pandora y Afrodita prepararían la carnada… bueno, eso si llegaban a la cueva principal… pues en ese caso, habría que luchar.

Sigilosamente el primer grupo se fue encargando de los soldados, uno tras otro iban cayendo en sus trampas… a algunos los llevaban a las salidas, a otros los dejaban fuera de combate… no les estaba costando nada deshacerse de esos soldados, se notaban que estaban más que desorientados…

Al segundo grupo, les estaba siendo complicado cumplir con su encargo, les estaba costando llevarlo a cabo en su totalidad… justamente no pudieron llegar a una de las aberturas que daban a la cueva principal, aunque habían cerrado casi todas las que llevaban a Giudecca… en el preciso instante en que se disponían a dejar caer lo que parecía nieve, que eran con lo que tapaban las entradas, en una de las aberturas que daban justamente a la cueva principal sintieron que rápidamente se aproximaba hacia ellos algunos individuos fuertemente armados…

¡Diablos! – maldijo Mu tomando a sus amigos para retirarse hacia la cueva en donde alertaron a Shun y a los demás…

El peli verde tomo a Pandora por el brazo y la oculto tras unas rocas…

¡Por favor… no te involucres, pase lo que pase no interfieras! – dijo el joven príncipe a la princesa, quien asintió… - ¡Kiki, te la encargo!

El pequeño, que se encontraba oculto, se sorprendió de sobre manera por ser descubierto por su joven príncipe, Pandora le reprendió con la mirada su presencia ahí, pues entendía, que las personas con quienes iban a enfrentarse no eran otros, que los guerreros de Atlantis… la carnada que ideó el tercer grupo no era otro que Shun… aunque no sería necesario usarlo, pues las aberturas a Giudecca habían sido clausuradas, pero si deberían luchar, y como era de esperarse… Afrodita, Sorrento, Mu, Mime y los recién llegados, Camus, Shaka y Milo, se colocaron junto a su señor, listos para enfrentar a sus adversarios…

¡Ya saben que hacer! – murmuró el peli verde, los guerreros asintieron… - ¡Debemos sacarlos de aquí!... ¡Afrodita!

¡Voy a luchar, Shun… ya lo he decidido!

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No importaban cuantos fueran, los guerreros de Averno eran sumamente poderosos y su líder, era muy astuto, a pesar de tener los pensamientos en otro lugar… pues estaba preocupado… esperaba que Giudecca siquiera siendo la impenetrable fortaleza que siempre fue… pues ahí, no sólo estaba su hermana, su primo y su gente… estaba también la persona a la que más amaba… “Tengo que acabar pronto con esto… debo volver… tengo un mal presentimiento”…

Ares al fin se había encontrado en el campo de batalla con Sein, ambos se miraron fríamente, se estudiaban…

¡¿Te sorprende verme?… por que yo realmente deseaba verte! – dijo el rey de las Tierras heladas de Averno…

¡Me sorprende… supongo que un pequeño error… que al fin podré enmendar! – hablo el gobernante de la Tierra - ¡Pagarás por haber secuestrado a Shun!

¡¿Secuestrado?… ¿TE MOLESTA QUE YO LE HAYA DADO EL CARIÑO, QUE TÚ LE NEGASTE?! – rugió el peli oscuro levantando su espada…

¡TÚ Y TU HIJO, NO CONTENTOS CON HABERME ARREBATADO A IKKI, TAMBIÉN QUISIERON ARREBATARME A SHUN… TE JURO ARES, QUE ESTA VEZ SI VOY A MATARTE! – rugió a la vez el peli azul.

Sus espadas se encontraron al fin… sacaban chispas a cada golpe… ninguno de los poderosos gobernantes parecía dispuesto a darse por vencido… los dos sentían que tenían cuentas por saldar…

Por su parte, Hades se enfrentaba a Arles… ambos eran sumamente buenos, de tanto en tanto, el rey se fijaba en el enfrentamiento que estaba teniendo su aliado… más rápidamente le volvía a prestar atención al joven con el que se enfrentaba… este le resultaba familiar, pero no… “El está muerto”…

¿CÓMO TE LLAMAS, MUCHACHO? – preguntó el rey al colocarse en posición de ataque…

¡OSIRIS!... ¡RECUERDALO BIEN ANCIANO!… - hablo el peli oscuro embozando una sonrisa, que el mayor devolvió…

¡ASÍ QUE ERES TÚ, QUIEN SE CASO CON EL PEQUEÑO PRINCIPE! – dijo burlón el rey - ¡ESPERO QUE TE HAYAS DESPEDIDO DE ÉL… PORQUE AL ALBA EL ESTARÁ COMPLACIENDO LOS DESEOS… DE MI HIJO!

Hades se puso furioso por esas palabras… atacó sin cuartel al rey, hiriéndolo en el proceso, Arles parecía sorprendido por las habilidades del muchacho… justo en el momento en que iba a acabarlo, otro soldado se le interpuso, y el rey huyó…

¡Cobarde! – susurró el príncipe… más las palabras que le dijera el rey, tenían sentido… ahora estaba seguro… debían volver…

---

Al verse nuevamente frente a frente, no pudo evitar sentirse nervioso… era extraño, a pesar de que se sabía capaz de vencerlo, había algo que le decía que no saldría bien librado de una batalla contra el mayor… y es que desde pequeño, algo en su interior le decía que Diogo era peligroso… que era mejor mantenerse alejado… y sin embargo, el destino lo había puesto de mil maneras en su camino, como diciéndole que debía enfrentarlo… o aceptarlo.

Diogo sonrió al verlo, había un brillo casi victorioso en su mirar, como si hubiera esperado ese momento hacía tiempo… observo casi con odio a quienes lo acompañaban… miró luego a sus caballeros de soslayo… era la primera vez que Shun los veía a los siete y a Diogo comandándolos.

¡Te extrañe, mi pequeño! – dijo el príncipe de Atlantis sonriéndole al peli verde.

¡Diogo! – susurró el menor… le inquietó ver tan seguro al mayor…

¡Vine a llevarte conmigo! – acotó el peli azul.

¡Ha cambiado la situación, Diogo, ahora tengo poderosos lazos que me atan a estas tierras… pertenezco a este lugar! – dijo tranquilo el más joven sin un asomo de duda en sus palabras…

¡Entonces… tendré que cortar cada uno de esos lazos! – hablo el príncipe mayor fríamente - ¡Porqué tú me perteneces sólo a mí!

Shun cambió su semblante a uno serio y frío… empuño su espada sin apartar un segundo la mirada de su oponente, quien hacía exactamente lo mismo…

¡Jamás te pertenecí… PONTE EN GUARDIA DIOGO! – y sin mediar palabras ambos encontraron sus espadas dando inicio así a la batalla…

Inmediatamente después de que sus príncipes comenzaran a pelear lo hicieron también sus respectivos generales… Sorrento con Kaysa; Mime con Alberich; Mu con Dokko; Camus con Aioria; Milo con Aldebarán; Shaka con Krishna; y Afrodita con Shura… los enfrentamientos eran parejos, aunque en algunos casos los rivales se mostraban superiores y en otros, no lo eran… Pandora observaba nerviosamente el enfrentamiento… se preocupaba por su cuñado, y su primo… especialmente por este último que estaba en un estado algo delicado… aunque eso al peli turquesa no le impedía enfrentarse a Shura con altura…

Los que más problemas estaban teniendo, eran… Camus, pues Aioria era realmente no sólo mas diestro con la espada, también era más fuerte; Sorrento, este odiaba a Kaysa, más por que era increíblemente bueno con la espada, y lograba intimidarlo con su maligna mirada; y Mime… Alberich era realmente astuto, no demostraba ninguna expresión a no ser esa sonrisa de segura maldad, sus movimientos eran calculados, y aunque el peli naranja era bueno, el mayor lo era más…

Por otra parte, la ventaja en la batalla la encabezaba Milo pues Aldebarán no lograba hacerle frente, no por lo menos con la espada, otra sería la historia si fuera un enfrentamiento físico; Shaka, quien se mostraba sumamente concentrado, y a quien Krishna definitivamente no podía distraer, era otro que tenía las de ganar; Mu no dudaba un segundo en atacar a Dokko, el menor sólo en apariencia era frágil, pues sus movimiento y el uso que le daba a la espada era impecable, Kiki, quien no perdía detalle de la batalla, noto ciertos movimientos que solía usar su padre, sonrió al ver que no sólo él estaba aprendiendo en aquellas lecciones nocturnas; y Afrodita, quien definitivamente había sorprendido a Shura con su maestría luchando, se notaba que el peli turquesa jamás había mostrado al mayor sus verdaderas habilidades con la espada, al fin y al cabo, él odiaba luchar, pero tenía un padre guerrero, un hermano guerrero, un novio guerrero, tío y primos guerreros… algo había aprendido…

Shun por su parte se enfrenta en igualdad de condiciones a Diogo, este siempre supuso que su pequeño príncipe le sabría dar una digna batalla, pues le sabía brillante… siempre lo fue, aún desde pequeño, de hecho ese era uno más de los motivos por lo quería a su lado, ver su expresión impasible le encanto… era como luchar con Shaka, y su habilidad con la espada, eso se lo debía seguramente a Milo, más él rompería esa concentración… sabía exactamente cómo…

¡Te venceré!

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 1:57 pm

Ares no iba a darse por vencido, si el campo de batalla era el único lugar en donde podía encontrarse con Sein, pues entonces sería en ese lugar en donde trataría de hablar con el padre de su niño.

¡Jamás lo amaste, Sein, desde que nació lo haz despreciado… y ahora te atreves a decirme, que te he arrebatado a Shun! – Ares blandía su espada en dirección al otro rey, que recibió el ataque con habilidad…

¡CALLATE!... ¡REALMENTE ERES UN SÍNICO… USTEDES ME QUITARON TODO… ME QUITARON A IKKI… NO PERMITIRÉ QUE ME QUITEN A SHUN! – rugía Sein atacando con más violencia al peli oscuro…

¡PERO DE QUE HABLAS… NOSOTROS NADA TUVIMOS QUE VER EN LA MUERTE DE IKKI! – contestó Ares con la misma fuerza con la que le había acusado el otro rey.

¡MIENTES… SE QUE FUERON USTEDES LOS QUE MANDARON ACABAR CON SU VIDA… CUANDO SE LO DIGA A SHUN… LOS ODIARÁ TANTO COMO LO HE HECHO YO! – Sein atacó a Ares con tanta violencia que lo derriba de su caballo… más el soberano de Averno siempre fue un astuto y excepcional guerrero, pues con un ágil movimiento logró que Sein también cayera del caballo al cortar la montura del animal.

¡IDIOTA… HADES AMABA A TU HIJO… JAMÁS ME HABRÍA CONSENTIDO UNA ACTITUD COMO ESA! – rugió el peli oscuro sumamente disgustado por esa acusación - ¡TE HAN ENGAÑADO… Y LO PEOR DE TODOS ES QUE DEBIDO A ESO HAS PERDIDO EL CARIÑO DE TU HIJO… PORQUE TE ASEGURO QUE ESO AHORA SÓLO ME PERTENECE A MÍ! – esas palabras tuvieron el efecto que Ares deseaba, Sein se perdió en su furia al atacarlo, y sin mucha complicación pudo desarmarlo.

¡ACABAME YA…. ¿ES LO QUE DESEAS NO?! – grito el peli azul sin apartar su mirada de su oponente…

¡Si!... ¡Pero no soportaría ver triste a ese hermoso ángel debido a eso… porque a pesar de no merecerlo… el te ama! – Ares hablo tranquilamente al soltar esas verdades… miraba con lástima a Sein, había una especie de aura negra a su alrededor que parecía estarse debilitando - ¡Piensa lo que quieras… pero tengo honor, jamás deshonraría mi palabra… yo estaba dispuesto a aceptar a Ikki en mi familia… así como acepte a Shun!

---

Hades y sus guerreros combatían con gran valentía… querían acabar lo antes posible con la batalla, pero se sabía de la ferocidad de los guerreros de Tierra y Atlantis… la batalla estaba siendo complicada, más al caer Sein del Caballo algunos soldados se alertaron… Cuando Ares pareció perdonarle la vida, más de uno bajo sus armas, esperando escuchar alguna orden… no se veía por ninguna parte a Arles… Hades rió victorioso… aunque no estaba del todo convencido… cuando su padre se acercó a él…

¡¿Por qué le perdonaste la vida?!

¡¿Podrías tú causarle una pena?… debemos volver hijo… algo tramaban y no me siento tranquilo! – Ares montaba en su caballo, más antes de emprender el viaje miraban cómo el ejército enemigo se replegaba…

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Los guerreros de Atlantis miraron a su príncipe… le estaba costando vencer a su niño, más sabían que lo lograría… y si todo salía de acuerdo al plan, estos conseguirían también su victoria… Pandora miraba algo asustada… le preocupaba ignorar cómo acabaría todo, aún más le inquietaba la seguridad mostrada por el príncipe de Atlantis… como si guardara un as bajo la manga…

¡Eres muy bueno, mi pequeño… serás un excelente consorte! – hablo Diogo…

¡Yo ya tengo un consorte, Diogo!… - Shun respondía si mostrar demasiada emoción…

¡Pero no lo amas… me enteré que es el primo de Hades! – dijo el peli azul con malicia…

¡Deja de hablar, Y PELEA! – Shun ataco a Diogo de manera bastante razonada, el mayor pareció sorprenderse… a duras penas pudo contener el ataque… casi pierde su espada, más cuando ambas espadas se encontraron nuevamente entre ellos…

¡Sabes… fui yo, quien mató a tu amado Hades! – dijo saboreando cada palabra el mayor… los presentes vieron la escena, pues esa afirmación los había dejado perplejos, aunque no tanto cómo para perder su concentración en la batalla…

¡Si… ya lo sabía! – el peli verde habló con tal frialdad que incluso el mismo Diogo se sorprendió, y casi pago caro esa sorpresa, pues Shun no le estaba dando tregua - ¡Vas a pelear o qué!

Jajaja ¡Definitivamente serás un excelente consorte!... ¡¿Ya lo sabías?!... – Diogo salió de su sorpresa, después de todo, siempre consideró que ese pequeño no amaba a Hades…

Nuevamente sus espadas se encontraron, Shun se sentía muy confiado, pensó rápidamente en cómo podría vencer al mayor, aunque algo lo desconcertaba… su mente empezó a traicionarle… “¿Qué me pasa… qué ocurre?... ¿Por qué sonríe así?””…

Diogo atacó en el mismo instante en que Shun lo hizo, el pequeño notó su error, mismo que había cometido hacía años ante Hades, más cuando sus miradas se cruzaron justo al momento en que sus espadas chispeaban por el contacto…

¡Eres mucho mejor que tu hermano…! – murmuró audiblemente el mayor - ¡Él fue más fácil de derrotar… aún recuerdo sus patéticas palabras…?! – dijo irónico el peli azul… - ¡¿Lo recuerdas, fue tan fácil atravesar… su corazón?!

Shun se quedó de piedra… “¡¿Diogo?!”… - ¡No puede ser!

---Flash Back---

¿Qué significa esto, Diogo?… ¡Suelten a mi hermano! – Ikki se mostraba confundido, pero igual su tono fue autoritario.

¡Realmente no creí que terminarías con él… y que fuera así de fácil! – murmuró el recién llegado, y miró al hombre que amenazaba el pequeño, este dejo de amenazarlo con la daga y le tapó el rostro… - ¡Todo salió de acuerdo al plan, mi amado Ikki… Hades romperá el compromiso!

¡Así es… te dije que lo haría… que te amo a ti! – murmuró el hermano mayor del pequeño, bajando un poco la guardia.

¡Ese es tu hermano menor… es realmente bello, hacía tiempo que quería conocerlo! – siguió hablando Diogo, sin prestarle mucha atención a Ikki.

¡Si… podrían soltarlo, se esta asustando! – esta ves Ikki hablaba serio y firme… más al sentir que los otros dos hombres se le acercaban, hizo que se inquietara… algo andaba mal… - ¡¿Diogo?!...

¡Realmente lo lamento, Ikki…! - Diogo hablaba burlonamente - ¡Lamento que seas tan ingenuo…!

¿Qué… estas diciendo? – El mayor de los hermanos empezaba a ponerse nervioso, definitivamente algo no andaba bien… fue rápido, los hombres que acompañaban a Diogo lo empezaron a atacar, este se defendió como pudo, más cuando se disponía a atacarlos, fue Diogo el que lo enfrento…

¡Que fuiste muy ingenuo… yo no te amo… sólo te engañé para que rompieras con el idiota de Hades… así será más fácil para mí, poseer a tu hermanito! – su voz burlona, hirió al príncipe de Tierra, quien no pudo mantener la concentración y perdió su espada… los otros hombres lo tomaron de sus brazos, impidiendo que pudiera moverse o defenderse…

¿Por qué?... – dijo sumamente dolido Ikki…

¡Gobernaré Atlantis y Tierra… y con el poder de tu reino conquistaré y gobernaré también Averno!... ¡No creo que contigo hubiera logrado eso… necesito a alguien más fácil de manipular… jajajaja… aunque debo admitir que hasta ahora, no me ha costado nada, fuiste más crédulo de lo que me esperaba! – Diogo acarició el rostro de quien estaba siendo fuertemente sujeto, vio el odio y el dolor en esos fieros ojos azules… - ¡No temas, Ikki, prometo cuidar bien de tu pequeño hermano!

¡Maldito… no te saldrás con la tuya! – dijo levantando la voz…

¡Pero si ya lo hice!… - Diogo beso aquellos labios por ultima vez, susurrándole… - ¡Muere!... – Ikki no pudo hacer nada para defenderse, simplemente recibió el ataque, sus labios apenas emitieron un leve quejido, los hombres lo soltaron y cayó de rodillas, sujetando con su mano la herida que tenía en su pecho.

¡Mi hermano jamás te amará… y tu ruina… será amarlo! – susurró el príncipe de Tierra antes de desplomarse en el suelo… a una pequeña distancia podía escucharse el grito del príncipe menor… Diogo miró con soberbia a Ikki, luego iba a ordenar que se llevasen al pequeño, más notó que unos caballos se acercaban…

¡Maldición! – tuvo que irse inmediatamente… eso no estaba en los planes… Hades estaba volviendo, y no estaba solo…

Shun no presto atención a lo que estaba aconteciendo a su alrededor, se acercaba lentamente al cuerpo de su hermano, no podía creer lo que sus ojos estaban viendo… había tanta sangre… Ikki le dirigió una mirada y una sonrisa triste…

¡Hermano! – susurró el menor sentándose a su lado… apretó con fuerzas una de las manos del mayor… y sintió como lentamente la vida de le iba escapando del cuerpo… - ¡Te amo, Ikki! - Luego perdió conciencia de sí, hasta que su padre lo sacó del lugar a donde su mente se había escapado…

---Fin del Flash Back---

“No puede ser”… ¡no… no… no puede ser! – Shun no podía dar crédito, y sin embargo, su mente parecía ratificar esas palabras… “¡Fue Diogo!”…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 1:59 pm

Capítulo 14º: Lazos – Segunda Parte

Esa verdad logro descolocar a casi todos los guerreros del peli verde… más lo que realmente les descolocó era que Shun simplemente no se moviera… Diogo no lo atacaba, parecía estar esperando alguna reacción… su rostro expresaba lo que en ese preciso momento pasaba por su mente… el menor había perdido todo el color que poseía… su mirada estaba perdida, como si realmente no comprendiera, o quizás sería prudente decir, como si al fin comprendiera todo…

¡Fue mi culpa… que él haya muerto! – susurró al fin el pequeño, y Afrodita fue el primero en reaccionar…

¡NO, SHUN… NO DEJES QUE TE AFECTEN LAS PALABRAS DE ESE MALNACIDO! – Afrodita gritó con todas sus fuerzas… el sabía que aquella verdad acabaría de romper el tierno corazón de su pequeño…

¡No te desconcentres Afrodita… tu lucha es conmigo! – Shura ataca al peli turquesa y lo desarma… - ¡Ahora sí… serás mío!

¡Deja de decir estupideces, Shura… eres patético… no le llegas ni a los talones a mi esposo… él es mil veces mejor guerrero que tú! – Afrodita miraba con desprecio al guerrero de oscura cabellera, a pesar de que sin su espada, él estaba en desventaja… más no pensaba… sentía demasiado enojo…

¡Ah sí! – en la mirada del guerrero de Atlantis brillo la ira… sujeto por el cuello al peli turquesa y le hizo retroceder… Milo intentó en vano ayudarlo, pues Aldebarán se lo impidió… - ¡Pues será un placer para mí… ver destruido a ese guerrero! – dijo al fin Shura al momento en que empuja el cuerpo de su oponente, el cual pierde el equilibrio y cae por la pendiente.

¡¡¡¡¡NO!!!!! – todos los compañeros del menor, no podían creer lo que miraban sus ojos… Afrodita cayó sin remedio…

¡MALDITO! – Pandora había salido de su escondite y atacó con su lanza al culpable de la caída de su primo… quien a pesar de su sorpresa intentó hacerle frente a la mujer…

Shun intentó dirigirse hacia donde había caído Afrodita, olvidó por completo a Diogo, quien tomándolo de la cintura detuvo su marcha…

¡Suéltame!... ¡Maldito, Diogo… te odio! – Shun ataca al mayor, quien sonríe por la actitud del más joven… el dolor se dibujaba en esas esmeraldinas pupilas… su concentración flaqueaba, no era el único… Mime había caído inconsciente ante Alberich, Camus, Sorrento y Mu, también habían sido derrotados… rápidamente Shaka perdió ante Krishna, el rubio simplemente no podía concentrarse, quería ayudar a su príncipe, y también a su amigo… Los únicos que seguían peleando aunque ya a duras penas, eran, por un lado, Milo y Aldebarán, y por el otro, Shura y Pandora… Shun se alejó del peli azul y mirándole empuño su espada…

¡Te dije… que cortaría todos los lazos que te atan! – Diogo dio un potente golpe con su espada, y la del menor simplemente salió volando debido a aquella fuerza… - ¡Tú me perteneces sólo a mí!

Alberich había ido en ayuda de su señor, sostuvo a Shun aproximándosele por la espalda… Diogo sonreía viendo como Shura vencía a Pandora y como Milo, ya sin opción se rendía…

¡Suéltame!... ¡¿Por qué no acabas conmigo de una vez Diogo?! – hablaba el menor que a duras penas podía hacer nada debido al fuerte agarre del guerrero de Atlantis.

¡Jamás podría lastimarte… sabes a la perfección que te amo… y no te dejaré ir! – el mayor hablo claro, asintió a su guerrero, y este le colocó un paño por el rostro al joven príncipe, consiguiendo que minutos después pierda el sentido…

¡Vámonos ya… y traigan a la mujer… princesa, no me mire así… jajajajajaja! – Diogo cargaba a Shun en brazos y salían de aquella cueva en la dirección por la que habían entrado… Alberich se había encargado de marcar cada parte para que no se perdieran y así lograsen salir sin inconvenientes…

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Se dirigían a Giudecca a todo lo que daban sus caballos, cuando se aproximaron a la entrada que utilizaban para entrar, desmontaron y se dirigieron por los pasadizos que llevaban hacia el castillo, cuando vieron clausurada la entrada, entendieron que algo no andaba nada bien…

Radamanthys empezó a impacientarse visiblemente al igual que Julián, estos desde hacia unos minutos se mostraban sumamente tensos, tenían un presentimiento incómodo…

¡Demonios! – dejo escapar el oji dorado…

Cuando estaban por separarse, uno de los soldados que había ingresado por otra de las cuevas, mencionó haber encontrado soldados de Atlantis inconscientes cerca de la cueva principal… Radamanthys salió como alma que lleva el diablo, seguido de Julián y Hades… el Rey ordenó destrabar esa entrada para interiorizarse de la situación de los ciudadanos, mientras que la élite que servía a su hijo, siguieron el camino que indicara hacia un instante el soldado…

---

¡EXCELENCIA!... ¡EXCELENCIA! – Kiki llamaba sumamente preocupado a Afrodita… este parecía haber perdido la consciencia, el menor vio horrorizado que el hielo parecía estar desquebrajándose… - ¡Por favor, excelencia, despierte!

