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 enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*

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alandra_luavel_andromeda
Persefone
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MensajeTema: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Sáb Mayo 02, 2009 7:21 am

He logrado conectarme desde mi lugar de retiro en este puente donde ando haciendo la pirata, ya os contare.

De momento os dejo el prologo de un fic que es inedito hasta este momento y el cual esta escrito para ser mi primera colaboración (de muchas espero) en este foro de Melody of Love.

Gracias a Goddes, Onessima y Fliss por ir haciendo de betas con la trama, y gracias tambien a Ringox que se lo leyo para corregir todo posible error ortografico y no veais que paliza se dio al leer deprisa para que lo tuviese pronto.

Se lo dedico a las anteriores y tambien a Hibari que ya es casi una prime de verdad con las veces que nos hemos visto y divertido en comun, espero que todas lo disfruteis chicas, y al resto de lectores tambien os deseo que os guste y que sea ameno.

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Enterrando una sardina desenterre mi corazon
by Alandra_Andromeda
Prólogo

-¡¡Hoy voy a darle una buena sorpresa!!- Piensa con una sonrisa radiante.- ¡¡Es una suerte haber salido antes!!

Alegre, exultante y casi bailando al compás de una música invisible un joven de piel blanca avanza por la calle cargado con unas bolsas de plástico en las que se puede leer el nombre de unos supermercados muy conocidos, sus ojos de color verde esmeralda se entornan para hacer de su sonrisa un faro aún más luminoso, al tiempo que su melenita verde se mueve mecida por sus pasos de manera graciosa.

Camina deprisa, pero con tanta gracia que casi parece que flote mientras su mente divaga con lo que pasará el resto del día.

- Él no se esperará verme allí cuando llegue y mucho menos que esta vez sea yo quien cocine, ya verá le voy a dejar con la boca abierta.

Con un gesto rápido para en seco, pues el semáforo aún está rojo y la calle bastante concurrida, pacientemente espera hasta que las luces rojas parpadean despidiéndose y las verdes hacen acto de presencia, esquivando a los peatones que cruzan en dirección contraria consigue llegar sin problemas al otro lado de la calle metiéndose por una más estrecha y menos concurrida.

- Seguro que se queda sin palabras.- Imagina totalmente feliz.

Con paso firme se dirige a un portal con una gran puerta, de hierros blancos y totalmente acristalada, dejando las bolsas de la mano derecha en el suelo saca las llaves de su bolsillo y abre pasando a un inmenso hall de mármol y espejos, lo que se dice un edificio de los de lujo.

A zancadas toma el ascensor y marca el último piso, el ático, al tiempo que se apoya contra el espejo del fondo relajándose un poco. Ya se imagina la escena a la perfección…
Él llegará y abrirá la puerta sin llamar, porque total no espera que haya nadie en casa, en ese momento el saldrá corriendo de la cocina y se lanzará a sus brazos dándole las buenas noches, el se sorprenderá pero le responderá los besos.
Después le dirá que se siente en la mesa, porque hizo la cena y el rubio lo mirará sorprendido, más aún cuando vea que ha puesto en la mesa las copas de cristal de bohemia y no las de diario.
Entonces desde la cocina el aparecerá con el delantal puesto, sólo con el delantal, y la fuente del horno con su “Pollo a la Bourguignone”, a lo que su amado se quedará de una pieza pero disfrutará de sus artes culinarias mientras que espera pasar a otras artes.
De postre tomaran tarta de tres chocolates al brandy y beberán varias botellas de champagne para después pasar a su cuarto, donde se amaran hasta que salga el sol.
El ascensor se para con un pequeño golpe, lo suficiente fuerte como para sacar a Shun de su ensimismamiento. Deja las bolsas otra vez en suelo y abre la puerta para ir directo a la cocina y dejar las bolsas sobre la encimera de esta.

Descansando de su carga observa su piso, es amplio y muy luminoso pues todo el salón tiene por pared un gran ventanal, que además se puede apreciar desde la cocina que al ser de estilo americano esta conectada con el salón, y casi pegada a la puerta. Ya esta por empezar, cuando se da cuenta de que en la entrada al pasillo que lleva al resto de habitaciones hoy algo en el suelo, algo pequeño y plateado.

Movido por su curiosidad se aproxima y ve que es un mechero de esos de “zippo”, de los que llevan la tapa y se cierran solos con una “S” grabada en uno de los laterales.

- Ummm, es extraño.- Lo mira desde el suelo.- Lo mismo se le cayó a Shiryu ayer cuando se fue tan tarde y esta mañana simplemente con las prisas no lo vimos.

Justo en ese instante se da cuenta de que la luz de la habitación principal esta encendida ya que el resplandor se filtra por debajo de la puerta, al menos por la intensidad es la de la lamparita de noche y no la lámpara de techo.

- Seguro que es la suya.- Piensa acercándose.- Y seguro que no es la primera vez pero como siempre llega antes…

Incorporándose se dirige hacia la puerta para apagar la luz, ya tiene la puerta en la manivela cuando le parece oír un ruido que proviene de dentro de la habitación compartida, solo para cerciorarse apoya su oreja en la puerta esperando no oír nada, apenas unos instantes hacen que retire la oreja asustado, pues dentro de su cuarto se oyen ronquidos ahogados, echándole valor gira la manivela y abre la puerta.

Y su corazón se hace pedazos, que a su vez se hacen más pedazos y que además son pisoteados por un pie invisible con toda la saña del mundo. Él…él su amada pareja está tumbado en la cama con su melena rubia desperdigada sobre la almohada, mientras que sobre él se encuentra otro hombre de complexión atlética cuya cara mira en la dirección contraria y no puede verle, ambos desnudos, acompasados y sudorosos. Su novio se retuerce bajo el fuerte cuerpo emitiendo roncos gemidos al tiempo que cierra sus ojos con fuerza disfrutando del momento.

La sangre del cuerpo de Shun desaparece y este ya no sabe como se mantiene en pie, el mechero de sus manos cae sobre el suelo de parquet y su mano se apoya contra el mueble más cercano tirando un frasco de colonia. Solo entonces la pareja se percata de su presencia.

- ¡¡Shun!!- Se incorpora el rubio al abrir sus ojos, con tanta fuerza que prácticamente tira al hombre que tenía encima.- ¡¡¿Qué demonios haces aquí?!!

La frase del rubio se vuela en la mente del joven Shun, de forma lenta pero al final le hace reaccionar.

- ¡Eso debería preguntártelo yo!- Responde haciendo fuerte el hilo de voz mientras su piernas amenazan con fallarle.- Para empezar esta es mi casa.

El silencio se hace entre los dos.

- ¡¡No me jodas Shaka!!- Exclama Shun.- Te encuentro con otro y me dices que ¿qué hago aquí?
- Pero Shun… yo…- intenta decir algo.
- No me iras a salir con “esto no es lo que parece” ¿Verdad?- Le corta antes de oír nada.- Porque te aseguro que no a hay muchas cosas que se parezcan a mi novio follando con otro en nuestra cama.
- Pero es que tú no tenías que venir tan pronto…- responde el rubio a modo de defensa.- y… y además yo no quería que tu supieras… digo sufrieras…
- Sal de mi cama…- El tono no es apenas mas que un susurro, pero lo bastante autoritario como para que él otro piense en obedecer.

En apenas nada, el rubio se levanta usando la sabana de taparrabos, al tiempo que su acompañante se incorpora desde el suelo enfadado por la brusquedad del golpe y la situación.

- ¡¡Esto ha dolido mucho!!- Se queja tocándose la nariz que tiene hinchada.- Y tú no te me vengas que tampoco es para tanto a nadie le amarga un dulce.

Ahora Shun centra su atención en la pareja de su novio, un hombre que ahora si le es conocido, uno de los compañeros de trabajo del rubio, peor aún uno de sus jefes, uno cuyo nombre empezaba por “S” cree recordar algo como Soga o Sega… espera es…

- ¡¡Saga!!- Consigue recordarlo.
- ¿Nos conocemos?- Pregunta el hombre echando su larga melena azul hacia atrás.
- No.- Niega Shun.- Hasta hoy no tenía el disgusto.
- Pues para mi habría sido un…
- ¡¡Vete de mi casa!!- Le corta la frase, pues no está para oír idioteces.- ¡¡Ahora o te comes un jarrón!!
- Parece que el niño se te enfado Shaka.- Ríe al tiempo que recoge su ropa del suelo de la habitación y se la pone.- Y mira que raro con lo dulce que parece tiene agallas.

Shaka no responde sólo cierra los ojos y permanece en silencio, como si de repente no estuviera allí, Shun mira con odio a ambos en especial a ese hombre mucho más mayor y atlético que estaba en la cama con el que suponía el amor de su vida.
Este sin darse por aludido termina de vestirse y pasando por al lado de Shun sale al pasillo.

- Nos vemos mañana, Shaka.- Se despide tomando dirección a la puerta.

Unos segundos después la puerta de la calle se cierra dejando solos al rubio y al chico de pelo verde.

- Shun yo sólo quiero que…- Empieza a buscar la mejor forma de decirle lo que se que quiere decirle.
- No digas nada.- La voz de Shun ya ha perdido toda su fuerza.- Sólo coge tus cosas y vete.
- Pero es que yo…- Intenta decirle algo pero únicamente ve la mirada vacía de Shun.- Está bien me voy si quieres, pero mañana me llamarás de nuevo, no sabes vivir sin mi.
- ¡¡Deja de decir idioteces!!- Shun le lanza un jarrón de porcelana a la cabeza que saca esquiva por milímetros.- ¡¡Eres tu el que no va a poder vivir sin mi!! ¡¡O debería decir sin mi casa y mi dinero!!

Grita todo lo que puede y su piel blanca esta roja de rabia.

- ¡¡Te he dicho que te marches y quiero que lo hagas ya!!- Saca toda la furia que tiene dentro.

Shaka mira a su novio con los ojos como platos, jamás lo había visto así, normalmente es el niño más dulce del mundo, pero ahora sus ojos se muestran fríos llenos de odio y su cuerpo hierve en furia.

- Está bien.- Comienza a vestirse.- Prepararé mis cosas y me iré en un par de días.
- ¡No!- Los ojos del muchacho muestran su convicción.- Hazte una maleta y vete yo pagaré el traslado de tus cosas, pero tu te vas ahora.

En apenas quinces minutos Shaka está con su maleta en la puerta de casa intentando sus últimas acciones.

- ¡¡Vamos Shun esto se pude hablar!!- Se la juega.- Podemos hacer terapia, o un viaje.
- Creo que ya es tarde.- el joven está enfrente con los brazos cruzados a la altura del pecho.
- ¡¡No seas crío!!- explota el rubio.

Ante lo que el joven sólo le indica con la mano en dirección a la puerta, suspirando Shaka la abre y traspasa.
- Y dime Shun, si me hechas de repente… ¿Dónde voy a dormir?
- Francamente querido,- responde Shun cerrando una puerta.- me importa un higo.

