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 "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun

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Hator's faces
Angeles - Helios Hiperion
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MensajeTema: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Vie Ago 08, 2008 5:13 am

Emboscada a tu corazón





Pareja: Saga x Shun
Clasificación: Mayores de 16 años
Advertencias: Lemon
Categoría: Romanse/Drama

Sinopsis (Sumerie):
"Lo había jurado, no descansaría hasta tener la cabeza de Hades, el asesino de su hermano, razón por la que Saga pasaba todas las noche en ese bar, haciéndose pasar por aquel caballero renegado, en espera de que diera la cara para defender su honor, estaba listo para lo que fuera, escepto para esa belleza que inrrumpiría una noche buscando su protección, sin conocer su verdadera identidad, ... Saga lo protegería, aún que todo esto solo lo llevara directo a una trampa, ¿Quién era en realidad aquel ángel de ojos esmeralda?"

Capítulo 1: El ángel y el caballero


Con pereza alzó su copa de plata repleta de vino y se miró en ella... ese rostro, ya no podía ni ver su reflejo pues le evocaba el de él


‘Kanon' Pensó con melancolía, antes de dar un suave sorbo y devolverla a su lugar, cerro los ojos de manera meditativa unos instantes e intentó calmarse, no quería caer en esa maldita depresión nuevamente, quedando sin fuerzas, las necesitaba para su venganza, debía mantener vivo el odio, parta asegurarse de no abandonar su misión, su razón de vivir... Matar a ese maldito de Hades.


Se acomodó en su silla y miró alrededor, estaba como todas las noches en la taberna de Tatsumi, ocupando el mismo lugar, usando la misma vestimenta y marca característica... Pero no suya, sino de Hades, un medallón circular con una estrella encerrada que declaraba "Por siempre tuyo". Su copa seguía prácticamente llena, pese a que llevaba al menos tres horas ahí, solo sentado, en silencio, necesitaba estar lo suficientemente lúcido para cuando ese canalla al fin diera la cara.



Hacía dos meses que hacía lo mismo todas la noches, tiempo que llevaba muerto su querido hermano, se sentaba en ese lugar declarando a libre voz ser el famoso caballero renegado Hades, en espera que él verdadero se cansara de que usara su nombre y apareciera a ajustar cuentas, cosa que aún no había pasado, pero si algo distinguía al caballero de Géminis era su extrema paciencia.


Ya nadie mas quedaba en el local a esas horas, por lo que Tatsumi se apresuraba a recoger las mesas para poder cerrar cuanto antes, Saga ni siquiera lo miraba, seguía inmerso en su tristeza ... y frustración, ya que pasando todo su luto fraternal en esa desdichada taberna ni siquiera podía hallar consuelo en la bebida, en el alcohol, la perdición, eso sería bajar demasiado la guardia, no podía permitírselo, no podía fallar, por sus padres y la memoria de Kanon, atraparía a Hades y lo haría pagar por todo su sufrimiento.


Hades, quizás el nombre mas escuchado en la nación de oro, los doce estados unidos, no había quien no supiera sobre él, ese fantástico héroe de los pobres, su robín Hood, el que estaba en la lista negra del santuario por sus pacíficos crímenes, a saga nunca antes le había siquiera interesado, le parecía que se trataba solo de algún caballero menor en busca de algo de fama de una manera poco convencional, nada lo suficientemente importante como para que tomara en serio el pedido de captura escrito por la gobernadora Saorí, respaldada por los Estados de Virgo y Sagitario, recordaba haber declinado la orden declarando que consideraba un desperdicio total de sus habilidades como Geminiano el usarla para perseguir a un vulgar ladrón de joyería, para eso estaban los caballeros de Bronce... No sabía aún hasta que punto pagaría su soberbia.

Solo unos tres meses después volvería al santuario para recibir el cuerpo sin vida de su hermano Kanon.


"Señor Saga" Lo llamó Tatsumi al estar parado frente a él, pues el caballero parecía no notarlo, pero claro que lo hacía, sus sentidos eran demasiado agudos, como los de todo guerrero, simplemente lo ignoraba.

"¿Vas a cerrar Tatsumi?" Le leyó la mente levantando la mirada, esa mirada tan penetrante y llena de poderío.


"Sí, en unos instantes señor ¿Desea que le sirva algo más?" Preguntó respetuosamente, tal vez temía un poco a Saga, pero era mayor el respeto que le tenía, el tipo era admirable, toda esa fuerza de voluntad.


"No, ya a sido suficiente por hoy" Negó acompañado de un movimiento de cabeza.


Tatsumi estuvo de acuerdo y se encaminó hacía la puerta principal para cerrarla de una vez, ya era la madrugada y el local estaba vació, encima se avecinaba tormenta.


"No se preocupe Señor, ya tendrá suerte otra noche, todo le llega al que persevera y usted lleva meses en esta difícil empresa, de verdad admiró su firmeza.


"No existe absolutamente nada admirable en mi" Susurro otra vez con la mirada perdida en su vaso.


Tatsumi detuvo unos instantes su andar, sin saber muy bien si decir algo, no quería sonar condescendiente ni nada por el estilo, pero esa declaración lo había preocupado, cuando volvió su atención a donde se dirigía se dispuso a trabar la puerta, fue entonces cuando el viento la abrió con una brusquedad impresionante y lo que vió casi le quita como 20 años de vida.

"¡Atena santa!" Declaró con asombró.

Saga sintió curiosidad al escuchar esto y se inclinó un poco sobre su silla para ver que tanto había aterrado al anciano y agradeció estar sentado, sino se hubiera caído, pues pese a que lo disimuló su sorpresa quizás fue aún mayor a la de Tatsumi, pues en el umbral de la puerta se encontraba un figura en extremo angelical, una aparición, rebosante de belleza, en su vida había visto ser mas hermoso y llamativo en especial por esos ojos verdes que parecían tener una lámpara dentro que los encendía.


En la puerta se encontraba una figura que vestía una capa negra que cubría todo menos su rostro, ese tipo de vestimenta era muy normal por esos lados, ya que muy frecuentemente llegaban viajeros que iban de pasada, lo que no era para nada normal era el cuadro de ese pequeño ángel ahí, en una inmunda taberna de mala muerte.

"Disculpe... ¿Será que puedo pasar?" Encima poseía una voz en extremo melodiosa y dulce "Esta helando afuera"

Tatsumi asintió en silencio dándole espacio, quizás igual de sorprendido que Saga de que fuera real lo que veía.

"Muchas gracias" Sonrió y las mejillas del anciano estallaron.


El ángel dejó caer la capucha de su delicada capa dejando libre una mata de cabellos esmeralda que adornaron sus hombros... Lo único que le faltaba para ser catalogado de ‘perfecto'.

El niño se acomodó el cabello con gestos delicados, movimientos en los que Saga con su aguda vista logró notar unos moretones en su ceño que quedaban escondidos bajo el cabello.

‘¿Quién es este niño?' se preguntó a si mismo justo en el momento en que esa belleza volteaba hacía su mesa.

Su instinto como libertino hubiera sido sonreírle seductoramente, pero no hizo ningún gesto al notar como el niño se quedaba viendo su medallón, ya era demasiado tarde para esconderlo, de seguro saldría huyendo.


El ángel lo observó con extrañeza unos instantes, hasta con recelo, luego para su sorpresa se acercó lentamente a él, pero con paso decidido y se plantó frente a su mesa, sujetando con fuerza su capa con ambas manos en un gesto que parecía de inseguridad y temor.


"Se ve tan indefenso... y sus manos...sus manos, están lastimadas" Notó con preocupación.


"Dis... Disculpe" Habló con la voz temblorosa "¿Es usted Hades?"


Saga sonrió para sus adentros, quiso tranquilizarlo diciéndole la verdad, pero eso no estaba en sus planes.

"¿Quién pregunta?" Interrogó él de manera ruda, como imaginaba que debía hacerlo esa rata de Hades.


El niño dudó, pero rebeló su identidad.


"Shun del clan Andrómeda"

"¿Andrómeda? Eso queda en Virgo, ni siquiera eres de este Estado, ¿Que haces tan lejos de casa?"

Shun apretó los labios nervioso.

"No puedo decirle mas si no responde a mi pregunta ¿Es usted Hades?"


Saga sonrió con ironía, si le rebelaba que era el caballero de oro representante de su Estado se daría cuenta que debía temerle mucho mas que a ese tal Hades, pues tan lejos de sus tierras lo tenía a su merced.


"Esta bien pequeño, sí, soy Hades"


Una expresión de alivio transformó el rostro del chico, pareciera que acabara de encontrar la cura para una enfermedad mortal.


"Señor Hades" Murmuró cambiando su semblante a uno de respeto.
Tatsumi desde cerca no se perdía escena alguna, no lograba comprender del todo lo que estaba pasando, pero Saga entendía menos que él.


"¿Y bien? ¿Me dirás ahora que es lo que quieres de mí? No tengo toda la noche"

Shun asintió de inmediato.


"Yo... Lo he estado buscando señor, pasé por muchas dificultades para llegar hasta aquí"


‘Se nota' Pensó Saga examinándolo mas de cerca, se veía algo cansado, decaído y era tan pequeño... No debía tener mas de 14 años, ¿Cómo habría logrado llegar hasta ahí? Con tantos peligros que abundan, ¿Qué clase de padres desnaturalizados lo dejaban salir a sus anchas a esas horas? Un niño como ese debía estar en un cálido hogar bajo llave y cuidados maternales, no visitando criminales a media noche, ni bien le dijera para que lo buscaba se encargaría de devolverlo a su hogar de inmediato.

"Yo... Se que usted ayuda a las personas..."


‘No otro admirador de Hades' Rogó mentalmente.

"También escuché que por una buena paga... Puede realizar un trabajo de manera particular"


Eso comenzó a intrigar a Saga por lo que cambió su expresión por una seria.


"¿Quieres contratarme?" Preguntó.


Ese ángel asintió de inmediato, algo ruborizado.


"Sí, le pagara cuanto tenga" Aseguró sin mirarlo a los ojos.


"¿En serio?" Frunció el ceño, ¿Qué tendría en mente esa criatura? "¿Y de que tipo de trabajo estamos hablando?"


Shun se mordió el labio inferior, todavía con su mirada sobre la mesa.


"Un asesinato"


Que decepción, ¿Cómo una criatura tan celestial podía tener deseos tan oscuros? La sola idea de una maldad tan temprana lo enfureció, tanto como la desilusión respecto al supuesto ángel, era demasiado para ser verdad.


"¿Un asesinato? ¿Quiere que mate a alguien?" Su tono de voz era tajante, ahora lo veía con frialdad, Shun notó el cambió de actitud.


"Sí" Sacó una pequeña bolsa de terciopelo bordó que tenía entre sus ropas y la depositó sobre la mesa, dejando ver una buena cantidad de monedas de oro "¿Cree que será suficiente?"


"Sí, yo diría que sí" Siguió con el mismo tono condescendiente, ¿Cómo alguien podía ponerle precio a la vida de otro ser humano?

"Yo, no quiero ser exigente pero... Necesito que lo hago hoy, esta misma noche, es algo que no puede esperar"

"¿Tan ansioso esta?"


Desde atrás Tatsumi comenzaba a acercarse algo preocupado, la mirada de Saga no le gustaba, temía que decidiera darle una buena tunda a ese niño por su atrevimiento.


"Sí" Insistió Shun algo inquieto.


"¿Y de quién se trata? ¿Quiere que mate a su padre, hermano, esposo?" Se mofó con crueldad, tratándolo como a un demonio.

"No puedo decírselo" Cada vez se mostraba mas nervioso.

"¿Y eso por qué? ¿Cómo voy a matarlo si no se quién es?"

"Es que antes de decírselo usted debe darme su palabra de que hará el trabajo, sé que es un hombre honrado y respetará su promesa"


Con eso Saga acabó de odiarlo, no soportaba el buen concepto que tenía de ese bastardo, la manera en que lo halagaba.


"Por favor, prométalo" Insistió.


"Esta bien... Shun, tienes mi palabra de que cumpliré con el labor que me has pedido, ahora dime ¿A quién debo matar?"

Shun nuevamente se mordió el labio, tembló un poco, abrazando más su capa, luego levanto su mirada decidido y declaró:

"A mi"


Última edición por Hator's faces el Vie Ago 08, 2008 5:26 am, editado 1 vez
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Hator's faces
Angeles - Helios Hiperion
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Vie Ago 08, 2008 5:15 am

"¡¿Qué?!" Gritó Tatsumi a sus espaldas haciendo que el niño casi pegara un salto y lo mirara aún mas sonrojado.


Saga por su parte no sabía como reaccionar, su enojo se había disipado momentáneamente para hacer lugar al asombro, de todas formas su semblante siguió indiferente, mientras procesaba lo que acababa de escuchar.


"Se que lo que le pido a usted le puede sonar demasiado frívolo, pero no tengo otra opción y no sabía a quien mas recurrir" Se justificó como si temiera ofenderle.


"Espera niño, a ver si logro entenderte" Saga comenzó a ponerse de pie "¿Tú vas a pagarme para que te mate?"


Shun asintió seguro, como si no entendiera lo ridículo y loco que se escuchaba todo eso


"¿No sería menos trabajoso haber optado por el suicidio?"


"¡Señor!" Protestó Tatsumi ante esa acotación.