“¡Kiki…!”… podía escuchar claramente la voz del hijo de Shión… sentía tanto dolor que no quería abrir sus ojos… lentamente lo hizo, y de apoco pudo aclarar su visión… se aterrorizó al verse en el lugar en donde estaba… al fin lo recordó… el cretino de Shura lo había empujado… “¡Shun!”… sus fuerzas no le eran suficientes para incorporarse… “¿Qué es este dolor?”…

¡Kiki… busca ayuda! – dijo apenas el peli turquesa… intentando levantarse, se percató de lo problemático de su situación…

¡NO SE MUEVA EXCELENCIA… EL HIELO PODRÍ CEDER! – ahora si que Kiki estaba nervioso, necesitaban ayuda… cuando se levanto para ir a buscarla… un sonido llamó su atención… y le petrificó el grito que le siguió… - ¡NOOOOO JOVENNN!

El hielo bajo suyo terminó de ceder, no pudo hacer nada para evitarlo cayendo irremediablemente al agua…

Los gritos los habían alertado… Radamanthys al llegar no lo pensó dos veces y se lanzó al agua… Aiacos le paso una cuerda a Julián, este ató a su cintura un extremo entregándole el otro a Hades y siguió a su cuñado, lanzándose también al agua… con esfuerzo, Hades con ayuda de sus generales, tiraron de la cuerda… lentamente vieron salir a Julián que sujetaba de la mano a Radamanthys, quien a su vez, tenía fuertemente sujeto con su otro brazo a Afrodita…

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¡Así que el infeliz, confesó que fue él quien mató a Ikki!

¡Si, mi señor! – Kiki contó todo lo acontecido en la batalla, Hades no pareció tan sorprendido con la noticia de Diogo matando a Ikki, aunque su mirada destellaba furia… - ¡Después de escuchar eso, los movimientos de su alteza fueron más torpes, parecía perdido… luego el joven Afrodita cayó, y simplemente el príncipe colapso, atacó a ese hombre con rabia, y fue derrotado… otro hombre le sujeto estando ya él desarmado… y bueno, todos los demás, incluida su hermana ya habían sido capturados… luego le hicieron oler algo al príncipe, que le desmayo!

¡Entiendo!... – Hades había escuchado todo pacientemente, su padre colocaba en su hombro una de sus manos… - ¡Si llegan a lastimarla… o a él, te juro que no descansaré hasta verlos destruidos! – dijo al fin el peli oscuro a todos los presentes…

Radamanthys oía todo con atención… atención a medias, la verdad sus pensamientos estaban en esa habitación… luego de unos minutos, por fin vieron salir a Shión…

¿Cómo esta Shión? – preguntó angustiado Julián…

¡Él va a estar bien, sus golpes y heridas sanarán… te lo aseguro amigo!… - las palabras de Shión sacaron una sonrisa a los presentes, todos parecían relajarse con la novedad… pero, la expresión del peli verde era aún algo sombría… dirigiéndose a Radamanthys acotó - ¡Aunque… lo siento mucho Radamanthys… me temo… que… la caída le provocó… él perdió al niño! – Shión sonó derrotado al hablar… hizo todo lo posible para evitarlo, pero ya era tarde… - ¡Lo lamento!

Radamanthys entró a la habitación, su mirada era furibunda… Hades se alarmó e intentó detenerlo, pero Julián lo tomó del brazo para evitarlo…

¡Déjalo!

Al verlo en el lecho, se acercó y se sentó a su lado… el peli turquesa tenía la cabeza gacha, aunque se notaba que estaba llorando…

¿Quién fue?... – dijo fríamente, y Hades realmente deseo entrar para golpearlo…

¡Shura! – dijo en un susurro, apenas audible, el menor… - ¡Lo siento… yo… perdóname!

El oji dorado sujetó el mentón de su esposo, y le instó a enfrentarle la mirada… le destruía verlo tan triste… eso él no lo soportaba… lentamente se acercó a sus labios, y le brindó un tierno beso… luego lo atrajo entre sus brazos y lo abrazó con fuerza, mientras decía…

¡Mi primavera… no llores, no lo tolero… no tolero verte sufrir… tendremos otros hijos… sólo no te perdonaría que murieras… eso es lo único a lo que yo le temo!… - Radamanthys le decía esas palabras suavemente al oído a su esposo, mientras este aún llorando buscaba más su calor…

¡Mátalo… lo quiero muerto! – dijo al fin el más joven…

¡No soy tan piadoso… él sufrirá te lo aseguro… ahora descansa… voy a quedarme aquí!… - lentamente se fue durmiendo… afuera los demás guerreros más tranquilos, empezaban a planear su siguiente acción… tanto Julián como Hades querían venganza… y todos querían de vuelta a sus seres amados…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 1:59 pm

Estaban fuertemente amarrados en una oscura habitación… la princesa Pandora estaba con ellos, más Shun… él estaba con Diogo, sus expresiones reflejaban su preocupación… de nada servía que Milo intentara soltar sus amarres… Shaka también se frustro al no conseguirlo… había lágrimas en los ojos de los más jóvenes… Pandora estaba pensativa… maldecía al cretino que lastimó a su primo… rogaba que estuviera bien… además de la angustia por la suerte del pequeño de su hermano… “¡Hades… perdóname, no puedo hacer nada!”…

Mientras en otra habitación de aquella cabaña, en la que Diogo había decidido que descansarían, pues la noche y una fiera tormenta de nieve les habían impedido seguir su camino… un joven comenzaba a recuperar el sentido…

“¿Qué ocurrió?… siento todo mi cuerpo… pesado… ¡Afrodita… no… hermano!”... lentamente iba abriendo los ojos, y con ellos… volvían los recuerdos de la batalla… todos los recuerdos… intentó mover sus manos, pero estaban amarradas a una cama… “¿Dónde estoy?”… no pudo soltarse… abrió completamente sus ojos buscando reconocer el lugar… pero nada… nada le resultaba familiar…

¡Me alegra que hayas despertado! – Diogo hablaba tranquilamente acercándose al lecho, sonrió al ver al más joven tan indefenso… pudo notar su mirada casi vacía… aunque aún había fuerza en ese mirar… - ¡He deseado esto por mucho tiempo!

Shun no pronunciaba palabra alguna, tampoco dirigió su mirada hasta el peli azul… no tenía fuerzas para hacerlo… “Fue mi culpa… mató a Ikki, por mi culpa”…

El príncipe de Atlantis sonrió debido a la actitud del menor… lentamente fue subiendo a la cama, eso alerto al mas joven, quien al fin lo volteó a ver… “¿Qué esta tramando?”… Diogo destapo el cuerpo de Shun, quien en vano intentó mover nuevamente sus manos, el mayor acaricio ese níveo rostro, cuando sintió que Shun quiso apartarlo, lo tomó del mentón con fuerza…

¡Te he deseado desde que te vi en el castillo cuando acababas de recuperarte!... – murmuró el peli azul… - ¡En eso tenía razón tu hermano… me enamoré de ti… pero tu lo harás también de mi!

¡Estás loco… jamás podría amar al asesino de mi hermano! – dijo al fin el peli verde mirando a los ojos azules de quien se encontraba con él.

¡Me amarás con el tiempo… pero me amarás… así tenga que domar tu espíritu… te rendirás ante mi! – luego de esas palabras simplemente el mayor beso esos labios que se encontraban tan a su merced… lo hizo con deseo, a pesar de que el menor no le correspondía… no le importaba… ya lo haría… pues sólo con él se mostraba paciente… aunque, quizás no tan paciente, pues realmente ya no podía frenar los deseos de tenerle… saber que fue de otro lo volvía loco… pero no importaba, si mató a Hades, qué sería matar a ese tal… Osiris…

Dejo sus labios para besar su cuello, Shun se movía con fuerza e intentaba alejarlo con las piernas ya que con sus manos le era imposible, eso divertía a Diogo, quien rápidamente fue desgarrando las prendas de la realeza de Averno que llevaba el menor… mientras lo hacía no paraba de besar cada parte de ese suave cuerpo, que tantas veces soñó poseer…

¡NO!... ¡Suéltame! – Shun se sentía tan impotente le empezaban a arder las muñecas debido al esfuerzo que hacía, le desesperó sentir como Diogo comenzaba a despojarlo de sus ropas… y más aún lo aterro sentir cómo le abría las piernas y se colocaba entre ellas… - ¡No! – se quejaba casi sin voz cuando nuevamente sus labios eran atrapados por los del peli azul…

¡Depende de ti, que esto sea agradable, mi pequeño!... ¡No me obligues a lastimarte!

¡Te Odio, me oíste… siempre voy a odiarte… podrás tener mi cuerpo, maldito… pero entérate que yo… ¡Amo a Osiris!! – Shun cerró con fuerzas sus ojos, Diogo se enfureció tanto por aquellas palabras que sin previa preparación lo penetró… - ¡AHHH!

¡Así que lo amas… pues razón que me das para acabarlo…voy a hacerlo sufrir tanto… se arrepentirá hasta de haber nacido! – el mayor hablaba con ira mientras una y otra vez le embestía… no le importaban sus quejidos, es más le excitaban…

¡AHHH!.... ¡Noo! – Shun sentía que se estaba partiendo en dos, el dolor le resultaba casi insoportable… más no era eso lo que más le dolía, no era lo físico… su alma era lo que se desgarraba… se odiaba por estar permitiendo eso… “¡Ikki… perdóname hermano… le estoy perteneciendo a tu asesino… perdona, por favor!”… amargas lágrimas se escapaban de sus ojos… y aquel brillo que aún quedaba en ellos se fue apagando…

¡Me pregunto si ese tal Osiris, te aceptará ahora! – dijo con malicia el mayor cuando nuevamente asaltaba aquella boquita, que dejó de emitir quejidos… de hecho ya no emitía ningún sonido…

Cuando sintió que el mayor se vino en su interior, se sintió asqueado… deseó morir… “Perdona amor… ya no seré nunca más digno de ti”… Diogo salió de su interior… aún besaba su cuerpo, más Shun ya no estaba en él… por lo menos no en ese momento… por lo que no intentó nada cuando al fin el mayor soltara sus muñecas, ni cuando siguió besando, primero sus manos, luego su cuello, en fin todo su cuerpo… podía escuchar sus gemidos, y que le decía que terminaría amándolo… y que no permitiría que lo deje… sus lágrimas eran las únicas que daban fe de que aun estaba ahí… una vez que el príncipe pareció agotado, lo atrajo a su cuerpo, Shun no lo evito, lo abrazó con fuerzas acariciando sus cabellos… y el menor se durmió… no tenía fuerzas para otra cosa… “¡Ikki… Hades… perdónenme!”...

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La impotencia los embargaba, cerraban sus ojos con fuerzas pero no podían dejar de escuchar… Pandora lloraba amargamente, igual que lo hacían los guerreros de Shun… lo escucharon quejarse, y escuchaban también los gemidos de Diogo… los gritos de dolor de su pequeño taladraban sus oídos… desgarraban sus almas… después vino una especie de silencio, roto solamente por los gemidos del mayor…

¡Maldición! – decía desesperado Shaka…

¡Maldito seas Diogo! – Milo también se sentía devastado…

Más tarde vino el silencio… y una calma casi espantosa… miraron hacia la puerta… todos temblaban de ira y de dolor… no podían con el dolor… “¡Shun!”… esa noche nadie pudo dormir… esperaban el amanecer… sentían que el mundo se había acabado… un sonido los alerto, Aldebarán hablaba y decía que era hora de partir… por lo que entraron a su lugar de reclusión para sacarlos afuera… no tardaron en esperar afuera a que saliera aquel miserable…

Diogo salía de la cabaña con Shun en brazos… este parecía llevar sólo una camisa y estaba envuelto en una abrigada cobija, el peli azul se mostró radiante… le ayudaron a montar su caballo, pues en ningún momento permitió que nadie siquiera rozara a su tesoro… antes de partir miró a los guerreros de Shun… sonrió con malicia…

¡Voy a cortar todos los lazos que te atan! – murmuró mirando el rostro de su preciada carga… - ¡Hagan con ellos lo que les plazca… y luego… Mátenlos!... ¡Shura, trae a la princesa… nos vamos!

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:01 pm

Capítulo 15º: En Marcha

Llevaban horas desde que abandonaron Giudecca, no tenían ni idea del camino que habían tomado los hombres de Diogo… más suponían que sería hacia Atlantis que irían, pues eso sería más seguro para ellos… Hades mostraba una imagen impasible, de una fría tranquilidad… aunque en el fondo sabía a la perfección los peligros que correría su niño en manos de Diogo… esa idea le carcomía la mente, más no podía dejarse llevar por sus emociones, necesitaba mantenerse lo más relajado que pudiera, debía pensar… sabía que a pesar de todo el príncipe de Atlantis no podría matar a Shun… eso no le convenía… pero… los amigos de su esposo no contaban con esas seguridad… el horizonte dejaba notar ya los primeros rayos de sol… su corazón tembló de angustia… “¡Shun… no importa lo que pase… volverás a mi lado!”…

¡Mi señor!... – Radamanthys hablaba con un tono por demás frío…

¡¿Qué ocurre?!

¡Lo mejor será que nos separemos mi señor… no creo que vayan al castillo de Atlantis… y tampoco sería conveniente ir allá!

¡Lo se! – Hades detenía el andar de su caballo…. Miró a sus guerreros… - ¡Dos grupos de cuatro!... ¡Mis jueces irán conmigo hacia el río!... ¡Poseidón, irás junto a los gemelos y al patriarca hacia el bosque!

¡¡¡SI!!! – cada grupo se separó… debían reunirse en dos horas, justo camino al templo del dios Cronos…

---

Todos parecieron inquietarse por las palabras de Diogo… vieron las sonrisas dibujadas en los rostros de sus subordinadas… sentían temor, pero no lo demostraban… cuando el príncipe de Atlantis estaba por retirarse, uno de sus guerreros le hablo…

¡Mi príncipe! – fue Alberich quien había tomado la palabra…

¡Ummmm… si lo recuerdo Alberich… puedes hacer lo que quieras, tienes mi consentimiento! – dicho esto el peli azul simplemente sonrió alejándose rápidamente del lugar seguido muy de cerca por Shura, quien llevaba a Pandora.

Los vieron a la distancia… reinaba un muy incómodo silencio… estaban nerviosos, ya sus mentes trabajaban a mil por hora intentando encontrar un modo de escape… pero parecía que todo estaba en su contra… el de rosados cabellos, de ojos color jade fue el primero en romper con ese silencio…

¡Bien… aquí no separamos… supongo que nos veremos las caras en el castillo dentro de tres días!

¡Alberich, ¿donde piensas que vas?! – Kaysa había hablado…

Jajajaja… ¡Pues a mis tierras… fue el premio que me dio nuestro señor, por haberlo llevado hasta su niño! – el peli rosa se aproximo hacia los prisioneros, especialmente hacia uno, Mime rápidamente intentó retroceder pero el otro ya lo había sujetado fuertemente del brazo… - ¡No temas… deberías estar feliz… acabo de salvarte la vida!…

¿Qué?... – el peli naranja lucía sumamente pálido…

¡Vendrás conmigo… luego podrás agradecerme como se debe!... – Alberich casi arrastra al joven hasta su caballo, lo mota y luego sube él… - ¡Dile adiós a tus amigos!

¡No!... - Milo en vano intentó ayudarle, ninguno pudo hacer nada, aquel peli rosa simplemente se había llevado a su amigo… y lo que más los desesperaba era, ver la cara de terror que mostraba el menor… - ¡Maldito!...

¡Deberían preocuparse, por ustedes mismos… su compañero tiene suerte… al parecer le gusta más de lo que creímos a Alberich… pidió por él ante nuestro señor! – hablaba Kaysa acercándose a Sorrento - ¡Fue él quien nos indicó la manera de entrar a aquel lugar… que por cierto pronto vamos a visitar… jajajajaja… no va a quedar nadie con vida! – su voz indicaba que gozaba ante la sola idea… - ¡Me extrañaste… cariño! - Sorrento intento alejarlo, más el mayor lo sujeto con fuerza de la cintura atrayéndolo hacia su cuerpo y besándolo luego con brusquedad… - ¡Me voy a divertir un rato contigo… ¡Qué nadie me moleste!!

Kaysa ingreso con el peli morado a la cabaña… Mu fue tomado por Dokko, quien lo llevaba al mismo lugar al parecer con las mismas intensiones… Krishna no había dicho nada, antes que nada abofeteó a Shaka, luego lo montó en su caballo y se marcharon, aunque antes de irse el peli plateado le dijo a Aioria algo de que irían al templo… Aldebarán sonrió a su amigo, y tomando a Milo de los cabellos, casi lo arrastra hasta el bosque… Camus mira la escena con horror, aunque él empezaba a darse cuenta de que quizás no le iría mejor que a su hermano, pues Aioria, acercándosele lo toma por el brazo y también se lo lleva lejos de la cabaña, más específicamente, hacia el río…

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Aldebarán había llevado a Milo, distante de la cabaña a un claro… ahí lo amarró a un árbol, le arrancó la parte superior de sus ropas, dejando al descubierto su espalda…

¡Es una pena que nunca te hayas comportado como debieras, Milo… matarte será lo más doloroso para mí… pero no me gustan las sobras como a Alberich!… - Aldebarán hablaba con malicia mientras blandía un látigo - ¡No me gusta la idea de que alguien que fue mío, haya sido de otro!...

Milo sabía lo que venía… cerró con fuerzas sus ojos, apretando la mandíbula… “¡Aiacos!”…

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Intentaba no emitir ningún sólo sonido… Aioria lo manoseaba y besaba… le resultaba repugnante sentir sus manos, y su boca… esa lengua maldita… sin embargo, le hacia sentir al otro su frialdad, aunque eso poco le importaba a Aioria cuando empezó a penetrarlo… no fue nada delicado, de hecho Camus necesito de toda su concentración para no gritar… pero estaba decidido… no le daría el gusto a ese cerdo disfrazado de gallardo león…

¡Definitivamente!... – susurraba entre jadeos el peli castaño - ¡Eres más frío que un témpano de hielo!

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Le había temido a Kaysa, casi desde que lo conoció… y es que no era para menos… era el más desagradable de todos los guerreros de Atlantis, su apariencia, casi repugnante… sus pequeños ojos marrones y su piel extremadamente pálida no le ayudaban en nada… y menos aún su conducta, la verdad, Sorrento no sabía que le era mas despreciable, si su aspecto o su forma de ser… pero ahora consideraba que en su conjunto, lo detestaba… el guerrero lo había arrastrado hacia lo que parecía un cuarto, sin contemplación lo arrojó al lecho, subió sobre él y comenzó a desgarrarle las prendas… lamía y mordía su cuerpo vulgarmente… Sorrento apenas y podía defenderse… lo empujaba, pataleaba, arañaba… por lo que el mayor perdiéndole la paciencia lo golpeó con fuerza en el rostro, repetidamente hasta dejarlo aturdido…

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No, definitivamente Dokko estaba muy equivocado si creía que se la iba a dejar fácil… entre los dos, tal vez el mayor lo superaba en fuerza… pero él, era más astuto… decidió hacerle creer al peli rojo que se entregaría a él sin objeción… eso definitivamente le agradó al más viejo, y más al sentir los suaves labios del menor sobre su cuerpo… Mu besaba delicadamente ese pecho, ese cuello e inclusive esos labios… el guerrero de Atlantis lo estaba disfrutando mucho… tanto que empezó a dejarse llevar… el mas joven tomo con sus labios el miembro del mayor, quien empezaba a gemir desesperado… y fue justo antes de que llegara al clímax que el más joven tomó con rudeza el miembro de su acompañante, lo que le hizo casi gritar de dolor…

¡No te gusta, amor!

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:02 pm

Su camino los estaba llevando por la rivera del río… más algo lo alertó al igual que a su caballo… miró en dirección al bosque y ahí pudo notar a una bandada de aves salir volando… notó que Aiacos se inquietaba tanto como él… su guerrero le dirigió una mirada… comprendió entonces que sería mejor dejarlo ir…

¡Radamanthys… ve con él!

¡Si!

Minos y Hades siguieron el camino indicado… a una no muy larga distancia pudieron vislumbrar dos imágenes, dos personas… por lo que se ocultaron introduciéndose un poco más en la espesura del bosque con que lindaba el río, bajaron de sus caballos y se aproximaron sigilosos… una voz llego hasta sus oídos, una que era conocida por ambos…

¡Es una vergüenza, que el mejor nadador de Atlantis haya sido incapaz de enseñarle a nadar al príncipe Shun!... ¿No crees? – Aioria hablaba mientras arrastraba hacia la orilla del río al lastimado Camus… este no emitía ninguna palabra… tampoco parecía resistirse, tenía ambas manos atadas por la espalda… una vez que las aguas mojaban sus pies, pues debido a lo poderoso de su caudal sólo algunas zonas estaban congeladas, y esa era exactamente una de las que no lo estaban… Aioria beso nuevamente al peli azul en los labios, sin obtener ningún tipo de contestación…

¡Frío como el hielo! – grito al momento de tirarlo al agua… y mientras uno observaba divertido la escena del más joven intentando por todos los medios salir a flote, y a la vez impedir que la corriente lo arrastre, un peli gris salía de su escondite con la ira misma pintada en el rostro… atacó sin contemplación al castaño….

Hades se había lanzado al río y buscaba con desesperación al guerrero de su esposo… aunque no lo halló por ninguna parte… salió para avisarle a su guerrero que justo en ese momento empezaba a tener problemas con el otro guerrero, se notaba que físicamente ambos eran muy fuertes… pero Minos estaba preocupado por su niño, y eso no lo estaba ayudando en esa batalla… aunque lo que siguió, realmente sorprendió al príncipe de Averno… Minos cayó, Aioria iba a ultimarlo pero al final, fue este el que caía herido… pues Camus, quien saliera de las aguas minutos antes, tomó la espada que dejara caer Minos, y con ella hería al peli castaño en la pierna.

Hades los alcanzaba justo a tiempo para sostener al menor que casi inmediatamente después de lo acontecido, cae desvanecido…

¡Camus! – llamó con apenas un hilo de voz la estrella celestial del valor de Averno… tomó a su esposo en brazos, acarició delicado su rostro… vio la vergüenza en aquellos azules ojos… por lo que le dirigió la más cruel de las miradas al castaño que aún se quejaba por la herida…

¡¿Cuál es tu sentencia, amigo?! – murmuró Hades también observando al guerrero…

¡Nunca están demás los esclavos para las minas de carbón, mi señor! – dijo el peli gris acercándose nuevamente a quien yacía en el piso… para propinarle una fuerte patada en el rostro que lo dejó inconsciente…

¡Lo lamento, Minos! – susurró de pronto el menor… miró a los ojos de su esposo, y este pudo ver en ellos una angustia que atormentaba a su niño… le sonrió antes de besarlo…

¡Todo esta bien ahora!... ¡Estas conmigo! – dijo en un susurró el guerrero…

¡Debemos ir a ayudar a mi hermano… por favor… Aldebarán seguro va a matarlo! – hablo sumamente consternado, pero sus fuerzas lo volvieron a abandonar y esta vez si perdió totalmente la consciencia.