Una vez la casa se queda sola, los ojos verdes del joven se llenan de lágrimas al tiempo que se deja resbalar por la puerta, acabando sentado en el suelo llorando amargamente.

- Ikki tenía razón.- Solloza.- Y yo no le hice caso, siempre creí que eran celos y soy un idiota. ¿Por qué no me di cuenta?

Envuelto en su mar de lágrimas piensa que irónicamente es cierto, alguien se ha llevado una sorpresa, alguien se ha quedado con la boca abierta y alguien se acaba de quedar sin palabras, es solo que no pensó que el mismo fuera a ser ese alguien.

Fin del Prologo


Última edición por alandra_luavel_andromeda el Lun Oct 05, 2009 7:35 pm, editado 3 veces
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Onesima
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MensajeTema: ¡¡¡¡¡La Sardina!!!!!   Dom Mayo 03, 2009 4:13 pm

Sensei!!!!!!!!!!!!! *www+*

Gracias por la dedicatoria, y por las señales de vida ¬¬* tu si que andas gozando el puente!... disfrutalo y espero verte pronto, se te extraña *abraxo*

Pasemos con el prologo!... insisto!!! Coimo te quedo el ojo Shun!!!! jajajajajaja tu güero desabrido te la hizo y bien echa debo decir jajajaja

Quien se llevo la sorpresa?... aunque e suna lastiam pintaba muy bien lo que iba a preparar para la cena -w- pues ya ni modo.

Por no hacerle caso a la intuicion de tu hermano, ve como te dejaron conejito... pero bueno la venganza vendra despues *wuaja*

Seinsei, espero ansiosa tu regreso y haber si sorpresita por ahi *w*...

De nueva cuenta gracias por la dedicatoria.
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fliss_lete
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Lun Mayo 11, 2009 1:32 am

fliss mirando con cierta cautela al rededor... esperando un orco ascesino...

see vale matame....

pero que no se supone que andabas de acampada?!!!

fliss corre a esconderse tras un arbol para seguir dando su opinion

shaka malvadooooo le pusiste cuernos al conejo!! si no es cabra!! o toro!!

o toronejo!!

Shocked

en fin... no mas por que medio se lo que sigue jejejeje no corro a amarrarte de un arbol n.n

(por ahi tienes que chivarme lo del sillon o tendre que robar lechuza como era mi plan original jaja)

... see lo siento.. no me di cuenta cuando lo subiste... ia sabes que si no me avisas ni me entero de nada... u.u

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alandra_luavel_andromeda
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Lun Mayo 11, 2009 8:30 pm

La escritora a la que buscan esta apagada o fuera de cobertura en este momento piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii....

ALANDRA
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Solmarie, The Dark Angel
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Lun Mayo 18, 2009 6:44 pm

Pobrechito Shun, tan enamoradito que esta de Shaka y shaka lo convierte en un torito precioso.

mmm, mejor me callo jeje...

pero quien rie a ultimo rie mejor muajajajajajaj Twisted Evil Evil or Very Mad espero ver un pronta actualizacion, esta super padre el fic y me interesa ver en que acaba, en como imagino que Shaka a de suplicarle a Shun y Shun se desquitara enviandole al cuerno...

besos y abrazos
Solmarie...

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alandra_luavel_andromeda
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Miér Jun 17, 2009 8:08 pm

Gracias a todos por leer, me encataria poder decicarle tiempo a cada uno pero ando un poco justa asi que lo unico que puedo hacer es dar las gracias en general y bueno poner un trocito mas.

En serio gracias por leer.

ALANDRA
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Enterrando una sardina desenterre mi corazón
by Alandra_Andromeda
Día 1 El Testamento


Un mes después de la fatídica noche…

- Aún no entiendo cómo has podido.- Reprocha un joven de pelo verde al chico que está sentado a su lado.- Te dije que no quería ir.
- Vamos Shun, ya llevabas un mes recluido va siendo hora de que comiences a salir y un cambio de aires te vendrá de maravilla.- Responde tranquilamente un chico de su edad con cabellos castaños.
- ¿Tenias que traerme a la fuerza?- Le pregunta torciendo el labio.- Yo estaba muy feliz en casa además me llevas donde esta Ikki.

Por toda respuesta el acompañante de Shun se acomoda mejor en el asiento del avión, al tiempo que pasa una mano por sus cabellos castaños y entrecierra sus ojos color café. Mientras que el chico de al lado no para de despotricar por verse metido en el avión.

- ¿Aún no se como has podido?- Es la frase de Shun con la que se reengancha al discurso de su amigo.- ¿Cómo pudiste dormirme para meterme en el avión?
- Pues en el “Equipo A” funcionaba y como no querías subir…- Responde con una sonrisa.

Shun se calla mientras su cara se pone roja.

- Esto no es una serie, es la vida real y esto es un secuestro.- se queja.- ¿¿Me has visto cara de M.A??
- Pues desde luego en carácter vais muy parejos los dos.- Se ríe mirando la cara de su amigo.
- ¡¡Seiya!!- Le reprocha Shun pero al ver que no logrará nada se reclina sobre el asiento y mira por la ventana.
- Por si te interesa quedan apenas dos horas para tomar tierra en el aeropuerto de “San Javier”,- le comunica.- allí nos esperará Anabel para recogernos.
- ¿Anabel?- El nombre no le suena de nada.
- Es la medio-novia de Ikki.
- ¿Medio-novia?- Shun no entiende nada de nada.
- Bueno digamos que Ikki y ella a veces se quieren, a veces se odian y las más veces son muy amigos.- Seiya cuenta esto sonriendo como recordando algo.- Es una relación muy extraña pero divertida ya verás como te cae bien.

Poco a poco el avión se acerca a la playa en dirección al aeropuerto que se encuentra pegado a la costa, tras un breve aterrizaje los pasajeros pueden bajar.

En la zona de llegadas una joven de cabellos rojizos rizados, piel blanca y ojos azules espera que bajen del avión los pasajeros que vienen de Japón.

- ¡¡Seiyaaaaaa!!- Grita nada mas verlo saludando con la mano.
- Mira allí esta.- Señala Seiya a la chica para que su amigo la vea.

Un par de minutos después los tres están frente a frente.

- ¡¡Hola!! Soy Anabel y tu debes ser Shun.- Le tiende la mano.
- Si yo…- No termina de responder pero igual le saluda.
- Me alegra verte de nuevo Seiya,- sonríe la chica.- por cierto, disculpad a Ikki esta resolviendo unos asuntos para poder empezar sus días libres, pero quería veros cuanto antes.
- Lo dudo.- Piensa el peliverde para si.
- Bueno, vamos o no llegaremos al desfile.- Comienza a caminar la chica.- Aún tenemos que llegar a al ciudad y quizás queráis arreglaros.

Tirando de sus maletas los chicos la siguen en dirección al parking para ir a la ciudad de Murcia, su destino.

No es una ciudad muy grande, de hecho su centro se puede recorrer totalmente a pie, eso si es una ciudad pequeña con el encanto de las viejas ciudades europeas, o al menos eso es lo que piensa Shun cuando el coche pasa por la autopista dejándole ver a lo lejos la torre de una gran iglesia y algunos edificios de aspecto antiguo.

- ¿Es qué no vamos a la cuidad?- Pregunta Shun al ver como la parte más antigua de la ciudad es pasada de largo.- ¿Creí que habías dicho algo de un desfile?
- Pues iremos ahora más tarde,- le responde la conductora mirando por el retrovisor.- he pensado que mejor vamos a mi casa y a la de Ikki para dejar las maletas y el coche, total, no estamos lejos y es mejor ir dando un paseo, el centro es criminal para encontrar aparcamiento.
- Entonces ¿Quién se queda en tu casa al final?- Pregunta Seiya entrando en la conversación.
- Hemos decidido que ya que estamos tan cerca el uno del otro, Shun se quedaría conmigo,- vuelve a mirar esperando la reacción del chico de piel blanca.- pero en cualquier momento podemos hacer el cambio si quieres dormir con Ikki, es sólo que…
- Yo le dije que si te podías quedar allí,- toma el relevo Seiya.- por si te resultaba violento quedarte en casa de Ikki así de primeras.
- Ajam.- Asiente con la cabeza.- Gracias, lamento las molestias que pueda causar.
- Bueno ya llegamos.- Comenta la chica tomando una circular para entrar en lo que parece un barrio lleno de edificios nuevos y a medio construir.- ¡¡Bienvenidos a casa!!

En uno de los grandes edificios nuevos de ladrillo rojo, la chica entra con el coche al garaje.

- Aquí es.- Les dice entrando en el ascensor.- vivimos en el…
- En el ático.- Dice Shun normalmente.
- ¿Cómo lo sabes?- Le pregunta la chica sorprendida.
- Porque Ikki adoraba vivir en los áticos,- suspira mirando al suelo.- decía que era maravilloso vivir en lo más alto y apreciar mejor las estrellas del cielo.
- Pues sí, cuando se compró el piso me habló tan bien de los áticos que terminé por comprar el de al lado.- Sonríe la chica.

El ascensor se abre para mostrar la ultima planta donde sólo hay dos puertas, “A” y “B”, la chica saca las llaves de su bolso y abre la puerta “B”.

- Adelante Shun,- Le indica.- como si fuera tu casa.

Mientras entra, observa que abre una especie de cuadro que está a la entrada y saca un juego de llaves, saliendo al pasillo, seguramente son las llaves de casa de Ikki.

- Si que son algo, sí.- Piensa Shun buscando su cuarto y recordando que su hermano es más bien desconfiado.

Este capitulo continuara
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fliss_lete
Arcangel - Lete - Adonis
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Miér Jun 17, 2009 8:16 pm

me obligaras a buscar algo del equipo a por que no lo conosco jaja aun que lo que me sorprende es que los hayan dejado subir al avion en esas circunstancias jijiji


y aun me debes lo del sillon!!!! snif.... io quero saber!!!!



posto miooooo weeeeeeeeee

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alandra_luavel_andromeda
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Miér Ago 05, 2009 7:32 pm

Enterrando una sardina desenterre mi corazón
by Alandra_Andromeda
Día 1 El Testamento

Continuacion del capitulo


En apenas media hora los tres están bajando de nuevo esta vez hasta la puerta, para ir camino del centro de la ciudad, conformen caminan por las calles pueden ver que esto parece una zona muy nueva con aceras grandes y calles amplias.

- Esto antes era la huerta.- Les comenta Anabel mientras se alejan de la zona.- Pero la ciudad ha crecido mucho en veinte años, el resto de la cuidad es mas antiguo.

En su paseo los chicos ven como, casi sin separación, pasan de los edificios altos y nuevos a casas unifamiliares de una o dos plantas y edificios bajos, esta zona está bien cuidada pero se nota que fue construida hace mucho más tiempo que la otra. En un momento cruzan la vía del tren y caminan por lo que parece una de las calles grandes de la ciudad observando como poco a poco el paisaje se va salpicando de edificios que demuestran tener sus años. La chica los lleva por las calles indicándoles los edificios importantes que van pasando.