"Claro que no, no podría imaginar un acto mas deshonroso" Explicó en chico como si la respuesta fuera por demás obvia. No dejaba de observar a Hades frente a él, era mucho mas alto de lo que esperaba, difícilmente le llegaba al hombro lo cual lo volvía algo intimidante.


"Entiendo" Murmuró Saga "Es menos deshonroso que te encuentren con un puñal en el cuello"

"El pecho" Corrigió el peliverde para su sorpresa.


"¿Qué?"

"Debe ser en el pecho, y con una pistola"


Ahora si que el caballero abrió mucho los ojos e intercambió miradas de extrañeza con Tatsumi ¿Quién demonios era ese niño? Empezaba a exasperarlo.


"Vaya, lo tienes bien planeado, Shun"

"Pues claro, fue un viaje muy largo" Por algún motivo ese joven parecía no captar el sarcasmo en su voz al hablar, sino no seguiría respondiendo a sus comentarios.

"Pero siento desilusionarte, no tengo una pistola"

"¿Cómo que no tiene una pistola? Es un arma básica" Refunfuñó.

"Nunca la he necesitado, con mis manos me basta" Esquivó la mesa yendo acorralando al chico contra la pared mas cercana, Shun pegaba su cuerpo a esta algo nervioso, eso le causaba gracia ¿Ese era el que tanto deseaba morir?

"¿Qué hace?" Lo miraba con temor, Tatsumi ni se movía, conocía a Saga, sabía que no lo lastimaría.

"Cumplo con tu deseo" Le acarició el cuello con su mano derecha, antes de plantarla sobre este y presionarlo un poco, dando a entender que planeaba estrangularlo.

"¡No! ¡No así! Ya le dije que debía ser por un arma y rápido"

"¿Cuál es la diferencia? Si lo prefieres puedo romperte el cuello, ni te darás cuenta de lo que pasó" Se mofó mirándolo de manera maliciosa unos momentos, permitiéndole que le creyera que pensaba hacerlo, pero para su sorpresa el peliverde solo esperaba, incluso cerró los ojos como indicando que estaba listo, eso acabó de enfurecerlo ¿Cómo alguien tan joven podía desear tanto la muerte? ¿Por qué no apreciaba el valor de estar vivo? Ya que otros como su hermano Kanon no podían.


Shun sintió que Saga lo soltaba y se apartaba de él, pues ya no sentía ni la sombra que le hacía por lo que le abrió los ojos intrigado.

"Olvídalo niño, no voy a hacerlo" Resopló recogiendo su abrigo de la mesa y aventándole su saco de monedas de oro.

"¿Qué?" El chico se mostraba contrariado, no entendía el por que ese cambio "¿No es suficiente? Puedo conseguir mas" Rogó.


"No lo entiendes, no voy a matarte, ¡No seas ridículo!" Estaba enfadándose, se notaba por su voz.


"Pe.. Pero ¡Me dio su palabra!" Reclamó indignado.

"¿Qué esperabas, soy un bandido, no tengo palabra" Se encogió de hombros "Tatsumi, te veré mañana" de despidió colocándose su propia capa, conciente de que el niño lo veía expectante.

"Espere ¡No puede dejarme así!" Insistió desesperado.

Saga lo miró con frialdad.

"No pienso dejarte, vendrás conmigo" Antes que Shun pudiera cuestionar algo agregó "Te devolveré a tus padres antes que hagas una estupidez, eso es lo mejor que puedo hacer por ti"

El peliverde ya no lo cuestionó, pero por instinto Saga percibió que observaba de reojo la puerta por lo que lo atrapó con facilidad cuando trató de correr hacía esta, no había alcanzado a tocar el picaporte cuando el chico sintió que era jalado con fuerza del brazo.

"¡Suélteme!" Gritó histérico "¡Si usted no tiene el coraje para hacerlo ya encontraré a alguien allí afuera que acepte! ¡Déjeme!"

Saga le apretó con más fuerza y lo pegó a él, obligándolo a verlo a los ojos con furia.


"¡No seas idiota! ¡Allí afuera solo conseguirás que te violen y te maten! ¿Estás seguro que eso es mejor que seguir vivo?" Le decía mientras los acudía para hacerlo entrar en razón, pero lo soltó al notar que ahora no solo temblaba, Shun se congestionaba por el sollozo que estaba liberando de a poco.

‘Ay no, Atena dime que no va llorar' Suplicó en vano, pues el niño rompió en lágrimas casi al instante, abrazándose a si mismo.

No había cosa que Saga odiara mas que las lágrimas, le incomodaba tanto ver a alguien llorar, pues no sabía que hacer, entre caballeros eso no se daba muy seguido, después de todo podía considerarse al llanto como una muestra de debilidad.


"Espera... Cálmate" Murmuraba algo confundido mientras le tocaba el hombro inquieto, quería que se detuviera pero no sabía como "Escucha, no se por que deseas tanto morir pero estoy seguro de que tiene solución, aún... eres muy joven"


"¡No! ¡No la tiene! Entienda que moriré de todas formas"


Esas palabras afligieron a Saga ¿Acaso estaría enfermo? No lo parecía, se notaba que era un niño saludable pese a los golpes que traía encima.

"¡Ellos me mataran!" Declaró.

‘¿Ellos?'

"¿Quiénes?"

Shun se enjuagó las lágrimas.

"Me van a matar para que no cuente lo que vi" Prosiguió ignorando la pregunta.

"¿Quiénes?" Insistió Saga.

"No lo se, unos bandidos, no vi sus rostros"

"¿Y que es lo que no quieren que cuentes? ¿Qué hicieron?"

"Mataron a un caballero de bronce"

Tatsumi se acercó asustado al oír eso, el asunto parecía estarse complicando.

La mirada de Saga se ensombreció unos instantes, sus hombres eran muy fuertes, no quería pensar que algo le hubiera pasado a uno de ellos, eso podría significar el comienzo de algún conflicto entre estados o incluso entre naciones.


"Tú... ¿Estás seguro de lo que me estás diciendo? Pudiste ver mal"

"Yo sé muy bien lo que vi" Aseguró "Por eso debo morir esta noche, no les daré la posibilidad a esos canallas de que me encuentren con vida"

"Esa es una solución ridícula, lo que necesitas es protección, ¿Saben tus padres sobre esto?"

"Difícilmente, están muertos"

"¿Y tu tutor?"

"Mi hermano mayor se encuentra fuera del país, no volverá hasta dentro de dos semanas"

Saga empezaba a entender lo que le pasaba a ese chico, estaba solo y asustado, quizás hasta paranoico, por eso era tan incoherente, lo más probable era que hubiera imaginado ese supuesto homicidio, producto de sus temores, por lo que no se preocuparía demasiado, su principal aflicción ahora era mantenerlo a salvo... Pero de si mismo.

"Esta bien, escucha, una vez que tu hermano regrese, ¿Estará en condiciones de hacerse cargo de este problema?"

"Por supuesto, mi hermano también es un caballero de Bronce"

‘Lógicamente' Pensó, siendo los dos últimos sobrevivientes de la familia Andrómeda la armadura de la misma debía ser portada por este, después de todo siempre la heredaba el primogénito, tomando la responsabilidad de proteger a sus hermanos, como lo hacía antes él con Kanon... valioso guardián que resultó ser.

"En ese caso, yo te cuidaré hasta entonces, te aseguro que esos tipos no te tocaran" Le prometió con seguridad, queriendo trasmitirle de su fortaleza, esperaba que eso lo consolara, pero para su sorpresa Shun solo se acomodó mejor su capa y compuso un gesto de sorpresa.

"¿Usted?"

¿Qué demonios había sido ese ‘usted' tan despectivo?

"Pero si ni siquiera tiene un arma"

"Ya te dije que no la necesito"

"Pero aún así... No, me sentiría mal si algo le pasara, gracias por su ayuda, aprecio la intención, pero será mejor que lo solucione yo solo" Le sonrió con gentileza tratando nuevamente de salir por la puerta.

Saga sintió ganas de estrangularlo ante esa respuesta ¿Acaso insinuaba que él era débil? ¿Qué no podría cuidar de un niño? ¿Y que había sido esa cambio de humor tan repentino?

Quizás si lo mate después de todo' Pensó mientras volvía a detenerlo.

"¡Tatsumi me largo! Y creo que no es necesario pedirte total discreción respecto a lo que pasó aquí" Se giró a decirle sosteniendo a Shun del brazo.

"¿Y qué fue lo que sucedió?" Pregunto el anciano divertido.

"Eso es lo que voy a averiguar" declaró llevándose al peliverde a la rastra hacía afuera.

"¡Señor luego dígame como termina todo con el niño!" Pidió antes de perderlos de vista.

Una vez afuera Shun dejó de resistirse y se dejó manejar, escondiendo una sonrisa maliciosa del Geminiano, lo había hecho morder el anzuelo, de seguro su hermano estaría conforme, no esperaba que le fuera tan fácil, quizás por que no confiaba en sus dotes actorales, pero esa noche había descubierto hasta que punto tenía talento, los temblores, las miradas llenas de temor... y el llanto, esa fue la cereza del postre, nunca le había salido tan bien y natural, sabía que Saga se lo había tragado todo por su mirada de angustia... Esa hermosa mirada color jade, tan madura y con tanta potencia... Y ese cabello rebelde... había leído una y mil veces el expediente acerca de ese Santo de oro pero esta mas que seguro que en ninguna parte mencionaba su excepcional guapura, lo había hecho sobresaltarse al entrar al bar, poseía una sensualidad única, ninguno de los hombres de Dohko la tenía, ni Radamanthys.

Recordando a este último volvió a colocarse la capucha de la capa y a quitársela, a modo de señal, así sabría que estaba saliendo todo de acuerdo al plan.

Es que el plan era perfecto, necesitaba a Saga y ya lo tenía, no se había equivocado al suponer que solo debía abogar al instinto sobre protector del caballero para convencerlo, pues sabía que si se hacía ver débil e indefenso este querría ayudarlo de inmediato, estaba en su carácter, quizás se debiera a que era el mayor de cuatro hermanos, uno varón y tres mujeres, que se abrían encargado de acentuar esa parte suya que consideraba a los menores en extremo crédulos y dependientes. Pero no importaba, todo habría acabado en poco tiempo, el reloj había empezado a correr, Saga se pasaba cada noche esperando pacientemente a Hades, no sabía que estaba por conocerlo.
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Solmarie, The Dark Angel
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Vie Ago 08, 2008 7:02 am

geniiiiiiiiiiiiial!!!!

estupendo, espero que no te tardes mucho en actualizar, quiero saber que pasa luego...

bye, bye
Solmarie...

:lindo: flor :lindo:

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MensajeTema: Capítulo 2: Rompiendo barreras   Mar Sep 02, 2008 7:22 am

Emboscada a tu corazón



Capítulo 2: Rompiendo barreras



Saga observó a Shun de reojo, mientras caminaba a su lado, parecía mas tranquilo, quizás lo estaba, lo cual le era un alivio, bastante tenía ya con haberse involucrado en todo eso como para que todavía debiera estarlo sujetando para que no se le escapara.

‘Dos semanas’ Pensó mortificado, era demasiado tiempo para descansar de su misión, había prometido atrapar a Hades cuanto antes ¿Qué haría? No podía dejarlo a su suerte, mucho menos llevarlo con él, debía encontrar donde resguardarlo por ese período, con alguien de confianza, que lo vigilara.

Volvió a mirarlo, pero esta vez perdiéndose en ese angelical rostro, el mas hermoso que hubiera visto… Su historia no podía ser cierta, ¿Quién querría lastimar a semejante belleza? Era antinatural.

“Señor Saga” Reverenció un caballero cabellos castaños y cortos, no muy alto, al llegar al estacionamiento.

“Jabú” Hizo una ademán para que el muchacho abriera la puerta del vehículo permitiéndoles subir.

“¿Señor Saga?” Repitió Shun confundido “¿Ese es su verdadero nombre Hades?”

“Yo no soy Hades” Había olvidado aclararle ese pequeño detalle, ya podía hacerlo ahora que lo llevaría con él.

“¡¿Qué?!” Se sobresaltó apartándose un poco, viéndolo con mucha sorpresa.

Saga suspiro ya cansado y lo tomó por el brazo, forzándolo a subir, sentándose junto a él.

Jabu solo observaba esa escena algo extrañado, en especial por que no sabía quien era ese niño tan histérico y hermoso, pero al recibir las órdenes de poner en marcha el vehículo se apresuró a montar el mismo, olvidándolo por completo, sabía que no debía inmiscuirse en los asuntos de su señor.

“¡¿Cómo que no es Hades?! ¡Me dijo que era Hades!” Cuestionaba furioso Shun en la oscura cabina, naturalmente no lo sorprendía esa revelación ni molestaba, pero debía aparentar que sí para guardar las apariencias, además tampoco quería que Saga lo mirara con mucho cariño, debía ser verdaderamente irritante, un mocoso llorón y quejumbroso, sabía que así no habría posibilidades de que se fijara en él.

“Te mentí” Suspiro el caballero cruzándose de brazos sin siquiera mirarlo, mantenía sus ojos cerrados en expresión meditativa.

“¿Qué clase de hombre suplanta a un caballero? ¡Es una falta terrible!”

Bueno, si Shun quería que lo matara no hacía falta que se esmerara tanto, ¿Tan buena imagen tenía de Hades?.

“¡Yo soy un caballero! ¡Hades es un maldito espectro!” Rugió exasperado.

“¡No es verdad! Hades es un hombre noble, siempre a ayudado a su pueblo… y a los alrededores, jamás….”