---

Unos gritos habían llamado su atención… Poseidón se fue acercando sigiloso junto a los guerreros que lo acompañaban… lo que vieron los dejó indignados… a una pequeña distancia, en un apartado claro, Milo estaba siendo azotado cruelmente por Aldebarán, un corpulento hombre que en propias palabras de Saga pagaría muy caro su atrevimiento…

¡AHGR! – se quejaba el mejor espadachín de Atlantis, mientras recibía otro azote…

¡Lo estas disfrutando, Milo!... jajajaja ¡¿Estoy siendo muy amable?! – dijo burlón el mayor.

¡PUDRETE! – gritó el peli azul… más realmente sentía que sus fuerzas ya lo habían abandonado…

¡Ah sí! – dijo serio el gran toro de Atlantis… tal vez quieras recordarme de otra manera, sin soltar el látigo amagó que se bajaría el pantalón… aunque no sabremos si iba a hacerlo o no, pues justo en ese momento…

¡No creo que lo haya disfrutado tanto como lo disfrutarás tú! – Saga se hacía notar seguido de su hermano… ambos con una mirada de feroz enojo… cuando se disponían a atacarlo… una voz los detuvo… todos se voltearon a ver… Radamanthys los miraba con su espada alerta a cualquier ataque, mientras que Aiacos soltaba los amarres que sostenían a Milo a aquel árbol…

¡Ya estoy aquí, mi niño!… - susurró el peli azul acariciando el rostro de su compañero, tomándolo con cuidado le cobijo con su abrigo… llamó a Shión con la miraba, este se fue acercando a Milo, mientras Aiacos, Rada, Saga, Julián y Kanon rodeaban a Aldebarán…

¡Tú dirás, amigo… si quieres su muerte… nos podemos encargar de que sea penosa y dolorosa! – Saga hablaba a su compañero, mientras que Kanon asentía…

¡Sumamente dolorosa! – acotaba el gemelo menor.

Aiacos miró con atención a quien se mostraba nervioso debido a su muy delicada situación… luego miró aquel látigo, y le dirigió la mirada a sus compañeros… Realmente podría decir, que a pesar de que Aldebarán era un hombre sumamente fuerte y grande… no pudo contra los gemelos, quienes lo amarraron al mismo árbol en donde estuviera atado Milo… Aiacos agarró pues entonces el látigo y comenzó a azotarlo… lo aproximado que soltó Shión que había recibido su niño, fueron veinte, sin contar los seis de la ocasión pasada… esa cantidad multiplicada por toda la furia que tenía… ummm, perdió la cuenta al llegar a cincuenta… Milo le había dicho a Julián y Shión donde estaban sus esposos… y apuntó a la dirección de la cabaña… los gemelos se quedaron con Aiacos, mientras que Radamanthys acompañó a Julián y Shión camino a la cabaña…

---

No le había costado nada… simplemente no soportó el dolor, y bueno… si se había ensañado con él, pero quien le mandaba a tener ideas cochinas con él…

¡Remedo de médico! – dijo el peli lila al terminar de amordazar a Dokko… luego con cuidado salió del cuarto… podía oír los gemidos del miserable de Kaysa y los quejidos de Sorrento… no había podido ayudar a su pequeño príncipe, pero definitivamente ahora no estaba amarrado, y algo iba a hacer… con cuidado abrió la puerta, agradeció que esta no emitiera ningún crujido… miró la escena, y definitivamente le pareció desagradable… el dulce de Sorrento estaba boca abajo, Kaysa a su espalda sujetándolo firmemente de sus caderas, mientras le embestía con violencia… estaba tan exhorto penetrando al peli morado, que no sintió cuando el peli lila se le acercó, después de haber tomado la espada que este dejara tirada al momento de despojarse de sus prendas…

¡Será mejor que te separes de él! – murmuró Mu colocando el filo de la espada, justo en el cuello de Kaysa... este se detuvo de inmediato, miró a su agresor… - ¡Te aconsejo que me hagas caso… se usar todo aquello que tenga filo… y mejor hazlo con cuidado!
¡Mu! – susurró bajito Sorrento…

Kaysa abandonó cuidadosamente el interior del más joven, se notaba que aún no había terminado… Sorrento se acurrucó a un costado de la cama, y se tapó con lo primero que encontró… lloraba silenciosamente, miró asustado a Mu, quien tenía un expresión que jamás había visto en su vida…

¡Ahora tú, maldito animal, ¡Al suelo!... ¡Boca abajo, me oíste!! - Kaysa obedeció aunque esa posición le era demasiado incómoda debida a su, aún latente excitación… Mu pudo notar los golpes en el rostro de su amigo, por lo que cuando estaba dispuesto a enterrarle bien profundo la espada a ese miserable… Dokko, que no sabía cómo se había liberado de sus amarres, lo atacó.

¡Idiota… ¿Cómo permitiste que se te escape?! – rugió Kaysa incorporándose…

¡Perdón, me confié… pero no volverá a pasar… ahora sí, Mu… me conocerás enojado! – hablo con furia el peli rojo acercándose a un aún aturdido Mu… quien debido al golpe había perdido la espada…

Sin dudarlo, y con Mu aún en el suelo, Dokko le dio una fuerte patada en el vientre… de hecho fueron varias patadas… el mayor se sentía humillado en lo más profundo de su orgullo… debido a estos el peli lila ya hasta escupía sangre… Sorrento miraba aterrado esa escena… Kaysa lo hacía divertido… hasta que recordó en que estaba y nuevamente comenzó a acercarse al menor… cuando Dokko tomó de los cabellos a Mu, para obligarlo a ponerse de pie, lo empujó hacia la pared, lo volteó, bajó sus pantalones y cuando estaba a punto de penetrarlo, un agudo dolor en el muslo derecho lo detuvo… pudo escuchar también los quejidos de Kaysa…

¡Pagarás muy caro… esto! – susurró al oído del peli rojo Shión… oyeron los gritos de Mu, lo que los obligó a irrumpir sin mucha preparación… Julián atacó a Kaysa, que sí se había dado cuenta de la intromisión, pero que apenas tuvo tiempo de reaccionar… el primo de Hades no tuvo piedad le hirió en el brazo derecho para impedir que pueda agarrar la espada, y luego en la pierna, de hecho estaba a punto de rematarlo cuando Radamanthys se lo impidió…

¡Mi señor, usted pertenece a la nobleza… no se rebaje a matar a esta basura… permítame que yo me encargue!

Julián aún estaba mirando impávido a Kaysa, quien estaba sin ropa… miró hacia el lecho, y ahí pudo ver, su Sorrento… hecho un mar de lágrimas, aterrado, y… lastimado…

¡Estrella Celestial de la Furia!... ¡dime cual según tu sabiduría, juez de Averno… es el peor de los castigos! – dijo el peli azul con rabia…

¡Déjeme a mí, y le juro que su castigo será incluso peor que la muerte! – susurró el peli dorado con malicia…

Julián asintió… vio como Shión atendía a Mu, luego de haber noqueado a Dokko, claro esta… entonces él se fue acercando a Sorrento… en un principio el peli morado parecía temerle, más al notar la dulzura con la que era observado por su esposo, rompió en un sonoro llanto, y fue a refugiarse en sus brazos…

---

Pasadas unas horas, se reunieron no camino al templo, sino en la cabaña, todos los guerreros de Averno, incluido Hades…. Mu fue el que se recuperó más rápidamente, aún le dolía todo el cuerpo, pero le urgía contarles a los demás todo lo ocurrido…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:02 pm

Cuando el peli lila, le tocaba contar lo acontecido esa noche… pareció inquietarse… palideció, y Hades pudo notar que los demás jóvenes hacían lo mismo… eso fue suficiente para él… se levantó del lugar que ocupaba, sin mirar a nadie….

¡¿Dónde?! – su pregunta fue firme y seria… al principio parecía que nadie iba a contestar, más fue Milo el que lo hizo… señaló en dirección a un cuarto… Hades se dirigió a ese lugar… entró cerrando la puerta… aquella fragancia él la conocía… - ¡Shun!

Miró con detenimiento la habitación, notó que aún había vestigios de cuerdas, supuso para que las había utilizado, Diogo, respiró profundo…. Luego notó las ropas que correspondía a la realeza de su familia… estaban desgarradas, tiradas… más lo que casi detuvo su corazón, y logró que al fin, aquellas lágrimas que luchaban por salir, lo hicieran, fue aquel rastro de sangre en las sábanas de aquella cama… “¡Maldito… le hiciste daño!”… un objeto brillante en una de las esquinas de la habitación llamó su atención… se acercó…

¡Una sortija!... “¡No!”… ¡Su sortija! – dijo cabizbajo el peli oscuro… “¡Diogo, eres un idiota… esta sortija es sólo un formalismo… nuestra sangre nos une ahora… él me pertenecerá sólo a mí, hasta el fin de la eternidad!”…

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Hades salió del cuarto sumamente serio… miró a sus hombres quienes asintieron… luego miró a Mu, como pidiéndole que continúe con su relato… el peli lila, supuso que podría saltarse lo de la noche y continuó…

¡Muy temprano en la mañana, Diogo salió rumbo a Tierra, según lo que me dijo… Dokko… antes de irse, le dijo a sus guerreros que acaben con nosotros, habló de cortar todos los lazos que ataban a mi príncipe… Shura le acompañó llevándose a la princesa Pandora con él! – al comentar esa parte, todos notaron cómo la mirada de Radamanthys brillo con furia - ¡Alberich tuvo el consentimiento de Diogo para llevarse a Mime a sus tierras, al parecer, a él no tenía porque matarlo, pues como ese guerrero fue el que les alerto de cómo ingresar por las cuevas hacia Giudecca, su premio había sido Mime!

¿Dónde quedan esas tierras? – preguntó uno de los gemelos con preocupación…

¡A medio día de camino de aquí! – respondió Camus - ¡Siguiendo el camino hacia el este… es fácil de llegar!

¡Continúa!... – dijo el mismo gemelo una vez de recibir aquella información…

¡Bueno… luego Krisna se llevó a Shaka al templo que se encuentra próximo… eso es todo lo que puedo decir, mi señor! – concluyó el peli lila… - ¡Aunque si puedo acotar que mi amigo corre mucho peligro con el monje… pues él estoy seguro que quiere matarlo!

Hades pensó sólo un instante… entonces mirando a sus guerreros acotó…

¡Shión y Julián!... ¡ustedes se quedarán aquí, con los jóvenes y con nuestros prisioneros, primo avísale a mi padre donde estamos, que venga con una comitiva para que los lleve a todos a Averno… y a esos malditos, donde dispuso Radamanthys! – al escucharlo, los dos jóvenes asintieron… - ¡Bien!... ¡Kanon irás con Minos a donde se llevaron a tu esposo!... ¡Y tú Saga serás acompañado por Aiacos!...

¡¡¡¡SI!!!! – respondieron los aludidos.

¡Yo también voy a destruir todas las barreras que te protegen, maldito infeliz! – susurró el príncipe mirando la sortija en su mano… - ¡Radamanthys, tú y yo, iremos hacia Tierra… debemos averiguar cómo esta la situación!…

¡Sí! – acepto el peli dorado…

¡Avísale a mi padre, primo… que dentro de dos noches volveré a Averno, solo si es que no logro rescatar a mi pequeño… mientras tanto, que prepare los ejércitos… atacaremos Tierra, y tomaremos el reino si es necesario!... ¡Vámonos!

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Faltaba camino para llegar a Tierra… de tanto en tanto se detenían para descansar, aunque Diogo había mencionado que su deseo era llegar al anochecer junto con Sein. Pandora se limitaba a guardar silencio y observar a Shun, quien permanecía profundamente dormido, pudo notar que las mejillas del menor estaban muy pálidas… hacía frío por lo que se inquieto, más aún con la idea de que nuevamente haya enfermado… tenía un deseo tan grande de cortar la mano de aquel peli azul que era tan odiado por su hermano… odiaba verlo acariciar al dulce niño que era Shun, así como odiaba saber que ese cochino sujeto hozó tocar a alguien que definitivamente le pertenecía a su hermano.

Cuando nuevamente se pusieron en marcha rumbo al castillo de Tierra, Diogo cobijó mejor a Shun, observo a Shura quien llevaba a Pandora, y volvieron a emprender la marcha… la joven princesa era bien vigilada con el peli oscuro… ella no intentaría nada, deseaba conocer al padre de Shun, quería conocer al monstro que escribiera aquella carta, y permitiera que lastimen a su propia sangre, sin consideración.

Mientras en sueños, Shun vagaba por los bellos jardines de Eliseo… “¡Hades… perdóname!”… no podía sentir la calidez del ambiente, ni lo fragante de las flores… “¡Ikki… te he fallado… nunca fui digno de sucederte!”… miraba a la distancia y notó sombras… luego todo el lugar estaba ardiendo en fuego… apenas y se podía ver algo debido al humo… “¡Cortaré todos los lazos que te atan!”… de pronto pudo sentir la calidez de un abrazó, volteo a ver, la imagen era de una hermosa mujer de larga cabellera verde, sus ojos lo miraban con ternura, e inmediatamente volvía a estar en los hermosos campos Elíseos… sonrió al verla… “¡mamá!”… ella lo beso dulcemente en la frente… y desapareció… “¡Debo hacer algo… no puedo permitir que me venza!”…

¡Descansa, mi pequeño… pronto estarás en presencia de tu padre! – Diogo le hablaba susurrante a Shun, a duras penas abrió los ojos, aunque el frío viento hizo que los cierre nuevamente… - ¡Por cierto… tus guerreros están muertos… ese es el precio de la traición… pero descuida… ya no necesitarás a ninguno!… - la información hizo que el más joven lo viera con miedo… - ¡Nunca voy a dejarte… ni dejaré que me dejes! – le susurró sonriendo…

Shun nada pudo hacer para demostrar su enojo… no tenía fuerzas para hacerlo… tenía deseos de morir, pero algo, muy dentro suyo… le decía… “¡Quizás estén bien… quizás Hades!”… sus fuerzas volvieron a disiparse, cayó nuevamente en los sueños en donde aún tenía a su madre, donde Ikki estaba a su lado, donde Hades lo envolvía en sus protectores brazos… y para su dolor, y amargura… donde su padre… era… Ares…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:04 pm

Capítulo 16º: Entre Lealtades y Traiciones

Se habían separado… cada uno con una misión diferente… tanto Hades como Rada llevaban túnicas para resguardarse y así ocultar quienes eran, se habían cambiado con ropas más humildes… no tubo fuerzas ni para reír con la idea de imaginar a su pequeño, haciéndole un puchero por lo sucio y desaliñado que se veía… “¡Espero volver a ver esa sonrisa… maldito Diogo… pagarás si es que veo apagados esos hermosos ojos!”…

¡Mi señor! – Rada había notado que Hades se encontraba perdido en sus cavilaciones… más al escucharlo le prestó toda su atención.

¡Dime!

¡Lo mejor es seguir por el bosque, el camino debe estar lleno de soldados!

¡Esta bien… iremos por ahí! – hablo el príncipe, y siguieron su camino sin mirar atrás…

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Según lo indicado por Camus, ese era el camino que les llevaría a las tierras de Alberich… Kanon miraba a Minos quien estaba muy serio… se preguntaba cómo reaccionaría él… si es que aquel hombre se atrevía a poseer a su esposo… instó a su caballo a acelerar la marcha… faltaba poco para llegar… “¡Solo espera un poco más Mime, estoy en camino!”…

¡Tranquilo amigo… por lo menos sabes que no intentará matarlo! – hablo Minos al ver un dejo de desesperación en los ojos de su amigo…

¡Eso no lo sabré hasta tener a Mime a mi lado! – acotó el peli azul, mirando a su amigo… viendo ya que estaban llegando a ese lugar…

¡Pues más te vale tranquilizarte… he oído que este sujeto…!

¡Si…! – dijo el gemelo menor… - ¡Mime me hablo de él, así que lo conozco bien… no temas, antes que nada soy un guerrero!

¡Lo se, amigo…! – Minos le sonrió brindándole apoyo… él también, a pesar de ser considerado uno de los más fríos, se había dejado llevar por la ira al ver en peligro a su hielito… como le decía de cariño.

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El imponente Templo del Dios Cronos se alzaba ante ellos… habían llegado sigilosamente hasta el lugar… había monjes que se encargaban de la vigilancia… ni Saga, ni Aiacos tenían la intensión de matar a nadie… o por lo menos, a ningún monje inocente… pudieron observar que estos poseían una expresión casi sombría… como, si estuvieran sufriendo por algo… inmediatamente Saga supuso el motivo de esas caras… con ayuda de su compañero, sujetaron a uno de ellos… lo encerraron en una habitación, en donde aprovecharon para ocultarse y el mismo Saga se encargo de interrogar al joven…

¿Cómo te llamas? – dijo serio el peli azul…

¡Shiryu… señor! – era un joven de largos y lacios cabellos negros y ojos azules… que miraba muy asustado a sus captores…

¿Dónde están? – fue lo único que acotó el gemelo mayor…

Shiryu pareció entender a quienes se refería, y su expresión se tranquilizó… e incluso pareció aliviada…

¡El joven Shaka… se encuentra en los calabozos del Templo, señor… si me permite puedo indicarle cómo llegar… puedo guiarlos! – el peli negro sorprendió a los mayores con sus palabras…

¡Te estaría muy agradecido, Shiryu! – hablo el peli azul…

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Simplemente estaba aterrado… Krishna podía ser la misma representación de la crueldad cuando se lo proponía… y en ese instante se lo estaba proponiendo… no sólo lo había usado como si fuera una vil ramera, sino que ahora quería marcar su cuerpo con acero ardiente…

¡¿Te gustaron las caricias de ese sujeto, Shaka?!... ¡Pensé que tú y yo estábamos por encima de toda trivialidad… pero veo que tú te dejaste llevar por los placeres de la carne! – decía el peli plateado mientras removía en el fuego un hierro con una marca… - ¡Tal vez esto te ayude a recordar, quien es tu dueño!

¡Krishna!... ¡Me hablas de dejarme llevar por los placeres de la carne!... ¡No seas sínico… ¿quien se dejó llevar por esos placeres hace sólo unos momentos?… yo me entregué a MI ESPOSO… NO TIENES NADA QUE RECLAMAR! – dijo un tanto exaltado el rubio… estaba nervioso, creía capaz al mayor de marcarlo como amenazaba…

¡Ummm!... ¡Tú esposo… ¿eh?... te casaste con otro, estando comprometido conmigo… eso no es nada honorable! – dijo el moreno sacando el instrumento, y acercándose al rubio…

¡¿Cómo te atreves a hablarme de honor… tú no sabes nada de eso?! – decía el más joven sudando frío… - ¡No hagas eso, Krishna! – murmuró casi sin voz.

¡Ahora ruegas…!... ¡Jura que nunca más vas a dejarme! – hablo malicioso el hombre…

¡Juro… que no me arrepiento de haberme casado con Saga! – Shaka soltó esas palabras sin un asomo de duda, lo que ocasionó que el mayor se enfureciera, cuando estaba por juntar con la piel del rubio aquel metal…

¡Debería aceptar que perdió, monje!... – Saga sujetó la mano del peli plateado… lo miraba con una frialdad que congelaría el mismo sol… y con una fuerza que no pudo ser superada por Krishna, cambió la dirección de aquella marca y se la auto infringió al guerrero de Atlantis, quien empezó a gritar debido al dolor…

¡Saga! – susurró el rubio ocultando con las sábanas, su cuerpo desnudo y lastimado…

¡Shaka… amigo! – Shiryu se acercó al rubio y lo abrazó…

¡MALDITO TRAIDOR…. SENTIRAS LA IRA DE MI LÁTIGO! – vociferó el peli plateado…

¡Quiero ver… quien es el que sentirá la ira de un látigo! – habló Aiacos… tomando de los cabellos al monje, quien aún gemía por la quemadura… - ¡Creo amigo, que sería conveniente irnos… y llevar al joven Shiryu!

¿Ehhh? – el aludido pareció alarmado por esas palabras… más al ver el asentimiento, primero del peli azul y luego de Shaka, termino por asentir él también…

¡Hades dijo… destruir todas sus barreras, ¿verdad?! – murmuró Aiacos amarrando a Krishna…

¡Si!... – Saga no miró a su compañero al responderle, se acercó a Shaka quien inmediatamente se refugió en sus brazos… - ¡Veo que me extrañaste!

¡Idiota!

---

Una vez que llegaron a la mansión que le correspondía a la familia de Alberich, este simplemente le ordenó que fuese a darse un baño… lo que obedeció… una vez limpio, encontró unas prendas que supuso debía vestir… suspiró largamente al ponérselas… Alberich entro al cuarto, vio al joven vestido y limpio… sonrió por eso…

¡Noto que me tienes miedo!... ¡Me alegro… así sabrás comportarte! – murmuró acercándose lentamente al peli naranja… - ¡Deberías estar contento… podrás ver a tu señor… gracias a mí! ¡y no perderás la vida, como tus amigos!

Mime oía todo silenciosamente… no sabía que debía hacer, empezaba a inquietarse, en especial cuando Alberich lo volteó para que pudiese observarse en el espejo… luego comenzó a besarle el cuello, y a despojarle de las prendas que hacía un rato se había puesto.

¡No tuve opción… más que unirme con ese hombre! – susurró el peli naranja, mientras lentamente cerraba los ojos…

¡Lo se… descuida… yo borraré todo rastro suyo de tu cuerpo, y de tu mente!

Mime se dejaba hacer sumiso por el peli rosa, en ningún momento ofreció resistencia alguna, es más parecía disfrutar de aquellas caricias, gemía debido al placer que el otro joven le brindaba… rápidamente fueron a parar en la cama… Mime se retorcía de placer, lo que realmente estaba agradándole de sobre manera al peli rosa, quien comenzaba a penetrarle con cierta delicadeza…

Aquellos gemidos estaban taladrando sus oídos… no lo podía creer… “¿Por qué…?”… Minos miraba a su amigo… temía que en cualquier momento irrumpiese en el cuarto y asesinase a esos dos… pero todo acabó y un silencio más incómodo siguió a aquella situación… un silencio solo roto, por unas dulces palabras del peli naranja…

¡Tengo hambre!...

¡Enseguida te traigo algo… no te vistas! – dijo Alberich al momento de salir de la alcoba…

Fue en ese justo momento en el que Minos tuvo que sujetar al gemelo menor… para que este no irrumpiese en la habitación, y le hiciera daño a su esposo…

¡Tranquilo… debes tranquilizarte! – susurraba Minos, aunque él mismo deseaba ingresar a ese lugar y abofetear al peli naranja por su traición.

---

Habían llegado a la cabaña sin mucha complicación, Mu salió feliz a recibir a su amigo, Saga pregunto con la mirada a los demás si tenían alguna novedad de Kanon, estos negaron…

¡Descuida amigo, esta a medio día de camino, debió de haber llegado ya… esperaremos a que lleguen para irnos! – hablo seguro Julián…

¿Le has avisado ya a tu tío? – pregunto Aiacos…

¡Sí!... ¡Habrá que esperar, Shión fue en su búsqueda!... ¿ummmm… pero díganme muchachos… quién es él? – Julián se dirigía a Shiryu, a quien en ese momento noto…

¡Ahhh!... ¡El nos ayudó a rescatar a Shaka… creo que son amigos! – susurró Aiacos, más al ver como Mu inmediatamente corría a abrazarlo, supuso que era amigo de ambos.

¡Shiryu… no lo puedo creer, te dejaste crecer el cabello! – murmuró el peli lila, y Shaka sonrió al verlo…

¡Sí… después de lo que pasó, me retiré para servir a los dioses… y fui a parar bajo la tutela de Krishna! – comento el peli negro…

¿De donde se conocían? – preguntó curioso Saga al ver, algo celoso, la confianza con la que se trataban y miraban, no solo Mu, sino su esposo con ese joven monje.