- Esta iglesia de aquí es la del Carmen,- Les indica.- y ese jardín de árboles centenarios es el Jardín de Floridablanca, aquí yo jugaba mucho con los columpios.

Ante el recuerdo la chica parece muy feliz. De todas formas no se paran mucho tiempo, si no que atraviesan el jardín y siguen avanzando hasta que pasan por un puente de piedra con barandas de hierro, el río no es muy caudaloso y en su interior hay lo que parece un pez gigante, que tira agua por la boca.

- ¿Qué es eso?- Señala Shun.
- Es la sardina de Murcia,- responde la chica.- por la noche hasta la iluminan.
- Pues si eso es la sardina,- mira enfrente justo a la bajada del puente.- ¿Qué eso otro que hay en mitad de la calle?
- Eso también es la sardina más exactamente la que se va a enterrar.- Hace de guía turística.
- ¡¿Enterrarla?!- Ahora sí que no entiende nada.- ¡¡Pero que clase de fiesta entierra a una sardina!! ¡¡Y más a una de cartón piedra!!
- ¡¡Seiya!!- Se gira al otro chico que está muy ocupado riéndose.- ¿No le has contado nada?
- Te juro que lo intenté.- Se disculpa llevándose la mano a la cabeza.- Pero se pasó medio viaje durmiendo y el otro medio culpándome por haberle subido al avión.

Por toda respuesta el chico de cabellos verdes se sonroja y mira al suelo, no puede creer que Seiya este comentando eso. Pero el otro lejos de sentirse mal, se ríe y tanto que sus ojos castaños se entrecierran.

- Bueno Shun.- le pone la pelirroja la mano sobre el hombro.- Tal parece que vas a descubrir el “Entierro de la Sardina” sin previo aviso.
- Lo dices como si fuera malo.- Se atemoriza un poco.
- ¡Que va es una de las mejores fiestas, bueno es la mejor de la primavera!- Exclama la joven tomándole la mano.- ¡Ven! Vamos a buscar un buen sitio y a comer algo ¿Te gustan las cosas dulces?
- A Shun no le gustan las cosas dulces,- responde Seiya por él.- las adora.
- ¡¡Genial!!- Vamos a ponernos cerca de un puesto de gofres que está buenísimos así con su chocolate calentito por encima.- Shun podría jurar que de los ojos de la chica salen estrellitas.

Cuando el peliverde oye la comida, sus tripas dan la respuesta por él de una forma muy sonora y antes de que pueda siquiera disculparse, la joven lo toma de una de las muñecas y acelerando el paso lo lleva por una gran calle de varios carriles cortada al tráfico por la policía. A cada lado ve tribunas de metal y sillas de plástico colocadas y numeradas, y gente de todas las edades, desde ancianas hasta niños en carricoche esperando el espectáculo. Algunos niños señalan a los carros con pipas, manzanas de caramelo o algodones de azúcar mientras otros prefieren las espadas u otros juguetes que andan colgados de los carritos. Pero lo cierto es que todos miran en la dirección a la que se dirigen los tres chicos esperando que algo venga de allá, y la calle se llena con el sonido de miles de voces diferentes que cometan entre si sus cosas llenando el espacio de un ameno bullicio.

Sentados en una tribuna, con sendos gofres de chocolate humeante en sus manos, observan como cada vez pasa menos gente y los carritos de chucherías se dan más prisa en pasar. Al fondo las luces azules de las motos de la policía relucen señalando la cabeza del desfile.

- ¡¡¡Epa!!!- Se para una chica delante del grupo.- ¡¡Están aquí!! ¡¡Godd!! Es aquí
- ¡¡Hola!!- Anabel salta de su silla haciendo equilibrios con el medio gofre que aún tiene en sus manos.- ¡¡Llegaron a tiempo chicas!!
- De milagro,- se queja una morena llegando a donde esta la primera chica.- porque nos fuimos en cuanto Ikki se dio la vuelta, que si no…¡¡auch!! Fliss

Godd se palpa el brazo como si hubiese recibido un pellizco.

- De todas formas no creo que tarde mucho venir,- la otra chica toma la palabra.- ya estaba casi todo terminado.
- Gracias, Fliss.- suspira la pelirroja.
-Y a todo esto ¿El de pelo verde es su hermano, no?- Señala a Shun que deja de comer.
- Woooh, no se parecen en nada.- Exclama la otra muchacha ya recuperada.- Ikki parece un ogro a su lad… ¡¡Aunch!! ¿Ya vale no?

Ahora Godd se lleva la mano a la cabeza mientras, que Fliss sacude su mano ya que también se ha hecho daño. Shun mira asombrado, Seiya se ríe a más no poder y Anabel mueve la cabeza de forma negativa ante la escena.

- Siéntense ya, por favor.- Pide a sus amigas.
- Sí…- Responden ambas agachando la cabeza.

Las motos de la policía ya están, pegadas a la tribuna y se puede ver el verdadero inicio del desfile.
Las encargadas de abrir el desfile son unas “majorettes” vestidas con trajes de tipo tiroleses, que con una sonrisa en la boca bailan en sus manos un bastón plateado que lanzan y recogen, con maestría y precisión, todas ellas encabezadas por una bandera ucraniana portada por otra chica con el mismo traje.

Tras ellas un grupo de carnaval, luce sus trajes ambientados en el paraíso mientras danzan al ritmo de “Carnaval, carnaval”.
Siguiendo a los bailarines aparecen unos soldaditos de librea roja ondeando banderas de vistosos colores.

Algunas comparsas después, Shun observa que los niños se levantan de golpe y echan a correr hacía donde el desfile viene, al fondo banderas y pendones se mueven alegremente.

- ¡¡Ya vienen!!- Exclama Anabel poniéndose de pie y mirando al fondo.- ¡¡Los sardineros ya están aquí!!
- ¿Sardineros?- Se sorprende Shun por la palabra.
- ¿Llego muy tarde?- Pregunta una voz madura.

Tanto Shun como Anabel se giran reconociendo esa voz, para Shun esa voz no ha cambiado nada en dos años, justo el tiempo que hace que no se habla con él y todo fue por Shaka, si tan sólo hubiese escuchado a su hermano mayor cuando le avisó de que ese chico no era trigo limpio, pero, él enamorado e idiotizado no pensó más causa que los celos. Algo muy lógico pues Ikki siempre fue tremendamente protector y Shaka decía que quería darle alas para escapar de las garras de este.

- ¡¡Ikki!!- La pelirroja se agarra a su cuello en un abrazo.- Ya me creía que no te veríamos hasta volver a casa.
- Bueno tenía que dejar cerrados los envíos.- Le responde al abrazo.- Pero como te prometí hasta el lunes no tendré más trabajo.
- ¡¡Genial!!- Se separa para mostrar a todos los presentes una gran sonrisa que le hace entrecerrar sus ojos azules.

Shun agacha la cabeza entristecido, en otro tiempo el habría hecho lo mismo, se habría tirado al cuello de su hermano abrazándolo, pero, ahora eso ya es imposible, Ikki no le perdonará nunca el haberle dicho lo que le dijo.

No se queda mucho tiempo en su ensimismamiento, ya que el torbellino de gente y banderas está a pocos metros. Ahora puede apreciar los dibujos de la bandera, parecidos a una mujer sobre un altar con un arco en las manos y el nombre del grupo, “Diana Cazadora”, así como a la curiosa fila de personajes con vestidos con telas de un verde casi fosforito, concretamente una camiseta ancha cuyos puños de las mangas están ribeteados en oro y pantalones a juego, que cargados con grades bolsos reparten entre los niños que los rodean y piden a gritos un pito o un juguete o lo que sea.

- ¡¡Ya están aquí!!- Anabel se incorpora de golpe.- ¡¡Vamos, si no les pides no dan!!
No espera respuesta, coge a Shun y se lo lleva hasta el borde de la tribuna para estar más cerca de los hombres que reparten, Seiya, en cambio, baja al suelo y sale corriendo en dirección a estos personajes.

-¡¡Deja algo para los niños!!- Grita la pelirroja desde su sitio. Pobres sardineros, no saben lo que se les viene encima.
- Supongo que los sardineros serán esos tipos.- Piensa Shun mirando a la montonera de niños que vienen y van con sus tesoros en una bolsa o en la mano.

Detrás de este grupo viene otro, cuyo estandarte dice en letras grande Marte, en el cual los sardineros y sardineras, pues este llevas hasta chicas, visten con telas rojas y brillantes, ellos camisola y pantalones, ellas un vestido de tuvo acabado en varios volantes. Las cabezas de ellos van adornadas con pañuelos anudados algunos y otros sin nada o con gafas con lucecitas de colores, las de ellas van adornadas con una gran pamela roja de la que asoma un velito, así como una plañidera alegre.

- ¡¡Sandra!!- Gritan las chicas desde la tribuna.

Una chica rubia con ese traje y un hombre bien formado de larga melena azul se acercan al oír los gritos de las jóvenes.
Conforme se acercan el rostro de Shun se ensombrece, esos cabellos, ese porte lo ha visto antes, es mas lo ha visto con menos ropa y hace muy poco, un mes o así.

- ¡¡Saga!!- Consigue articular el joven cuando ya el hombre esta junto a las chicas.
- ¿Nos conocemos?- pregunta el hombre entornando los ojos como intentando recordar.

Todo el mundo cesa en su conversación para mirarlos, puesto que de repente parece estar todo muy tenso.

- ¡¡¿Y aún pregunta si nos conocemos?!!- Piensa completamente furioso.- ¡¡Por lo menos podría tener la decencia de recodar al sueño de la casa, donde por lo demás se tiro a mi novio!!

El peliverde por su parte lo mira como esperando algo, con una mirada tan seria que daría hasta miedo de estar en una cara tan dulce, mientras que Saga no parece recordar nada.

- De Japón.- Asiente.- Estuviste en pelotas en mi casa, con mi novio…
- ¡¡¿Qué que?!!- Las chicas y los chicos abren sus ojos tanto, que casi parece que se vayan a caer de su sitio
- ¡¡Ohh, Saga como has podido!!- La muchacha que esta a su lado se enfurece.
- Me parece que te cofundes, chico.- Intenta cortar la conversación.- No podía ser yo.
- Claro que si, si incluso me diste tu nombre mientras te vestías en mi habitación, en mi cama, después de tirarte a mi novio.- Sentencia Shun.
- ¡¡Eres un cerdo!!- La chica rubia le pega un guantazo que le deja la cara roja.- Y yo creyendo que me querías.
- ¡¡Un momento!!- Ahora es Saga el enfurecido.- ¿Cuándo fue eso según tú, chaval? ¡¡Y por dios Sandra, antes de pegarme escúchame, ¿no?!!
- Podrías recodarlo, solo fue hace un mes.- Se nota tenso a Shun con esto.
- ¿Ves, Sandra?- Suspira el hombre de melena azul relajándose.- No soy yo, hace un mes estaba contigo de crucero.
- ¡¡Es cierto!!- Cae ella en la cuenta.- ¡¡Perdóname cariño!!