“No tienes idea de lo que dices” Lo interrumpió tajante, dándole una mirada en extremo fría para que entendiera que no aceptaría un debate sobre el tema, sabía que eso lo asustaría para que cerrara la boca, nadie se atrevía a contradecirlo cuando se ponía así.

“¿Qué le hizo Hades para que lo odie tanto?”

Se sorprendió ante la pregunta, quizás tanto como se sorprendió al contestarla.

“Asesino a mi hermano” Volvió a acomodarse en el asiento, escondiendo su rostro en la oscuridad, no necesitaba abrir de nuevo los ojos para saber que Shun lo veía asombrado, ¿Por qué se lo había dicho? No era problema de ese niño tan impertinente.

Shun ya no dijo mas nada después de ese último comentario, lo había dejado por demás inquieto y triste, trataba de no pensar en ello por lo que empezó a hacerlo en Radamanthys, Minos, Aiacos y los demás ¿Qué estarían haciendo? ¿Los seguirían de cerca? Les había pedido esperarlo en la residencia de Saga, pero Radamanthys no era de los que siguieran muchas órdenes.

‘Solo dos semanas, quizás menos, y regresaremos a casa, solo ténganme paciencia, cuando mi hermano llegue todo habrá acabado’ Pensó recargando la cabeza en el asiento tapizado, ese carruaje era muy cómodo, aún que también pequeño, no podía poner una distancia considerable entre ambos cuerpos y eso lo inquietaba.

Buscó la mirada de Saga, pero era imposible encontrarla, seguía en la misma postura con los ojos cerrados, lamentablemente no estaba dormido, estaba meditando, analizando, eso no le gustaba nada, era mejor no darle demasiado tiempo para eso, por lo que trató de reanudar la conversación.

“Dijo que era caballero ¿De que familia?”

Saga apretó los labios al oírlo hablar otra vez, ese niño no captaba indirectas, no tenía deseos de conversar, en realidad rara vez lo hacía, y esa noche esta preocupado y cansado.

“Soy caballero de Géminis” Afirmó como si nada, pero sabiendo que le sorprendería el alto título, pero para desgracia de su orgullo Shun no hizo ningún comentario ni tuvo reacción alguna ante la revelación.

“Eso significa que tiene participación en el santuario”

Esta vez no se molestó en contestar, la pregunta se contestaba por si misma.

Shun solo quería hacerlo hablar, pero la verdad no se le ocurría sobre qué, tampoco estaba muy conversador, y su compañero no cooperaba mucho.

“¿Y cuántos años tiene?”

“28” Masculló, dándole a entender que lo estaba fastidiando.

“Ya veo, ¿Tiene hermanos?”

“Cuatro”

“¿Cómo se llaman?”

“¡Bueno, ya!” Lo reprendió molesto, justo en el momento que el coche se sacudió haciendo que Saga se pegara mas contra la puerta y el peliverde se cayera sobre él.

Shun se asustó y sonrojó al verse sobre Saga de esa manera, asunto por el que se sintió por completo tonto, tal vez por que no imaginaba que su compañero estaba aún mas afectado.

‘Maldición’ No soportaba ese pequeño y calido cuerpo sobre él, encima Shun parecía no darse cuenta de que lo estaba frotando con la rodilla en la entrepierna, por lo que tomándolo de los brazos lo separó un poco de su cuerpo.

“¿Te encuentras bien?” Preguntó revisándolo con la mirada.

“No, me esta apretando con fuerza” Dramatizó, pues no era sí, solo quería que lo soltara.

Saga suspiró ayudándolo a bajarse con él.

“¡Jabu!” Gritó molesto para que su sirviente apareciera, quería saber qué demonios había hecho.

Ya una vez ambos en el suelo se dirigió hasta donde estaba la rueda, ahí se encontraba Jabu con una expresión de aflicción.

“Señor Saga… Mire” Le pidió señalando la misma.

El caballero de Géminis revisó de cerca la rueda de madera, estaba hecha pedazos pero… Ese daño no podía haberse hecho por una piedra en el camino, era como si…

“Fueron ellos” Lloriqueó Shun a su espalda, eso era precisamente lo que temía que dijera.

“¿Ellos?” Repitió Jabu confundido.

“Tonterías” Saga le restó importancia apartándose un poco del vehículo “Debió estar ya en mal estado, eso es todo”

“Pero señor, la revisé esta mañana y estaba perfecta, alguien debió alterarla para que se partiera así”

“Él tiene razón Saga…”

“Basta Shun” Lo interrumpió recogiendo su capa del interior de la carroza “Solo fue un accidente, nada de que preocuparse, caminaremos hasta casa de Shión, después de todo esta a solo unos kilómetros.

“¿Unos kilómetros?” Titubeó el más joven

“Sólo unos… 15”

“¡¿Qué?!”

Esa distancia era un paseo para él, pero imaginaba que para un niño sin nada de entrenamiento podía significar una pesadilla.

“Tranquilo Shun, encontraremos quién nos lleve mas adelante, después de todo tarde o temprano pasara algún coche de carga por este camino para dirigirse al punte principal, Jabu quiero que te quedes a cuidar el coche, enviaré por ti ni bien llegué”

“¡Sí!” Obedeció el joven regresando al interior del vehículo, Shun lo observó angustiado.

“¿Es seguro dejarlo aquí?”

Saga lo tomó por el brazo y comenzó a guiarlo.

“Estará bien, solo serán un par de horas”

La verdad es que su sirviente esta vez era el de mejor suerte, mientras ellos caminaban el dormiría tranquilamente esperando transporte, podría haber sido al revés, pero no podía imaginarse tanto tiempo encerrado a oscuras con ese ángel, podría acabar haciendo una estupidez

Caminaron alrededor de una hora, tiempo en el que Shun se mantuvo extrañamente callado y con una expresión de angustia en el rostro, Saga ya empezaba a extrañar sus preguntas, pero pronto lamentó ese pensamiento.

“¿Quién es ese tal Shion que mencionó?” Shun también acababa de darse cuenta que llevaba demasiado tiempo en silencio, estaba con algunas preocupaciones serías en la cabeza, pero no quería que Saga le hiciera preguntas al respecto.

“Es el líder del Estado de Aries, mi persona de mayor confianza” Contestó como si nada, no muy seguro de por que de repente le daba tanta información.

“¿Era su compañero de armas?” Estaba seguro de ello, también había revisado el informe respecto al actual caballero de Aries y era bastante pintoresco, claro que no tanto como el de Saga, aún así le intrigaba, aún que estaba seguro que los informes del santuario debían estar alterados, pues viendo a Saga de cerca no podía creer ni la mitad de cosas que decían sobre él, lo describían como al mismo demonio, no podía tratarse del mismo hombre que caminaba a su lado.

“Aún lo es, claro que hace un tiempo que las cosas están tranquilas en los Estados dorados… Desde la caída de la trinidad”

La sola mención de ese nombre le erizó la piel al niño, hubiera querido preguntarle más al respecto, pero sabía que como caballero no podía contestárselo a un simple civil, menos Saga, que era tan estricto.

“Ya veo” Meditó un poco, como dudando sobre lo próximo que diría “Usted…” Comenzó a decir algo pero se detuvo para empujar con su cuerpo el de Saga inmediatamente.

El caballero de Géminis sintió un silbido y algo que pasó casi rozándole la cabeza.

“¡Maldición!” De seguro Shun no lo habría hecho a propósito ni de manera conciente, pero acababa de salvarle la vida, pues se trataba de una bala.

‘Estuvo cerca’ Pensó aterrado el peliverde.

Saga de inmediato lo cubrió con su cuerpo, examinando la situación, no podía ver entre las arboladas de la ruta a su enemigo, pero lo percibía, ¿Cómo era que no se había dado cuenta antes de esos cosmos? ¿Tan distraído estaba viendo a Shun?.

“Vamos, sígueme” Lo jaló colocándolo frete a él para que corriera así podría escudarlo con su espalda, donde estaban eran un blanco demasiado fácil y no sabía a cuantos se enfrentaban.

‘¿Serán hombres de Hades?’ Se preguntó tratando de percibir algo mas sobre sus perseguidores sin éxito, solo sabía que eran al menos diez y les pisaban los tobillos, por fortuna el disparo había sido hecho a una buena distancia por alguien de gran puntería, eso explicaba su dificultad para oír la explosión de la pólvora.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 7:24 am

Para cuando llegaron al puente habían logrado aventajarlos bastante, pero no podían seguir así por siempre, algunas de las balas acabaría por alcanzarlos, además ya no tenían a donde correr, pues claramente se sentía otra gran cosmoenergía aguardando del otro lado, estaban acorralados.

Saga se detuvo junto a una de las barandas, tomando algo de aire mientras pensaba en un plan.

‘¿Qué esta esperando? Debemos luchar contra ellos, no hay otra forma’ Se cuestionaba el ojos esmeralda sorprendido de que ese no hubiera sido el primer impulso del caballero de géminis, después de todo él debía ser mucho mas fuerte.

“Shun… ¿Sabes nadar?” Esa pregunta le hizo abrir los ojos con impresión, dirigió la mirada al río que corría bajo ellos, esas frías y oscuras aguas.

“No pensara…”

“Sí” Lo tomó por la cintura ayudándolo a trepar la baranda aún que el chico se resistía.

“¡Espere!”

“Tranquilo, solo toma un poco de aire”

“¡No!”

Demasiado tarde, ya estaba cayendo, el ingreso fue bastante brusco, sintió que se congelaba de tal forma que creyó que ahí moriría.

‘No, no voy a morir aquí, viviré lo suficiente para hacer que me pagues esto’ Pensó molesto, apartando su cabello mojado de sus ojos.

En ese instante sintió un chapuzón detrás suyo, Saga que llegaba a su lado.

“¿Estás bien?” Preguntó acercándose “Vamos, debemos ir debajo de las vigas o nos verán” Lo jaló hacía él.

Shun suspiró y se propuso a seguirlo, hasta que sintió un pedazo de tronco rozar su pierna y entró en pánico.

“¡Saga! ¡Saga! ¡Algo me tocó! ¡Un tiburón!”

El caballero normalmente se hubiera tomado semejante comentario a broma, pero lo asombró la desesperación con la que el niño se lo dijo, mucho mas la forma en que trataba de trepársele asustado, jalándolo del cabello en el proceso.

“¡Shun!...¡Shun cálmate!” Intentaba inmovilizarlo.

“¡Un tiburón!”

“No, no hay tiburones en agua dulce” Le explicó abogando a su sentido común, por suerte funcionó, pues poco a poco se fue calmando.

“¿En verdad?” Preguntó, algo apenado.

Saga lo arrastró debajo de la viga, en esa parte no había mucha profundidad por lo que no tendrían problemas para mantenerse en un lugar.

“En verdad”

‘¿Qué demonios fue todo eso?’ Se preguntó inquieto, pero lo olvidó por completo al sentir la presencia de sus perseguidores demasiado cerca. Abrazó a Shun y lo resguardo entre sus brazos, de manera que la pequeña espalda de este descansara contra su pecho y le cubrió la boca.

En instantes los sintieron, sus pasos, sus voces, un poco sus rostros, se detuvieron donde les perdieron la pista, pero para fortuna de Saga supusieron lo mismo que él creyó que harían, que se habían adentrado en toda esa vegetación junto al río, por lo que dispararon varias balas en esa dirección como último recurso y siguieron su camino, no tratarían de seguirlos en esa zona, pues la situación se invertiría y ahora él tendría la ventaja.

Saga los miraba alejarse, trataba de memorizar sus rostros, de reconocerlos, pero estaba seguro de no haberlos visto antes, como deseaba subir de nuevo y golpearlos hasta que le revelaran su identidad, pero no podía, no con Shun, era demasiado riesgoso, debería dejarlo solo y desprotegido ¿Y si huía? ¿O alguien mas lo hallaba mientras él luchaba? Peor aún ¿Qué tal si subía a ayudarle? Demasiadas posibilidades de que ocurriera un desastre, y el chico momentáneamente era su prioridad.

“Creo que ya se fueron” Declaró para tranquilizarlo mientras le descubría la boca, para su desgracia en esos minutos de tensión había descubierto lo placentero que le era cuidar de ese pequeño, de momento le recordó a la sensación que sentía cuando cuidaba de Kanon y sus hermanas, esa calidez, pero no era lo mismo, también le resultaba gratificante, pero de otra manera que no sabía describir, tal vez no supiera a que se debía esa diferencia, pero sabía que lo protegería de ser necesario con su propia vida.

“Saga” Lo llamó Shun sacándolo de sus cavilaciones “¿Podría soltarme?” Le pidió tímidamente, el caballero lo miró desconcertado, no se había dado cuenta de que aún lo sujetaba con fuerza. “El agua esta helada, quiero salir”

Saga lo liberó, permitiéndole llegar a la orilla, siguiéndolo de cerca, lo observó sacudirse el agua del cabello como un cachorro mojado y estrujar los bordes de su ropaje que se le había adherido de una manera muy interesante a su figura, revelando mas de lo que sus instintos necesitaban saber.

“Además no me gusta que me toquen” Esa aclaración volvió a hacerlo reaccionar y le produjo un poco de gracia, sintió deseos de decir algo al respecto pero prefirió callarse antes de acabar hablando de más.


También tuvo que secarse un poco, se quitó su capa dejándola en el suelo y luego su playera oscura para escurrirla, rebelando un fornido pecho propio de un verdadero Adonis.