¡Shiryu fue al igual que Mu y yo, uno de los generales de Ikki, amor! – contestó el rubio con una mirada un poco triste… - ¡Después de lo que sucedió se retiró!…

¿Por qué no te quedaste a proteger a Shun, como Mu y Shaka, Shiryu? – preguntó intrigado Aiacos…

¡Su pequeña alteza… y yo no tuvimos mucho contacto… de hecho, cuando Ikki murió yo estaba en las tierras de mi familia, la noticia me desoló… no pude con mi pena, por lo que me refugié en la religión… sentía que le había fallado a mi príncipe… y que no era digno de proteger a su hermano! – contestó el joven con una cierta nostalgia…

¡Entiendo… pues quizás ahora puedas ayudarnos… después de todo, un guerrero, siempre es un guerrero! – acotó Julián…

En ese momento Sorrento salía del cuarto, y fue a refugiarse en los brazos de su esposo, miró con curiosidad al extraño… al igual que lo hacían Camus y Milo…

¡Hola! – fue lo único que dejaron salir…

¡Así que ustedes son las joyas de Tierra! – dijo Shiryu con una sonrisa…

---

Podía ver a la perfección como ingería con tranquilidad todo los alimentos que le trajera el peli rosa, veía, que de tanto en tanto le dirigía una que otra sonrisa al mismo, una dulce sonrisa… apretó fuertemente el puño… le dolía lo que estaba viendo… “Entonces, solo fingías conmigo”…

¡Toma…! – dijo dulce el oji naranja al pasarle un baso de jugo a su amante… quien sonrió y lo bebió gustoso…

Debía aprovechar ese momento, Alberich se había dormido… ni siquiera desconfió de la bebida que le pasara, y tampoco notó que en esta había colocado un influjo para que se durmiera… agradecía a Mu, que siempre les proveía de esas sutiles armas… ahora debía huir… conocía demasiado bien al guerrero como para saber, que esa mansión sería su jaula… y que la promesa de ver a su príncipe era sólo un cuento… es más no dudaba que lo usaran para chantajear a Shun, y eso definitivamente el no lo permitiría… se había puesto una camisa, y cuando buscaba unos pantalones simplemente se sintió arrastrar y lanzar hacia la cama nuevamente…

¡Alberich! – susurró un poco asustado…

¡Veo que no me crees… realmente disfrute tenerte entre mis brazos… sabes que no te haría daño… y sin embargo, quieres huir… aún sabiendo que sólo yo puedo protegerte! – la frialdad en la voz del peli rosa, le hizo temblar de miedo…

¡Si ya lo sabías… ¿Entonces por qué? – susurró el menor…

¡Quería ver hasta donde llegabas… veo que te has convertido en todo un guerrero, capaz de hacer lo que sea por su señor… jajaja aunque tu sumisa entrega fue por otro motivo… ¿verdad?! – cada palabra parecía revelar lo que en su interior guardaba el más joven, se odió por ser un libro abierto para Alberich…

¿Qué harás conmigo? – dijo sin apartar la mirada…

¡Ya te dije, que serás mi esposo… y en lo que respecta a ese bastardo… no te hice daño, por que quiero que en un futuro sea a mi heredero a quien guardes en tu vientre… mientras tanto… descansa tranquilo, Mime… que la poción que mezcle con tu comida debe estar por hacer efecto… no será doloroso para ti… pero te liberará de esa molesta carga! – Alberich sonrió al ver la expresión de espanto en la cara del menor, quien inmediatamente intentó dirigirse hacia el baño…

¡Suéltame… ¿Qué me diste?! – Mime intentaba por todos los medios soltar el agarre del mayor… pero sin éxito.

¡Sólo quédate quieto y espera a que pase! – murmuró con malicia el mayor…

“¡No!”… ¡Kanon! – dijo casi sin voz…

¡Parece que él no esta aquí!...

¡¿Ah No?! – Kanon había entrado rompiendo una de las ventanas seguido de Minos, Alberich intentó defenderse de su ataque, pero no fue tan rápido… Minos ayudó a Mime, quien inmediatamente se dirigió al baño y comenzó a vomitar todo lo que había comido… tenía en su rostro una expresión de angustia que hizo que el peli azul se pusiera más furioso… - ¡El antídoto… Ahora!

¿Y si me niego? – dijo malicioso el otro guerrero…

Kanon miró a Minos, quien asintió y cerró la puerta del baño… y acercándose al oído del peli rosa, le susurró…

¡No sabes lo excitado que estoy… eres muy hermoso, caballero!

¡No!...

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:04 pm

Shun podía sentir la calidez que solamente Tierra podía brindarle… pero la angustia de haber provocado la muerte de sus amigos, no lo dejaba en paz… no quería perder las esperanzas, aunque tampoco podía engañarse… los guerreros de Diogo eran capaces de mil atrocidades… sus amigos definitivamente estaban en una situación difícil… sin embargo tenía que admitir, que él no estaba mejor… “¡Padre!”… no tenía ni la más remota idea de lo que le esperaba… sólo sabía una cosa… sea lo que fuere, su padre, como siempre, no iba a ayudarlo.

Pudo percibir que unos caballos se les aproximaban… le dieron la bienvenida a Diogo y a Shura, y preguntaron por él… Diogo les aseguró que estaba simplemente muy cansado… y esos hombres se ofrecieron a escoltarlos ante la presencia de su padre.

¿Cómo fue la batalla? – preguntó Shura para romper el silencio que comenzó a reinar… Shun se alertó ante esa pregunta…

¡Los de Averno vencieron, señor!... ¡Todos estaban demasiados sorprendidos por ver al Rey Ares al frente de su ejercito! – comentó uno de los hombres… - ¡Su padre fue herido, su alteza… por un guerrero llamado Osiris!

Shun sintió cómo aquella noticia dio como resultado, que Diogo se tensara y aumentara su agarre hacia él…

¿Y cómo esta mi padre?

¡Bien señor… también los espera en el castillo!

Después de eso, ya nadie pronunció palabra… la princesa, también demostraba su cansancio debido al largo viaje, pudo ver que a la distancia se alzaba el castillo donde su joven cuñado había pasado su niñez… se preguntaba cual sería la apariencia del rey de esas Tierras… las palabras de su padre resonaron entonces en su mente… “¡Tú serás quien decida… que haré con él!”...

---

Iban a todo lo que daban sus caballos… Hades conocía bien aquellos bosques… los había recorrido tantas veces en el pasado… definitivamente llegaría hasta el castillo, debía averiguar lo acontecido con su hermana y con Shun… eso realmente lo perturbaba… lo atormentaba la imagen de la sangre en las sábanas…”¡Maldito Diogo!”…

También estaba un poco preocupado por la suerte de Shaka y de Mime… esperaba que tanto Saga como Kanon, los hayan podido rescatar sanos y salvos… volvió a mirar el camino… otro con el que quería arreglar cuentas era con Sein…

¡Mi señor! – Radamanthys lo sacó de sus reflexiones…

¿Qué ocurre?

¡Es mejor que de aquí en adelante, vayamos a pie!… - Rada desmontaba el caballo…

¡Tienes razón amigo… es lo mejor!… - Hades también bajo de su caballo… los dejaron sueltos y siguieron su camino a pie…

Ninguno hablo mientras continuaban con su misión… ambos tenían firmes metas que cumplir… Radamanthys la venganza… y Hades, rescatar a Shun… lo de Diogo vendría por añadidura…

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La noche estaba empezando a caer… hacía frío, pero su esposo lo cobijo con una manta… se sentía un poco débil… pero por lo menos estaba bien… su pequeño estaba bien… busco con la mirada al culpable de su mal estar… no tenía mejor aspecto… le daba algo de rabia… pero… estaban a mano ahora… tímidamente levantó la mirada… se notaba serio… no habían hablado aún… suspiró resignado… su matrimonio estaba acabado…

¿Te sientes mal? – murmuró el peli azul…

¿Me odias? – susurró el peli naranja, sin mirarlo…

¡No! – Mime miró el rostro del mayor, este no le dirigía la palabra, miraba al frente seriamente…

¿Y… dime por qué? – susurró el menor…

¿Ehh? – por fin Kanon bajaba la mirada hacia el menor…

¿Por qué se ilumina esa cueva? – preguntó con timidez mirando al mayor…

¡Cuando esto pase… te lo mostraré!… - dijo con una sonrisa el gemelo menor… luego lo abrazó con mayor fuerza… su corazón casi deja de latir cuando asustado Mime lo había llamado… al mismo tiempo que una felicidad completa lo embargaba… temía tanto que su pequeño realmente no lo amara, que de ser por él, se habría quitado la vida debido a la agonía de que su amor no sea correspondido… aunque, la verdad era otra… la verdad era que de ser cierto, él hubiera esclavizado a su esposo… lo hubiera encerrado con llave… le obligaría a amarlo, sin oportunidad de réplica… marcaría su cuerpo y su alma con su deseo… y frente a sus bellos ojos, mataría a ese desgraciado que había osado meterse entre ellos… sonrió ante esos pensamientos… - ¡Perdóname… yo realmente dude de ti!

¡Descuida… yo, debí ser más fuerte… la verdad es que temí que fuera violento conmigo… y que eso…! – Mime pareció proteger su vientre con sus manos debido a ese pensamiento… - ¡Aunque como siempre, Alberich ya había leído en mis pensamientos… y se encontraba ya, a tres pasos delante de mí!

¡Tranquilo… ahora va a estar a varios pasos, pero detrás de ti!... ¡Descansa, mi pequeño… aún falta para llegar! – Kanon besó la frente del menor… Minos sonrió ante la escena… si que la pequeña zanahoria se había robado el corazón de Kanon de Géminis…

¡Mejor estate quieto… no querrás que tu nuevo señor se enfade, y te de de probar de lo mismo, ¿o sí?! – Minos hablo con malicia a Alberich quien estaba atado, montado junto a él en el caballo… - ¡¿Me pregunto que hará Diogo ahora que su estratega esta con nosotros?! jajajaja

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¡Y esa es la situación, Tío! – Julián le había explicado con lujo de detalles a Ares todo lo acontecido, hacía apenas unas horas, de las que él y una pequeña comitiva habían llegado… los prisioneros ya estaban siendo escoltados a Giudecca… los guerreros de Shun también se estaban disponiendo a partir… ellos sólo esperaban ya, la llegada de Kanon, Minos y esperaban que Mime viniera con ellos…

Habían pasado por lo menos unas dos horas más de espera… Saga estaba sumamente nervioso… los guerreros de Shun ya habían partido junto con Aiacos… Julián, Ares, Shaka y Shiryu esperaban la llegada de Kanon y Minos… Shiryu se había quedado por tener también conocimientos médicos, ya que consideraron que Mu aún estaba muy lastimado, y era preferible que regrese junto con Shión… pues en Giudecca podrían atender mejor las heridas de Milo, quien de todos los guerreros era el que en peor condición estaba…

Cuando sintieron que se aproximaron unos caballos, todos se pusieron alertas…. Más al ver a su gemelo, con su esposo en brazos, Saga no lo aguantó más y salió a su encuentro…

¡Hermano, me tenías preocupado! – soltó el gemelo mayor…

¡Aquí estamos Saga… y trajimos a alguien con nosotros… le debemos a él, el que hayan estado a punto de entrar a Giudecca! – dijo amargo Kanon mirando en dirección a su prisionero…

¡Ya nos encargaremos de él… ¿Estas bien Mime?! – pregunto a su cuñado, un poco preocupado el peli azul, al ver su extrema palidez…

¡Estamos bien, Saga… gracias por preguntar! – susurró bajito el menor…

Kanon sonrió al notar que su hermano no había notado la indirecta… bueno ya se lo explicaría luego… en seguida saludaron a Ares, y Mime fue a refugiarse en los brazos de Shaka…

¡Es hora… todos debemos volver!... ¡Esperaremos a mi hijo en Giudecca! – hablo con firmeza el Rey…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:06 pm

Lentamente iban ingresando al castillo, unos guardias abrieron las puertas que le daban paso al salón del trono, donde se podía ver a Sein ansioso esperando a su hijo… Shura traía un poco más atrasada a Pandora… aunque al ver las puertas abiertas ella logró notar al que supuso sería Sein, el padre de Shun, a su lado estaba otro corpulento hombre, lo reconoció inmediatamente como Arles, y a su otro costado, una mujer de largos cabellos lilas… notó también algo extraño… más sólo estaría segura viéndolos más de cerca…

¡¿Qué le sucedió a mi hijo, Diogo?! – Sein noto la palidez de su hijo, además de percibir las prendas que portaba…

¡Me temo que sus secuestradores no lo trataron como se trata a la realeza, su Majestad! – hablo maliciosamente el príncipe de Atlantis…

¿Dónde están sus guerreros? – volvió a preguntar el rey, al notar que sólo una mujer acompañaba a Shura…

¡Creo que ellos murieron, mi señor, nada pudimos hacer con mis hombres para salvarlos…!

¡MENTIRA! – Pandora simplemente no podía dar crédito a sus oídos, cómo podía existir alguien tan sínico… - ¡POR QUÉ NO LE DICES LA VERDAD MISERÁBLE… ¿QUÉ CLASE DE PADRE ES USTED, SABE LO QUE LE HIZO ÉL A SU HIJO?!

Mas Pandora no pudo seguir hablando, pues Shura le tapo con su mano la boca… miró serio a Diogo, quien en ningún momento se mostro tenso por las palabras de la mujer…

¡Incluso en estos momentos, mujer, deseas defender las atrocidades de tu padre!… - habló casi victorioso el peli azul… - ¡El deseo de Ares hacia mi prometido, lo habrá saciado muchas noches, mi Rey… lo encontré atado, sumamente asustado… por lo que me decía cuando fui a rescatarlo… entiendo que ese tal Osiris y Ares, le hicieron pasar…! – calló sus palabras con la angustia dibujada en su faz… - ¡Lo que le hicieron no tiene nombre!...

Sein ardía de la ira, y la desesperación… corrió a abrazar a su pequeño, el cual abrió los ojos cansado… entonces Sein vio aquellas esmeraldas tan dolidas, tan cansadas… tan… tan opacas, que deseó la cabeza de Ares y de ese tal Osiris en ese justo momento… Pandora miraba la escena atónita… aquella influencia que desde la distancia había visto, iba en aumento… y luego descubrió la fuente… “¡Bruja!”…

---

Pandora fue llevada a un cuarto que serviría para su prisión, pues a pesar de las sugerencias de Arles y de Saori, Sein no creyó conveniente enviar a una princesa a una mazmorra… “Eso no es correcto, y menos tratándose de una sacerdotisa”… pensó el rey, dirigiéndose luego al cuarto de su hijo… él mismo se había encargado de bañarlo, y vestirlo…

Shun no pronunciaba ninguna palabra, se dejó bañar y vestir por su padre, lo miraba sin mirarlo… eso hería al mayor… notó las lesiones en sus muñecas, y la cicatriz en la mano derecha de su pequeño… se odio por no haberlo protegido… por haber permitido que pase tanto tiempo con esa genta…

¡Tal vez deba vengarme de esa gente con aquella mujer! – susurró el rey con el odio resplandeciente en sus pupilas…

“¡Tal vez deba vengarme de esa gente con aquella mujer!”… aquellas palabras llegaron hasta el lugar en donde su mente se refugiaba de esa agónica realidad… “¡No… qué dices padre… con Pandora!”… Shun se removió entre los brazos del mayor, lo que ocasionó que Sein lo acomodara en la cama, le miró tierno, acarició su rostro… lentamente pudo escuchar que su pequeño susurraba, casi inaudible… para que sólo él pudiera oírlo, y no Saori quien también los observaba desde la puerta…

¡Padre… acaso te ha segado tanto el dolor… condenaste a geste inocente a morir… mientras bebías de la misma copa… con los asesinos de tu adorado Ikki… mientras… admitías que mi lecho, lo comparta con quien lo ejecutó! – Shun apenas y miraba esos azules ojos de su padre… el mayor no podía creer lo que parecía delirar su hijo menor… pero su mirada casi vacía… perdida y sumamente angustiada, le decían que debía escucharlo… - ¡Pequé… pues le pertenecí a quien atravesó su espada en el pecho de mi hermano!

Shun simplemente no pudo decir más… pues en ese momento Diogo ingresó en el cuarto…

¡Suegro… es mejor que mi prometido descanse! – Diogo hablaba con tal autoridad, y una seguridad que hizo que Sein se inquietara… más supo disimularlo bien… al ver nuevamente cómo los ojitos de Shun volvían a cerrarse.

¡Tienes razón, Diogo… yo también debo descansar! – dicho esto Sein beso la frente del menor y salió del cuarto…

¡¿Aún no te haz podido meter en su lecho Saori?! – preguntó molesto Diogo por haber permitido que pase tanto tiempo con Shun…

¡No es tan fácil… ese hombre sólo tiene pensamientos para su esposa muerta… además, la preocupación por tu pequeño, no me daba oportunidad de nada! – dijo con disgusto la mujer…

¡Supongo… ¿trajiste lo que te pedí?! – murmuró esta vez con una sonrisa el peli azul…

¡Claro, hermanito… esta tan débil que no será problema de que surta efecto… le diré a la servidumbre que es incienso… mientras más aspire su aroma, más rápido olvidará todo! – hablo la mujer sacando unas hierbas…

¡Si él no cae en tu lecho… mataré a Sein… jajaja… bueno yo no… el propio Shun ordenará que lo maten! – Diogo soltaba cada palabra con malicia… - ¡Así que con esto… te volverás más sumiso para mí pequeño!

¡Recuerda lo que me prometiste, hermano! – hablo la mujer con una voz muy fría…

¡Si… si me entregas su corazón, hermanita… el primogénito que me brinde… será tuyo! – cuando terminó de hablar Diogo se acercó al más joven, comenzó a besar sus labios… mientras que su hermana colocaba en el recipiente su incienso, y le prendía fuego, sólo superficialmente, no deseaba que se prendiera por completo… sólo lo suficiente como para que se consuma lentamente dejando escapar su aroma…

¡Debes mantenerlo débil, hermano… sólo funciona en cuerpos débiles… es por eso, que tanto tú como yo, seremos inmunes a su influencia! – Saori se dirigía a su hermano, sonrió al ver cómo este acariciaba con deseo la suave piel del menor, mientras le besaba el cuello…

¡Sal! – ordenó el peli azul…

¡Sein se dará cuenta, así que mejor espera a mañana… mi padre pedirá que para salvar su honor, se casen inmediatamente! – Saori murmuró divertida esas palabras… le gustaba ver a Diogo desesperado…

¡Ya me voy…! – dejó escapar el príncipe con un tono de disgusto… mientras seguía acariciando esa delicada piel que lo enloquecía… - ¡Ahora me perteneces sólo a mí!

---

Al fin, su recorrido los había llevado al destino… el castillo de Tierra, donde moraba Sein, se alzaba frente a ellos… había mucha vigilancia… por lo que sabían no iba a ser nada fácil entrar… más rápidamente se hicieron eco de los rumores, y pudieron tener la certeza de que tanto Shun como Pandora se encontraban ahí.

¡Debemos entrar! – murmuró el príncipe de las tierras heladas de Averno…

¡No desespere, alteza… entraremos! – Radamanthys rápidamente se hizo de un nuevo disfraz… y haciendo uso de toda la información que le había dado su primavera del castillo, supo a la perfección el lugar por donde podían ingresar…

No tardaron en recorrer aquellos pasadizos que eran de conocimiento únicamente de los más fieles de la corona… como bien les habían asegurado los guerreros de Shun… una vuelta a la derecha, seguir las escalaras… casi nadie iba por ahí… se notaba por las telas de araña… por fin, llegaron a los pasadizos que daban a los cuartos… uno a uno fueron observando por las aberturas en las paredes que supusieron eran ocultadas por los cuadros… en una de ellas pudieron escuchar algo que dejó mudo al peli oscuro…

Escucharon a la perfección las palabras de la hermana de Diogo, con respecto a que harían que Shun olvide todo, y también eso de entregar a su primogénito por el amor del príncipe menor… Hades apenas y se pudo contener al ver al cretino de Diogo besando a su esposo… más lo que hizo que se contenga, fue justamente que Radamanthys le hizo entender que debían poner a salvo a su hermana… y a Shun, ahora Diogo estaba con él… aunque se tranquilizó más cuando el peli azul apartó sus cochinas manos de su niño… y salió.

¡Debo entrar!

Al salir los príncipes de Atlantis de la habitación… dos jóvenes mujeres se quedaron en el cuarto a velar por el sueño del niño, siguiendo las estrictas órdenes de Saori…

¡Demonios!

¡Mi señor, por lo menos esta bien… lo sacaremos de aquí… antes debemos encontrar a su hermana!

¡Si!...

---

Cuando lo vio entrar a la habitación, se puso nerviosa… y es que en el fondo sabía que vendría… se le quedó mirando por un largo rato, sin decir una sola palabra… pero después simplemente suspiró y por fin soltó…

¡Tal vez deba vengarme contigo por lo que le hicieron a mi hijo! – Sein la miró con una frialdad que ella no había experimentado jamás…

¡Hágalo… pero lo único que ganará será mi desprecio… aunque supongo… que quien vive con el desprecio de su único hijo vivo, no le importará vivir con el de alguien más! – soltó Pandora, devolviendo la misma frialdad que recibió…

¡Yo no desprecio a mi hijo… daría la vida por él!

¡Que ironía, habla de amor quien le dijo a su único hijo… que esperaba que pudiera vivir con la muerte de los soldados en la batalla que usted propició, así como lo había hecho con la de su propio hermano! – el tono de voz de la princesa era sumamente sarcástico - ¡No me haga reír!

¿Pero de que carta me estas hablando, niña? – dijo confundido Sein.

¡De la carta que envió para retarnos para el enfrentamiento en los límites de Atlantis… mi her… mi padre, me dijo que era su letra! – acotó la joven…

¡Jajaja… pero si fueron los de Averno quienes nos retaron a ese enfrentamiento… la carta me la dirigieron a mí! – murmuró el Rey…

¿Ummm?... – Pandora lo miraba incrédula, al igual que lo hacía Sein… más los dos vieron en la expresión del otro, que ambos decían la verdad…

¡Creo que caímos en una trampa… y que el único perjudicado fue mi hijo! – susurró Sein con angustia en su mirar…

¡También lo pagaron Shaka y sus amigos… ellos habrán encontrado la muerte, más fue a manos de los hombres de Diogo… siguiendo sus órdenes! – comentó la mujer, sus palabras llamaron la atención del hombre…

¡Tú y yo, jamás hablamos… ¿me entiende?! – la joven asintió… Sein iba a retirarse, más se detuvo al oír las palabras de la joven peli oscura…

¡Mejor vaya a dormir con su hijo, mi señor… así se asegurará de que nadie más lo lastime!

¡Mejor tome esto entonces… aunque le advierto que hay guardias afuera… pero por su seguridad… supongo que es mejor que tranque el cuarto desde adentro! – Sein le entregó la llave de la habitación… la joven lo miró, sonrió… y en un ágil movimiento le robó un delicado beso al rey… quien sólo por un instante se sorprendió… luego se marcho…

¡Ummm… Saori… acabo de romper tu hechizo!