Le dice mientras le da besitos para compensar el guantazo.

- ¡¡Pe…pero eras tú!!- El chico grita cerrando sus ojos verdes.- No voy a olvidar eso nunca, ¡¡eras tú!! Además te pregunte si eras Saga y tú lo confirmaste. ¡¡No me lo niegues!!
- Lo siento chico,- se disculpa.- pero debes de estar confundido yo no estaba en Japón en hace un mes, de hecho desde hace un año en Japón solo esta mi… ¡¡Mierda!!

Como si hubiese caído en algo Saga se lleva la mano a la cara.

- Dices que no olvidaras jamás esa escena ¿no?- Shun asiente con la cabeza.- ¿Te fijaste en si tenia una cicatriz en el lado derecho?
- La tenia en el izquierdo,- hace memoria el joven.- si, a la altura del abdomen.
- ¡¡KANON!!- Suspira Saga resignado.- Mira, no se que te habrá dicho ese cabronazo que tengo por hermano gemelo, pero lo que si se es que como vuelva a usar mi nombre lo mato.
- ¿Hermano gemelo?- el pobre de Shun ya no entiende nada.
- Si, pero no te preocupes, te las pagará y me las pagará por usar mi nombre.- Intenta sonreír.- Siento que rompiera tu pareja y te aseguro que recibirá castigo, le voy a dejar sin tarjetas, sin efectivo sin nada varios meses.
- Saga cielo,- interviene Sandra.- el grupo se nos escapo, tenemos que correr.
- Nos vemos luego, cenamos todos juntos.- Se despiden echando a correr.

Shun se sienta confundido, ¿será cierto lo del gemelo? Pensando empieza a mirar el suelo y a perderse el desfile.

- ¡¡Animo!!- Se le acerca la pelirroja.- Te aseguro que Kanon deseará no haber vuelto a usar el nombre de Saga, y nosotros que pensábamos que después de intentar robarle la novia habría escarmentado.
- Pero es que…- Intenta decir algo.
- Disfruta esto,- le aconseja.- luego veremos como lo arreglamos todo.

Sin esperar respuesta se vuelve a ver pasar a los grupos sardineros, al tiempo que Shun levanta la cabeza decido a pasarlo bien y es que en su interior, un peso se ha esfumado.
Ve pasar a varios grupos con los nombres de Odin y Eros o Apolo, viendo como los niños y Seiya siguen en lo suyo, e incluso llega a coger un pito cuando uno de los sardineros lanza varios al aire para que lleguen a la tribuna.

De repente las chicas que estaban algo mas calmadas, vuelven a comenzar a pegar saltos para llamar la atención de los miembros del desfile, justo cuando el grupo con el nombre Plutón hace acto de presencia.

- ¡¡Nessi!! ¡¡Nesi!!- Corean Godd y Fliss.


Este capitulo continuara
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Miér Sep 30, 2009 7:11 pm


Enterrando una sardina desenterre mi corazón

by Alandra_Andromeda
Día 1 El Testamento


Continuacion del capitulo

Como respuesta a la ola que esas dos están haciendo una chica de cabello oscuro vestida con un traje negro con volantes de color malva en el bajo de la falda y en el escote de barco del vestido. Todo ello coronado con una pamela del mismo color que los volantes decorada con un tul negro haciendo como una flor.

- Ya las vi.- Les comenta una vez que están cerca.- Hola a todas e Ikki.
-Hola Nessi.- Le responde Ikki.
- Falta alguien por saludar.- Sonríe la pelirroja.
- No,- niega de la cabeza.- a Seiya ya lo salude y le di juguetes, si no, no me dejaba salir de allí.
- Bueno esta bien que te acuerdes de Seiya, pero yo me refería a Shun, el hermano de Ikki.- Lo señala con el pulgar disimuladamente.
- ¿Al final si vino?- Les pregunta a lo que todos responden afirmativa con la cabeza.

Por toda respuesta, la chica abre su bolso y comienza a sacar pequeños regalos como pins con el nombre del grupo, cartas de lucha libre y otras cosas dándoselas todas a Shun, justo antes de echar a correr

- ¡¡Nos vemos luego, chicos!!- Comenta mientras que empieza a andar pues su grupo se escapa.
- ¡¡Espéranos en la sardina!!- Le grita Anabel mientras se marcha.

Más grupos entran en escena Aquiles, cuyos chicos lleva coronitas de luz en la cabeza, Hércules que reparte entra la gente unas pegatinas que ponen “¡Besame! “Herculito” mio”, Selene encabezados por su bello estandarte de azul oscuro bordado en plata con una mujer sentada en la luna y las letras Selene puestas por encima.
Otro de los grupos lleva por nombre Momo y tras el llega un estandarte con una lechuza bordada lo que hace que Anabel salte mucho mas que nunca asustando a Shun.

- ¡¡Es Palas!! ¡¡Es Palas!!- Grita sin control.- ¡¡Ese es Palas Atenea!!

El resto de gente empieza buscar a algo o a alguien, mientras Shun aun recibe cosas de alguna sardinera del grupo que esta terminando de pasar.

- ¡¡Esta allí!!- Grita Fliss señalando al carro del grupo.
- ¡¡Hyoga!!- Comienzan a gritar todas a la vez.

Shun mira en dirección al carro y ve a un chico rubio vestido de con una camisola blanca, pantalones azules y fajín de este color acercarse, y tan absorto anda en sus pensamientos que no ha visto que Ikki se ha retirado un poco del grupo.
El chico cada vez esta mas cerca y puede apreciar mejor que es de su edad o de la edad de Ikki y que su piel esta muy bronceada para ser rubio natural, claro que viviendo en una zona con tanto sol lo raro es que puedas ser tan blanco como el o Anabel.

Aun no se ha acercado del todo cuando Anabel salta a sus brazos agarrándose a su cuello, chocando cabeza con cabeza de forma cariñosa.

- ¡¡Hyoga!!- Sonríe tanto puede.- ¡¡Te esperábamos!!
- ¡¡An, que me ahogas!!- Se queja el muchacho mientras sostiene a la chica para que no se caiga.
- ¡¡Perdona!!- Se apoya en el suelo y se aparta un poco.- ¡¡Cómo puedes ver hemos venidos todos!!
- ¡¡Holaaaaaaaa!!- Es el saludo multitudinario.
- Hola chicas.- Las saluda con una sonrisa, que cambia a una mas formas cuando se fija en el hombre peliazul que esta algo alejado.- Ikki.
- Hyoga.- Su voz suena neutra.

Sin más el chico rubio abre la bolsa y empieza a repartirles a las chicas pulseras collares, pendientes y otras cosas, hasta que saca un peluche con que se parece a la lechuza del estandarte.

- Toma, no sabes lo que me ha costado conseguirte una.- Se la ofrece a la pelirroja.
- Es… es…- No puede articular palabra y se vuelve a tirar a su cuello.- ¡¡Gracias, gracias, gracias!!

Shun aun anda sorprendido, no entiende como Seiya puede decir que Anabel es la medio-novia de Ikki cuando claramente esta tonteando con el chico rubio. Es entonces cuando se gira para ver a su hermano y se lamenta de haberlo hecho, Ikki esta allí de pie firme, mirando como esos dos se dan tamaña muestra de amor y sus ojos azules tienen un deje apagado y triste que jamás pensó ver en la mirada de su hermano mayor.
Cuando vuelve al mundo real Shun solo ve unos ojos azules como el hielo mirándolo fijamente.

- Como te decía,- sigue Anabel que por lo visto se puso a hacer presentaciones.- este es Shun el hermano de Ikki.
- Encantado.- Responde tomándole la mano sin apartar sus ojos de los ojos verdes del chico.

Shun no sabe que decir pues esos ojos en el fondo lo ha dejado sin aliento, y es que si los ojos de Shaka eran bonitos los de este chico son fantásticos, diría que hasta magnéticos y por eso se siente obligado a mirarlos.

- Nos veremos luego, Shun.- Pronuncia el nombre de forma melodiosa.- Siempre he querido conocer Japón.

En apenas unos minutos se ha despedido de todos y se marcha siguiendo el grupo, mientras que el chico peliverde lo sigue con la mirada olvidándose de los grupos que aun quedan por venir.

- Pobre Ikki,- suspira pesándolo.- tiene una competencia muy dura.

Cuando el último grupo sardinero pasa Seiya vuelve con muchas cosas en una bolsa y tan feliz como un niño, justo para ver pasar un carroza con una sardina que llora. Enseguida todo el mundo se levanta y el grupo de chicas con Seiya, Ikki y Shun se encaminan a la bajada del puente, mas exactamente a esa sardina enorme que esta preparada para ser enterrada al final de la fiesta.

Muy cerca de la Sardina, donde todos se reúnen, hoy un pequeño restaurante típico donde tiene reservada una mesa. Antes de que Shun piense donde ponerse se da cuenta de que todo el mundo a escogido ya sitio, dejándole solo el lugar que esta al lado de Ikki y enfrente de Saga y Sandra.

La cena pasa de forma más o menos distendida, entre risas, chistes y anécdotas, solo Shun no conversa mucho pero es que le ha tocado justo al lado de Ikki y con Saga enfrente, de hecho después del mal entendido no sabe como entablar una conversación con el y se limita a degustar la comida murciana y a ver como su hermano y el rubio parecen tener un semi-combate por la atención de la pelirroja.

- Esto es raro, muy, muy raro.- Piensa viendo como ella habla con uno y con otro sin dejar el empate.

Tras eso salen a una terraza a tomar unas cervezas mientras admiran la noche estrellada.

- Murcia es preciosa de noche.- Saga se acerca a Shun.
- Ajem.- Responde mirando a las constelaciones.
- Siento que Kanon te haya hecho sufrir.- Se disculpa.
- No,- niega Shun.- tengo que disculparme yo, te monte el espectáculo así sin más y…
- Si no es porque Kanon hace muy bien de mi, no me disculparía.- Reconoce el peliazul.- Pero el muy cabrón engaña a casi todo el mundo, de hecho se que somos idénticos.
- ¿A casi todo el mundo?- En la mirada de Shun se nota que duda que alguien pueda diferenciarlos.
- Sandra pudo,- le señala a la chica que va con el.- Kanon intento robármela haciéndose pasar por mi, pero ella se dio cuenta y le dejo la mano en la cara y un ojo morado. Si antes me gustaba después de eso me enamoré.

Shun imagina la escena y una sonrisa se dibuja en su rostro, la idea de dar una paliza a ese…ese…bueno de dejarle un ojo morado le resulta muy seductora. Justo en ese instante la chica rubia, Sandra, se dirige hacia ellos móvil en mano.

- Siren esta al teléfono,- se lo pasa a Saga.- aun no se cree que vayas ha hacerle eso a Kanon.
- Gracias.- Y disculpándose rápidamente se aleja para hablar por el móvil.

Un poco más allá las chicas se entretienen con Hyoga y Seiya mientras que Anabel e Ikki conversan sobre temas más serios.