Shun se sonrojó mucho al verlo, su físico era mejor que el de Kanon, podían ser hermanos gemelos pero tenían grandes diferencias, de hecho de a ratos les costaba encontrarle similitudes, para empezar la primera impresión que había tenido al ver a Kanon era de una total calidez y hasta ternura, mientras que al ver a Saga todo fue fuego y un sensual poderío.

Saga notó esa mirada discreta e inocente sobre él y le provocó una cierta satisfacción a su vanidad, sabía que su físico impresionaba, más de una vez se lo habían dicho, cuánto más lo haría a un niño tan puro.

“¡Mis monedas!” Chilló de repente el peliverde.

“¿Qué?” Lo miró confundido.

“Mis monedas de oro, era todo el dinero que traía y se cayó al río”

Ahí recordó Saga el supuesto pago, era cierto, Shun lo llevaba entre sus ropas, la presión del agua al entrar en ellas debía habérselo quitado.

La verdad no supo qué decirle al respecto, habiendo estado sus vidas en cierto peligro le parecía ridículo preocuparse por ello, bien podía reponérselas después.

“¿Y bien?” Pregunto el niño viéndolo de brazos cruzados.

“¿y bien qué?” Levantó una ceja.

“¿No irá por ellas?”

Saga abrió los ojos sorprendido, era lo último que esperaba que le dijera, volteó a ver el río detrás de ellos, de momento le parecía hasta mas profundo ante la ocurrencia del ángel.


“No estarás hablando en serio”

“Claro que sí, después de todo usted las extravío, es su deber como caballero recuperarlas”

Ahora si que estaba convencido que ese niño no podía tener una pizca de sentido común en esa linda cabecita.

“Shun, es un río, no tiene gran profundidad pero sí una fuerte corriente, ya deben estar muy lejos de aquí, y aún que no fuera así podría tomarme horas hallarlas”

“No tengo mucha prisa” De verdad que era impagable para el chico la expresión de desconcierto que lucía Saga, debía ser un buen actor, pues moría por reírse y aún así se mantenía completamente serio.

“Shun, no voy a volver a zambullirme ahí, sobrevivirás sin él” Le aseguró volviendo a colocarse la playera ya con un poco menos de agua, tenía el cuerpo congelado, podía aguantar así un buen rato, pero temía que su compañero no, se enfermaría, debían apresurarse en llegar con Shion para que pudieran cambiarse de ropa.

“En ese caso al menos ofrézcame una disculpa” Insistió llevándose las manos a la cadera. Otra vez lo sorprendía con sus repentinos cambios de humor, ¿Tan pronto se le había pasado la aflicción por la pérdida de su dinero? Sin duda era un niño muy extraño.

“¿Una disculpa? ¿Por no ir?”

“¡También! ¡Pero quiero que se disculpe por aventarme al río!” Bueno, en realidad eso si lo había enfurecido bastante.

“Solo hice lo que me pareció mas adecuado, dada las circunstancias”

“Y también por faltar a su palabra y por hacerse pasar por el señor Hades”

“Esto… Es ridículo, además, yo jamás pido disculpas a nadie” Afirmó ya cansado comenzando a alejarse a paso lento, para que lo siguiera.

Shun hizo el amague de ir tras él pero se regresó hasta el río, al notar ese cambio de rumbo Saga se volteo de inmediato, temiendo que pretendiera volver allí, pero para su sorpresa el chico solo recogió la capa que él había abandonado sobre la hierba, la escurrió un poco y luego fue hasta él para devolvérsela.

“Olvidaba su capa”

El caballero evitó aclararle que no era así, en realidad la había tirado.

“Vamos” Le ordenó acomodándola debajo de su brazo. “Ahora me temo que si deberemos realizar el resto del recorrido a pie”

“¿Pero por qué?” Cuestionó desilusionado, claro que ya suponía eso, a él se le había ocurrido lo mismo, siendo perseguidos no era muy sensato subir al vehículo de un extraño, especialmente cuando no sabían quién era el enemigo, lo mas prudente sería movilizarse lejos de la carretera, para no verse nuevamente expuestos.

“No creo pase ya algún vehículo, además no estamos a tanta distancia, prácticamente hemos recorrido la mitad”

Shun sabía que no era cierto, nada de lo que había dicho, era obvio que trataba de no preocuparlo y que realmente esperaba que se tragara eso, pues dos podían jugar ese juego fraudulento.

Lo jaló de una de sus mangas para llamarle la atención.

“Saga, eran ellos” Comenzó con voz temblorosa.

“¿Ellos?”

“Los que asesinaron al caballero de Bronce”

A diferencia de lo que esperaba el rostro de Saga se mostró inalterable, lo observó unos instantes a los ojos los cuales parecieron eternos antes de hablar.

“¿Cómo lo sabes? Me dijiste que no habías podido ver bien sus rostros por la oscuridad”

Un pequeño descuido, la verdad no esperaba que Saga le hubiera puesto verdadera atención al relato en el bar, al parecer lo había subestimado mas de la cuenta.

“Sus voces” Pensó rápido para no levantar sospechas “Reconocí sus voces”

El caballero de Géminis no dijo mas nada al respecto, lo cual lo preocupó, pues esta vez no podía leer sus ojos ¿Qué estaba pensado? ¿Le había creído? ¿Tenía alguna sospecha? ¿O simplemente seguía sin tomarlo en serio?

Saga observó de cerca de Shun, estaba tiritando de una manera notoria, eso lo angustio, faltaba bastante para llegar a destino y ni siquiera podía ofrecerle de su ropa como abrigo por que también estaba mojada, en esos momentos incluso él dudaba de que tan buena era su idea de saltar al río, pero en el fondo sabía que había sido la mejor opción.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 7:25 am

“Ven” Pasó uno de sus brazos sobre esos pequeños hombros y lo pegó a su cuerpo para compartirle un poco de su calor. Inmediatamente Shun se apartó algo brusco, confundiéndolo.

“¿Por qué lo hace? Ya le he dicho que no me gusta que nadie me toque, nunca me ha gustado” le explicó como si nada, odiaba las confusas sensaciones que los roces con el caballero de Géminis le provocaban, nadie antes había tenido tanto efecto en él.

Saga lejos de enojarse volvió a sonreír con cierta malicia, posando lentamente una de sus manos en la mejilla derecha de Shun, como si fuera una animalito temeroso al que había que tocar con cuidado para que no saliera huyendo.

Entendía lo que pasaba, el por qué no quería que lo tocara, su cuerpo reaccionaba de manera favorable y eso lo asustaba, quizás debiera darle una mano.

“Eso va ser todo un problema” Declaró acariciándolo con sutileza, la mirada del ángel no se apartaba de esa mano, la veía con desconfianza y temor “Por que no pienso dejar de hacerlo”

Sin darle tiempo a procesar lo dicho pegó sus labios a los suyos, moviéndolos con lentitud, Shun sintió esa firmeza apretando su boca y la sola sensación… Inundó sus cinco sentidos.
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MensajeTema: Capítulo 3: La casa de Aries   Mar Sep 02, 2008 7:28 am

Emboscada a tu corazón



Capítulo 3: La casa de Aries



Saga había sido demasiado rápido, demasiado espontáneo y no a la vez, pues no le dio tiempo ni a pensar, pero sus reflejos eran muy buenos, sabía que de querer podría haber evitado el beso, y aún así… ¿Por qué no lo hizo? ¿Por qué se quedó ahí expectante?... ¿Por qué le gusto tanto?

Fue un contacto algo breve, pero perfecto, Saga lo soltó recuperando su distancia, y se dedicó a verlo, en parte satisfecho, pues le encantaba ver ese adorable sonrojo tiñendo las mejillas de su protegido, pero también algo frustrado, pues mientras para Shun se trataba de un gran acontecimiento, para él un beso como ese era muy poco, su cuerpo experimentado necesitaba muchos mas, y con eso solo había abierto la puerta del deseo.

“¿Por... Por qué hizo eso?” Pregunto tembloroso el peliverde, sin dejar de mirarlo a los ojos, acababa de robarle su primer beso, no lo entendía, estaba seguro de haberlo irritado desde un primer momento, entonces… ¿A que se debía todo eso?

Saga no le contestó, solo seguía mirándolo, disfrutando de su confusión y conteniéndose para no ir por más.

“No lo entiendo, ¿Acaso le gusto?” Preguntó de una manera muy ingenua, que lamentablemente esta vez no era pura actuación, ya ni recordaba la misma, de ser así se hubiera empezado a chillar exigiéndole también una disculpa por esa falta de respeto, pero ahora no era Shun, el niño en apuros, solo era un chico con toda una revolución sentimental dentro que no lograba calmar.

“¿Gustarme?” Repitió divertido Saga “Niño, si eres la persona más exasperante que he conocido”

Así debía ser, sin embargo a Shun ese comentario le cayó como un balde de agua fría, y no pudo quedarse cayado.

“¿Ah, sí? Pues usted es el sujeto mas arrogante y engreído que he tenido la desgracia de conocer”

El insulto no causó el efecto deseado, pues Saga continuaba sonriendo.

“Estamos a mano supongo” Bromeó antes de sujetarlo como siempre del brazo para retomar el viaje, claro que Shun no estaba ni siquiera considerando dejar las cosas así, necesitaba una respuesta sincera.

“Entonces, de una vez, ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué me besó?”

Saga decidió que no era necesario entrar en detalles, pero debía contestarle, pues por lo que conocía de Shun a esa altura sabía que lo perseguiría hasta la tumba para que lo hiciera, era un niño por demás tozudo.

“¿Por qué? Pues por que quise y lo hice, es así de simple”

Vio que Shun fruncía el seño así que se adelanto antes de que insistiera.

“Te veías lindo furioso, así que te bese, no debería serte raro, digo, con tu apariencia”

Ahora la confusión de Shun se acentuó, por lo que entendía Saga le decía que simplemente lo había encontrado atractivo físicamente, ósea… ¿Era lindo? Las mejillas se le tiñeron aún más de rojo ante la idea.

“¿Usted… Piensa que soy… lindo?” Necesitaba salirse de duda.

Ante eso Saga se sintió escéptico, pues notaba algo de sorpresa, no era posible que Shun no fuera conciente de su excesiva belleza, a nadie podía pasarle desapercibida, hasta el viejo Tatsumi se había quedado sin habla de solo verlo, era perfecto, sus ojos, su cabellos, rostro… y ese delgado cuerpo, de seguro tendría toda una corte de candidatos en el Estado de Virgo que se pasarían el día entero alabando su hermosura, ya de por sí le sorprendía que el niño no fuera la vanidad personificada, pues esta siempre venía de la mano con la belleza, no conocía una sola persona que no fuera así, incluyendo a sus pequeñas y adoradas hermanas… y él mismo como hombre.

“¿Qué? ¿Vas a decirme que nunca te lo dijeron?”

“Solo mis hermanos…Pero, es normal de su parte, me ven de otra forma, además…” Se cayó al mirar a Saga y notar que lo veía demasiado serio, ¿A dónde estaba la sonrisa pícara de recién? ¿Ahora por qué estaba molesto? “¿Qué pasa?” No pudo contenerse de preguntar.

“¿Tus hermanos? Pensé que solo tenías uno”

‘Yo y mi gran boca’ Se reprendió mentalmente tratando de pensar rápido en una excusa, a su compañero no se le pasaba nada, no sabía como se lo explicaría sin revelar mas detalles de los necesarios ni dar demasiada información.

“Hermano de sangre tengo solo uno, pero existen personas a las que valoro mucho, y he llagado a quererlos como si fueran mis hermanos”

Saga no parecía muy conforme por la explicación, o eso le pareció a Shun, pues seguía sin decir nada y lo miraba de manera penetrante, era increíble, la vez que decía la verdad no le creía.

“Démonos prisa, quiero llegar antes del alba” Ordenó retomando el camino, Shun esta vez lo siguió con cierta distancia.

Les tomó casi dos horas recorrer el trayecto faltante, tiempo en el que permanecieron ambos callados, meditando, Saga tenía mucho en lo que pensar, y su hermoso compañero ya no deseaba hablar, seguía con ese beso en la cabeza, el primero que recibió en su vida, ni siquiera Hyoga lo había besado, ni Shun deseo que lo hiciera, lo quería mucho, pero… No le atraía en verdad, ningún hombre que hubiera conocido, Dohko solía decirle que eso se debía a los genes de su padre, quién pese a su tierna dulzura pecaba de frío, no existía quien pudiera hacerlo sonrojarse ni temblar, Shun se creía igual, o así era antes de conocer al gemelo de Kanon.

‘Y pensar que le aseguré a Kanon que no lo encontraba atractivo… Si supiera’

Estaba seguro que eso no tenía el menor sentido, además apenas y conocía a Saga, le agradaba que tuviera tan buen corazón debajo de esa fachada de tipo rudo, pero no era suficiente para que lo afectara de tal modo, era como si hasta su cosmos reaccionara en su presencia, eso lo inquietaba y necesita encontrarle una explicación, solo tenían dos semanas para estar juntos, luego jamás volvería a verlo.


“Saga” Le llamó para conseguir su atención, al menos ya se mostraba mas relajado

“¿Qué pasa?” Preguntó sin voltear a verlo, Llevaban rato caminando así, con cierta distancia, la cual no le gustaba al Geminiano después de todo lo ocurrido, pero tampoco quería ser tan controlador, al menos con Shun fuera de su marco visual podría permanecer mas alerta.