---

Esa noche, Shun sintió a su padre, como hacía tanto que no lo sentía… de hecho… se sentía tan bien… y al mismo tiempo, terriblemente mal… esperaba que su padre no lo hubiera escuchado hacía un rato, cuando le contó todo… pues Diogo había sido muy claro en su amenaza antes de irse… “¡Si le dices la verdad a tu padre… lo mataré!”… el peli azul le abrazó con más fuerza… al entrar al cuarto había ordenado a aquellas sacerdotisas que se larguen… él cuidaría a su hijo… además… debía pensar… por primera vez en años, sentía su mente totalmente lúcida… como si hubiera despertado de un muy largo sueño… o… más bien, de una larga pesadilla… se sentía liberado y capaz de discernir… todo desde ese… “me beso”… “¿Qué haré… siento que soy prisionero en mi propio castillo… cuando permití que todo se me saliera de las manos?”…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:43 pm

Capítulo 17º: Intensiones

Despertar en los brazos de su padre, fue con algo con lo que ya hacía mucho tiempo había dejado de soñar, por lo que supo de inmediato que si era su padre el que estaba a su lado. Sein acariciaba cariñosamente los cabellos de su hijo, había apagado aquel incienso que dejara Saori, realmente le disgustaba su olor, y parecía que a Shun también, toda la noche la había pasado pensando en la mejor manera de salir de esa situación tan riesgosa sin poner en peligro la vida de su pequeño…

Shun buscó calor en los brazos del mayor… olía a Ikki, su padre… se sentía tan bien, era como sentir a Ares… abrió cuidadosamente los ojos, intentando centrar la mirada en el peli azul que lo cobijaba en sus brazos…

¡Padre! – susurró tan bajo que apenas fue escuchado por el mayor…

¡Estoy aquí… perdona mi pequeño… no pude defenderte… yo…! – Sein sentía impotencia, primero los de Averno, junto a ese bárbaro de Osiris, y después Diogo… cuantas atrocidades debió de haber sufrido el último regalo de amor de su bella Mel…

¡No padre… no hay nada que perdonar… se defenderme sólo… lo que pasó fue sólo un descuido, pero estaré bien! – Shun habló tranquilamente mientras con algo de dificultad se incorporaba, miró el rostro del mayor, y vio algo diferente en él… sonrió por eso, era extraño, hacía tanto que no percibía eso… parecía… - ¡Amo a Ares padre… pero el nunca podría ocupar tu lugar…!

¡Mi pequeño… hijo mío! – el peli azul abraza con fuerzas a Shun… le sentía tan indefenso, y a la vez fuerte, igual a aquella vez en que lo reconoció como tan fuerte y orgulloso como su Ikki, cuando notó que él, sin importar las circunstancias, jamás retrocedería.

¡Padre, pase lo que pase… síguele la corriente a Diogo… estamos en desventaja aquí… debemos esperar a mi esposo, el…! – Shun miraba al mayor, más este le hizo callar…

¡Ese no es tú esposo… es un bandido que te arrebató de mi lado… los del reino de Averno son nuestros enemigos! – Sein dijo eso tan frío que al pequeño se le congeló el corazón…

¡Tú padre tiene toda la razón, mi amor! – Diogo había ingresado a la habitación, Shun sintió estremecer todo su cuerpo, cuando aquel infeliz rodeaba su cintura - ¡Ese tal Osiris no es más que un delincuente que se aprovecho de ti… ¿no es así suegro?…!

¡Si… no voy a permitir que vuelva aponerte un dedo encima, yo mismo me encargaré de destruir todo ese maldito reino! – Sein salía del cuarto, aunque el menor notó, una, casi imperceptible, mirada.

¡Tú padre está de mi lado, mi vida… esta tarde me dará tu mano en matrimonio, y a mas tardar esta noche sólo me pertenecerás a mí! – Diogo besó el cuello del menor, y en un susurró acotó… - ¡Lo mataré si intentas algo… sabes que soy capaz!

“¡Pase lo que pase… síguele la corriente a Diogo!”… el menor no hizo nada para evitar que el peli azul besase su cuello, ni cuando tomó sus labios en un demandante beso… “¡Voy a acabarte, Diogo… sé que mi padre me apoya a mí!”…

---

Las palabras de Sein le quemaron los tímpanos… “¡Y se hace llamar su padre… maldito!”… Hades a penas podía contenerse, pudo ver cómo su esposo era manoseado por aquel a quien ya le tenía jurada una muerte muy dolorosa… Radamanthys lo tenía fuertemente sujetado, de no ser así seguramente habría traspasado ya ese muro para acabar con Diogo…

¡Su alteza, recuerde a su hermana, aún no damos con ella!

¡Si no quita sus manos de él, lo mataré ahora…!

La vos de Saori lo alertó, al parecer le informaba a su hermano que debía ir junto a su padre… pues este ya estaba conversando con Sein, Diogo beso nuevamente a Shun antes de retirarse… Hades relajó su cuerpo, por lo que Radamanthys disminuyó la fuerza de su agarre… vieron a la peli lila encender algo y colocarlo cerca de donde se encontraba Shun, para luego acotar que con esas yerbas dormiría todo el día…

Hades notó que Shun se incorporaba en el lecho a duras penas… la mujer lo miró con un odio que al fin el peli verde pudo contemplar, y por lo que vio Hades, el menor no se lo esperaba…

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Pandora estaba intranquila… aunque había roto el hechizo que cegaba a Sein este aún odiaba a su familia… es más, odiaba a su padre, pero noto el motivo, nomás de verlo contemplar al pequeño, cuando recién habían llegado… “¡Celos… mueres de los celos… supongo que Shun te hizo notar muchas veces, y en especial en aquella ocasión, que amaba a mi padre!”… la peli oscura sonrió ante esa imagen… “¡Pero Shun no ama a mi padre, más que a ti… tonto, tengo que salir de aquí… esa brujita… yo me desharé de esa mujer!”… Pandora comenzó a revisar la habitación en donde estaba encerrada… ella no era una simple doncella en peligro… no, ella era la sacerdotisa de Cronos… además de ser una guerrera, digna hija de Ares y hermana de Hades… estaba segura que en aquel lugar, debía haber alguno pasadizo.

¡Hermano… se que estas por aquí… ven pronto y rescata a tu pequeño…! – susurraba la mujer mientras se acercaba a las puertas para intentar oír algo que le indicara la situación reinante…

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Hades vio a su pequeño dormido, le inquietaba todo lo que había presenciado, Saori realmente odiaba a Shun, y fue su influencia la que por tantos años le había bloqueado los recuerdos de la muerte de Ikki… es por eso, que lo atormentaban sus pesadillas, no lo había olvidado porque era pequeño, sino por la influencia de esa mujer, sus sueños querían hacer que él recuerde, algo que no debió olvidar… aunque también le sorprendieron las palabras de su niño… “¡¿Si tanto amabas a Ikki, por qué lo dejaste morir… o era a Hades a quien amabas?!”… y después ya no supo más… la vio acercarse al menor y acariciarle el rostro, vio que le susurró algo al oído, y después sonriendo maliciosamente se retiró…

¡Shun! – Hades no soportaba esa lejanía… más sentir a Rada acercarse, pues hacía un buen rato se había ido, le alertó…

¡La hallé! – ambos jóvenes se sonrieron… aunque rápidamente el rubio cambió su expresión - ¡Esa habitación esta un poco distante… y no se cómo la vamos a sacar de ahí… habrá que esperar a que anochezca!

¡No tengo tanto tiempo! – murmuró el peli oscuro apretando los puños.

¡Descuide, mi príncipe, si osa volverle a poner un dedo encima, le prometo que yo mismo le ayudaré a destruir estas paredes! – Rada habló casi sin pensar, entendía la frustración de su amigo y compañero, si su primavera estuviera en esa situación, ya habría cometido unas cuantas estupideces…

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Habían llegado a Giudecca hacía unas horas, inmediatamente después de hacerlo, los ejércitos empezaron a ser dispuestos, como lo había pedido Hades… Julián ayudaba a su tío en todo lo que pudiera serle útil, mientras que Shión y Mu se encargaban de curar a Milo, y de cerciorarse de que todo lo relacionado con el embarazo de Mime estuviera bien…

Los guerreros guardianes de Shun se sintieron dichosos de ver vivo a Afrodita, aunque los embargó la tristeza de que haya perdido a su bebé… sin embargo, la endereza que demostraba los llenaba de valor… Afrodita se sintió morir al perder a su bebé… pero a su entender, había perdido a dos bebés, y eso se lo dijo a su esposo… pues Shun le había robado el pensamiento desde la primera vez que lo vio, él era su bebé, su niño, a pesar de ser sólo unos años mayor que el pequeño… le había prometido nunca dejarlo… y ahora no estaba a su lado.

Shaka por su parte ayudaba a los generales de Hades en todo lo referente a posibles puntos a atacar si fuera necesario irrumpir en el castillo para rescatar a Shun… el rubio estaba muy preocupado, pues sabía que ahora que Diogo tenía al menor, les iba a costar mucho recuperarlo, además, considerando que en el Castillo el único que podría ser aliado del príncipe era su padre, él sabía bien, que el rey jugaba sus piezas a favor de Diogo. Otro que ayudaba en los planes, era el recién ingresado Shiryu, incluso Ares se quedó impresionado por lo astuto que era ese joven, no por nada era el estratega guerrero del príncipe Ikki… cuando la reunión se había acabado Shiryu iba de salida junto a Shaka, cuando el rey le llamó la atención…

¡Shiryu, ¿verdad?! – Ares se acercó a ambos peli largos…

¡Sí su majestad! – el joven hizo una reverencia ante el hombre, y luego miró a Shaka alejarse por que su esposo le indicaba que debían irse… - ¿En qué le puedo ser útil?

¡Me parece increíble que Sein le haya permitido alejarse de sus fuerzas… pudo pertenecer a la guardia de Shun, le sería de mucha ayuda! – Ares miró con cierto disgusto al joven cuando lo viera por primera vez… podía acordarse de su imagen en algunas batallas en las que Ikki participara, además de otras informaciones que le brindara uno de los espías que vigilaba al antiguo prometido de su hijo.

¡El Rey Sein quedó muy afectado por la pérdida de su primogénito… además yo era un guerrero, en un principio él decidió que los acompañantes de su hijo menor fueran personas tan delicadas cómo él! – fue la respuesta del joven, se sintió inquieto, la mirada del mayor era examinadora y fría…

¡Ya veo… aunque… supongo que a usted lo que más le afectó fue la muerte de su príncipe…! – murmuró el peli oscuro mayor…

¡Si… Ikki a más de mi príncipe era mi…! – empezó a decir el menor, más las palabras de Ares lo dejaron atónito.

¡Amante!... ¡Si, se que Ikki tuvo dos amantes… así cómo sé que se fue a sus tierras en aquel tiempo debido al dolor que le causara la naciente relación de Diogo con su príncipe! – Ares lo había dicho, aquella espina le molestaba demasiado… el joven en su presencia palideció… más luego de tomar aire miró a los ojos al rey…

¡Ikki y yo fuimos ante todo, amigos… lo de amante me queda muy grande, aunque yo estaba dispuesto a serlo… lo que pasó entre él y yo, fue efecto de juegos y algo de alcohol, se lo aseguro! – Shiryu se disponía a salir, se sentía avergonzado… y no era para menos, ese era el motivo por el que no había estado aquella tarde cuidando de su señor, y ese era el motivo por el que como los demás no toleraba al pequeño… le pareció más fácil culparlo a él, que culparse a sí por aquella tragedia.

¡Lo siento, no soy quien para juzgarlo… espero que ahora sí se sienta bien para proteger a mi niño! – acotó el rey sin apartar los ojos del joven…

¡Ese niño le pertenece al Rey Sein… más… yo ayudaré a que este a salvo… “¡Se lo debo a Ikki!”… - dicho esas palabras Shiryu dejó al rey y se marcho, cerrando la puerta tras de sí…

¡Nada mal… impertinente y valiente!... – murmuró el rey cerrando los ojos… sus pensamientos estaban con Pandora, su hija estaba tranquila… eso era bueno, Hades no estaba tan bien… y Shun… - ¡Tranquilo pequeño… pronto volverás a casa… “¡Sein es tu ultima oportunidad… espero que falles, así Shun no dudará en volver a mi lado!”… aunque, por la felicidad de esa joya, espero que lo hagas bien esta vez!

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Última edición por Zafira el Miér Abr 29, 2009 2:53 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:50 pm

Se sentía algo frustrada pues no había encontrado la forma de escapar de aquella habitación, a no ser que utilice la puerta, la cual justo fue tocada en esos momentos, ella se acercó recelosa, hasta que la voz del rey de Tierra le pidió que le abriese… Pandora así lo hizo, una vez que lo vio dentro este se dirigió a ella respetuosamente, no sin antes indicar que comiera los alimentos que él le había traído.

¡Espero que sea de su gusto! – hablo el rey al verla examinar los alimentos… dudo un momento más después decidió comerlos…

¡Gracias! – la joven comía lentamente sin perder de vista a Sein, quien también no perdía detalle de ella…

¡Usted es sacerdotisa de Cronos… ¿Cómo lo permitió su padre?... Nunca había conocido a una sacerdotisa de Cronos… sólo conozco sacerdotisas de Hécate! – dijo el rey tomando asiento en un diván.

¡Era mi deseo… y mi padre siempre los cumple! – respondió la joven sin prestarle mucha atención.

¡Lo considero un desperdicio… es una mujer muy bella, debe tener más de un admirador a sus pies! – acotó Sein mirando por la ventana y observando la habitación en la que había sido encerrada la princesa…

¡Gracias… Usted también es muy atractivo aún, mi señor… debió volver a casarse! – acotó la peli oscura notando que afuera, tras las puertas había alguien escuchando su conversación…

¡Eso haré! – respondió escueto el hombre…

¿Cómo? – aquel comentario descolocó a la princesa de Averno, miró al Rey quien también notó que estaban siendo escuchados y le pidió con un gesto que no dijera nada…

¡Me casaré con la princesa de Atlantis Saori… lo haré esta noche… y mi hijo Shun hará lo mismo, pero con Diogo dentro de cinco días! – Sein se lo decía seriamente, la joven lo miraba espantada… más al notar cómo el mayor se le acercó ahora indicándole que hablara pero señalándole la puerta…

¡Shun ya está casado con mi primo! – dijo la joven con tono molesto ya teniendo al hombre frente a ella…

¡Ese sinvergüenza nada tiene que ver con mi hijo!... ¡era necesario tiempo por eso acepte la boda!... ¡Mi yerno acabará con él, y no será más que un mal recuerdo para Shun!... ¡Confiaré en usted y en su padre, debe huir!... ¡Y tú te convertirás en mi esclava, pienso regalarle a mi bella prometida tu reino!... – Sein le había dicho todo aquello a la princesa quien lo miraba sorprendida, más ella asintió - ¡Aproveche esta noche… debajo de esta alfombra hay un pasadizo sígalo, mi caballo la estará esperando!... ¡Mañana me divertiré contigo, Saori desea que le regale tus cabellos jajajaja y no le negaré nada a mi nueva esposa!

¡Es usted un idiota! – acotó la joven con una sonrisa… - ¡Gracias!

Sein salió del cuarto, nadie se encontraba ahí, por lo que él se dirigió hacia los aposentos de su hijo, no sin antes ordenarle al guardia que nadie tuviera acceso a aquel cuarto.

---

Hades y Rada habían tomado el camino que indicara el rubio, cuando pasaron por unas habitaciones no pudieron dejar de escuchar, pues aquella voz les resultaba inconfundible… la burlesca era de Saori, las risas eran de Diogo, también notaron la voz de Shura…

¡Entonces Sein le dijo que se casaría conmigo, y que Shun se casaría contigo… jajajaja me encantaría haber visto su rostro… ahhh, le dijo además que me regalaría su reino, y que se divertiría con ella mañana… le cortará sus bellos cabellos y me los entregará a mí! – Saori disfrutaba mucho de contárselo a su hermano, este la abrazó y besó en los labios…

¡Felicidades hermanita… al fin lo tendrás… jajaja… lo único que no me pone feliz es que debido a tu casamiento yo tendré que esperar cinco días para hacerlo! – Diogo hablaba con ironía…

¡Pero, mi señor… una vez que la princesa sea la mujer de Sein, lo mataré y así no tendrá que esperar tanto! – esta vez era Shura el que hablaba…

¡No podemos matarlo tan pronto… debe ser después de mi boda, idiota, si Sein muere Shun será coronado Rey y a mi no me va a ser fácil hacer que se case conmigo… su pueblo se me levantará… ya que a pesar de todos mis esfuerzos, siente un inmenso cariño por él! – Diogo hablaba serio…

¡Quien iba a imaginárselo… todos deseaban atacar Averno para rescatar a tú pequeño! – acotaba la joven abrazada a su hermano… - ¡Pero hermano… no sería Shun quien gobierne… jejeje… sino yo!

En su escondite Hades estaba que echaba crispas… “¡Maldito Sein!”… observaban lo que ocurría en esa habitación gracias a unas rendijas en la pared… Radamanthys observó a su príncipe y le indicó con la mano el camino que debían seguir, a lo que el peli oscuro asintió y se dirigieron a aquella dirección…

---

Sein acariciaba el hermoso rostro de su pequeño… parecía dormir profundamente, notó nuevamente ese molesto incienso así que lo apagó y tiró el contenido por la ventana… Shun parecía inquieto en sueños, sujetaba con fuerzas las sábanas de su cama… el mayor se recostó a su lado y besó su frente…

¡Estoy aquí… no voy a dejarte! – Sein abrazó a su hijo con fuerza… había aceptado confiar en Pandora y en Ares… no podía negar que le dolía tener que pedirle ayuda a este último, el rey a quien le debía la vida de su hijo, y a quien él mismo intentó matar, pero que aún así, jamás había dejado de adorar, como debió de hacerlo él, a su hijo menor.

Mientras en sus sueños, las palabras de aquella mujer retumbaban cómo estruendos en su cabeza… “¡Amaba a Hades, es cierto… primero el insignificante de Ikki me lo quitó… y luego tú… pero él jamás va a volver contigo, murió odiándote sabes… y ese tal Osiris cuando sepa que fuiste de Diogo te repudiará… y más al saber al hijo de quien llevas en el vientre!”… Shun buscó más calor en los brazos que aprisionaba su cuerpo… no quería creerlo, debía de estarle engañando… “¡Diogo engendró a su hijo en ti… realmente desearía ver la cara de asco de tu esposo al saberlo!”…

¡Padre! – Shun abrió los ojos… se sentía tan cansado… y ahora sí estaba asustado, pero no podía ser, y sin embargo, de ser así… qué haría.

¡Hijo, estoy aquí!

¡No me dejes!

¡No lo haré… ya no lo haré más!

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La noche había llegado, seguramente la ceremonia de unión empezaría en cualquier momento, la joven princesa quitó la alfombra y cómo le dijera Sein ahí había un puerta secreta, la cual abrió, bajó con cuidado unas escaleras, aunque unos sonidos arriba la alertaron, por lo que volvió a subir rápidamente y tapó el lugar de escape… tocaron la puerta y tuvo que abrir, pues el soldado le indicaba que por orden del Rey debía asistir a la boda…

¡Demonios! – la joven abrió la puerta… le entregaron un vestido que se puso y minutos después le indicaron el camino a seguir… en todo momento estuvo escoltada de unas sacerdotisas… “¡Más brujas!”…

Cuando llegó al salón del trono ahí ya se encontraba Sein con su hijo… aunque Shun parecía ido, y estaba muy pálido, notó inmediatamente que esas extrañas energías lo rodeaban… el menor al verla le sonrió pero no pudo acercársele, Diogo no se lo permitió… Saori sonreía maliciosamente al verla… la princesa de Averno la observó sin demostrar nada… aunque muy en el fondo notó que esa joven era muy peligrosa, y que sus energías eran las que mantenían a Shun en ese estado… por lo menos estaba segura de que Sein ya no estaba bajo su hechizo…

¡Me dijeron que eras una sacerdotisa… entonces te ordeno que nos cases! – ordenó firmemente el rey, Shun miró asustado a su padre… y luego a Pandora, quien luego de tragar duro asintió…

No había ningún sacerdote… Diogo se preguntaba el por qué de la ausencia de Krishna, pero lo atribuyó a las inclemencias climáticas de Atlantis, al fin y al cabo, había comenzado el invierno también ahí… Arles parecía muy complacido con la boda… Pandora notó miradas muy libidinosas de ese hombre hacia ella, se mordió el labio para contener el reproche… luego le dirigió la mirada a Sein quien no demostraba ninguna expresión de calidez.

¡Comenzamos! – dijo al fin la peli oscura.

---

Estaba oculto en un pasadizo que llevaba hacia unos pasillos… recordaba haber escuchado a su primo contarle de ese lugar… suponía que Rada estaría del otro lado… era una verdadera suerte que su pequeño Afrodita le hubiera explicado con tanto detalle las características del castillo a su esposo.

Radamanthys y Hades habían tenido que separarse… habían escuchado que sería Pandora la que casase a Sein y Saori justo antes de llegar al lugar a donde ella estaba encerrada… eso inquietó a su hermano, por lo que mientras él vigilaba la ceremonia desde su lugar, Radamanthys se colocaría en otra posición, sólo por si fuera necesario que ellos intervinieran de alguna manera… Hades observó a su hermana en el salón, no había mucha gente, de hecho los pocos nobles de Tierra que asistían parecían sólo poder mirar a su niño, se preguntaba si ellos supondrían cual era la situación.

La voz de su hermana le puso alerta, ella se colocaba en el lugar que le correspondía y comenzaba con la ceremonia de unión… como sacerdotisa de Cronos ella unía en sangre a los esposos por toda la eternidad… más el peli oscuro se sorprendió cuando la vio, realizar un rito totalmente diferente del que él sabía ella debía hacer… pues tratándose de la realeza lo lógico sería que realice un ritual parecido al que había realizado en su boda.

¿Qué haces hermanita? – Hades miraba atento…

Nadie pareció darse cuenta de eso, el motivo era obvio, por lo general sólo había sacerdotisas de Hécate, y su hermana había demostrado la firmeza y el poder, para representar el papel de sacerdotisa de Cronos… la vio realizar un ritual que reconoció de inmediato como producto de los juegos que ellos tenían de niños… ató ambas manos de los novios con una tela de seda… hablo en voz alta de que estaban atados eternamente, luego posó sus manos sobre la de los dos novios, y murmuró una oración que nadie pudo entender, pues era en la antigua lengua hablada en Averno… Hades sonrió por el verdadero significado de aquella oración…

¡Por los poderes que me confiere la Diosa Hécate y las bendiciones del Dios Cronos… yo niego esta unión y maldigo a esta bruja novata… que sus sueños se conviertan en pesadillas y sus poderes no lleguen a este hombre ni a su descendencia!

Saori miraba confusa a Pandora y Sein hacía lo mismo… luego vieron cómo la joven peli oscura sonreía y con una dulce voz decía…

¡Pueden besarse… ya son esposos! – Pandora sonrió dulcemente…

Los novios se besaron, e inmediatamente Saori ordenó que sacaran a Pandora de su presencia… Hades miró a su niño, quien miraba con suma tristeza esa unión, palideció un poco más y fue Sein el que dijo que lo llevará a su cuarto, ante las protestas de Saori… el peli oscuro se dirigió rápidamente por los pasadizos, en el camino se encontró con Rada, quien sonrió al verlo y decirle…

¡Tu hermana es de armas tomar… la maldijo!

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:51 pm

¡Mi pequeño, descansa…! – Sein tapaba a Shun con las colchas… besó su frente…

¿Por qué papá… ella es una mala persona? – susurró el más joven…

¡Descansa mi amor… yo cuidaré de ti, como sea! – una de las sacerdotisas de Hécate al servicio de Saori iba a encender el incienso, más Sein ordenó que no lo hicieran y las hizo salir… cerró la puerta al salir y se dirigió al salón, por lo menos ahí iba a estar Diogo, y podría vigilar que no intentase nada, aunque antes quería ir a ver a su prisionera, le intrigaba mucho el significado de las palabras que ella dijera durante la ceremonia.