- No me ha dicho nada.- Le comenta Ikki.- Creí que vendría llorando a mí como cuando era pequeño, pero no me ha dicho nada de lo de Shaka.
- Bueno, lleváis mucho tiempo así, supongo que romper la barrera que se ha hecho entre vosotros no es tan fácil como llegar y tirarse a tus brazos.- Suspira la joven.
- Yo nunca quise que la separación llegara.- Se queja.
- Lo se, lo se.- Le responde la pelirroja tomándole las manos.- Pero llego y ahora no podemos hacer mucho.
- Soy un desastre,- murmura para si aunque ella lo oye.- Abandone a mi hermano y soy incapaz de tenerte a mi lado.

No le da una respuesta solo calla mientras se lamenta, pensando en él, en como ayudarlo en como unirlo con su hermano, instintivamente le aprieta más las manos y sus ojos se cruzan, miradas tristes y azules que quisieran poder decir mas de lo que las palabras hablan.

Y tras una velada agradable los chicos se separan, Saga y Sandra se van a casa, las chicas, es decir Nessi, Goddes y Fliss se van bien agradas entre ellas pues las copas le andan pasando factura.

- ¿Seguro que podéis llegar solas?- Pregunta Ikki.
- ¡¡¡Zegudooooooooo!!!- Responden las tres en estado etílico.
- Estamos derca.- Balbucea Fliss.- Somos mayorditas ya.
- Sip,- responde Goddes.- vamos, amix hacia la casa.
- Es la última vez que nos jugamos a chupitos con Seiya.- Se queja Nessi poniéndose la mano en la frente.- todo me da vueltas.
- Shep, no te quejes,- le consuela Fliss.- el acabo peor.

Rompe a reír las tres viendo que Seiya prácticamente es llevado por Shun.

- Bueno…- empieza una la frase.
- nos vemos mañana…- sigue otra.
- eso si nos encontramos.- Se despiden.

Y dejando perplejos a los chicos estas comienzan a andar en dirección a la casa.

- Creo que mejor las dejo en la puerta,- suspira Hyoga.- de todas formas ahora me iba a tomar la última con mi padre y el resto del grupo.
- Hyo, ¿Seguro que quieres ir?- Le pregunta Anabel.
- Tranquila solo será una y después me iré a mi casa,- le sonríe.- prometo aguantar bien a mi padre, tu no te preocupes.
- Pero…- se rinde.- esta bien no me preocupare.
- Entonces no cruces los dedos por detrás.- La joven lo mira sabiéndose descubierta.- Vete a dormir.

Y dándole un beso de esquimal el chico rubio se aleja para dar alcance a las tres locas que se le han adelantado.
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Lun Oct 05, 2009 7:35 pm



Enterrando una sardina desenterre mi corazón
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Día 1 El Testamento



Continuacion del capitulo

El ultimo grupo formado por un serio Ikki, una pensativa Anabel y un excesivamente ebrio Seiya que es cargado por un sufrido Shun, que aun no termina de comprender el extraño juego donde su hermano se ha metido, se dirige al coche para irse hacia la casas de las afueras.
En el trayecto a casa la tensión es tremenda, bueno exceptuando a Seiya que se esta echando una cabezadita en su asiento, los otros ocupantes mantienen un tenso silencio en el que se puede oír hasta el último sonido del coche.

El peliverde mira desde el asiento de atrás, en el que esta sentado con la cabeza de Seiya inclinada sobre su hombro, como el conductor y la copilota se mantienen en un terco silencio, la chica pelirroja mira por la ventana del auto, con la mirada pérdida en la lejanía, en cambio, su hermano se mantiene con la vista fija en la carretera, totalmente concentrado sin moverse, nada mas que su mano cuando necesita llegar a la palanca de las marchas.

Solo cuando el ascensor llega a la ultima planta del edificio, la chica rompe el silencio.
- Bueno ahora es cosa tuya.- Le comenta a Ikki pasándole a un Seiya incapaz de mantenerse ni despierto, ni de pie y que sujetaban entre ella y Shun.- Te recomiendo que le des una ducha para que se espabile, esta peor que nunca.

Nada mas abrirse la puerta Shun y ella salen los primeros del ascensor y se encaminan hacia su puerta, con sumo cuidado de no hacer ruido Anabel abre la puerta y antes de entrar se gira.

- Buenas noches Ikki.- Su voz es quedada como un susurro.- Descansa bien.
- Buenas noches…a los dos.- Responde en un tono parecido echándose a Seiya cual saco de patatas sobre el hombro.

Hay una ultima mirada entre ambos justo antes de que ella entre cerrando la puerta, durante un instante el joven de ojos verdes puede ver a su anfitriona apoyar su espalda contra la puerta al tiempo que cierra los ojos fuertemente, y juraría que antes de cerrarlos se estaban poniendo rojos y cristalinos.

- Creo que me voy a dormir.- Se aventura a decir el chico.- Bueno si me dices donde duermo, es que con las prisas no acordamos eso.
- ¡¡Ah, si!!- Abre los ojos al tiempo que recupera la compostura.- Perdona, a veces no se que hago con mi cabeza, tu cuarto es ese de la derecha, el de la cama simple, espero que estés cómodo.
- Muchas gracias,- responde con una inclinación japonesa.- por todo.

Cogiendo su maleta que había quedado en el salón se encamina hacia su cuarto. No es el más grande de la casa pero eso no quiere decir que sea pequeño, una cama simple puesta contra la pared que da a la puerta, con una mesilla pegada a su cabecera, un armario empotrado de puertas correderas a la derecha de la puerta cubre toda esa pared y termina justo al lado de una de las ventanas que tiene la persiana levantada.
En la pared opuesta a la cama hay dos estanterías vacías, una de ellas haciendo esquina con la pared siguiente, pero ambas con una larga mesa de escritorio entre ellas, y una silla giratoria puesta junto a la mesa. La cama esta hecha y Shun tiene la sensación de que la habitación esta preparada para alguien, mas aun cuando abre una puerta el armario y encuentra algo de ropa masculina dentro. Aun así no debe vivir allí porque no hay mas objetos personales que tres camisetas y tres vaqueros y alguna camisa y pantalones de vestir. Dejando las cosas en la otra puerta del armario que estaba vacía, el peliverde se pone una camiseta y unos boxer y se echa en la cama admirando la habitación.

Ya esta por dormirse cuando mira sobre la mesa del escritorio y ve una foto que le llama la atención, se levanta y la mira de cerca, una niña de tirabuzones rojos con un vestidito blanco de esos que llevan como un baberito bordado en el cuello, con un lazo y unos zapatos rosas sentada en el suelo y junto a ella un niño rubio mas o menos de la misma edad vestido con camisa blanca, pantalones pajarita y zapatos de azul claro, ambos niños sonríen abriendo sus ojos azules, el chico no tarda mucho en reconocerlos.

- Parecen tan felices.- Suspira mirando la foto.- Creo que a esa edad Ikki y yo también éramos felices.

Cansado mira por la puerta entreabierta, y ve a la chica con un camisón malva sentada en el sofá con varias carpetas sobre este y sobre la mesa, parece ocupada y piensa que puede preguntar otro día, así que vuelve a la cama y se deja llevar al mundo de los sueños.

El reloj marca las 3 de la mañana algo pasadas cuando la joven oye un ruido en su puerta, un ruido como el de alguien abriendo la puerta desde fuera o al menos intentándolo, suspirando deja la carpeta que tiene entre las manos y va abrir la puerta. Una melena rubia se precipita hacia el suelo de la casa cuando abre la puerta.

- ¡¡Joder An!!- Exclama cuando ve que la chica le ha frenado el golpe.- Casi me matas.
- ¡¡Shhhhhhhhh!!- Le chista la joven.- Tengo un invitado, así que no grites.

Un rubio con de pelo revuelto con los ojos ya mas rojos azules y olor a alcohol se incorpora lo mejor que puede.

- Yo… lo siento muxo.- Arrastra las eses al hablar.- No quería despertarte xolo quería estar aquí, contigo.

Dando tumbos llega hasta el sofá y tirando un par de carpetas cerradas al suelo se sienta.

- Veo que extabas despierta.- Cierra los ojos y echa su cabeza para atrás.- ¿Por qué todo es tan complicado?
- Veo que la noche se ha torcido.- Le dice mientras se abre hueco dejando las carpetas ordenadamente sobre la mesa.- A ver, ¿Qué te ha hecho esta vez?
- Xe paso muxo.- Le responde con la lengua de trapo por el alcohol.
- ¿Y por eso tu te tenias que pasar bebiendo?- Le pregunta con una mirada gélida que el chico entiende como un enfado.
- Lo siento de verdad, lo siento muxixiximo.- Intenta pronunciar las palabras.- Perdí el control, estaba preparado para todo, para que lo que dijera de mi madre, para soportar que la llame zorra otra vez, pero, pero no estaba listo para aceptar que se metiera contigo An, tu eres la única que me quiere. La única.
- Vamos Hyo, sabes de sobra que tu padre diga de mi me la trae al fresco.- Le reprocha suavemente.- No tienes que dejar que te afecte.
- Te llamo “esa pequeña bastarda” y yo me enfade.- Se lleva la mano a la cabeza a la altura de los ojos que los tiene cerrados.- Me duele la cabeza.
- Entonces será mejor que duermas un poco,- le indica la joven.- Ven aquí.- le presta su hombro,- desahógate, aquí conmigo, me quedare hasta que te duermas.
- Gracias An,- se apoya en ella.- por mucho que diga ese cabrón tu eres mas familia mía que él, ojala nuestros padres siguieran vivos y juntos.

Desde la puerta de su habitación el joven de cabellos verdes ha visto la escena y ha oído gran parte, ya que se despertó cuando el rubio entro en la casa, así desastrado y con pinta de estar destrozado, pensando que es mejor no ser descubierto vuelve silenciosamente a la cama.

Hace ya un rato que Hyoga dejo de decir lo mucho que odia a su padre, y lo buena hermana que es ella por escucharlo, hace ya unos minutos que se acabaron los sollozos y la respiración del chico es uniforme señal de que se ha dormido por fin. Mientras ella mira a la mesa de cristal que tiene enfrente pensado en la frase que Hyoga susurro antes de dormirse.

- También merecemos ser felices.- Se repite mentalmente la pelirroja.

Con cuidado deja que el rubio siga durmiendo y se marcha hacia la puerta. Coge sus llaves abre para salir, encontrándose con que alguien había tenido la misma idea.

- ¡¡Por Dios Ikki!!- Se recupera del susto.
- Iba a llamar a tu puerta.- Le responde el moreno que ha salido con unos ajustados boxers negros de su casa.- Necesitaba verte, hablar contigo.
- Será mejor que busquemos otro sitio,- le indica mostrándole al rubio tirado en el sofa.- mi casa esta hasta arriba.
- Si,- le reconoce.- ya veo al pato beodo en el sofá.
- No te pases con él.- Le recrimina la chica.- Sufre mucho.