“No lo entiendo” Comenzó el niño, no muy seguro de lo que le diría “Lo que le dije es verdad, no me gusta que me toquen, al menos no de esa forma”

La conversación empezaba a inquietar a Saga, pues ahora lo veía de reojo, disfrutando de la visión de Shun abrazándose a si mismo con algo de pena.

“Pero con usted es distinto, ¿Por qué no me molesta que lo haga?”

Muy bien, ahora debería hacer uso de todo su autocontrol para no abalanzarse sobre él luego de esa sincera declaración, ¿Podría existir una ingenuidad mas hermosa que aquella?

“Eres muy joven, ya lo entenderás por tu cuenta” Se detuvo para alcanzarlo y lo atrajo hacía él, pegándolo contra su costado para darle calor, Shun volvió a sonrojarse intensamente.

“¿Qué esta haciendo?” Al menos esta vez no se apartó, ¿Por qué lo haría? Llevaba kilómetros deseando que lo envolviera en sus brazos una vez mas, pues empezaba a descubrir lo placenteros que eran esos cosquilleos en su interior cuando Saga lo tocaba, ¿Para que resistirse a algo tan hermoso?

“Dijiste que te gustaba que te tocara, entonces no veo el motivo por el cual seguir cuidando tanto la distancia” Explicó de manera práctica.

“Yo tampoco, mientras usted recuerde que ahora es mi protector”

“¿Y qué hay con eso?” No entendía el por qué del recordatorio.

“Pues es bien conocido que uno no puede pecar con su protegido, ni implicarse de esa manera, no es honorable”

A Saga cada vez lo sorprendía mas, aún que era verdad, cuando a un caballero se lo ponía en misión de protección debía guardar distancia emocional y sexual de su objetivo, para evitar complicaciones, lo que no entendía era como Shun sabía tanto al respecto.

El caballero comenzó a reír, y esa risa tan elegante, sutil y masculina le inundó los sentidos al peliverde, para él no podía existir una más agradable.

“¿Qué es tan gracioso?” Indagó.

“Nada, solo estaba pensando que en ese caso será mejor que te prepares, pues estas por conocer al caballero de oro mas hereje de todos”

Shun pestañó dos veces confundido, pero Saga no le dio detalles, le dijo que ya entendería a que se refería.

________________________________________


Ver la mansión del caballero de Aries fue todo un alivio para ambos, luego de tan duro camino, Saga ya estaba arto de ese eterno paseo, mientras que a Shun le dolían un poco las piernas, no era falta de actividad, simplemente había pasado mucho tiempo a bordo del ‘El esmeralda’ perdiendo el hábito de caminar largas distancias.

Un guardia en la entrada principal se mostró incrédulo al ver a los recién llegados, pero les permitió de inmediato el paso, sin anunciarlos, haciendo una respetuosa reverencia al caballero dorado.

Shun entendió rápido por que los veía así, de seguro no era por la hora, sino por el estado en el que estaban, con toda la ropa húmeda y repleta de barro seco, la cabellera revuelta y un olor para nada agradable, claro que luego de horas uno se acostumbraba y se olvidaba de ello.

“¿Seguro que no le molestará que lo despierte a estás horas, deben ser como las cinco de la mañana?”

“Prefieres esperar aquí afuera hasta que sea una hora decente” Bromeó, el niño solo frunció el seño molesto “Ya esta acostumbrado, no es la primera vez que lo hago, solo espero que no se preocupe demasiado”

Ya en el recibidor les dejó pasar un sirviente que les ofreció tomar asiento, claro que ambos declinaron la invitación, sería una pena echar a perder tan hermosos muebles.

Shun observó su entorno con desagrado, sí, era una casa muy linda, elegantemente amueblada, todos esos detalles en dorado le hacían parecer un palacio además de la amplitud de la sala, pero no le gustaba, cada adorno, cuadro, diván, gritaba ‘Realeza, abundancia, riqueza’ aquellas cosas que detestaba, no le era posible sentir agrado hacía gente con tanto dinero y poder, pues este siempre corrompe, eso lo había aprendido de Dohko, y especialmente de su hermano mayor, que sentía especial repudió por la clase social mas afortunada.

En eso se abrieron las dos puertas que conectaban al comedor, dejando ver a una belleza de cabellos largos y lilas, Shun apenas y llegó a distinguirlo pues se movió demasiado rápido, para cuando se dio cuenta ya estaba abrazado a Saga con cariño, acción que le incomodó bastante.

“¡Saga! ¡Mírate nada más! ¿Pero qué te a pasado?” El muchacho se separó un poco para apreciar más el lamentable estado de su amigo.

“Mu… yo”

“¿Y quién es él?” Frunció el ceño con desconfianza, analizando de pies a cabeza a Shun, a este esa mirada le fastidió, para colmo de males ese chico de cabello lila si era una belleza, y se encontraba finamente ataviado con una bata de cama de seda blanca que se ceñía a su delgada cintura, y su hermosa y mucho mas abundante cabellera era apenas sostenida por una coleta para que no se esparciera libremente.

“Es una larga historia, te la cuento luego cielo, ¿Y Shion?”

‘¿Cielo?’ No sabía ni por qué, pero se le estrujaba el corazón, encima Saga lo miraba con tanto afecto.

“Se esta vistiendo, ya sabes lo rígido que es” Sonrió dulcemente, pero su sonrisa se desvaneció un poco al notar que su huésped mas joven lo miraba de una manera poco agradable, por lo que decidió ser mas hospitalario.

“Mu de Aries” Lo Saludo extendiéndole una mano de manera amistosa, pero Shun la rechazó, no dejaba de mirarlo fijamente y Mu empezaba a revolverse incómodo bajo esa mirada de recelo que no entendía cómo había provocado. Por fortuna Saga sí, por experiencia supo reconocer ese silenciosos celos, no era difícil, Shun emocionalmente era muy ingenuo y directo, de no ser así abría disimulado un poco mejor su desagrado, estaba casi seguro que el niño ni sabía por que no le caía bien Mu.

“Se llama Shun De Andrómeda” Intervino Saga.

“¿Andrómeda?” Repitió confundido Mu “Pero si eso queda en Virgo, ¿Qué hace por estos lados este niño?”

“Ya te lo dije, te lo explicaré luego, cuando este tu esposo Shion”

Disfrutó de ver como el ceño de Shun se relajaba ante esa afirmación y supo que no se había equivocado, lo creía involucrado con Mu por eso estaba molesto. Mu también lo notó y entendió el motivo de Saga para referirse así a su amado, la situación le causo gracia, ¿El caballero de géminis preocupado por los sentimientos de un niño hacía él? Eso no se veía todos los días, debía saber quien era ese chico tan especial que había despertado el interés de su amigo.

Shun por su parte por fin recordó el archivo sobre Shion y entendió a que se refería Saga antes , ahora recordaba que el caballero de Aries estaba casado con su pequeño primo, y por lo tanto protegido, Mu, quien era al menos veinte años mas joven que su esposo, de ahí lo de hereje.

“¡Saga!” Tras Mu se asomó un sujeto mas alto, de cabellos verdes, pero no tan luminosos como los de Shun y ojos violetas, tenía un gran porte y su mirada era mas fría que la de Saga, cuando la depositó sobre Shun este sintió que se le helaban los huesos.

‘No cabe duda, este es el terrible caballero de Aries’

“Shion, ¿Te hemos despertado?” Bromeó Saga echándose el cabello mojado hacía atrás.

“Estas hecho un desastre, ¿Qué demonios has hecho? ¿Y quién es ese niño?”

“Shun de Andrómeda, parece que tiene problemas, dice que quieren matarlo” Explicó como si nada.

“¿Digo? ¡Quieren matarme!” Protestó.

“Si, como sea, te lo explicaré todo Shion, solo deja que me saque toda esta inmundicia de encima antes de que se me vuelva carne”

“Sí, claro, ordenaré que te preparen el baño”

“Yo me encargaré del niño” Dijo Mu acercándose a Shun, por suerte esta ya no lo veía con hostilidad “Acompáñame, te ayudaré a asearte” Lo tomó por la mano guiándolo hasta las escaleras. “Estas todo sucio, ¿Qué te a pasado?”

“Saga me arrojo al río desde el puente”

La pareja casi se rompe el cuello volteando a ver al susodicho.

“¿Qué?”

“Sí, también me hizo perder todo mi dinero ahí y falto a su promesa, no quiso hacerme un favor que me había prometido”

Saga se llevó la mano al rostro mientras los escuchaba, Shun era todo un caso, Shion también escuchaba y los observaba, mirando las reacciones de su amigo, una sonrisa se formó en su rostro, hacía meses que no veía a Saga tan afectado y alterado por algo, últimamente parecía como muerto, ¿Acaso ese pequeño atado de barro había conseguido despertar tanto en él?

“¿En serio? Eso me extraña, Saga no es de los que faltan a sus promesas” Escuchó que decía Mu a lo lejos “Ni de los que le niegan un favor a alguien”

El caballero de Géminis estaba seguro de que Mu se lo reclamaría después.

Shion sintió demasiada curiosidad por lo que preguntó.

“¿Qué favor le negaste?” Se contenía para no reírse.

“Nada especial, solo quería que lo matara”


Última edición por Hator's faces el Mar Sep 02, 2008 7:36 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Capítulo 4: Sin tu permiso   Mar Sep 02, 2008 7:34 am

Emboscada a tu corazón


Capítulo 4: Sin tu permiso


Shun emergía del agua con placer, esta estaba muy caliente y había sido aromatizada con flores lo cual le resultaba nuevo y agradable, una de las criadas de Mu se había encargado de la labor de prepararle la bañera en una de las alcobas, a media luz, ni bien su anfitrión le dio un poco de privacidad se desnudo y sumergió por completo, ya ansioso de quitarse toda esa pestilencia de su piel, descubriendo con desagrado que incluso unos hojas se habían filtrado entre sus cabellos, entre otras cosas que prefirió no saber que es lo que eran.

“Saga…” Masculló molesto, solo a él podría habérsele ocurrido arrojarlo al río, ¿No hubiera sido mas fácil quedarse a luchar? De seguro él solo podía contra esos bastardos, después de todo era un caballero dorado, mas su ayuda… vencerlos era un juego de niños, pero claro, se suponía que él era un pequeño indefenso y miedoso, empezaba a entender la actitud de su compañero.

‘Creyó que le estorbaría’

Pasó sus manos por su cabello, introduciéndolo lentamente en el agua, experimentando con placer la sensación del líquido caliente al acariciar su cuero cabelludo.

‘Todo este teatro, ya me esta cansando, y apenas a pasado un día ¿Soportaré dos semanas sin ser descubierto? Saga es demasiado metódico y analítico, no se le escapa nada, mientras que yo… Puedo serlo, nunca antes había sido un problema, solo que cuando estoy cerca suyo… Me cuesta cuidar lo que digo, no puedo concentrarme ¿Por qué?’ Se preguntaba mentalmente preocupado, ya que para él no existía nada peor que sentirse débil ante alguien, hacía ya años que había vencido esos temores, años en los que aprendió a valerse por su cuenta, no depender de nadie, solo así podía estar seguro, ya que las personas a su alrededor… No tenía garantía de que seguirían ahí, ni su hermano, Dohko, Radamanthys… Saga, él le había jurado protegerlo pero solo por dos semanas, pronto se separarían, no valía ni la pena contarlo.

‘Eres solo tú Shun, nunca lo olvides, y así esta bien, no puedes dejarte a ti mismo, solo desilusionarte, por eso asegúrate de cumplir con éxito esta misión’ Se sermoneó como tomando la palabra en lugar de su conciencia.

En esos momentos Mu apareció por la puerta a su espalda, trayendo unas toallas y ropa limpia, pero se detuvo en seco al verlo, Shun tuvo una reacción similar, de inmediato giró su rostro para encararlo y ver su expresión.

‘Maldición’ Se recriminó mentalmente, tan inmerso estaba en sus divagaciones que había olvidado mantener oculta su espalda, ahora podía verla… Esa cicatriz que la atravesaba.

“¿Qué?” Le preguntó, desafeándolo a que le preguntara al respecto, pero para su sorpresa Mu solo negó con un movimiento de cabeza, encaminándose hacía asiento donde estaba esparcida su ropa sucia.

“Te traía con que cambiarte, supongo que nuestro talle no es muy diferente, puede que te siente bien, Saga también esta tomando un baño abajo”

Ante la idea mencionada Shun se esforzó por no imaginar la escena consiguiendo únicamente sonrojarse

‘Debe ser tan apuesto’ Se odio por pensarlo, esas ocurrencias no eran dignas de su cabeza ¿Desde cuando les daba lugar?

Mu deposito lo que traía en el espaldar de la silla, asegurándose de que no se cayera, para después levantar la ropa usada por su huésped.

“Creo que la llevaré a…” Calló al sentir que algo resbalaba de entre esta y resonaba en el suelo por su peso.

Shun abrió los ojos con impresión, expectante, ya venía siendo como el quinto descuido que acometía ¿Qué demonios le pasaba?

“Lavar… “Finalizó en un susurro el pelilila mientras se inclinaba a tomar un hermoso y elegante puñal plateado con algunas grabaciones en oro, la mayoría solo figuras, que rodeaban el mango.

‘¿Ahora como le explicaré todo esto?, se supone que soy muy joven para cargarlo y no soy un caballero’

Mu siguió examinando el instrumento, un brillo particular se apoderó de su mirada que Shun no supo descifrar, luego abrió la hoja, alzándola para que la luz la atravesara.