Shun se incorporó en su lecho… tenía un extraño presentimiento, no había entendido nada de lo que dijera su cuñada en la boda, más recordaba el ritual de su boda, y no era así… una leve sonrisa adornó su faz… “¡Pandora es muy astuta… me pregunto que fue lo que dijo en realidad!”… Shun dirigió su mano a su cuello, Diogo no le había sacado su medallón por que nunca nadie supo, quien se lo había entregado, le arrebató su alianza de bodas pero le dejó el medallón… unas lágrimas bajaron por sus mejillas…

¡Por favor no… que ella me haya mentido, no deseo estar embarazado… eso sería incluso peor que haberle pertenecido… tener un hijo… “de Diogo”… no!... – Shun se acercó a uno de los cajones de su lecho… no había nada, con dificultad se levantó de su cama, abrió uno de sus baúles… quitó todo lo que había en el, luego quitó el fondo falso, en el verdadero fondo había una daga, la tomó y observó con detenimiento… “¡Ikki!”… Hades no había sido el primero que le regaló una daga, Ikki también le había dado una… la suya propia… “¡Si es verdad… te juro Diogo que moriré antes de traerlo al mundo!”…

---

Pandora se quedó pensativa una vez que ingresó al cuarto, ya no le habían entregado la llave, estaba preocupada… sonrió con malicia al recordar lo que había hecho, recordó que cuando más joven su padre le ofreció comprometerse con un príncipe de tierras lejanas, ella no acepto, aceptar habría significado abandonar a su amado padre y hermano… además de que desde pequeña la atormentaban visiones, su magia era poderosa la heredó de su padre, por lo que le dijo a su padre que se comprometería… pero con Cronos… ya que no había encontrado a aquel que despierte en ella el amor…“¡Y cuando te vi, dudé de lo que observaban mis ojos… eras tú…!”… aunque jamás le dijo a su padre el motivo de su decisión, como decirle que en sueños veía la imagen de su amado…

¡Sein! – la joven princesa siente como se acercan soldados o quizás sean sacerdotisas… no estaba segura, pero era evidente que iban para allá… las puertas se abren, ella retrocede… - ¡Rey Arles!

¡Princesa! – el soberano de Atlantis dirigía a la joven una mirada lujuriosa, la mujer lo notó, más se mantuvo firme, lo último que deseaba era demostrarle temor a ese hombre - ¡No creo que a mi yerno le importe… realmente es usted una mujer hermosa… me encantará doblegar a la orgullosa hija de Ares!

¡Patético… usted no es ni la sombra de mi padre… como se nota que su linaje no es igual al mío! – dijo la peli oscura con sarcasmo, mirándolo de una manera desdeñosa…

¡Después de esta noche, pequeña… yo seré tu señor! – Ares se abalanzó a la joven que se defendió con valentía, más el mayor era mas grande y mas fuerte…

¡Suélteme! – la mujer forcejeaba… “¡Sein ayúdeme!”…

¡Arles! – Sein al escuchar los quejidos entro inmediatamente… - ¡Suéltala… ella es una sacerdotisa y debe ser respetada!

Arles no esperaba la aparición de Sein, soltó a la joven y salió sin dar mayor explicación… la mujer miró al padre de su cuñado, quien la miró solo un segundo…

¡Ten cuidado! – Sein salió afuera, sintió tanta rabia, no supo cómo se contuvo para no matar a golpes a Arles… “¡Atrevido!”…

Pandora se quedó viendo hacia la puerta, su corazón latía desenfrenado… sonrió al notar que sus mejillas estaban sonrosadas…

---

Hades y Radamanthys no pudieron seguir el camino… escucharon guardias, aunque ellos estaban en los pasadizos no quisieron arriesgarse, permanecieron en sus lugares hasta que se marcharon, aunque lo que escucharon decir a aquellos hombres helo la sangre del peli oscuro… “¡Su majestad Arles se va a divertir mucho con la extranjera!”…

¡Pandora!... ¡Rada no hay tiempo que perder… indícame el camino! – Hades estaba empezando a impacientarse, más le valía al maldito no tocar a su hermana… “¡Debí matarlo cuando tuve la posibilidad!”…

Recorrieron los últimos pasillos, ambos se sentían preocupados, escucharon un sonido… se pusieron en guardia y luego…

¡Hermano!

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Shun entreabrió uno de los tantos pasadizos que había en su cuarto, no se sentía bien, pero el no era el ser débil que todos pensaban… se sabía defender, es cierto perdió contra Diogo, pero le cobraría caro la humillación a la que lo sometió, agradecía a su padre el que apagara esos inciensos, gracias a eso se sentía más despierto, aún débil, pero con sus sentidos lúcidos… Según lo que le dijo Saori, ella aprovecharía esa noche para eliminar a su padre, claro que ella pensó que él estaba dormido, pero no y la escucho claramente… “¡Y yo que pensé que alardeaba!”…no pudo decirle nada a su padre durante la boda, en aquel lugar estaban en desventaja, la única opción que veía era impedir que ella cumpla con su objetivo, si eso llegaba a pasar, Saori reinaría y suficiente era ya tener que soportarla como madrastra.

El único lugar en todo el castillo que sólo tenía una forma de entrar era el cuarto de su padre, y esa forma era la puerta… no fue complicado para él pues justo en ese momento no había ni un solo guardia, su padre aún debía estar en la fiesta, dentro del cuarto vio con atención los arreglos, suspiró largamente y luego opto por ocultarse, si se seguía las costumbres de Tierra, primero llegaría Saori para arreglarse… él esperaría a que eso sucediera…

No tardo en llegar a la que esperaba… Shun miró a la princesa cuando esta cerró la puerta y preparó las bebidas, que ella y su esposo consumirían…

¡Vaya Saori… debo admitir que desde hace tiempo me hubiera gustado que mi padre rehiciese su vida, aunque… no contigo! – Shun salía de su escondite, la joven no pareció inquietarse…

¡Sabía que vendrías, es más deseaba que lo hicieras! – la peli lila se volteó a enfrentar al pequeño niño de su hermano, al culpable, según ella, de la muerte de su amado Hades - ¡En este instante tu cuñada debe estar gimiendo bajo el peso de mi padre!

¡Pandora no es como tú, ella sabrá defenderse… se que tu padre no podrá tocarla! – a Shun le sobró convicción en ese comentario, aunque la noticia lo alarmó, debía ir a ayudar a su cuñada.

¡¿A qué vienes?!... ¡A mi hermano no va a gustarle que salgas de tu cuarto! – Saori disfrutaba ver al menor en esas condiciones, se notaba que aún estaba débil, y sabía que Sein no vendría aún por estar arreglando detalles con su padre, debido a que el tonto se había hecho descubrir cuando intentaba violar a Pandora.

¡Tú hermano me importa en lo más mínimo… no voy a permitir que lastimes a mi padre! – Shun miraba fríamente a la mujer.

¡Pero mi niño… yo no seré quien acabe con él! – dejo salir la peli lila de sus labios maliciosamente.

¿Cómo? – susurró el menor…

¡Shun! – Sein ingresaba al cuarto molesto, al ver a su hijo se inquietó.

¡Mi señor… parece que su niño ya se siente mejor! – Saori se dirigía a Sein maliciosamente, el peli verde no estaba entendiendo nada, y su padre parecía que tampoco.

¿Hijo que haces aquí? – Sein se aproximo al menor y lo abrazó…

¡Supongo que intenta salvarte la vida, suegro!

---

¡Hermana! – Hades abrazó largamente a Pandora.

¡Me alegra tanto verte Hades! – la joven se dejó abrazar - ¡Lo siento tanto hermano… no pude proteger a tu niño, y ese bastardo le hizo daño!

¡Descuida hermanita… ya arreglaré cuentas con él… ahora lo importante es sacarte de aquí, y a mi esposo también! – Hades miró dulcemente a su melliza… luego endureció la mirada y miró a su guerrero, este asintió y se dirigieron hacia el cuarto del menor.

Grande fue su sorpresa al no hallarlo ahí… es más lo que los dejó fríos fue ver el compartimento abierto por el que supusieron él salió…

¿Dónde fue? – susurró el rubio sorprendido…

¡Tal vez fue junto a su padre! – murmuró el peli oscuro…

¡Tengo un extraño presentimiento hermano… debemos encontrarlo, algo malo va a pasar! – Pandora se mostraba asustada, lo que alarmo a ambos hombres…

¡Rada, llévate a mi hermana ahora!

¡QUE!... ¡No Hades yo voy a ayudarte! – dijo la joven alarmada…

¡Me ayudas más poniéndote a salvo! – el peli oscuro miró a su amigo, este agarró del brazo a la joven y empezó a llevársela…

¡Suéltame Radamanthys… no vamos a dejar solo a mi hermano! – decía la princesa forcejeando mientras se alejaban lentamente.

¡Mi princesa, iremos a Giudecca a avisarle a su padre de la situación, él nos espera con su ejercito dispuesto… volveremos a poner orden aquí! – Radamanthys entendía que su amigo y príncipe sería capturado… lo importante en ese preciso instante era poner a salvo a Pandora e ir por ayuda.

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¡¿Diogo qué haces aquí?! – Sein se mostró firme al preguntar, no le gustó nada la manera en como el príncipe miraba a su hijo.

¡Shun deberías estar en tu cuarto!... – el príncipe de Atlantis miraba fijamente al menor, quien también lo miraba fijo, sin demostrar temor ni nada, eso lo estaba enfureciendo mucho - ¡Realmente no deseo hacerlo frente a tus lindos ojos!

¡No tocarás a mi padre, Diogo! – Shun intentó colocarse frente a su progenitor pero este se lo impidió y lo mantuvo tras suyo.

¿Piensas matarme Diogo? – Sein miraba frío a los dos hermanos que se posicionaban justo frente a ellos.

¡De hecho… sí! – Diogo sacaba su espada, más Sein hacía lo mismo… - ¡Encárgate de mi niño!

Shun observó que tanto Arles como Shura ingresaban al cuarto. Sein lo colocó tras él, no tenía la intensión de permitirle a nadie acercarse a su hijo, ya no… El peli verde observaba su situación y la de su padre… más esta vez no se dejaría vencer, agarró una de las espadas que adornaban el cuarto del mayor…

¡Padre, permítame ayudarle por favor! – Shun se colocaba a lado de su padre miraba a Shura y a Arles, más todo indicaba que solo pelearía con Shura pues tanto Diogo como Arles iban a hacerle frente a su padre.

¡Para mí será un honor, hijo!

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Sein enfrentaba en desventaja a Arles y Diogo, sonreía irónico, pues le recordó la escena montada hacía unos años en contra de Ares, quizás su castigo por traicionar a quien le debía la vida de su hijo era morir como había intentado hacer que muera él. Mas no podía simplemente dejarse vencer, Shun lo necesitaba… “¡No puedo dejarme vencer!”…

Shun de tanto en tanto vigilaba a su padre, Shura era bueno, pero el era mejor aunque no estaba en su mejor forma, cuando en un movimiento inesperado de Saori casi sale herido, fue en ese momento en el que Diogo…

¡ESTUPIDO… NO TE ATREVAS A DAÑARLO!

Shun aprovecho esa distracción y desarmó al guerrero de Atlantis, aunque no por mucho, pues debía admitir que Shura no era un hueso fácil de roer, rápidamente se hizo nuevamente de un arma y siguió combatiendo…. En eso un quejido alertó al menor…

¡Padre!... – Saori había herido a su padre en la pierna en un descuido con una daga… y Diogo amenazaba con cortarle el cuello… - ¡No Diogo!

¡Ríndete pequeño… y tal vez le perdone la vida a tu padre!

Shun bajó su espada, maldijo el que nadie viniera a ayudarles, no había ningún guardia que viniera o alertara de la situación que enfrentaban, más desde hace unos años era esa la situación, el castillo estaba más plagado de guerreros fieles a Diogo que a ellos…

¡Esta bien Diogo, me rindo, pero no lastimes a mi padre! – Shun bajo su arma… miró a su padre que no podía moverse pues de hacerlo probablemente el filo de la espada le haría daño, más en sus ojos pudo ver que no deseaba que se rindiera…

¡Así me gusta… ¡Shura!… llévate a Sein a las mazmorras, no lo mataré… “aún”…! – Diogo se acercaba a Shun quien permaneció en su lugar esperándolo, tampoco retrocedió al sentir la mano del mayor acariciando su rostro…

Saori se acercó a su padre observando complacida la imagen, Sein fue amarrado y obligado a ponerse de pie para salir hacia afuera… Diogo comenzó a besar el cuello del peli verde, y justo cuando Shura abría las puertas…

¡NO LO TOQUES!

“¡Hades!”… ¡Osiris! – susurró Shun

¡ENFRÉNTATE A MI… VOY A MATARTE POR TU OSADÍA MALDITO!

Shun comenzó a temblar, Shura lanzó a su padre hacia un rincón y tanto él como Diogo se disponían a pelear, mientras que Arles lo sujeto con fuerza a su cuerpo… noto que Saori miraba sumamente impactada al peli oscuro… “¡Amor que haces… no debiste!”…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:52 pm

Capítulo 18º: Venganza y Perdón

Sus espadas se encontraron violentamente, se notaba la furia en la mirada del peli oscuro, no le costó nada deshacerse de Shura, y así prestarle toda su atención a Diogo… “¡Vas a morir Diogo!”… por su parte el recién caído Shura, se reincorporaba e intentaba ayudar a su señor, más la visión de Shun le provocó una sonrisa maliciosa… El más joven tenía los ojos abiertos de par en par, una parte de él tenía la esperanza de que eso fuera una pesadilla, en ese lugar Hades estaba en desventaja, Saori no se había movido ni un milímetro de su lugar, no podía creer lo que sus ojos le estaban mostrando, aquel joven era tan parecido… pero tan parecido a Hades.

Sein se había volteado y apreciaba la situación, ese joven de larga cabellera oscura se enfrentaba a Diogo con gran destreza, se notaba sumamente furioso, aunque Diogo era muy bueno con la espada, aquel joven, que identificó como Osiris… “¡Así que vino por mi hijo… este joven…!”… Shura intentó atacar por la espalda al oji jade mas tropezó con una de las piernas del rey de Tierra, quien una vez que el guerrero cayó al suelo, le propinó un fuerte golpe en el pecho con una de sus piernas mientras que con la otra lo retenía contra el suelo…

Arles vio la situación reinante… a Shura inconsciente en el suelo, a Sein soltándose de sus amarres, a Diogo en visible desventaja en la batalla, cuando el rey de Tierra tomo la espada que perteneciera a Shura con firmes intensiones de ayudar al intruso, fue que llamó a su hija le dio una daga, le entregó a Shun y fue a enfrentarse con su antiguo aliado…

Saori tomó a Shun, quien intentó zafarse del agarre de la mujer, sin mucho éxito pues la daga de ella estaba dispuesta en su cuello…

¡No te muevas… ¡SHURA LEVANTATE ESTUPIDO!!... – Saori llamó al guerrero de su hermano que parecía recuperar el sentido… más mostraba que le estaba costando un poco recuperarlo en su totalidad…

Diogo atacaba al peli oscuro con todas sus fuerzas… lo odiaba, más al ver su rostro… era esa la razón… ese parecido era tan grande, entendió que ese era el motivo por el cual a Shun le había gustado ese guerrero… pero si él había vencido a Hades, ese doble no sería ningún problema… nuevamente sus espadas se encontraron, el sonido de los dos metales chocar se unió al sonido de las espadas de Arles y Sien… parecía ser parejo todo el enfrentamiento, cada guerrero solo tenía la atención en su oponente, y eso no pasaba desapercibido para Saori…

Shun sentía la daga firmemente en su cuello, si se movía rápido podría deshacerse de Saori, en eso estaban sus pensamientos cuando vio como era herido su padre en un brazo…

¡Padre! – el peli verde intentó soltar el agarre, el llamado del menor llamó la atención de su esposo que en un movimiento inesperado desarmó a Arles, ni siquiera miró a su suegro quien estaba arrinconado por una pared, Diogo quiso aprovechar esa distracción, más rápidamente el peli oscuro volvió a prestarle atención y justo a tiempo se defendió de un ataque del príncipe de Atlantis…

¡Eres bueno con la espada… pero te derrotaré… ahora el príncipe Shun esta con su verdadero prometido! – Diogo murmuraba con rabia, ese sujeto era tan desesperante como Hades, fue entonces que una idea cruzó por su mente, sonrió con malicia…

¡Que dices Idiota… YO SOY SU ESPOSO! – Hades realmente odió aquel comentario, atacó con mayor fuerza a su oponente ante la sorprendida mirada de los presentes, lo atacó con tanto ímpetu que logró desarmarlo, y Diogo fue a dar a los pies de su hermana y de Shun.

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Fue un rápido movimiento, Diogo se levantó, tomó la daga de Saori y la empujo, agarró a Shun y amenazó con cortar su cuello si Sein y Osiris no se rendían… Arles sonrió ante aquello, así también Shura quien ya se había incorporado y desde luego Saori también estaba complacida. Shun sintió el filo rozando su piel, miró a su esposo y con la mirada le pedía que no hiciera caso… quiso morir cuando vio que el peli oscuro tiraba su espada y se ponía a disposición de sus enemigos…

¡No lo hagas! – rogó el menor… mas la mirada de Hades le hizo ver cuan importante era él para su esposo.

¡Idiota!... ¡Realmente crees que yo lastimaría a alguien tan amado por mí!... ¡Shura amárralo! – Diogo hablaba frío mientras ya había retirado la daga del cuello del menor, lo volteó y acarició su rostro, miró el desprecio que el peli verde le dirigía con aquellas bellas esmeraldas… miró luego a aquel que sabía era su esposo, lo odiaba… el lazo mas fuerte…”¡Lo destruiré!”… - ¡Padre llévate a Sein!... ¡Saori lárgate!... – los aludidos obedecieron al príncipe de Atlantis, no sin antes notar una mirada por demás peligrosa - ¡Shura amarra bien a nuestro invitado… mejor que sea a esa columna, y cerciórate de que sea mirando hacia ese hermoso lecho!

Shun miraba la escena, primero cómo se llevaban a su padre, luego como Shura amarraba a Hades a un pilar del cuarto, tenía su cuello atado al pilar, al igual que a la altura de su frente otra amarra impedía que pudiera mover el rostro… “¿Qué estas tramando Diogo?”… sintió los brazos de Diogo rodear su cuerpo, su corazón latió con violencia…

¡Retírate Shura! – Diogo observaba a su rival quien no disminuía la fuerza de su mirar… “¡Maldito… es su viva imagen, incluso esa mirada es igual!”…

Hades no se atrevía a hablar, todos habían salido y el no podía moverse… lo que mas lo perturbaba era que Shun seguía ahí, su pequeño no lo demostraba pero estaba asustado… lo miró con ojos aterrados… “¿Qué es lo que esta pensando ese animal?”…

Diogo sonrió con malicia viendo a su prisionero, tomó a Shun por la cintura y comenzó a besarle en el cuello… de pronto todo tenía sentido tanto para el peli oscuro como para el peli verde…

¡NO!... – Shun apartó a Diogo y se volteó a verlo con la expresión perturbada… buscó algo con lo que pudiera atacarlo y defenderse pero el peli azul no le dio oportunidad de nada.

¡SUÉLTALO MALDITO! – Hades no sabía que hacer, intentó zafarse pero le era imposible, deseaba mil veces ser azotado que ver a aquel sujeto lastimar a su niño - ¡SHUN HUYE!

¡Si intentas huir lo mataré… sabes que lo haré! – Diogo hablaba con ironía… “¡Tu lazo más poderoso, lo destruiré ahora mismo!”… - ¡Te advertí que domaría tu espíritu!

Shun no sabía que hacer, de pronto sintió pánico… “¡Diogo no sería capaz… no puede!”… quiso retroceder pero sus piernas no se movían, fue incapaz de dirigirle una mirada a Hades, sólo podía mirar a Diogo que no soltaba el agarre de su brazo, y luego lo pudo leer en su mirar… su última estocada…

¡No lo hagas! – mas que nada fue una suplica, Diogo sintió estremecer su corazón por aquellos ojos, más la furia lo invadió al notar que su dolor no era por él, sino por Osiris.

¡Vas a amarme… sólo a mí!

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Hades sintió como los amarres lastimaban su piel debido al esfuerzo que hacía para soltarse, Diogo había lanzado a Shun al lecho matrimonial destinado a Saori y Sein, y rápidamente él también subió y aprisionó las manos del menor, que luchaba por liberarse utilizando sus piernas, más el peli azul se sentó sobre ellas para impedirle movimiento…

¡SUELTALO… NO LO TOQUES, JURO QUE TE MATARÉ MISERABLE! – Hades se sentía desesperado… Shun no podía hacer nada para defenderse, pues físicamente Diogo tenía la ventaja…

¡Si no te callas, juró que le haré mucho daño! – Diogo habló sin un dejo de piedad mientras sostenía el mentón del menor quien lo miraba sumamente asustado…

¡No… no Diogo, por favor! – susurraba bajito el más joven mientras sus ojos ya se habían llenado de lágrimas.

¡Di que me amas! – el peli azul murmuró mirando directo a esos ojos tan adorados…

¡¡¡NO…. YO TE ODIO!!! – Shun empujaba al mayor con fuerzas, no le daría ese gusto… él solo amaba a Hades y sólo a él había accedido a decirle aquellas palabras… “¡Ikki, hermano dame fuerzas para soportar esto!... ¡Por favor, cierra los ojos amor!”…

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Por más que intentaba resistirse no pudo evitar que le peli azul desgarrara lentamente sus prendas, sujetó sus muñecas con una mano y la otra se encargaba de acariciarlo, sus labios de besarlo, su lengua de lamerlo… le era demasiado repugnante, otra vez se sentía incapaz de hacer nada…

¡No!... ¡Basta! – susurraba mientras nuevamente aquellos labios se apropiaban de los suyos impidiéndole hablar… cerraba con fuerzas sus ojos, su corazón sangraba y su conciencia no era capaz de extraviarse, no sabiendo que él estaba ahí - ¡Ahhh!... ¡Uhmmm! – Diogo soltó el agarre cuando iba bajando para recorrer su cuerpo, cuando sintió su miembro entre las manos del mayor gimió más por la agonía que por otra cosa… “¡Debo callar… él esta aquí!”… aprovecho que sus manos estaban libres y se mordió con fuerza el brazo para acallar cualquier sonido que pudiera pronunciar.

No cerraba sus ojos pues no podía… incluso sintió su sangre comenzar a escurrirse por las heridas que se ocasionaba por el esfuerzo de intentar soltarse de sus amarres… “¡Shun… nooo!”… veía su desesperado intento de acallar sus gemidos, odio ver sus mejillas totalmente sonrojadas e impregnadas de lágrimas, sus ojos cerrados, y su cuerpo manoseado… un nuevo intento de liberarse… no quiso decir más nada por temor a que eso motivase a Diogo a lastimar a su niño… “¡Se fuerte mi pequeño… no te resistas… no deseo que te lastime más!”…

¡Vas a amarme a mí… sólo a mí! – Diogo susurraba luego de haber conseguido que el pequeño se viniera en su boca… - ¡Mío… solamente…! – el peli azul tomaba los labios del menor en un beso apasionado, mientras lograba colocarse entre las piernas del menor a pesar de la resistencia de este, ya hacía un buen rato se había desecho el también de sus ropas… se sentía ansioso… - ¡Mío!

¡AHHH! - Shun no pudo acallar el quejido, de una sola estocada Diogo lo había penetrado, y el dolor fue casi insoportable, más las envestidas no se hicieron esperar y esta vez no pudo cerrar su boca pues ambas manos estaban siendo sujetas por el mayor.