Un incomodo silencio se hace entre los dos, quizás porque son conscientes de que el rubio no es el único que sufre en este momento.

- ¿Y para donde ibas tú?- Pregunta el moreno intentando reabrir la conversación.
- A tu casa.- Reconoce agachando la cabeza, a la vez que se ruboriza.- quería verte, pero…
- Shhhhh.- Le tapa los labios con el dedo indice.
- Siento mucho el daño que te estoy haciendo.- Logra decir la chica.

Antes de responder Ikki toma con su mano la barbilla de la joven y hace que sus ojos coincidan. Los ella dejando escapar una lágrima furtiva, los de él firmes y penetrantes.

- Tu hace mucho que me diste la libertad, ¿recuerdas?- la chica asiente con la cabeza.- Soy yo el que sigue intentando que quieras quedarte conmigo, a pesar de todo espero que algún día te sientas libre para quererme, ese maldito rubio tiene suerte, siempre lo antepones a todos y yo me muero de envidia.

- Ikk…- No puede terminar porque sus labios son ocupados por los labios del chico, un beso vivo y calido, que va directo al alma.

No opone ninguna resistencia cuando con otro beso el moreno la toma en brazos y se la lleva a su casa, en estos momentos da igual lo que pase mañana.

Muerto de sed, el joven de ojos verdes sale de su cuarto con mucho cuidado de no hacer ruido, pasando por detrás del sofá rumbo a la cocina, en la encimera que da al comedor pone el vaso de agua y es cuando se da cuenta de lo que esta dormido en el sofá.

Allí placidamente dormido, a la luz de la luna que entra por las cortinas abiertas del balcón, esta el muchacho rubio del desfile, el de los ojos bonitos. Amparado por la noche y por la certeza de que duerme se acerca cautelosamente, y la verdad es que la imagen es cautivadora, su piel tiene un extraño tono bronce dado por la luz de luna, sus cabellos se ha vuelto hebras de oro y su labios se muestran llamativos y carnosos, dándole un seductor aspecto.
Sin saber como de repente Shun se ve besando esos labios de forma furtiva mientras una descarga recorre su cuerpo, una mezcla de placer por besar a semejante príncipe dormido y emoción por hacer algo con el temor de ser descubierto.

Al terminar el beso, se marcha mientras su corazón aun se acelera con solo rememorarlo y sin darse cuenta de la sonrisa que el aparentemente dormido muestra en esos labios que acaba de besar, mañana todo puede pasar.


Fin del capitulo
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Miér Oct 07, 2009 8:25 pm

Enterrando una sardina desenterre mi corazón
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Día 2 El Velatorio



Continuacion del capitulo


El sol entra por las cortinas y con su luz, el durmiente del sofá se empieza a despertar. Poco a poco los sonidos de la cocina empiezan a filtrarse, mientras hace esfuerzos por recordar donde esta, recuerda que Isaac lo llevo así que estará lejos del centro, y poco a poco se ubica y cae en la cuenta de que esta en casa de Anabel.
A pesar de que la luz le molesta logra entreabrir los ojos y comprobar que se quedo dormido en el sofá.

Un poco mas allá sentados en los taburetes el castaño mira el desayuno con las manos sobre la cabeza, ya que aun anda resacoso y el joven peliverde se entretiene untando con mermelada de fresa sus tostadas.
Al otro lado de la encimera alguien se oculta tras el periódico, pero de sobra se sabe que debe de ser Ikki. Una figura rápida se acerca hacia la mesa de café que tiene delante el rubio para dejar de forma sonora una bandeja sobre la mesa.

- Mi cabeza…- Se queja el rubio llevándose las manos a ella.- ¿No puedes hacer menos ruido?
- Y tu ¿No puedes beber menos?- Le responde una voz femenina con un gran tono de reproche.
- Me lo merezco.- Suspira tomando la taza, aun humeante, de la bandeja.- ¡Oyeee! Esto esta muy cargado.
- Es para que te espabiles,- le responde la muchacha.- anda tomate el zumo de tomate te ayudara con la resaca.
- No parece que le funcione mucho a él.- Señala a la barra de la cocina.

En ella Shun esta levantando de los hombros a Seiya que se ha quedado dormido con la cabeza dentro del cuenco de los cereales.

- Bueno él bebió mas que todos nosotros juntos, de hecho yo diría que el doble.- Mueve la cabeza resignadamente.- Con decirte que ha dormido en la bañera de Ikki.
- Bufff. No quiero pensar como habrán amanecido las demás.- Bebe un sorbo de su zumo de tomate.
- Eso es fácil.- La voz de detrás del periódico confirma que es Ikki.- Seguro que aun no están ni despiertas.
- Bueno quince minutos y el que no este listo se queda aquí,- anuncia la chica con voz firme mirándolos.- y eso va para todos, que tenemos mucho que ver y poco tiempo.

Nadie se atreve a decir nada, solo asienten con la cabeza y apuran como pueden su desayuno, poco después salen en dirección a la ciudad.

Es una plaza más bien pequeña totalmente empedrada, casi se podría decir que cuadra pese a que carece de una forma concreta a la vista. Múltiples calles llegan a ella enmarcando los edificios más importantes de la plaza y también de la ciudad.
Shun mira a través de la cámara a una construcción impresionante, de color blanco pero ese blanco entre gris y dorado de las piedras calizas que ahí en la tierra donde se construyó. En vano intenta tomar la foto ya que la fachada debe de medir unos sesenta metros de alta y la torre campanario unos cien. Resignado decide hacer la foto por partes y ya ara un montaje en ordenador, algo difícil por las mas de 30 estatuas de personajes diversos que adornan la fachada de estilo barroco.

El resto del grupo, al que por fin se han unido las chicas, hace fotos en diferentes direcciones y algunas parecen comentar algo con Anabel y el chico rubio que por las risas que se oyen están contando cosas divertidas, como quien no quiere la cosa Shun se aproxima al grupo situado a la derecha de la plaza, están enfrente de un edificio también antiguo, quizás barroco o neoclásico, pintado en un color Burdeos y salpicado por dibujos en color crema que imitan grandes pergaminos, el portaron grande y de madera oscura esta cerrado, no así una puerta mas pequeña situada junto a la esquina del edificio.
Los chicos sonrientes señalan a la balconada don una enorme cristalera detrás que permanece cerrada al tiempo que el peliverde oye una de sus historias de infancia.

- Esto es el obispado de Murcia,- les señala la joven.- residencia del obispo y bueno, teniendo en cuenta que la Catedral esta justo aquí es normal que el obispo viva cerca.
- ¿Bueno veis la ventana?- Les dice a las chicas señalando al balcón.- Pues aquí la niña rompió un cristal, cuando éramos niños.
- No fui yo, -se defiende.- fue un caramelo y tú me lo lanzaste.
- Veréis, por aquí pasan las todas las procesiones de Murcia y como es tradición, al menos en la mayoría, los nazarenos van cargados de caramelos. – Todo el grupo asiente con la cabeza.- Una de esas procesiones es la de Miércoles Santo. Mas conocida como “Los Coloraos”, bueno, cuando éramos niños podías salir en lo que se llamaba el pelotón, que era un grupo formado por todos los niños que quisieran salir vestidos de nazareno. Imaginad a quinientos niños vestidos casi todos con túnica y capirote rojo, mezclados con algunos verdes o morados repartiendo caramelos y el descontrol que había.
- ¡Dios mío! Cuanto niño.- Exclama Goddes.- Como para encontrar a uno dentro del grupo.
- Por eso nos salvamos.- Reconoce la pelirroja.- Si no nos matan.
-Bueno como iba diciendo...- Retoma el hilo de la conversación el rubio.- cuando la procesión pasa el señor obispo sale al balcón para verla y ese año a los niños nos dio por tirar caramelos al balcón para el Señor Obispo. Íbamos con otro amigo que se llama Isaac y nos dimos cuenta de que los caramelos no llegaban así que pensamos en usar el bastón de nazareno que llevaba An para batearlos, total que yo le lance el caramelo a An y ella bateó con tanta fuerza que el caramelo llego… ¡Y rompió uno de los cristales de la cristalera del balcón! Si nos ves salir corriendo y meternos entre los demás, creo que llevamos el palo escondido hasta que vimos al padre de An y se lo dimos, para que no nos dijeran nada.

Una risa general estalla en el grupo y unos pasos mas allá, Shun también sonríe ante la ocurrencia de los niños, incluso Ikki parece divertirse viendo como la cara de la chica se pone del mismo color que su pelo.

Seiya en cambio esta sentado en la terraza de una de las múltiples cafeterías que ocupan la zona baja de las casas antiguas situadas frente al obispado, o, a la izquierda de la Catedral. Justo enfrente del monumento hay un edificio extremadamente moderno que Shun no entiende que hace hay, pero aun así decide hacerle una foto.

- Es el Moneo,- una voz femenina habla a su espalda.- se construyó al mismo tiempo que se cambiaba la plaza en la que estamos, es un anexo al Ayutamiento, que es ese edificio de la izquierda, el que esta unido por la pasarela. Se supone que se hizo así para respetar evolución de los edificios.
- Aun así, creo que algo mas clásico habría quedado mejor.- Responde el chico volviéndose a la Catedral.
- Eso, nadie lo sabe.- Sonrie la muchacha abiertamente.- ¡Vamos el resto ya están en la puerta de la catedral, e Hyoga es pésimo como guía!

Shun abre una puerta de madera de un tamaño considerable y la sensación que le invade al poner un pie en el recinto es la de serenidad, el interior de la gran mole de piedra se descubre en su interior como una fina sucesión de columnas góticas talladas, que terminan en unas finas bóvedas de crucería por las que entran con suma elegancia haces de luz solar que iluminan lo que deberían ser las oscuras paredes de piedra, que lucen con un color casi blanco, que de forma sobria da un aire místico y algo acogedor.

El suelo de baldosines parece frío, quizás por los colores gris y negro que como si de un tablero de ajedrez se tratase crea un dibujo perfecto, al tiempo que los pasos de Anabel y los suyos resuenan quedamente ante el sepulcral silencio que invade toda la nave de la sacra construcción.

- Si te separas espéranos en la misma puerta por la que hemos entrado.- Le susurra la joven.- Yo antes de hacer de guía quiero visitar un lugar, de todas formas el grupo no andará muy lejos, seguramente andarán al fondo en la Capilla de los Velez.

Sobrecogido por el ambiente el muchacho solo atina a asentir con la cabeza mientras la joven se marcha dando un paseo por entre las capillas, le hubiese gustado preguntar como es la Capilla de los Velez, temiendo no dar con ella y mirando lo que parecen pequeñas capillas ubicadas en las paredes laterales de la catedral se da cuenta de que todas llevan un pequeño cartelito en varios idiomas, algo que agradece con un suspiro de alivio.