“Vaya, se nota que la cuidas muy bien, su filo es estupendo” Le dedicó una sincera sonrisa luego de ese comentario, Shun sintió cierto alivio de que su compañero no estuviera escandalizado pero continuaba confundido “Aún así podría darle un retoque antes de que te vayas, para que se vea como la mía”

“¿La tuya?” Repitió incrédulo Shun “¿Shion te deja portar armas?”

“Como si pudiera impedírmelo” Rió Mu tomando asiento muy cerca suyo “No sabes cuan feliz me haces” Le confió el muchacho, el peliverde cada vez entendía menos “Eres al primero que conozco… Como yo, impresionante, y ni siquiera eres de Aries”

“¿Cómo tú?” Repitió sin apartar la mirada, cada vez mas interesado en la conversación.

“Pues sí, todos los chicos por aquí son algo… ¿Delicados será la palabra que busco? ¿O aburridos?” Resopló “Y ni hablar de las mujeres, si escuchaste a una ya las escuchaste a todas, por estos lados solo se habla de modas, reuniones y rumores, si quieres tratar algún tema de verdad importante debes ser un caballero, pues solo entre ellos se sienten cómodos para dialogar acerca del campo de batalla, sus misiones, ideas políticas, incluso Shion ¡Y es mi esposo!”

Shun empezaba a entender el problema de Mu, ya que él mismo no podía imaginarse viviendo en un ambiente tan superficial, simplemente no soportaba a la nobleza.

“¿Y como sabes que yo soy diferente?”

Su anfitrión nuevamente sonrió, pero con picardía.

“fácil, ningún niño de mamá llevaría consigo una marca de honor”

Shun pestañó dos veces confundido.

“Marca de honor ¿Mi daga?”

Mu negó con un movimiento de cabeza y lo miró de una manera muy profunda, ahí Shun comprendió lo que trataba de decirle por lo que se palpó su espalda, buscando su cicatriz.

“¿Has batallado verdad? Por eso debes tenerla, siendo tan joven es… Admirable”

“Algo así” Se sonrojó, la verdad es que le halagó el cumplido, pero lo que tenía en su espalda era lo mas lejano a una marca de honor, la había recibido por descuidado, Dohko se lo dijo, jamás debía bajar la guardia, si éste no hubiera llegado a tiempo… ¿Qué mas le habría hecho Lune?.

“Ves Shun, nos parecemos… Yo, antes de casarme con Shion, traté de ser un caballero… Pero no me lo permitieron, por mi linaje no querían que fuera un caballero de bajo rango, y solo Shion podía ser caballero de Aries, así que tuve que resignarme a los quehaceres del templo, la meditación, pulcritud, estudio de las enseñanzas divinas y esas cosas, claro que, en secreto, aprendí sobre armas, su variedad, uso y mantenimiento, Shion me lo enseñó cuando lo conocí, y también me enseñó a esgrimirlas, por lo que ves ¿Cómo podría ahora prohibirme usarlas? Aún que claro, creo que era pura excusa para llamar mi atención, cosa que consiguió”

Ambos rieron ante esta mención.

“Y vaya que lo hizo, te has casado con él” Se atrevió a acotar Shun, ya en confianza.

“Pues Shion tiene sus encantos, al igual que Saga ¿No?”

Shun se sobresaltó ante el comentario, intensificando su rubor.

“Yo…”

Mu lo abrazó fuertemente, sin importarle que estuviera todo mojado.

“Esto es tan perfecto, moría por que Saga encontrara a alguien que lo sacara de su soledad, a hecho una buena elección”

“Es… Espera, te equivocas, nosotros no…”

“Toma tiempo hacerse a la idea ¿No?” Lo ininterrumpió, con su barbilla aún sobre el hombro desnudo de este.

“¿Hacerse a la idea?”

“Hacerse a la idea de que lo amas, a mi también me costó con Shion, no se por que, si era tan simple, mis piernas me temblaban cuando me rozaba, miraba, no lograba dejar de pensar en él, esos ojos tan exóticos, su voz, y aún así me tomó meses aceptar que lo amaba, qué tonto ¿No? Supongo que te esta pasando lo mismo”

Shun quiso decirle que no era así, pero las palabras no salieron de su boca, por algún motivo se le quedaron atragantadas ¿Amor? ¿Amaba a Saga? ¿Eso era lo que le pasaba?

“Sé que él es algo… complicado, quizás por eso nunca antes tuvo una pareja estable pese a que las mujeres mueren por él, pero contigo… Se nota que lo traes loco, son el uno para el otro”

“Mu, discúlpame, pero no creo que sea posible, no lo entiendes”

“Claro que lo entiendo, tienes miedo, es natural, pero toma mi consejo, no luches en vano contra el destino…” Se separó un poco para verlo a los ojos “Siempre gana”

“Mu” Susurró Shun mientras veía como su compañero se podía de pie para alcanzarle una toalla.

“Esta decidido, desde hoy eres mi amigo”

Esa declaración resultó la más extraña de la noche para el ojos esmeralda.

“Claro, si estas de acuerdo” Agregó un poco apenado.

Shun sonrió ante las extrañes de la situación, empezaba acreer en el destino, pues él siempre había deseado tener un amigo, claro que Aiacos, Rada y el resto lo eran, pero de una manera distinta, mas paternal, en cambio Mu… Era solo un chico, como él, y con ciertas similitudes.

“Por supuesto”

“En ese caso… “Tomó la daga de Shun y se hizo un pequeño corte en la palma de su mano, del que brotaron una gotitas de sangre, luego se la entregó al peliverde, Shun la miró, pero entendió a la perfección lo que quería, por lo que también se hizo un corte, en la misma palma, y se estrecharon las manos.

“Es un pacto de sangre, un pacto de caballeros” Declaró Mu conformé, en especial por que su huésped también conocía ese rito, que no debería tener sentido para ellos siendo solo civiles, no podía mas de la emoción, ahora serían como Shion y Saga.

“Sí” Sonrió Shun, por suerte Mu le dio la espalda antes de que cayera en la realidad y su rostro se ensombreciera ‘¿Qué demonios estoy diciendo? ¿Amistad? Si todo esto no es más que una mentira, pronto sabrán la verdad y me odiaran’ Miró la diminuta herida en su mano con cierta vergüenza ‘Acabo de deshonrar una de las costumbres sagradas de los caballeros, Dohko se enfadaría si lo supiera pero… que importa ya, debo hacer lo que sea necesario para cumplir con mi misión, mi palabra, no puedo fallarle, no a él’

“Será mejor que ya salgas del agua o tu piel empezara a arrugarse” Le extendió una amplía toalla frente a él para cubrir de su vista la desnudes del niño mientras salía del agua, luego lo envolvió con ella, tomando su distancia para no incomodarlo.

“Gracias”

“Haber, déjame ayudarte” Con una toalla mas chica empezó a secarle el rostro y el cabello con sumo cuidado, pero Shun hizo un gesto de dolor cuando tocó una de sus sien por lo que Mu curioso le corrió el flequillo, revelando un moretón violeta. “Vaya, que ¿Qué te pasó ahí?”

Shun tragó saliva, aún no tenía por completo armada su historia, por lo que no quería cometer algún descuido nuevamente.

“Yo… Caí por las escaleras, iba saliendo con prisa y pise mi capa, dando con la cabeza en la baranda”

“En ese caso tuviste suerte” Le acarició el golpe “Pudo ser mucho peor, la cabeza es una zona delicada”

“Lo se…” Pocas veces experimentaba lo que en ese momento, cierta culpa, no quería mentirle a Mu, que lo consideraba su amigo.

“Debes tener mas cuidado” Se separó yendo de nuevo a donde estaba la ropa que había traído “Vamos, te ayudaré a cambiarte, la paciencia es una virtud de la que carecen nuestros Romeos, se volverán locos si no bajamos a la sala pronto”
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 7:39 am

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“Cómo siempre Saga, saltaste del sartén al fuego” Suspiró Shión adoptando la acostumbrada postura de su amigo, con los brazos y piernas cruzados, apoyado en el espaldar de su asiento con expresión reflexiva “Ahora dime, ¿Quién es este niño?”

“Ya te lo dije, Shun de Andrómeda, del estado de Virgo”

“Sabes a lo que me refiero, ¿Quién es? ¿Por qué lo traes contigo?”

Saga meditó un poco antes de hablar, decidiendo obviar algunos detalles de su noche.

“Necesita protección, dice que alguien intenta matarlo, para que no hable” Tras esa frase una idea divertida se le vino a la mente ¿Quién no querría callarlo? ¡Sí era insoportable!

“¿No hable sobre qué?” Indagó Shion.

“Al parecer presenció como asesinaban a un caballero de Bronce, aún que no me especificó de que estado, lo mas probable es que haya sido en Virgo, por eso vino hasta aquí”

“Un caballero de Bronce, ¿Cuál?”

“No se lo pregunte yo… Pasaron muchas cosas, no hemos tenido tiempo de hablar” Se disculpó apenado.

“Esa falta de profesionalidad me sorprende de ti Saga, sabes que incluso antes de venir aquí debiste tomarle declaración por escrito e informado a sus padres”

“Lo se, la verdad es que… Me parecieron delirios suyos, es solo un niño, además su único tutor, el caballero de Andrómeda, se encuentra en el extranjero” Se excusó, la verdad es que en toda la noche no había logrado tener un pensamiento coherente con esas esmeraldas observándolo.

“Entiendo, pero ¿Caballero de Andrómeda? Hace años que no se nada suyo en el santuario, tenía entendido que esa armadura estaba fuera de servicio, o al menos eso parecía ya que lleva mucho sin prestar servicios al gobierno, creo que desde los tiempo de la Trinidad”

“Es verdad, también me sonó extraño, pero él dijo que su hermano mayor era un caballero de Bronce, y siendo de la familia de Andrómeda creo que es obvio que porta esta armadura”

“Esta bien, dijiste que todo te pareció una locura en esos momentos ¿Y ahora?”

Saga cerró los ojos unos instantes algo confundido, tratando de aclarar sus ideas.

“No lo se, de camino a mi mansión… Nos atacaron caballeros renegados… No se quienes eran, en un principio pensé que se trataba de caballeros de Hades, pero podrían ser a quienes Shun se refería”

“O podrían ser ambos, Saga es demasiada coincidencia, esperaste por Hades meses, ¿Y justo se aparece la noche que este niño va a verte? O son esos tipos de los que te habló o Hades es quien asesinó al caballero de Bronce y esta noche trató de matar a dos pájaros de un tiro”

“Eso suponiendo que haya caballero muerto” Sentenció Saga.

“¿No le crees?”

“Ya te lo dije, no lo se, su historia empieza a sonar coherente, aún así no me convence, es como si mi instinto me advirtiera que algo no cierra, o simplemente es que ese chico… No termino de descifrarlo”

“En ese caso, sigue tu instinto, la primera arma de un caballero, sin él no somos nada, recuérdalo”

“Jamás lo olvido Shion, al igual que todo lo que me has enseñado” Sonrió con melancolía.

“Y una cosa mas, abre bien los ojos Saga”

Eso último lo inquietó, no entendía a que venía ¿En qué debía abrir los ojos? Pero no pudo preguntar por que en ese momento se quedó sin habla al mirar en frente suyo

“Disculpen que los hallamos hecho esperar” Comentó Mu asomándose tras Shun.

‘Completamente disculpados’ Pensó Saga conteniendo el aliento ante la presencia de Shun ¿Acaso ese era el mismo niñito de la taberna?

El peliverde estaba ataviado con un ropaje como de sacerdotisa, por completo blanco, holgado, que se ceñía en su cintura con una especie de lazo o cinto plateado, poseía unas largas mangas que eran descubiertas en hombros y la parte superior de los brazos, pues e iban atando a estos con unos listones, y la parte de la falta le llegaba al menos hasta debajo de las rodillas… Se veía simplemente encantador, dejando su hermoso cabello caer con libertad.

“Ya era hora Mu, vamos, tomen asiento”

Shion no se tomaría demasiado tiempo para admirarlo, le preocupaba la reciente situación, y sabía que pese al semblante relajado de su amigo este sentía lo mismo.

Saga y Shion se pusieron de pie para correrles la silla en cuanto se acercaron a la mesa, ante tal atención Shun se sintió extraño y a la vez complacido, no estaba acostumbrado a ella.

“Bien, ¿Shun no?” Sabía que así se llamaba, solo le preguntaba para que supiera que hablaba con él.

“Sí”

“Creo que no me he presentado formalmente, supongo que Mu si, soy Shion de Aries, encargado de la armadura de este Estado, Saga me a hablado un poco de ti por lo que necesito hacerte un par de preguntas, agradecería tu cooperación para poder resolver toda esta situación lo antes posible”

Shun asintió con firmeza, sin dejar de mirarlo, Mu se mantenía en silencio, tratando de permanecer al margen de todo, estaba también preocupado pero sabía que a Shion no le gustaba que se involucrara en asuntos de caballeros, para eso estaban ellos, para que los civiles como Mu y Shun pudieran vivir tranquilamente.

“Shun, declaraste haber presenciado el asesinato de un caballero de Bronce, ¿No es verdad?”

“Sí”

“Pero si no pudiste ni reconocerlo ¿Cómo supiste que se trataba de un caballero de Bronce? ¿A cuántos has visto?”

Por fortuna Shun ya se esperaba ese tipo de cuestionamientos y había tenido todo su tiempo de aseo para pensar la manera adecuada de contestar.