Esa escena lo estaba destruyendo… Diogo entre las delicadas piernas de su niño, arremetiendo contra él, sosteniéndole las manos y besando sus labios y su cuello sin ningún asomo de delicadeza, con rudeza… apenas y Shun podía callar sus gemidos, no podía hacerlo, se quejaba por el dolor… sus ojos no se abrían… entonces supo que sus quejas eran por la humillación… y por sobre todo… eran por él.

Diogo se sentó sobre sus rodillas y atrajo al menor a esa posición… le beso en los labios sujetándolo de la nuca para que no pudiera evitarlo… más el menor deshizo el beso cuando la presión desapareció, pues con ambas manos el mayor le imponía el ritmo de las embestidas…

¡Ya Diogo! – susurró bajito el peli verde… - ¡Ahhhh! – más sus ruegos sólo alentaron al peli azul que lo tomó por los cabellos para obligarle a que lo viera.

¡Dijiste que lo amabas! - Diogo obligó al menor a voltearse, mirando hacia aquel pilar… se colocó tras suyo y volvió a penetrarlo, sacándole otro quejido… - ¡Entonces por qué no lo miras… él lo está haciendo!

Shun se alertó ante ese comentario, y al abrir sus ojos se encontró con los de él… “¡Hades… no, no mires!”… su garganta se cerró y sus ojos se humedecieron incluso más, sus mejillas perdieron el color que tenían, no pudo apartar su mirada… “¡Duele… no mires esto!”… las envestidas fueron aún más fuertes, pero él ya no se quejó, no pronunció ni un solo sonido, pero no por haber huido a un lugar mas seguro… la vergüenza le impedía hacerlo, aquella mirada lo encadenaba a esa realidad, sentía las manos del príncipe de Atlantis por su cuerpo, y le desgarró el alma las lágrimas, que lucharon por no escapar, en el rostro de su esposo, de su Hades… quien pacería tampoco poder cerrar sus ojos… esa mirada jade no se apartaba de la suya…

Diogo volvió a recostarlo en el lecho boca arriba, sonrió al notar que esa mirada estaba como muerta, al fin lo había logrado… su lazo más fuerte…

Cuando lo sintió correrse en su interior, sintió que había muerto por completo… Hades jamás lo volvería a ver como antes, ahora era el ser mas indigno que existía, el más sucio, el más repugnante… nada valía ya la pena… deseaba morir… así debiera ser por su propia mano…

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:54 pm

No sabía cuanto tiempo llevaba ahí, aunque sentía que no tenía fuerzas, nada tenía sentido, su pecho sangraba debido al dolor… aquellas imágenes lo atormentaban, una nueva lágrima de la más pura impotencia surcó su rostro, al recordar como aquel infeliz poseía sin delicadeza el delicado cuerpo de su esposo, cómo una vez de terminar dentro suyo, lo había besado y atraído hacia su cuerpo para que repose, esas esmeraldas no volvieron a fijarse en él, deseó morir al recordar como lentamente se iba apagando el brillo y la fuerza de esos ojos… “¡Diogo… juro por la sangre de mis ancestros, que la muerte sería la más piadosa de mis venganzas… vas a perderlo todo!”…

¡Eres tan parecido! – Saori le miraba sorprendida, había entrado a la mazmorra sólo para poder contemplarlo mejor… - ¡El ya no vale nada!

¡Cállate mujer… tú tampoco escaparás de mi ira! – Hades hablaba tan frío que hizo rizar la piel de la joven.

¡Olvídalo… nada en él es tuyo ya… incluso sus entrañas le sirven de refugio al heredero de mi hermano! – la peli lila habló con malicia… ese hombre le gustaba y por tanto lo quería para ella, pero para que su influencia hiciera efecto debía hacer que la desesperanza inunde su ser.

Hades pareció mirarla por primera vez en su vida… “¿Qué fue lo que dijo…?”… la ya torturada alma gimió por la noticia… su niño no aguantaría esa verdad, de pronto odió con más intensidad a Diogo, miró a la mujer y sonrió…

¡Tú belleza, jamás superará a la de mi ángel… muere seca mujer, por que mi semilla jamás la engendraré en ti! – fue lo último que dijo el peli oscuro… ese día fue azotado con la misma crueldad que recordaba del pasado, Shura ni siquiera se había percatado de quien era él en realidad, ni siquiera se quejo… Saori se había enfurecido tanto que fue ella quien le ordenó al guerrero de su hermano que hiciera eso…

¡Espera la muerte entonces, estúpido! – dijo antes de marcharse la peli lila y dejarlo tirado en el suelo de su mazmorra…

Hades sonrió, no lo habían atado, pues lo creían más en el otro mundo que en este… “¡Estúpida mujer… volviste a cometer el mismo error!”…

---

No se había podido mover, le dolía todo el cuerpo, no sentía las piernas, sus fuerzas simplemente no existían… él no estaba ahí, era sólo el cuerpo, su mente había huido, y por más que lo intentaba, no podía volver…

Diogo acaricia su piel, sonreía al verlo tan sumiso… había declarado que esa misma noche lo convertiría oficialmente en su esposo, pero antes ejecutarían a Osiris… sería frente a todo el pueblo de Tierra… una sonrisa maligna se dibujo en su rostro, deseaba ver muerto a ese hombre, él mismo lo mataría…

¡Será mi padre quien mate a tu amado esposo… mientras el expira su último aliento, tu te fundirás conmigo por la eternidad! – aquel susurro lo atormentaba, más nada podía hacer al respecto…

“¡Nooo debo salir de aquí… Hades… no puedo permitir que él muera… Ikki ayúdame!”…

---

Faltaba poco para llegar a Tierra, Ares sintió que algo andaba muy mal, con el presentimiento de un inmenso dolor de su Hades se levantó bañado en sudor, ordenó a las tropas prepararse y salieron inmediatamente, algo andaba mal… cuando se encontraban a la mitad del camino, se encontraron con Pandora, su hija le explicó lo acontecido… y que Radamanthys se había quedado para ayudar a Hades… Ahora todos iban rumbo al castillo, lo atacarían hasta tomarlo por completo… aunque él y los guerreros, tanto de Shun como los de su hijo, se habían adelantado, sería su hija quien dirija al ejército durante el ataque, pero antes debían poner a salvo a Hades y a Shun.

¡Tío… es mejor que nos dividamos en grupos! – hablo Julián mirando a su soberano…

¡Estoy de acuerdo con mi hermano! – Afrodita también se dirigía al mayor…

¡Esta bien… Poseidón, tú y los jueces irán a rescatar a mi hijo, Mu los guiará… Afrodita, ustedes encárguense de poner a salvo a Shun… Joven Shiryu, usted, los gemelos, el patriarca y yo, iremos tras Arles! – el rey no tenía un asomo de duda en sus ordenes, y por la mirada que tenía nadie se atrevió siquiera a cuestionarlo, simplemente todos asintieron, minutos después se separaron.

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Estaba algo lastimado pero eso no era nada para él… miró la puerta, estaba cerrada…

¡Maldición! – más un sonido le hizo ponerse alerta… después de unos segundos la puerta se abrió…

¡Mi señor, se encuentra bien! – Radamanthys fue quien se dejó ver tras la puerta, Hades sonrió y asintió…

¡Necesito saldar cuentas amigo mío! – Hades salió con el porte que siempre le caracterizó, imponente a pesar de sus heridas, su mirada fría y una expresión impávida, Radamanthys simplemente asintió…

¡Creo mi señor, que en ese caso esta espada es la que necesita! – Hades miró sorprendido al rubio, la espada que le entregaba era la misma con la cual Diogo le hiriera en aquella ocasión, la misma que su pequeño niño le regalara en su décimo octavo cumpleaños.

¡Después me explicarás cómo…! – murmuró el peli oscuro al tomarla, Rada asintió - ¡Vamos!

---

Nuevamente sintió como aquellas sucias manos tocaban su cuerpo, lo habían llevado al cuarto de Diogo y vestido de manera elegante, el príncipe mayor acarició su rostro con dulzura, comenzó a besarle en los labios, su corazón latió con violencia… era ahora o nunca…

¡Jamás voy a amarte Diogo! – fue un susurró claramente entendible, el peli azul lo sujetó con fuerzas de su cintura…

¡Me amarás, aunque para eso deba destruir todo aquello que amas, hasta que no te quede nada excepto yo! – el príncipe mayor habló con amargura, besó sus labios intentando que por la fuerza que utilizaba de apocó el menor le contestara…

¡¿Me amas?! – susurró el peli verde con la mirada perdida, una vez que Diogo dejaba libre sus labios…

¡Sería capaz de morir por ti! – susurró el mayor perdido en aquel rostro…

¡Entonces…! – Shun acercó su boca a la del mayor, tiernamente le regaló un beso para sorpresa del peli azul, quien de inmediato lo acercó mas a su cuerpo e intensificó más la fuerza de contacto, cuando el menor ofrecía sumiso su cuello al príncipe de Atlantis, este no lo dudo dos veces para complacerlo, parecía un sueño - ¡Entonces…!

¿Entonces? – susurraba el peli azul al momento de lamer aquel mentón.

¡Entonces… ¡Muere!!

---

¡¡¡¡NO!!!! – había entrado al cuarto justo al momento en que Shun apuñalaba en la espalda a Diogo, y este furioso había abofeteado con fuerza el rostro del menor…

¡¿TÚ?… MALDITO FANTASMA… VOY A MATARTE… VOY A DARTE DE BEBER SU SANGRE SHUN… DESPÍDETE DE TU ESPOSO! – Diogo tomó su espada y se enfrentó rabioso a Hades, quien se defendía maravillosamente…

¡PAGARÁS CARO SU TRISTEZA MALDITO… VOY A ARRANCARTE EL CORAZÓN CON MIS MANOS! – Hades también lo atacaba una y otra vez… esta vez Diogo pelearía limpiamente con él, no estaban ninguno de sus perros fieles para ayudarle en una batalla despareja.

Sus espadas sacaban chispas a cada golpe, pero el arma del peli oscuro no por nada había sido forjada por los mejores y con los mejores materiales, con un fuerte golpe la espada del peli azul simplemente se partió…

¡Vas a matar a un hombre desarmado! – Diogo hablaba con ironía, retrocedió lentamente sin perder en contacto visual con el peli oscuro…

¡No Diogo, eso es más propio de ti… yo soy el príncipe de Averno… Hades… y tengo honor! – el peli azul se sorprendió por el comentario, y eso le hizo enloquecer prácticamente, intentó tomar la daga con la que le hiriese Shun, pero el peli oscuro fue más rápido… - ¡TE ADVERTÍ QUE NO LO TOCARAS!

¡AHHHHH!... ¡AHHHHH!... ¡MALDICIÓN… NOOOOO! – Diogo gemía sosteniéndose el brazo, Hades sonrió con malicia el verlo sufrir, aquella cochina mano se había atrevido a tocar a su esposo… pues entonces… qué mejor idea que quitársela…

Shun observaba todo sin demostrar la menor alteración, no apartaba sus ojos de la mano del poderoso Mascara Mortal, que ahora yacía sobre la cama, mientras que su dueño gemía y gritaba agónicamente por la pérdida.

Cuando Hades se disponía a acabar con lo que había empezado, en un ágil movimiento se defendió del ataque de Saori quien empuñando una lanza salía en defensa de su hermano… mientras que Shura, quien mostraba vestigios de una pelea, lo tomaba en brazos y utilizando uno de los pasadizos escapaban, Hades hubiera ido tras ellos, de no ser porque antes de salir, Saori había lanzado una de las lámparas de aceite prendidas hacia el lecho donde se encontraba Shun.

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Miér Abr 29, 2009 2:55 pm

Era de esperarse, que si Radamanthys se había quedado en el castillo no era para esperar, Julián, Mu y los jueces llegaron justo en el momento en que el rubio se enfrentaba a un buen número de guardias… lo ayudaron en su enfrentamientos y rápidamente pudieron con ellos, cerraron una de las puertas principales del lugar para evitar que siguieran llegando…

¿Dónde esta Hades? – preguntó enérgicamente Poseidón.

¡Saldando cuentas…. me ordenó que no permitiera que nadie interviniera! – murmuró tranquilamente volviendo a ponerse en guardia.

¡Si fue una orden directa es nuestro deber acatarlo! – mencionó Minos colocándose alado del rubio…

Aiacos y Julián sonrieron e hicieron lo mismo. Mientas Mu los miraba con mucha preocupación, él también se puso en guardia, aunque su deseo era ir ver a su pequeño.

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Les había ordenado a los jóvenes que no intervinieran al verlo, por lo visto Arles siempre había sido, es y será un cobarde… pues seguramente al ser informado de las fuerzas que estaban dispuestas a atacar el castillo había decidido huir… escucho a la perfección cuando le decía a uno de los soldados que lo acompañaban, que sus hijos pronto lo alcanzarían junto con el príncipe de Tierra… ese comentario le hizo enfurecer…

¡Huyes como rata… Arles no sabes cuanto he esperado este momento! – Ares salía de las sombras que lo ocultaban con la espada dispuesta a atacar, los sondados que protegían al soberano de Atlantis rápidamente se dispusieron a atacar al peli oscuro, pero ahí intervinieron oportunamente Shiryu y los gemelos, Kanon y Saga.

¡Deberías estar muerto… y así acompañar a tu miserable hijo! – dijo con maldad el peli azul, rey de Atlantis.

¡¿Pero quien te dijo que Hades murió?… jajaja… mi hijo no es tan fácil de acabar… estoy seguro que eso pronto tu hijo va a descubrirlo! – Ares murmuró con malicia, al momento de sonreír y atacar a su oponente con todas sus fuerzas.

Los guerreros también daban una buena batalla, cada uno venciendo a sus oponentes, Shión era el único que no participaba, observaba los enfrentamientos con la espada alerta, pero sólo intervendría de ser necesario, como fiel guerrero primero de la corte de Ares y luego de la de Hades, sólo él podría intervenir en la batalla de ambos reyes y sólo lo haría si peligraba la vida del amado rey de Averno.

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Primero hacia la izquierda, después desviar a la derecha… decisión…

¡Dos grupos de tres! – ordenó Shaka, los jóvenes asintieron… como siempre Mime iría con Camus y Milo, en dirección al cuarto de Diogo, mientras que Shaka, Afrodita y Sorrento irían al de Shun.

Los primeros en llegar a destino fueron los integrantes del segundo grupo, el cuarto estaba desarreglado, pero ahí no había nadie, decidieron salir entonces por la puerta, de manera sigilosa y dirigirse a la otra ala del castillo, el sonido de un enfrentamiento llamó su atención… cuando se aproximaron para ver, vieron a los jueces, Mu y Julián enfrentándose a un número cada vez mayor de soldados, por lo que rápidamente fueron a ayudarles…

Los integrantes del primer grupo, sintieron unos pasos, se pusieron en guardia… escucharon un sonido, como un gemido de dolor… rápidamente supieron a quien pertenecía esa voz, cuando se encontraron frente a frente, Shura pareció fulminarlos con la mirada, pues se suponía que ellos debían de estar muertos…

¡Sorprendido! – murmuró Milo con ironía…

¡No! – Saori atacó con su lanza a los jóvenes ellos no tuvieron problemas en esquivarla… - ¡Deberían ir a despedirse de su señor, ya debe estar muerto!

Esas palabras alertaron a los jóvenes que rápidamente se dirigieron hacia aquel lugar, mientras que Shura, Diogo y Saori huían.

Su intervención no pudo ser mejor recibida, gracias a la llegada de los guerreros de Shun, en especial a la de Shaka, los soldados comenzaron a dejar de atacar, miraban confundidos a Mu y Shaka, al igual que a Sorrento…

¡Idiotas han estado luchando por los gobernantes de Atlantis y traicionado a los de Tierra! – dijo Shaka sin piedad en su voz - ¿Acaso no se dieron cuenta de que su príncipe era prisionero de Diogo!

Los soldados parecían empezar a caer en cuenta de la situación… Afrodita fue a ayudar a su esposo, quien parecía estar muy fatigado…

¿Dónde esta mi niño, amor?

¡Descuida, debe estar con Hades ahora mismo!

Llegaron a la habitación que siempre se le ofrecía a Diogo cuando se quedaba en el castillo, había humo por doquier, más ya en la habitación no había nadie, la cama estaba totalmente en llamas, aunque estas no apeligraban la habitación, pues ya se estaban extinguiendo.

¿Creen que este bien? – susurró Camus mirando la habitación detenidamente.

¡Diogo estaba herido, creo que eso indica que si esta bien! – acotó Mime…

¡Es mejor buscarlo! – los jóvenes asintieron y salieron de la habitación…

---

Arles nunca fue rival para él, no le costó nada desarmarlo, iba a perdonarle la vida, pero como era de esperarse el rey de Atlantis llevaba otra arma oculta, e intentó usarla contra Ares, este ya había guardado su espada en la funda, tomo con una de sus manos la mano de Arles y en un movimiento exacto, consiguió herir al peli azul con su propia arma…

Ares miraba fijamente los extremadamente abiertos ojos de Arles, el peli oscuro ejerció mayor fuerza y le enterró la daga mas profundo en el interior del peli azul…

¡Perdiste… tú usurpador del trono de Atlantis… pronto tú hijo va a seguirte en el otro mundo! – susurró al oído de su adversario el rey Ares…

Los presentes que ya habían dejado de pelear, pues los soldados que quedaban con vida decidieron huir, miraban el cuerpo agonizante del rey de Atlantis…

¿Uhmmmm?... ¡Shión! – llamó Ares…

¡Mi señor! – se acercó el peli verde.

¡Si puedes sálvale la vida…! – después simplemente Ares se alejó…

¿Por qué?... ¡No le entiendo, es su enemigo! – Shiryu se había quedado sumamente sorprendido por la orden del rey de Averno, a los demás parecía no sorprenderles… por lo que no pudo evitar acercarse a aquel hombre que definitivamente era, por lo menos para él, todo un misterio.

¡Un hombre cualquiera puede dejar llevarse por su odio, y acabar con su enemigo… más un rey no puede hacer eso, los dioses me dieron el honor de nacer con privilegios, mi responsabilidad por tanto, es ser digno de mi cargo… y así servir de ejemplo a mi gente! – Ares miró de reojo a aquel joven que parecía analizar sus palabras…

¡Mi señor Sein, antes pensaba igual! – susurró el menor sonriendo… más se sorprendió por la actitud del rey, que sujetándole por el menor acotó…

¡Tú rey volverá a tener ese pensamiento… mismo que desde pequeño Shun demostró tener!... – el peli oscuro mayor sonrió seductoramente - ¡Aunque claro… tú ya no servirás a Sein!

¡Si prometo servir fielmente a mi señor Shun! – murmuró apenado el joven…

¡No… será a mí a quien sirvas!

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¡Dime algo… lo que sea, mi niño… pero háblame! – Hades había llevado a Shun a un lugar más seguro, lo tenía cargado en brazos mientras recorría los pasillos buscando el lugar donde su pequeño pudiera reposar, vio la habitación que le servía de cuarto, cuando de joven era bien recibido en ese castillo, de una patada abrió la puerta y luego de remover unas colchas colocó ahí el cuerpo del pequeño… - ¡Shun… mírame, estoy aquí… perdóname mi niño, no pude defenderte!

Shun parecía no ver, ni escuchar nada, estaba ido… eso enfurecía al mayor, quien acariciaba su rostro con ternura… el sonido de unos guardias lo puso en alerta.

¡Primo! – Afrodita guiaba el grupo, al ver a Shun no sabía si acercarse o quedarse donde estaba…

¡Afrodita, él ahora duerme… te lo encargo… ¡Radamanthys! – Hades se volteó y miró a quienes habían llegado, entre los cuales también estaban los guerreros de su esposo – ¡Ve por Sein… el pueblo de Tierra conocerá ahora a su nuevo soberano! – y sin más salió del cuarto seguido de sus hombres.

Afrodita se acercó a Shun y lo tomó en brazos, lo acunaba en su pecho y acariciaba sus cabellos, silenciosas lágrimas adornaban no sólo su rostro sino el de Shaka, Mu y Sorrento… ellos sabían lo que haría Hades, le haría pagar caro a Sein jamás haber sido un buen padre, y no haber protegido mejor a su hijo, y todo eso lo haría frente al pueblo de Tierra…

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Cuando Pandora llegó junto a su padre, notó que un enfrentamiento sería en vano, aunque de todas maneras su ejercito la escoltaba… todos los ciudadanos, que se dirigían al castillo para ver la ejecución del secuestrador del príncipe Shun, estaban aterrados, a esas alturas ya era de conocimiento público la situación actual de su soberano en el castillo, y de la tenencia de Averno sobre el destino de sus vidas.

Ares esperaba a su hija en la entrada del castillo, aún no había entrado, pero los guerreros de su hijo ya se habían marchado en búsqueda del mismo… el rey, sabía de las intensiones de Hades, y aunque no estaba de acuerdo, no las cuestionó.

¡Padre, ¿Qué ha pasado?! – la joven princesa observaba la expresión seria del mayor… - ¿Qué está pasando?

¡Vamos Pandora, tú hermano ha tomado el castillo, como esposo de Shun, se proclamará su soberano en lugar de Sein! – Ares caminaba en dirección al lugar en donde todos los ciudadanos se estaban dirigiendo.

¡¿Y Sein?! – susurró la joven alcanzando al mayor y colocándose a su lado, aunque su curiosidad fue rápidamente satisfecha, pues en medio del lugar donde solía desarrollarse las batallas en los días festivos de Tierra, se encontraba el orgulloso Rey de Tierra, con ambos brazos extendidos, sus manos estaban atadas a unas columnas, se encontraba de pie, no levantaba la cabeza, parecía que aceptaría gustoso aquel castigo, pues él era culpable de los pecados que le asignaban - ¡No… Hades no puede, padre!

El príncipe de Averno estaba blandiendo el látigo también en aquella arena de batalla, su mirada fría hacía estremecer a todos los habitantes que consternados negaban, se tapaban el rostro, o simplemente derramaban lágrimas de dolor… el príncipe fue muy directo con sus palabras, y su reclamo iba dirigido también al pueblo… esos dominios estaban rodeados por el ejército de Averno, que no dudarían en acabar con todo el reino, si alguno intentara resistirse a su gobierno… hablo que habían perdido el derecho de ser gobernados por la delicada bondad de su esposo, y que ahora él, los gobernaría a todos con mano dura…

¡QUERÍAN A UN REY GUERRERO, PUES YO LO SERÉ… UNO QUE NO TENDRÁ PIEDAD DE QUIEN HOCE OPONERSELE!... ¡Esta listo Sein… aunque ni todos los azotes que le dé le resarcirán del daño que le produjo a su hijo! – Hades levantó su mano, Pandora a lo lejos ocultó su rostro entre los brazos de su padre!...

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“¡Este olor… es…!”… ¡Afro… dita! – el calor de su querido amigo lentamente lo traían de vuelta, más no solo el sentir al peli turquesa, sintió otras presencias que le eran demasiado gratas… - ¡Shaka, Sorrento… Mu… ¿Dónde…?!

¡Tranquilo pequeño, Mime, Camus y Milo están bien! – acotó Sorrento acariciando el hermoso rostro de su príncipe…

Todos mostraban una mirada muy triste al notar que aquellas esmeraldas se mostraban apagadas… Afrodita abrazó con mayor fuerza ese delicado cuerpo, le regalaba tiernos besos en su frente, y sus mejillas…

¡Nunca más nos vamos a separar, mi bebé… ahora estas a salvo! – Afro sonrió mirando directamente a aquellos ojitos llorosos, Shun extendió una de sus manos, cual si fuera un pequeño bebé, deseando constatar la presencia de su madre, acarició el rostro del peli celeste, al sentir su calidez sus ojos de inundaron, y de apoco emitieron un ligero fulgor…

¡No me dejen!