Poco a poco va adentrándose en el ancho pasillo que le guía hasta lo que parece la otra punta del lugar, al tiempo que curiosea en las múltiples capillas que surgen a un lado y a otro, todas decoradas con estatuas o cuadros del santo o personaje al que están dedicadas, diferentes en estilo y época pero al mismo hermanadas por los muros góticos que las albergan y cobijan.
Un poco más avanzado se divisa una cosa de color marrón rojizo, una especie de caseta, seguramente de madera, espoleado por la curiosidad decide acercarse mucho más.
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Mar Oct 13, 2009 4:14 pm

Enterrando una sardina desenterre mi corazón
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Día 2 El Velatorio



Continuacion del capitulo

Nunca ha sido muy religiosa pero la Catedral de Murcia, no es solo un centro de fe, también es un lugar lleno de historia, o al menos así lo veía desde su infancia, una muestra del los largos años de vida de su ciudad y por eso este es el lugar donde mejor se siente, mirando el lateral del altar mayor con sus ojos puestos en un sarcófago de madera custodiado por dos fuertes estatuas armadas con mazas, admirando uno de los tesoros mas grandes y a la vez curiosos del recinto, el corazón de un rey.
- Sabía que estarías aquí.- Suena una voz masculina a sus espaldas.
- Ikki.- No necesita girarse para reconocerlo.- ¿No estabas con los demás?
- Bueno si, pero yo ya he visto esto varias veces y con una guía mejor.- Se coloca justo a su espalda manteniendo un leve contacto.- La verdad el rubio se da mucho el pisto, pero me temo que solo repite lo que recuerda de tus explicaciones.
- Hace lo que puede, pero la historia nunca fue su fuerte.- Le defiende al tiempo que siente el aire calido del moreno rozar la piel de su cuello.
- Ya lo se, no me metía con el.- Aclara mientras su mano busca el hombro femenino.- Solo digo que no, él no eres tú, yo se que al igual que el Rey Alfonso tu también dejarías gustosa tu corazón en esta tierra.

Una vez ha llegado a su destino coloca su blanca mano en la madera, acariciando las intrincadas tallas que lo envuelven al tiempo que intenta adivinar que es. Desde luego tiene que tener alguna utilidad, ya que en el lateral tiene como una puerta que y en el frente una rejilla, quizás Anabel pueda decirle para que se usa eso en su religión, porque desde luego la religión de su país natal no tiene nada parecido. Con sumo cuidado comienza a rodear la caseta de madera, intentando sacar su uso y cuando va a mirar el lado contrario de las sombra de la pared surgen una manos que tiran de él, dándole un susto y robándole un beso.
Al sentir que otros labios se ponen en los suyos la sangre de su cuerpo se concentra en sus mejillas, dejando al resto del cuerpo incapacitado y estático hasta que su “secuestrador” lo libera de la unión si bien por el podría haberse quedado así mas tiempo. Con la respiración agitada mira hacia la parte oscura descubriendo dos ojos celestes que lo miran con un aire sensual.

-¿Cómo te atreves?- Le susurra con un tono de enfado y haciendo esfuerzos por no gritar.
- Bueno,- Hyoga sale totalmente de las sombras.- tu me besaste mientras dormía, ¿Por qué no puedo besarte yo sin avisar?

El joven peliverde agacha la cabeza, no por saberse descubierto si no porque siente el calor del rubor que esta cubriendo toda su blanca cara.

- Además,- Suavemente le levanta la cabeza por la barbilla hasta que sus miradas se cruzan.- creo que no te ha disgustado del todo, por lo menos a mi me encanta la cara que tienes ahora.

Suspirando la pelirroja toca las frías rejas de la puerta lateral que cierra el altar mayor, sin apartar los ojos del gran cofre de piedra, sin atreverse a encarar al hombre que tiene a su espalda, teme el rumbo que la conversación esta tomando.

- ¿Te gustaría que me convirtiera a tu religión?- Le pregunta mientras intenta rodearla por la cintura.
- No lo digas,- piensa mientras cierra los ojos con fuerza.- no lo digas.
- Este podría ser un buen lugar para casarnos, se que lo adoras.- Se declara con voz firme susurrando lo mas cercano que puede al oído de la muchacha.

Una pequeña punzada le atraviesa el pecho, al tiempo que de sus ojos cerrados se escapa una lágrima que no ha podido contener, su mano se ha puesto blanca por la fuerza con la que se estaba agarrando el barrote y su cuerpo totalmente crispado se recupera poco a poco del trance sufrido.
Ha sentido claramente la descarga que ha cruzado el cuerpo de la joven cuando se ha declarado, de hecho ha aflojado el agarre temiéndose algo malo, y cuando ella le muestra sus ojos enrojecidos comprende que no va a ser como esperaba.

- Ikki…-piensa en que decir, como decirlo, cierra sus ojos buscando mentalmente las palabras que va a usar para no herirlo más, si eso es posible.- Lo siento…no quería que confundieras las cosas, me equivoque…
- Pero lo de ayer…-Intenta mantener firme el tono de su voz.- anoche todo estaba bien.
- No…-Niega con la cabeza.- no esta bien, fue un error, un tonto error por mi parte.

Ella intenta despejar los ojos del moreno pero antes de que su mano toque el flequillo el retira la cara.

- Ya te lo pedí una vez,- le recuerda.- me rechazaste por él, ¿Cuál es el motivo ahora? ¿Por qué no puedes quedarte conmigo?
- Sabes que no puedo dejarlo solo, que es mi hermano, lo hubiese sido y no puedo dejarlo, creí que entendías lo que era tener un hermano.- Su voz se quiebra poco a poco.
- Entonces, ¿que puedo hacer?- le pregunta derrotado.- ¿Cómo puedo conseguirte?
- No puedes,- responde secamente.- y no quiero que me esperes, te dije que te marcharas con Pandora, la alemana te tiene muchas ganas y te dará lo que yo no puedo.
- No quiero irme, quiero quedarme.- Le responde.- Quiero poder repetir lo de anoche todas las noches y que por la mañana no te arrepientas. Y si no puedo al menos quiero seguir viéndote todos los días, me rendí con Shun pero no me rendiré contigo, seguiré aquí.

Shun no sabe que decir y entonces ve a su hermano junto a An que parecen estar escondidos al otro lado de la nave central, buscando una escapatoria se dirige hacia ellos, seguido por el rubio.

Ella iba a decirle que desistiera pero unos pasos cercanos llaman su atención, es entonces cuando ve que el peliverde y el rubio vienen a su encuentro.

Cuando los chicos llegan se dan cuenta de que el ambiente que rodea a la pareja es bastante tenso, vamos que no hace falta ser un lince para ver que algo ha pasado, Shun se para en seco al comprobar que por huir de Hyoga ha caído en otra situación poco agradable.

- ¿Qué pasa?- Pregunta el rubio al ver a su amiga con los ojos algo enrojecidos.- ¿Qué le has hecho?
- No ha sido él.- Responde intentando parecer serena.- Es el asma creo que me voy a salir ya, necesito un aire menos viciado. Nos vemos ahora.

Se despide para caminar hacia la puerta.

- No se que le has hecho pero no me gusta verla así.- Se encara con Ikki al tiempo que sus ojos se vuelven fríos y su cara adquiere un aire serio, casi retador.- ¡An, espérame!

Sin despedirse de Shun hecha a correr tras la chica, mientras que los dos hermanos se quedan solos, separados por el silencio y los errores de todos estos años.

- ¿E…estas bien?- Logra preguntar el mas joven en un intento de romper la distancia.
- Si, no pasa nada.- Responde Ikki alzando la vista a su hermano, una mirada bastante gris en esos ojos que no miraba tan fijamente desde hace tanto tiempo.- Vamos a fuera.
-Si tú lo dices…- Piensa en la mirada triste que tenia su hermano, aun después de tanto tiempo sigue siendo capaz de leer en los ojos de su hermano mayor.

Afuera luce el sol y las terrazas de las cafeterías están llenas, es en una de las mesas donde una chica pelirroja se oculta tras unas grandes gafas de sol, mientras su rubio acompañante le habla.

- ¿Me lo vas a contar o no?- Le pregunta ya por décima vez.- Quiero saber que te ha hecho ese gilipollas.
- ¡¡Hyoga!!- La voz de la joven es reprochadora.- No le llames así, él es bueno.
- Si es tan bueno, ¿Por qué te pone así?- Le tira de lengua, intentando sacar algo.
- Son cosas de mayores.- Responde la chica dejándose caer sobre el respaldo de la silla.
- ¡¡No me jodas An!!- Le reprocha el chico- Qué tampoco eres mucho mayor y yo no soy un crío.

Un insistente pitido suena en el bolsillo del pantalón del chico.

- ¡¡Mierda!! Me tengo que ir.- Se queja mirando la hora.
- Anda corre, tienes que prepararte para la noche.- Sonríe la joven intentando no mostrarse afectada.- Yo me quedo con los chicos.
- ¿Seguro?- Insiste.
- Seguro.- Mantiene la sonrisa.

Apenas unos minutos después las chicas, Seiya y los dos hermanos llegan a la terracita.

- ¡¡Hey!! ¿Donde anda Hyoga?- Pregunta Nesi.
- Se ha marchado ya.- responde la pelirroja poniéndose en pie.- Lo veremos después del desfile.
- Que va yo también me voy ya, también me tengo que preparar. ¿Dónde siempre?- Pregunta para confirmar.
- Por supuesto.- Confirma la joven asintiendo tras sus gafas de sol.
- Entonces hasta luego.

Y sin más se despide dejando al grupo restante disfrutar del turismo por la ciudad murciana.
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   Lun Oct 19, 2009 11:35 am

Enterrando una sardina desenterre mi corazón
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Día 2 El Velatorio


Continuacion del capitulo

La verdad esta empezando a detestar esta minúscula ciudad, el creía que las ciudades de Europa eran grandes y llenas de hoteles en antiguos palacios, ¿y que se ha encontrado al llegar a Murcia? Una ciudad no muy grande, con un pequeño casco antiguo rodeado de edificios de oficinas y comercios, una ciudad alejada de grandes lujos y pretensiones, una pequeña ciudad sin nada ostentativo, ni siquiera los hoteles del centro dejan de tener mas el aspecto de una casa reformada que de un gran hotel palaciego.
Camina por una calle peatonal de baldosas grises, tirando de su maleta de ruedas al tiempo que a través de sus gafas oscuras intenta aclararse con el mapa, mientras que el vaivén de sus pasos mueve su larga, cuidada y rubia melena.

- Ese bueno para nada dijo que su hermano estaba aquí.- Piensa para si.- Así que mi lindo conejito no debe de estar lejos.

El tono malva que empieza a teñir el horizonte marca la llegada de la primaveral noche, y es entonces cuando el grupo de amigos dejan de visitar monumentos para ir a ver el desfile que esta noche también pasara por las calles de la ciudad, llenando todo con sus alegres músicas y sus vivos colores.
Ahora mismo el grupo camina un poco disgregado por una concurrida calle, Ikki se ha mostrado bastante lacónico y se mantiene unos pasos más allá, mientras que la joven pelirroja ha estado perfectamente mientras hacia de guía para sus amigos, pero ahora que caminan por la calle parece mas seria y encerrada en si misma que nunca.