“No se equivoca, no sabría reconocer una armadura de Bronce, todas me son iguales, incluso la de los renegados, pero no hay duda que el sujeto al que mataron era uno” Adoptó una postura temeraria, con ambas manos sobre sus rodillas, estrujándolas un poco para mostrarse consternado con el recuerdo.

“¿Por qué?” Suavizó su voz, incluso a él ese chico empezaba a parecerle por demás frágil, además notaba la manera en que su amado lo observaba, también afligido, no quería que Mu se molestara con él por ser algo rudo con un niño.

“Por que ellos mismos lo dijeron, dijeron que no se atemorizarían ante un caballero de Bronce cualquiera, que su armadura no valía nada y se lo iban a demostrar… Creo que lo hicieron” Apretó con fuerza los ojos, reteniendo un par de lágrimas.

“Entiendo…” Murmuró Shion, observando sutilmente a Saga, este se veía como siempre, serio, inalterable, le resultaba imposible saber que era lo que estaba pensando.

Shun sufría el mismo problema, la mirada de Saga lo enloquecía, solo lograba saber cuando lo conmovía, pero nada mas, necesitaba saber hasta que punto le creía.

“Y todo esto… ¿Dónde ocurrió? ¿En Virgo? ¿Qué hacías tú ahí? Por favor comienza desde el principio”

En la sala se hizo un completo silencio, los tres estaban en espera a que Shun se decidiera a hablar, este mientras jugaba con un mechón de cabello.

“¿El principio? Pues ese esta demasiado lejos de ese homicidio, muchas cosas extrañas pasaron en la última semana, es que yo… Llevaba mucho tiempo viviendo fuera, regresé hace poco a mi casa en Virgo, bueno, la casa de mis padres, mi idea al volver ahí era tener una audiencia con Shaka de Virgo pero…”

“¿Shaka? ¿Por qué?” Inquirió Shion nuevamente.

“Es mi tío”

“¿Perteneces a la familia real de Virgo?”

“Algo así, pero yo soy Andrómeda, mi madre fue Shune de Virgo, la hermana gemela de Shaka, y mi padre Christopher, heredero de Andrómeda”

“Entiendo, pues ¿Para que querías una audiencia con Shaka de Virgo?”

“¿Por qué no la querría?” Cuestionó Shun como si le hubiera preguntado una ridiculez “Es mi tío, quiero verlo, hace al menos 10 años que no lo hago”

Ante esta declaración todos intercambiaron miradas confundidos, Saga esta vez se sintió en necesidad de hablar, pese a que había acordado dejar a cargo de la interrogación a Shion.

“¿Diez años? ¿Por qué tanto?”

“Saga ¿No estas siendo algo indiscreto?, eso ya nada tiene que ver con lo que ustedes quieren investigar”

El mencionado miro molesto a Mu, que acababa de cuestionarlo, a veces el pelilila olvidaba que con la soberbia de esos caballeros no se les podía callar nada, tenían derecho a saber hasta el último de sus pensamientos, lo sabía por que así de controlador era su esposo.

“Esta bien Mu” Intervino Shun para evitar una discusión “Yo, como ya dije, estuve mucho tiempo en el extranjero, junto a mi hermano, nos marchamos cuando mis padres murieron, mi madre lo hizo tras darme a luz, y mi padre tiempo después, solo mi hermano regresó cuando cumplió la mayoría de edad, para hacerse cargo de nuestra casa y demás asuntos, se erradicó en Virgo durante un tiempo para acabar sus estudios y entrenamiento, solo que no me permitió regresar aún, estaba demasiado ocupado como para encargarse de mi así que quiso que me quedara donde estaba”

Shun supo la pregunta que venía a continuación ‘¿Dónde estaba?’ pero para esa no tenía una buena respuesta por lo que decidió desviar la atención siguiendo con su relato.

“Decidí venir a visitarlo de sorpresa, sin anunciarme, pero en cuanto llegué Shaina, nuestra ama de llaves, me informó que había tenido que salir de viaje y no regresaría al menos en dos semanas, por lo que me quedé a esperarlo, ahí es cuando toda mi pesadilla empezó”

Nuevamente la tensión estaba presente en la sala, al igual que el silencio, incitándolo a que no se detuviera.

“Al segundo día de mi llegada decidí salir a dar un paseo al atardecer por el pueblo y fue cuando los vi por primera vez, siempre los reconocí por sus voces, y esas armaduras que de ninguna manera podían se oficiales, pero era lo único que alcanzaba a divisar en cada ocasión, esa tarde estaban luchando sobre la catedral, para su fortuna la calle estaba vacía, a excepción de mi, por lo que resulté ser el único testigo del asesinato que acometían”

“Pero si luchaban ¿Seguro que no era solo un duelo? Eso si esta permitido” Preguntó Shion.

“¿Un duelo de cinco contra uno? No se me hace muy justo” Le contestó con ironía, Shion asintió, manteniéndose en silencio para que continuara. “Además como ya les dije no fue lo único que hicieron, yo regresé a mi casa, pensando en que cuando regresara mi hermano le informaría lo ocurrido, ya que no sabía que mas hacer, pero ellos no me dejaron tranquilo…”

Esta vez la conmoción en su voz era legítima, eso le pasaba cuando mezclaba mentiras con verdad, le afectaba bastante.

“¿Qué te hicieron Shun?” Mu le colocó una mano sobre el hombro como para brindarle apoyo.

“Al día siguiente… Quise distraerme de todo eso, por lo que saqué el semental de mi hermano a pasear por el prado… que ingenuo fui al pensar que todo sería así de fácil, supe mi error cuando un disparo dio directo entre los dos ojos del animal… Mi hermano se molestara tanto, amaba a ese animal, si supieras lo que le costó Mu…”

“Shun, al punto, no divagues” Lo reprendió Saga, ya que con ese relato los tenía con el corazón en la garganta.

“Esta bien, no se enoje, como les decía ellos le dispararon al caballo, arrojándome al suelo, tuve que ingeniármela para que no me vieran al huir camuflándome, logré llegar a la estancia y le conté lo ocurrido a Shaina y ella se encargó de enviar a varios hombres a donde le indiqué.

“¿Y qué pasó?” Insistió Saga.

“Ya no había nada, ni siquiera el cuerpo del caballo” Contestó angustiado, en ese momento fue que descubrió en sus oyentes la misma mirada que Shaina al contarle el relato “¡No lo imaginé!” Se enfureció “De ser así ¿Dónde esta el caballo?”

Nadie dijo nada, y su silencio fue lo peor que pudieron darle, no lo soportaba, se tragaban todas sus mentiras, pero cada vez que decía la verdad dudaban.

“Esta bien Shun, no te mentiré, tu historia es algo extraña y difícil de creer, pero es todo lo que tenemos por ahora, la verdad es que algo esta pasando y toda la información que puedas darnos nos será de utilidad, continúa”

Shion, tan diplomático como siempre, su informe lo describía a la perfección, fácil de palabras y una presencia que irradia autoridad.

“Pues, luego de que eso pasó, por la noche… vaya, si no me creen lo del caballo esto me lo creerán menos” Suspiró, advirtiéndoles, la mirada irritada de Saga lo hizo continuar “Me despertó el humo, que me llegaba por la ventana de mi alcoba, y cuando me asomé… De verdad mi hermano va a morirse cuando lo sepa…”

“Shun” Gruñó el caballero de Géminis.

“Incendiaron toda la planta principal, y los establos, por eso es que tuve que huir hasta Géminis en el carro de mi hermano, su tercera pérdida en esa noche” Formó una triste sonrisa.

“¿Qué le ocurrió al carro?” Shion estaba algo sorprendido, y desconcertado, no sabía que tanto tomar en serio lo que oía.

“Nos dieron alcance ya en la entrada a este Estado, lograron hacernos derrapar a un costado del camino, mi chofer murió por el impactó, yo aproveché para escapar nuevamente entre la arboleda, con mi capa no pudieron verme con facilidad, o sí, ya que eran los mismos que nos atacaron en el puente”
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 7:41 am

“Eso explicaría las heridas que tienes por todo tu cuerpo” Lo apoyó Mu, confiando cada vez mas en su palabra, hecho que Shun valoró mucho.

Shion y Saga por su parte no sabían que decir, les costaba creer una historia tan asombrosa, si bien en misiones del santuario habían pasado por situaciones mucho mas hostiles esto no era lo mismo, Shun era solo un niño, no un caballero, les costaba creer que hubiera logrado burlar a todo un grupo en tres ocasiones.

“Esta bien Shun, supongo que eso es todo, te agradezco tu cooperación, pero en adelante Saga se encargará de todo, así que puedes estar tranquilo respecto a tu seguridad y esos sujetos, tú dedícate a reponerte y descansar, cuando tu hermano regrese nos reuniremos nuevamente para encontrar una solución”

Mu observó a su esposo hablar, siempre trasluciendo tan poco, de seguro solo daría su opinión en cuanto estuvieran a solas con el caballero de Géminis para no inquietarlos.

“De acuerdo” Palmeó sus manos el pelilila poniéndose de pie, tratando de cortar esa atmosfera de tensión “En vista de que la inquisición ya esta satisfecha…” Bromeó consiguiendo que Shion y Saga lo miraran resentidos “Deben tener hambres, digo luego de haber caminado durante tantas horas, ¿Qué tal si hacemos una Cena-Desayuno?”

“Suena bien” Opinó Saga reacomodándose en su asiento ya que se le habían entumido los músculos por estar tanto tiempo en la misma posición.

“¿y tú Shun? ¿No se te apetece comer algo?” Le removió un poco el caballo con afecto.

“No, pero gracias por la…”

“Claro que quiere comer, debe llevar al menos doce horas sin hacerlo” Contestó por él Saga.

“Disculpe, pero puedo contestar por mi cuenta” Le espetó con molestia, aún sin acostumbrarse a que ese caballero actuara como su dueño.

“No, no puedes, ¿Esta claro Mu?”

Al pelilila no le quedó mas que asentir, su marido no intervenía por lo que debía obedecer a Saga, además estaba de acuerdo con este, Shun necesitaba comer.

“Esta bien, solo demen unos segundos que despierto a Esmeralda para que…”

“¿Despertar?” Interrumpió Shun incrédulo “Es la madrugada, ¿Van a despertar a sus criados a esta hora para trabajar cuando de seguro lo han hecho todo el día? No me parece justo”

Ahora nuevamente los tres estaban desconcertados, no habían pensado en eso, después de todo para eso estaban los sirvientes ¿No?.

“¿Y entonces quien preparará la cena?” Preguntó Mu, como viéndolo imposible.

“Pues yo veo al menos ocho manos presentes” Le respondió con ironía, ante la cual su amigo se sintió un poco apenado.

“Pequeño, no sé cocinar y no tengo la menor intención de aprender a hacerlo” Contestó Saga con determinación, aún que algo divertido ante la ocurrencia de su protegido ¡Un caballero cocinando! Solo eso le faltaba.

“En ese caso yo lo haré, digo, si me lo permiten” Empezaba a recordar que debía ser quejoso, no autoritario, pero le costaba no serlo.

“Siéntete en tu casa niño, si deseas cocinar, pues hazlo” Le contestó Shion sin darle demasiada importancia al asunto, después de todo no tenía hambre, y la idea de Shun nuevamente les daba la posibilidad de quedarse a solas con Saga e intercambiar algunas ideas.

“Esta bien, yo ayudaré a Shun, tampoco se cocinar, pero si él sabe pues supongo que algo saldrá” Bromeó Mu guiándolo a la cocina.

Los caballeros esperaron a perderlos de vista antes de hablar.

“Es… Todo un caso” Dejó escapar Shion reflexivo.

“Lo se, acabará con mi poca cordura” Resopló Saga desganado, su amigo lo miro divertido.

“Yo me refería al incidente en el puente, al caballero de Bronce, pero al parecer tu mente esta en otra parte… ¿Quieres que llamé a Shun y le pida que te la devuelva?” Rió.

Saga estuvo cerca de sonrojarse por lo estúpido que se sintió al ponerse en evidencia.

“Shion… No me fastidies, ya suficiente tengo con ese niño, es todo un dolor de cabeza” Recostó la suya contra el espaldar de la silla, descansando un poco su cuello.

“Lo noté, es tan testarudo como tú, y te tiene muy alterado, hacía mucho que alguien no te afectaba tanto, me alegro”

Saga abrió los ojos y lo miro con cierta molestia.

“¿Te alegras?”

Shion dibujó una sonrisa nada habitual en su rostro, una muy sincera.

“Me alegra que hallas despertado Saga, sabía que tarde o temprano alguien te quitaría el sueño”

El caballero de Géminis iba a discutirle, pero sintió que no era necesario, a él no necesitaba ocultarle nada, podía sincerarse.

“Shun, es un chico poco común, irritante, pero interesante, además de eso… Posee una belleza extraordinaria, de todas formas tenía que asentarme un día, y no creo que se presente una mejor opción”

Shion pestañó incrédulo, aún que de alguna manera ya se espera algo así por parte de su amigo, Saga siempre iba al punto, hacía y deshacía a su antojo.

“¿Intentas decirme que…?”

“Sí, solucionaré su problema y me quedaré con él”
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MensajeTema: Capítulo 5: Temores ocultos   Mar Sep 02, 2008 7:47 am

Emboscada a tu corazón


Capítulo 5: Temores ocultos


“No creí vivir para ver algo como eso” Bromeó Shion al pie de la cama matrimonial, observando como su niño se peinaba tranquilamente su larga cabellera sentado frente a un espejo.