¡No… no lo haremos! – era el clamor de cada uno de los jóvenes…

¡Su alteza! – Mime había ingresado rápidamente al cuarto, se lanzo a los pies de su príncipe tomando sus manos empezó a besarlas con devoción… el menor sonrió al observar a su amigo, y su sonrisa fue mayor al ver ingresar al cuarto a sus guerreros mas poderosos, Camus y Milo.

¿Dónde… dónde esta Hades? – preguntó el más joven mirando a Shaka.

¡Su esposo…! – el rubio dudó, pero tomado aire dijo - ¡Su esposo en este momento está castigando a su padre, el haberlo traicionado, mi príncipe!

¿QUÉ?...

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¡Padre detén esto, Sein estaba bajo un hechizo! – suplicaba la hija menor del Rey de Averno…

¡Me temo que no es mi voz la que escucharía tu hermano en este momento! – habló el peli oscuro mirando como su hijo se disponía a azotar a Sein…

¡UNO! – Hades no tendría piedad… no mataría a Sein por Shun, pero sí le haría pagar todas sus lágrimas, primero él, y luego cazaría a Diogo, para ese tenía un castigo mucho peor… - ¡DOS!

Los ciudadanos tapaban sus bocas, miraban la escena con temor… su rey no emitía ninguna queja, aceptaba aquel castigo sumisamente, si… pues se notaba que el rey también se sentía merecedor de esos azotes…

¡TRES…!

¡DETENTE HADES… NO TE PERDONARÉ SI SIGUES DAÑANDO A MI PADRE!

El peli oscuro se detuvo en seco, volteó a ver… y ahí pudo constatar que no era una broma de su torturada mente, en una de las entradas del lugar, se encontraba su niño, mostrando aquella mirada fuerte y seria… los presentes algunos no podían creer como su príncipe había llamado al mayor… “¡Hades!”… a paso lento el menor se puso entre su padre y su esposo, luego inclinando ligeramente la cabeza, acotó…

¡Perdóneme esposo… pero si desea seguir con esto, tendrá que azotarme a mí también… mi padre es muy querido por mí, y en estos últimos días fue mi gran apoyo! – Shun no enfrentaba la mirada del peli oscuro, quien simplemente no podía dejar de mirarlo… suspiró sonoramente…

¡Pues tendrá que pedir por él, alguien que no seas tú… me remito a las costumbres de mi pueblo para perdonarlo… si nadie pide por él, será mi esclavo! – Hades habló con tal frialdad que incluso el joven príncipe sintió helar su sangre…

¡PUES YO PIDO POR ÉL, HERMANO! – Pandora sonrió al ver que aquel pequeño que aún no estando del todo bien, no dudaba en enfrentar a Hades por cariño a su padre…

¡Entonces libera a tu padre, mi príncipe…! – Hades vio como Shun con cuidado desamarraba a su padre, le sonreía tierno y colocándose entre sus brazos le pedía algo de calor, que el mayor no dudó en darle, susurrándole apenas al oído… “¡Perdóname… perdóname hijo mío!”

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Jue Abr 30, 2009 1:44 pm

Capítulo 19º: Pérdida

Todos, nobles, soldados, ciudadanos y el propio Sein, habían quedado más que sorprendidos al ver que el que se hacía conocer como Osiris, actual esposo del príncipe de Tierra, era realmente Hades, esa noticia dejó impactados a la totalidad de aquellos que habían presenciado el castigo que recibiría Sein, y que no recibió, justamente por la intervención del príncipe Shun.

Conforme fueron pasando las horas, se iban informando de todos los sucesos que se sucedieron en el reino de Tierra en los últimos meses, Ares y Sein escuchaban con atención todos los reportes, aunque este último no tuviese voz al respecto en ninguna de las situaciones, quien hablaba era el peli oscuro, en nombre de Hades, pues su hijo se encontraba en ese preciso momento en compañía de su esposo.

Hades había dispuesto un grupo de sus guerreros para ir a buscar a Diogo, pues deseaba más que nada en el mundo, verlo bien muerto, pero cuando los guerreros se disponían a retirarse, nuevamente Shun lo impidió, alegando que deseaba por lo menos esa noche, sentirse seguro y con todos, en esa misma condición, Hades no pudo ir contra de los deseos de su príncipe, y luego de aceptar, se lo llevó a una recámara que habían preparado para ellos.

Desde el momento en que ingresaron a la habitación el menor no pronunció ninguna palabra, Hades también permanecía en silencio, sólo observándole…

¡Lo siento! – susurró el peli verde y el peli oscuro pareció de pronto, algo desesperado…

¡No… no debes sentirlo, no fue tu culpa… si hay un culpable aquí, ese soy yo… perdóname, Shun, no pude protegerte! – Hades se arrodillaba a los pies del menor y se abrazaba a su vientre… permaneció en esa posición un rato… - ¡Si es verdad lo que ella dijo… lo querré y atesoraré como si fuera mío!

¡No Hades…! – Shun no lo soportó más, las lágrimas se escaparon de sus esmeraldas, y por primera vez, su cuerpo no lo resistió dejándole caer en el suelo de rodillas, su voluntad se quebró… “¡Jamás permitiría que criaras a un hijo que no fuera tuyo!”… - ¡Perdóname… si no hubiera sido tan débil… si no me hubiese dejado vencer, es mi culpa, perdóname!

¡No tengo nada que perdonarte, mi Tormentosa Calamidad, acaso no lo entiendes… no fue tu culpa… lo importante es que vuelves a estar en mis brazos…! – Hades intentó besar aquellos labios, más estos lo rehuyeron… - ¡No, mi niño… no me rechaces!

¡Hades… ya no soy… ya no soy digno de ti…yo… estoy sucio! – el menor volvía a sollozar tapaba su rostro con sus manos…

¡Escúchame… y mírame atento, Shun! – Hades levantó el rostro del menor tomándolo de los cabellos, su tono de voz era firme - ¡Tú me perteneces a mí… eres mi esposo, y todo lo que provenga de ti, es mío… no vuelvas a decir que no eres digno, y mucho menos que estas sucio, me oíste… yo…! – el mayor no apartaba su mirada de la del más joven, y lentamente iba acercando su rostro a la del menor - ¡Yo voy a borrar toda huella que él pudo haber dejado en ti… y después de esta noche, no volverás a hablarme de este tema… esta noche dejaré claro en tu cuerpo y en tu mente, que tú único dueño… soy yo!

Quiso alejarse de los brazos de su esposo, más el agarre que el peli oscuro tenía sobre él era muy fuerte, tomándolo de la cintura lo acercó más a él, luego se puso de pié, y cargándolo en brazos lo llevó hacia el lecho, donde lo depositó con cuidado, a pesar de los intentos del menor por zafarse.

¡No me rechaces! – Hades estaba muy serio, quería… realmente quería borrar todo rastro de Diogo del cuerpo de su esposo… para continuar luego, borrando al propio Diogo de la existencia en ese mundo - ¡Quédate quieto!

¡Suéltame… Nooo, no quiero Hades! – Shun intentaba alejar al peli oscuro de él, pero Hades no parecía dispuesto a hacerlo, tomó ambas manos del menor y las sostuvo con una de las suyas por encima de la cabeza del más joven - ¡Hades!

¡Abre la boca! – la voz del peli oscuro sonó imperante, el menor lo miró entre asustado y asombrado, mordió su labio inferior, en esa ocasión no obedecería. Con su mano libre, Hades acarició el bello rostro del peli verde, se veía aún la marca de la bofetada que le diera Diogo… luego acaricio los labios y con su pulgar intentó abril la pequeña boca… - ¡Es una orden que te da tú esposo!

Tímida y temerosamente el menor fue abriendo su boquita, el mayor sonrió, y lentamente se fue aproximando a esos labios, introdujo su lengua con cuidado una vez que comenzaban a fundirse ambos con ese beso.

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Shun se sentía temeroso, pero no podía emitir ningún sonido como réplica, no se sentía capaz de negarse nuevamente a Hades, y menos considerando todo lo que el mayor había presenciado, sintió aquellas poderosas manos recorrer su cuerpo y despojarlo de sus prendas… sus labios, aún aprisionados por los de su esposo, no dejaban escapar ningún gemido…

Hades se había perdido en aquellos labios, y en recorrer aquel cuerpo, intentaba borrar de su mente todo lo que había presenciado, pero lo que más deseaba era borrar de la mente de su pequeño, todo lo sufrido… cuando dejó sus labios para recorrer su cuerpo, lo hizo con lenta devoción, así como fue lenta y cuidadosamente que recorrió con sus labios el pecho ya desnudo del menor…

Sin saber cómo, notó que su boca dejaba escapar tímidos gemidos… su corazón palpitaba a mil, sentía como si sudara frío, abrió sus ojos para cerciorarse de que era Hades el que estaba con él…

¡Hades! – susurró y el mayor levantó el rostro para poder mirarlo.

Vio sus ojitos brillantes y húmedos, que parecían suplicar sin palabras… soltó el agarre que ejercían sus manos, y entonces pudo disfrutar de la caricia que una de las manos de Shun, le daba… sonrió al sentir ese toque y volvió a besarlo en los labios…

¡Te amo! – murmuró el mayor, mientras tomó la mano izquierda de Shun y besó cada dedito de esa mano, para luego repetir esa acción con la mano derecha del menor… - ¡Te amo!... ¡Jamás lo dudes!

Shun no apartaba la vista del rostro del mayor, sonrió tímidamente cuando este se acercaba reclamando un beso de su parte, el cual le dio, en ese momento se decidió, él también quería borrar el rastro de Diogo de su cuerpo y de su mente… no iba a rechazar a su único amor… por lo menos no esa noche… ya después pensaría en qué hacer.

¡Uhmmm… ahhh! – se dejaba llevar por las agradables sensaciones que sólo Hades podía hacerle sentir.

Rápidamente ambos cuerpos de encontraron en igualdad de condiciones, ambos totalmente desprovistos de sus ropas… Shun se dejaba hacer por completo por Hades, quien no dejaba ni una sola parte del menor sin recorrer, no sólo con sus manos sino también, con sus labios y su lengua.

¡Hades! – gemía quedito el peli verde, mientras su esposo lo preparaba para recibirlo - ¡Uhmmm!...¡Ahhhh… ahmmmm! – el peli verde simplemente estaba demasiado excitado, aunque sintió sus fuerzas mermar cuando se corrió en la boca de mayor, rápidamente este lo encendió nuevamente con nuevas caricias y nuevos besos… - ¡Hades… ya…!

¡No mi ángel… esta noche será sólo nuestra, déjame poseerte por completo… déjame amarte, mi niño! – Hades introdujo su miembro en el menor cuidadosamente, Shun se sostuvo con fuerzas de los fuertes brazos de su esposo, intentando alcanzar los labios de este para acallar sus gemidos…

Las embestidas fueron lentas al principio, esto desesperaba al menor quien jadeaba desesperado, luego comenzaron a aumentar en intensidad, convirtiendo aquellos jadeos en gemidos cada vez más sonoros.

¡Ahhh!... ¡Amor… ya… ya no puedo! – entre gemidos dejó escapar el menor.

Hades sonrió al momento de embestirlo incluso con mayor fuerza, no perdía detalle de aquel rostro totalmente sonrojados, de aquella mirada brillante, que parpadeaba cansada y que se cerraba a cada estocada suya… cuando se vino en el interior del peli verde, se quedó un rato más unido a él… besaba sus labios… este al sentirlo dentro lo miró directo a los ojos… buscó sus labios tímidamente, y se besaron con pasión…

¡Te amo, mi tormentosa calamidad… jejeje… mi adorado tormento… mi niño!... ¡Te amo tanto… que duele! – Hades salió del interior de Shun, se acomodó a su lado y lo atrajo a su cuerpo, Shun se acurrucó entre sus brazos, ambos se durmieron casi inmediatamente… mañana sería un nuevo día, y el mayor ya había decidido que Diogo, con ese día, había vivido demasiado.

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MensajeTema: Re: Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA   Jue Abr 30, 2009 1:46 pm

Esa noche había sido tranquila para todos, quizás más para algunos que para otros, pues mientras que algunos descansaban después de la batalla, otros curaban sus heridas, otros compartían íntimos momentos, y otros conversaban seriamente temas muy importantes.

Uno de los que conversaban eran dos mayores, ambos reyes… en donde uno de azulada cabellera agradecía al de oscura cabellera haber cuidado de su hijo…

¡Descuida… le tengo especial cariño y lo sabes! – Ares respondía levantándose, y observando luego por una de las grandes ventanas…

¡Lo se… pero debía decirlo… yo realmente… lo siento! – Sein se dirigía a la puerta, pero se detuvo al escuchar la voz del otro hombre.

¡Tendrás que casarte con mi hija… ella pidió por ti para salvarte… eso quiere decir que dejará de servir a Cronos… para ser tu esposa! – el peli oscuro lo dijo sin voltearse a ver a Sein.

¡Ya estoy casado… mi esposa es Saori! – fue lo que comentó el peli azul, saliendo de la habitación…

Sein simplemente sonrió por ese comentario… al final, él siempre supo que su adorada hija terminaría enamorándose de ese tonto… lo vio en una visión cuando ella nació… cuando se dirigió él también hacia la puerta para salir, se encontró con Shiryu, quien parecía tener la intención de entrar al cuarto del cual él iba saliendo.

¡Señor… disculpe… buscaba a su majestad…! – empezó a decir el peli largo.

¡No esta aquí… pero yo sí… uhmmm… Shiryu necesito que me ayudes en algo, me acompañas un momento! – dijo con una sonrisa el mayor.

¡Claro, Señor…! – el más joven siguió al rey de Averno…

---

Sein ingresó a su cuarto, en él estaba esperándolo Pandora, la joven estaba frente al ventanal, más tenía los ojos cerrados…

¡Princesa! – Sein la sacó de sus cavilaciones…

¡Su majestad… perdone que haya entrado sin ser invitada… pero necesitaba aclararle algo! – la joven volteó a mirar al peli azul… - ¡La boda que oficie entre usted y la princesa Saori, no es legal… ese ritual es inexistente… espero me perdone! – al terminar de hablar la joven se iba a dirigiendo a la puerta.

¡Pandora! – la joven volteó a mirarlo - ¡Gracias por pedir por mí!

¡Lo hice por Shun! – dijo firme la joven, y se volteó en dirección a la puerta nuevamente…

¡Me gustaría que se quede! – Sein casi hablo en susurro, y la joven se quedó helada… no esperaba eso… no de alguien como él…

Él se acercó a ella lentamente, delicadamente la volteó para que pudiese mirarle el rostro… estaba tan sonrojada que él sonrió… se acercó lentamente a sus labios… y ella simplemente, se dejo besar… y besaba…

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En otra parte del castillo, un peli turquesa curaba de las heridas de un peli rubio de ojos dorados…

¡Descuida, él pagara! – murmuraba el mayor sin apartar su mirada del rostro de su esposo…

¡Lo se… yo… se que el pagará…! – Afrodita se acercó al rostro de su esposo y le regaló un beso en la mejilla, que bajo un poco mas a la comisura del labio, para luego, ya por la presión que el mayor ejerció al sujetarle el mentón con la mano, el siguiente beso fue en los labios… en unos labios muy demandantes y deseosos…

¡Sólo voy a besarte… tranquilo… mi primavera, te amo!

¡Entonces que no sólo sean besos, mi amor! – susurró por demás rojo el menor, casi ni se atrevía a mirar a los ojos a su esposo - ¡Estoy bien… además… también te deseo!

Radamanthys besó con mayor pasión al menor, lo fue recostando de a poco en el lecho… su suave piel lo incitaba y sus gemidos lo hacían desearlo aún más… no le costó nada despojarle de sus prendas, y menos al menor ayudarle a despojarse de las suyas…

Los jadeos y gemidos se hicieron presentes por parte de ambos cuando sus cuerpos fueron uno, sólo se decían dulces palabras de amor… y una vez culminado el acto, se quedaron dormidos fuertemente abrazados…

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Sorrento se acurrucaba entre los brazos de su esposo… este le acariciaba delicadamente la espalda… lo que le ocasionaba algo de cosquillas, levantó el rostro para mirarle…

¿Qué pasara mañana, mi amor? – Sorrento sabía que un grupo saldría a cazar a Diogo, aunque no sabía quienes lo harían…

¡Mañana lo sabré… eso dependerá de Hades… tranquilo… todo estará bien! – Julián besaba nuevamente a su joven esposo, quien le devolvía el beso… luego lo miró con esos hermosos ojos…

¡Hades quiere su cabeza, ¿verdad?! – el peli lila lo dijo sin apartar la mirada…

¡No… él lo quiere vivo… desea que su muerte sea en extremo lenta… y sumamente dolorosa! – acotó el peli azul, acariciando el rostro del menor… - ¡Y la verdad, yo también!

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¡La primera orden que dio su majestad Ares en nombre de su hijo, fue buscar a todos los sabios que fueron exiliados de Tierra! – Shaka le comentaba a su amigo Mu, a Shión, a Mime, a Kanon y a su esposo.

¡Lo se!... ¡Hades les tiene un cariño especial a los sabios, pues fueron ellos los que siempre protegieron y cuidaron del príncipe Shun en su infancia! – acotaba Saga…

¡Lo bueno será descansar esta noche… mañana sería un día muy interesante! – mencionaba Kanon poniéndose de pie - ¡Vamos a descansar Mime!

El peli naranja asintió, se despidió de los presentes y se marcho en compañía de su esposo. Aquellos que quedaron sonrieron, y decidieron que lo mejor sería seguir el ejemplo del gemelo menor, así cada pareja se dirigió a sus aposentos.

Mientras tanto, Camus y Milo, acompañados de sus esposos, se cercioraban de que todo estuviera listo para el día siguiente, pues ellos habían decidido ser parte del grupo que debían ir tras Diogo, Saori y Shura…

¡Todo esta listo, hermano! – hablaba el peli azul de cabellera lacia…

¡Realmente ustedes están deseosos de ir a cazarlo! – acotaba Minos mirándolos serio…

¡Pagará caro lo que le hizo a Shun! – murmuró con rabia Milo…

Aiacos miró a su amigo, y este asintió… ellos estaban mas que dispuestos a ayudar a sus jóvenes esposos a encontrar a aquellos malnacidos.

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Shiryu siguió a Ares hasta su cuarto… se detuvo en la puerta, y miró al adulto… quien con un gesto amable le instó a seguirlo, el joven realmente no entendió por que se inquietaba tanto, y un poco dudoso ingresó al cuarto.

¿En qué le puedo ayudar… su majestad? – Shiryu mantenía cierta distancia con el mayor, quien notándolo sonrió maliciosamente…

¿Me tienes miedo? – Ares se acercó más al joven, quien un tanto avergonzado por la pregunta del Rey se quedó de piedra.

Cuando se percató, Ares ya estaba frente a él, lo peor de todo, es que tenía el brazo rodeando su cintura, en vano intento retroceder, pues el rey ya lo tenía firmemente sujeto, es más, también colocó la otra mano en su nuca, y lo besó sin darle mucha importancia a la expresión de espanto que mostraba su rostro…

La verdad, es que desde que lo vio le resultó muy atractivo ese joven, aunque la verdad no tenía pensado hacer lo que estaba haciendo, pero el nerviosismo que mostro cuando ingreso a su habitación, le hicieron desear saber cómo sabrían sus labios… y no se arrepentía, esos labios eran muy deseables…

Lentamente, el menor se dejó llevar por los besos del rey de Averno, no podía negarse la verdad, ese hombre le resultaba muy interesante, y sus apasionados besos, sólo le hacían querer más… entre leves empujones llegaron hasta el lecho, donde volvieron a besarse, y a despojarse de sus ropas, el mayor besaba ese firme pecho, deteniéndose en cada tetilla, las cuales lamía y mordisqueaba, le gustaba escuchar los gemidos del menor, hacía tiempo que no disfrutaba tanto al sentir la piel de alguien más a su lado…

El rey estaba siendo muy delicado con él, su corazón estaba latiendo desenfrenado, se sujetó con fuerza de los fuertes brazos del mayor cuanto este se introdujo en su interior, gimió con fuerzas y arqueó la espalda…

¡Lo siento… relájate… ¿estas bien?! – susurró el rey de Averno, mientras esperaba que el menor se acostumbrara a la invasión… cuando ese asintió, empezó con el vaivén…

¡Ahmmm… ahhhhh… uhmmmm! – Shiryu gemía, mientras sentía que su resistencia pronto llegaría a su fin… una estocada más, y se vino entre su cuerpo y el del mayor… Ares sonrió… su mirada era brillante, su expresión pícara…

¡Bésame! – susurró el mayor, y el más joven obedeció…

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El día trajo mucho ajetreo en el castillo… se habían dispuestos dos grupos de búsqueda… uno que sería comandado por Julián, a los que guiaría Camus… y el otro, comandado por Hades, que sería guiado por Milo.

Shun despertó entre los protectores brazos de su esposo, este le había vuelto a colocar su sortija en el dedo… lo besó cariñoso, luego se bañaron juntos, y juntos salieron en dirección al comedor para desayunar, ahí se encontraron con Sein, Ares y Pandora, quienes lo saludaron cariñosamente… una vez terminado el desayuno, Hades se dirigió hasta donde ya lo esperaban sus hombres… Shun miraba cómo su esposo se alejaba del castillo en compañía de sus guerreros y de unos cuantos guerreros de él… en el castillo sólo habían quedado Afrodita, Mime y Sorrento para hacerle compañía…

¡Ellos estarán bien, Shun! – hablo sereno Afrodita - ¡Tranquilo!

¡Si… gracias… pero creo que necesito ir a descansar! – Shun se sentía decaído… no tuvo el valor de pedirle a Mu que confirme su estado… tampoco quería preguntárselo a nadie más…

¡Parece que su Alteza, tiene un gran dolor en el alma… ¿por qué esta triste mi niño?… al fin todo se esta disponiendo de la manera en que siempre debió ser!

Shun se sobresaltó y miró en dirección de la voz… él conocía esa voz…

¡Delios! – susurró y se acercó lentamente al gran sabio de su reino - ¡Haz vuelto!

¡Su alteza… sus ojos no deberían estar tan tristes… usted traerá felicidad a este reino y a Averno, les dará paz… no… ya les ha dado paz! – hablo el hombre acariciando el rostro de su amado príncipe…

¡Delios… quien gobernará Tierra y Averno, será mi esposo!... ¡Yo… no puedo… no puedo seguir aquí! – Shun habló con tal dolor, que el sabio sintió su alma estremecer…

¡Para lo que sea necesario, mi señor… he vuelto para usted!

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Hades comandó a ambos grupos hasta bien alejados del Castillo de Tierra, luego se dividieron… sabían que debido a la vigilancia en las fronteras, no podrían haber llegado aún a Atlantis, por otra parte, ya que tenían prisionero a Arles, el ejercito de esas tierras no hallaría comandante a menos que Diogo llegue hasta allá, y los informantes del rey Ares le habían hecho llegar la noticia, muy temprano en la mañana, que no se tenía noticia en Atlantis de los príncipes.

Cada grupo se enfrasco entonces en cumplir con su misión… Diogo estaba herido, no podían haber llegado muy lejos, estando él como estaba.

¡Su alteza!... ¿Qué le ocurre? – Radamanthys se había dado cuenta de que su señor parecía distraído, como si algo lo preocupara bastante…

¡No se, Rada… dime, cuantas son las posibilidades de que esas alimañas se hayan quedado en el castillo! – Hades sintió un frío en su corazón…

¡Se inspeccionó el lugar… pero…! – Rada miró a su príncipe…

¡DEBEMOS VOLVER!... ¡MILO BUSCA AL OTRO GRUPO E INFORMALE! – Hades emprendió la marcha camino al castillo, mientras que Milo lo hacía hacia la dirección que tomara el otro grupo.

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Compromiso Pactado (ShunxHades) COMPLETADA
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