- A estos les ha pasado algo.- Cuchichea Fliss con el resto del grupo.
- Tal parece, amix.- Asiente Goddes.- Están como idos.
- Pero esta mañana estaban bien,- intentar recordar Seiya.- o eso creo al menos, en el desayuno lo estaban.
- Para mí que ha sido en la iglesia.- Piensa Shun en voz alta.
-¿Qué sabes?- Le gritan los demás.
- No se nada.- pone una sonrisa conciliadora.
- ¡¡Nos mientes!!- Goodes pone cara de poco amigos.
- ¡¡Habla!!- Prácticamente le amenaza Fliss.- Queremos saber, queremos saber.
- De verdad que no se nada,- suspira.- es solo que ahí ya parecían fríos el uno con el otro, cuando Hyoga y yo llegamos hasta ellos…
- ¡¡¿Hyoga y tu?!! – Al oír el cotilleo las chicas se emocionan, al tiempo que Shun comprende que no debería haber dicho esa frase.
- La has liado tu solito Shun.- Se ríe Seiya al ver donde se ha metido su amigo solito.

Está convencido de que toda la ciudad esta concentrada en esta calle estrecha en la que se encuentra, bueno de hecho no entiende como puede haber tanta gente si la ciudad es pequeña.

- Así no lo veré nunca,- mira en todas direcciones.- hay demasiada gente, como no ocurra un milagro no lo encontrare.

Y como si alguien lo hubiese escuchado entre la gente que viene en dirección contraria ve al que tanto buscaba llegar, no ha cambiado nada, tan blanquito, tan hermoso con sus cabellos verdes, su tierno conejito esta aquí definitivamente y parece acompañado de mas gente.

- Vaya, sigo teniendo mucha suerte.- Se sonríe satisfecho.

Las chicas casi lo han metido en una pequeña calle lateral intentando sonsacarle información, y la verdad es que son tremendas, tanto que casi querría que algo rompiera el cerco.

- ¡¡Shunny!! – Escucha una voz que no pensó en volver a oír.- Mi querido Shunny no sabes como te he extrañado.

Ante la intromisión las chicas cejan en su empeño de sonsacarle información, pero desde luego el pobre peliverde solo quiere que la tierra se abra y caer dentro.

- Cuando pedía una distracción no pedía esto.- Suspira viendo como la figura rubia se abre paso hasta él.

Al oír esa voz se ha parado en seco y la verdad verlo no le ha sentado nada bien, no esperaba ver a ese maldito idiota aquí, en esta tierra tan lejos de todo. Es cierto que siempre espero que Shun viniera a España pero no sospechaba que también vería a la rubia alimaña otra vez frente a frente.
Ella camina despistada, mirando los escaparates e intentando ordenar sus ideas, cuando se topa con alguien, bueno con un Ikki bastante tenso, preocupada mira los ojos del hombre viendo una mirada de furia contenida, aun mas fuerte que la que tenia en la mañana, dirigida en dirección a un hombre igual de alto que el pero menos corpulento de piel mas blanca y de larguísima melena rubia, tan lisa que parece planchada.

- ¿Es? – No quiere pronunciar el nombre que piensa.

Por toda respuesta Ikki asiente con la cabeza, y ambos se encaminan al resto del grupo para ver como termina todo.

- Mi querido Shunny,- se le abraza.- no sabes como te he echado de menos, siento mucho lo que hice, me arrepentí enseguida y te he buscado, no sabia si podría dar contigo en esta ciudad tan poco glamurosa.

Ante el comentario Anabel se ofende algo que Ikki capta y que se suma a su mal humor, en cambio Shun permanece estático mientras el rubio prácticamente esta colgado de su cuello, llorando en su hombro.

- Lo siento, lo siento.- Sigue el rubio con su actuación.- Pero he venido a por ti, para volver juntos a casa.

Fliss, Goddes y Seiya escuchan al rubio y la verdad puestos en antecedentes no es que estén cómodos viendo a ese rompecorazones tan cerca de Shun ahora que parecía mejorar.
Dando un hondo suspiro, Shun se quita a Shaka de encima.

- ¿Qué quieres? – Le pregunta con un gesto serio y una voz neutra, sin sentimientos.
- A ti.- Responde a la pregunta con voz dulce, tal y como lo tenia ensayado.- Quiero volver a tu lado, a nuestra casa.

El joven cierra sus ojos verdes y una tenue sonrisa se dibuja en los labios del rubio, sabe muy bien donde darle a Shun, lo ha practicado desde que decidió dejar al muerto de hambre de Kanon y se subió al avión rumbo a España, lo ha calculado todo, que decir y como va reaccionar el jovencito, le hablara tan dulcemente que no podrá hacer otra cosa que irse con el, todo esta calculado, todo medido, Shun es vulnerable, siempre lo ha sido desde que los hermanos se distanciaron.

- Shaka.- Habla el chico después de meditar.- Vete.
- Pero no puedes hablar enserio amor mío.- Le responde incrédulo por la respuesta.- Se que estas dolido pero si me das opción…
- Vete.- Le vuelve a repetir totalmente sereno.
- Me niego a irme sin no me das otra oportunidad.- Improvisa seguro de si mismo.- Se que puedo hacerte cambiar de idea.
- No quiero cambiar de idea.- Ahora sus ojos verdes parecen mas oscuros, lo que le dan un aire mas maduro.
- Pero…- Intenta objetar.
- Si dice que no, es que no.- Una voz más masculina, y totalmente firme le responde al tiempo que su dueño se coloca detrás del joven de cabellos verdes.
- ¡¡Ikki!!- Las gafas de Shaka caen hacia su nariz dejando ver sus ojos azules y la sorpresa que reflejan.- No te hacia por aquí.
- Ya somos dos.- El moreno muestra agresividad contenida en sus palabras.

Shaka se rehace como puede, no esperaba que el súper hermanito mayor estuviese aquí, de hecho no entiende que ha salido mal, ¿cómo es que están juntos? Cuando los distancio lo hizo a la perfección, consiguió que Shun lo odiara, ¿Qué ha salido mal? Desde luego si están juntos va a tener que replantearse todo de nuevo, con Ikki cerca convencer a Shun costará mucho más a no ser…

- No me digas que me vas dejar para quedarte con él.- Pone voz de mártir el rubio.- Con lo difícil que nos lo puso, ahora, ¿vas ha hacerle caso? A ese envidioso que no quiere que seas feliz, recuerda el no quería vernos felices.
- ¡¡Eso es mentira!! – Anabel se sorprende a si misma al ver que ha hablado sin pensar.- Ikki es maravilloso y solo quiere lo mejor para…
- Tú calla mala pécora.- Responde el rubio molesto por la intromisión.

Antes de que Shun pueda responder Ikki, agarra a Shaka por la camiseta y lo mete en la pequeña calle por donde no pasa gente.

- Escúchame,- ahora si que esta enfadado.- vuelve a meterte con ella y te juro que no vas a poder volver a Japón porque no te van a reconocer en la foto del pasaporte.
- Lo ves Shun,- habla el rubio mientras es zarandeado por el moreno.- me odia, me odia porque sabe que conmigo eres feliz.
- Ikki, por favor.- Le pide la chica poniendo su mano en el bronceado brazo.- No merece la pena.
- Ikki, sueltalo.- La voz de Shun suena a orden.

Shaka respira aliviado cuando vuelve al suelo, aunque no puede evitar sentir frío al mirar los ojos azules de Ikki, y es que si las miradas mataran él ya estaría tumbado en el suelo.

- Gracias Shunny…- responde sintiéndose a salvo.
- Vete.- No responde nada más.- Todo termino y ya está, ahora no quiero verte.
- Tú veras Shunny, yo me voy pero me pedirás que vuelva, tu no sabes ni sabrás estar solo.- La responde Shaka justo antes de marcharse.
- Pero si no va estar solo.- Ahora es Seiya el que disfruta fastidiando a Shaka.- Nuestro Shun ya tiene a alguien que es mejor que tu.

Aun alejándose Shaka escucha al castaño y la rabia le puede, ¿Será cabrón ese niñato peliverde? Apenas lleva un mes sin él y ya esta buscando un sustituto, pues ya pensara en algo, porque ese niño no se va a ir con otro, nadie lo desprecia, él es Shaka, y a él nadie le deja.

Todos ven al rubio marcharse erguido, con paso firme y sin mirar atrás, también ven como de una de las calles laterales surge una moto con la que casi se topa.

- ¡Qué lastima!- Exclama Fliss.
- Ya te digo,- responde el castaño.- nos habríamos quitado un estorbo, ¿Verdad Shun?

Pero el chico no contesta, simplemente mira pensativo al suelo sin decir nada sin apenas respirar.

- Los problemas me siguen.- Es lo único que sabe repetirse.- Ahora que empezaba a estar bien, viene a buscarme.
- ¡¡Shun!!- Le grita Seiya pegado al oído.
- ¡¡Que quieres!!- Responde tapándose la oreja.- Me vas a dejar sordo.
- Nada,- se ríe con una sonrisa inocente y la mano detrás de la cabeza.- solo recordarte que vinimos para descansar, eso y que querías vera tú hermano, es a él al que querías de vuelta, no te dejes engañar de nuevo.

Ahora sus ojos castaños miran con seriedad a su amigo, que mantiene una mirada casi asombrada ante las palabras que acaba de oír.

- Seiya…gracias.- Es todo lo que dice con un gesto de alivio.

Es entonces cuando gira la cabeza para ver a su hermano, que esta todavía en la calle estrecha con la muchacha pelirroja parecen discutir de nuevo, aun estando a varios metros el chico de cabello esmeralda es capaz de ver que su hermano esta triste, a pesar de la distancia puede sentir la mirada grave de esos ojos azules.

Y entre esos dos que discuten:

- Gracias,- intenta sonreír la muchacha.- has sido muy amable, pero no tenías que hacerlo.
- Pero An…- Insiste el moreno.

Ella niega con la cabeza, para que no diga nada y él lo respeta aunque, desearía hacerla recapacitar, hacerle entender que Hyoga estará bien aunque ella decida compartir su vida con otra persona.

- Por cierto, deberías aprovechar para hablar con él,- la chica señala a Shun.- seguro que te agradece tu defensa.

Y como si estuviese preparado, como si el más joven hubiese leído los labios de la muchacha su voz:

- ¡¡Ikki!! – Lo llama.- Ven camina conmigo.

Por supuesto ante esta petición, y con una sonrisa aprobadora de Anabel, el moreno corre al lado de su hermano.

- No se como pero volveré a recuperarte, nissan.- Piensa el muchacho dedicándole una gran sonrisa.- Y también conseguiré que vuelvas a sonreír feliz, veras como An y tu seréis felices.
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MensajeTema: Re: enterrando una sardina desenterre mi corazon (Hyoga x Shun) *Tema Cerrado hasta nuevo aviso por peticion de su autora*   

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