“No seas cruel” Contestó Mu apenado.

“Tú cocinando, se nota que ese chico te a impactado”

La verdad es que el pelilila ya estaba un poco cansado del tema, Saga se había mofado de él prácticamente durante toda la comida, sabía que no se le daban los quehaceres domésticos pero no era su culpa, en casa de sus padres nunca se le permitió, para eso tenían un panteón de sirvientes, y en casa de Shion la situación no era muy distinta.

“Sí deseas tanto que lo haga ¿Por qué no hechas a las cocineras y me encargo yo desde ahora?, después de todo tengo mucho tiempo libre” Su tono de voz fue algo alterado.

Shion solo sonrió y colocándose de pie se puso detrás suyo, inclinándose para apoyar su barbilla en la cabeza de su pareja, pudiendo de esta manera ambos apreciar el rostro del otro y el mismo a través del espejo.

“Sabes que solo bromeo” Lo rodeó con sus brazos posesivamente, besando su cabello, Mu largó el cepillo y se quedó quieto, pensativo “Además no me gustaría tenerte todo el día con olor a comida, te prefiero con este hermoso perfume que tienes ahora” Lo halagó rozando su mejilla derecha con la oreja del chico, apartando suavemente su cabello, dejando que sintiera suavemente la tibieza del contacto. “Eres… Tan hermoso” Descendió con su boca besando el inicio del cuello de Mu con suavidad, su niño solo cerraba los ojos ante el contacto, controlando su respiración, pero mantenía el ceño fruncido y no se movía, como solía hacerlo para darle mas espacio en su piel.

Shion nuevamente miró la cara de su primo en el espejo, notándolo algo distraído, con una mueca de preocupación en el rostro, por lo que detuvo sus atenciones unos momentos.

“¿Sucede algo malo?”

“¿Ah?” Mu abrió los ojos como despertando cuando su marido le habló.

“Te preguntaba si te sucede algo, es que esta noche estas como ausente”

El pelilila bajo la mirada, un poco deprimido y apenado.

“Lo siento”

“¿En que pensabas tanto?” Sintió curiosidad, después de todo lo que fuera que su niño tenía en la cabeza había logrado descolocarlo bastante.

“En nada importante”

“Yo decido si lo es, contesta ¿En que pensabas?”

Mu suspiró, sabía que su esposo no lo dejaría en paz hasta que se lo dijera.

“En Shun…”

Ahí fue cuando Shion deseo no haber preguntado, sobre ese tema solo trataría con Saga u otro caballero, Mu no tenía por que afligirse con sus asuntos.

“Es que, no lo se, no sabría explicártelo, pero algo en él me inquieta, constantemente lo sentí nervioso, algo trastornado… Siento como si ocultara algo, no se por qué”

Shion se puso algo serio, mientras sus manos continuaban jugando con los cabellos de su pareja, pensando qué decirle, la verdad es que él mismo había sentido lo mismo, algo en todo eso no cerraba y lo hacía a la vez, pero no lograba entender por qué, la posibilidad que se le ocurría es que el niño estuviera tan asustado que parte de su relato fuera producto de su imaginación o paranoia, eso explicaría que dijera algo falso con tal convicción, pero seguía sin cerrarle del todo, inquietándolo, ese Shun le era un acertijo.

“Mu, el chico acaba de presenciar un asesinato y casi ser victima de otro, creo que tiene motivos de sobra para estar un poco trastornado”

“¿Eso significa que le crees?” Giró un poco su rostro hacía arriba, buscando la mirada de su esposo, queriendo que compartiera su opinión, pero como siempre este lo dejó esperando.

“Vamos a la cama Mu, ya va a amanecer y seguimos levantados”

El pelilila disimuló su decepción regresando su atención al espejo.

“Espera unos momentos, quiero trenzarme el cabello antes de dormir, sino mañana será todo un enredo”

Ese comentario volvió a la realidad a Shion, por lo que atrapando por atrás a su niño le susurró en el oído.

“¿Y quién dijo que vamos a dormir?”

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‘El sol ya esta saliendo’ Notó con desgane Saga desde su cama. Se encontraba en una de las tantas habitaciones para huéspedes de la mansión de Aries, Mu se la había asignado, principalmente por que su pared daba con la asignada a Shun, de esa manera podría descansar tranquilo.

Descansar, como si eso le fuera posible en su estado, las velas que estaban por toda la habitación con el motivo de mantenerla iluminada ya se encontraban por la mitad, y él seguía dando vueltas sobre las sabanas, ninguna de las posiciones por las que optaba parecía ser la adecuada, solo le faltaba probar con una.

‘Encima de Shun’ Pensó con una mueca de sarcasmo, regresándose a mirar de nuevo hacía esa maldita pared que los separaba, impidiéndole contemplarlo como tanto deseaba. Ya hacía horas que lo reconocía como el culpable de su desvelo, claro que también debía admitir que la seguridad del chico no era exactamente el motivo, ya que en esos momentos su peor peligro era él, y su deseo casi incontenible por poseerlo, algo que nunca le había pasado con nadie, quizás por que sus amantes siempre vinieron por él por su cuenta, nunca tuvo que esforzarse demasiado, además sus anteriores parejas no eran como Shun, ósea… Respetables, ¿Cuánto tenía que importarle una mujer que lo seducía en una cantina? En cambio Shun, tan delicado, inocente, puro, no podía tomárselo a la ligera.

Volvió a removerse sobre su cama, tratando de pensar en otra cosa sin éxito, la situación ya se le estaba saliendo de control, si no encontraba la manera de calmarse acabaría ocurriendo una tragedia, ya que la cercanía de ese niño lo desconcentraba bastante, no podía observarlo sin desear hacerle el amor, ese pequeño fastidio era demasiado irresistible, debería tranquilizar sus instintos, pues no era digno de un caballero de su rango dejarse inquietar tanto, horas atrás su ensoñación casi le cuesta la vida, y la de su protegido.

Volvió a suspirar, cambiando nuevamente de posición, y fue ahí cuando sintió un pequeño estornudo proveniente de la alcoba de a junto, inmediatamente pegó un salto y se salió de la cama, dirigiéndose al pasillo, pensando que quizás Shun tenía frío y necesitaba otra frazada, era una excusa patética para ir a verlo, pero no se le ocurrió nada mejor en toda la noche.

Frente a la puerta de la habitación de a junto dudo un poco entre golpear o simplemente entrar, ya que si Shun dormía lo despertaría… Lo cual no sonaba del todo mal, pero sabía que era imprudente, por lo que opto por entrar sin tanta ceremonia, cuidando de no hacer demasiado ruido.

La habitación del peliverde también continuaba iluminada por las velas, y no hubiera querido que fuera de otra forma, pues el espectáculo que vislumbro ante él lo dejó sin habla, Shun dormía enredado por la cintura con unas sabanas blancas, de lado, completamente desnudo.

Se quedó duro memorizando cada parte de ese cuerpo delgado y blanco, las largas y tornadas piernas cruzadas delicadamente sobre la sabana, la pequeña cintura, sus brazos rodeando la almohada, y ese rostro de ángel sobre la misma.

No dejaba de asombrarlo lo sensual que le resultaba la revelación de que Shun disfrutaba de dormir desnudo, a la luz de las velas, demasiado perfecto, demasiada tentación, pero todo ese deseo desapareció por completo en cuando su mirada se detuvo sobre la espalda del niño, de su cicatriz para ser mas precisos.

Horrorizado se acercó para verlo mejor, como no queriendo creer lo que era, pero no había error, no para un caballero como él, se trataba de una marca realizada con un látigo trenzado ¿Quién sería capaz de darle semejante trato a una criatura así? Empezó a sentir que le hervía la sangre, lo que mas deseaba en esos momentos era despertar a Shun y exigirle el nombre del bastardo que lo había lastimado de esa manera, pues no tenía perdón divino.

Le tomó unos instantes calmar la ira que lo invadía, sabía que nada podía hacer de manera inmediata, a mitad de la noche, por lo que con derrota se dirigió a un Diván junto a la cama, donde descansaba una hermosa bata de seda plateada sobre la ropa que su protegido se había quitado, y tomándola se dispuso vestir a Shun, por sexi que fuera no resultaba correcto que descansara de esa manera.

Cuando movió la prenda la demás ropa rodó hacía el suelo por lo que quiso recogerla, levantó la húmeda capa de Shun y en ese momento sintió un tintineo, seguido por la aparición de una hermosa joya plateada, un medallón con la inscripción ‘Por siempre tuyo’, incrédulo lo sostuvo en sus manos, debía ser su medallón, el que usaba en su disfraz como Hades, pero ¿Por qué Shun lo traía? ¿Para que lo quería? La única explicación que se le vino a le mente fue que quizás se le había caído y el peliverde lo recogió junto con su capa en el río, sino ¿Por qué mas lo tendría? No lo creía capaz de tomar algo ajeno.

Decidió no darle importancia al asunto, pensaba quedarse con Shun, le daba lo mismo si este tomaba algo suyo sin permiso, pero de todas formas guardó el medallón en su bolsillo, no podía dárselo aún, no hasta que capturara a Hades, lo necesitaba para la simulación

Regresó al plan original encaminándose hacía la amplía cama con la bata, pero cuando trató de colocarle la prenda a su protegido pudo notar un brillo plateado que se blandió contra su cuello, solo por sus años como caballero en servicio logro hacerse para atrás, esquivándolo a tiempo.

“Pero que…” Balbuceó casi sin aire por la sorpresa, observando a Shun con un puñal en el aire, medio incorporado, el niño lo miraba furioso.

“¡Acaso se ha vuelto loco! ¡Por poco lo mato!”

Saga se enfureció en gran manera, por lo que le inmovilizó ambas muñecas, obligándolo a soltar el arma y lo dejó hacer con fuerza de espaldas sobre la cama.

“¡Quítame las manos de encima!” Chilló Shun colérico también, eso solo enfurecía mas a Saga, el chico parecía no entender la gravedad de su acción, acababa de amenazar la vida de un caballero dorado.

“¡Cállate Shun! ¡¿Qué demonios se supone que intentabas hacer?!”

El niño no dejaba de forcejear indignado.

“¡Es su culpa! ¡No debió entrar a mi habitación!”

“¡¿De donde sacaste ese puñal?! ¡¿Para que lo tienes?!” Ni siquiera lo escuchaba, el corazón todavía le latía de manera acelerada, solo unos instantes hubieran bastado para que Shun le desgarrara la garganta, pues ahí había apuntado el desgraciado.

“Es por seguridad, siempre lo tengo bajo mi almohada, por si alguien me ataca por la noche, como usted lo hizo” Se excuso.

“¡Yo no te ataque! ¡Solo trataba de vestirte! ¡¿Por qué diablos estas desnudo?!” Le cuestionó indignado.

Su pregunta pareció alertar a Shun, que hasta ese momento había olvidado que no llevaba ropa de cama, por lo que su rostro se tiñó de rojo y trató de soltarse nuevamente, indignado, pero Saga lo agarró aún con más fuerza, respirando de manera agitada, lo presionó con su propio cuerpo, inmovilizándolo, teniendo que soportar escuchar las maldiciones que el chico escupía en su oído, podía ser un niño muy delicado, pero ya tenía la boca de un marinero, conocía mas insultos que él mismo.

“¡Suéltame bastardo!”

Para ese entonces Saga solo deseaba que ni Mu ni Shion estuvieran escuchando, pues no deseaba tener que darles explicaciones por la mañana respecto a la penosa situación. Mucho mas molesto consiguió volver a inmovilizarlo sobre la cama, quedando ambos en una postura algo comprometedora, fue ahí cuando comenzó a calmarse, al ver de cerca los ojos de Shun y notar que no era furia lo que enseñaban en realidad, sino temor. Lentamente fue soltándolo y tomando distancia, sin dejar de mirarlo, apreciando cada reacción de este, lo último que quería era que le temiera, al parecer Shun había pensado que planeaba aprovecharse de él, pero no podía jurarle que la idea no se le hubiera pasado por la mente.

Shun tampoco dejaba de mirarlo, por lo que opto por desviar la mirada unos instantes, buscando la manera de alivianar la tensión que los envolvía en esos momentos.

“¿Bastardo?” Repitió Saga incrédulo “Para tu edad y estatus posees un vocabulario bastante pintoresco”

El peliverde salió de su estado de shock ante ese comentario, sintiendo nuevamente toda la sangre de su cuerpo correrle por las mejillas, Saga tenía razón, se suponía que alguien de la nobleza no se expresaba de esa manera.

“Es su culpa, me hace enfadar, es por eso mi…”

“Vocabulario pintoresco” Completo Saga con una pequeña mueca que casi podía confundirse con una sonrisa.

“Sí… ¿Qué hace en mi alcoba?”

Saga le extendió la bata para que se la colocara pues el niño parecía nuevamente haber olvidado su condición, como si no le importara demasiado que lo viera desnudo.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 7:49 am

“Solo quería asegurarme de que estuvieras bien, luego de la conversación que tuvimos”

Shun no le creyó una palabra, sonaba demasiado sentimental para el caballero de Géminis, desconocía el motivo de la intromisión de este, pero estaba seguro de que no estaba ahí por aflicción.

“¿Conversación? Yo no lo llamaría así, mas bien pareció un interrogatorio” Le contestó con sarcasmo.

“Como sea” Resopló desviando la mirada al suelo, donde descansaba el arma que había utilizado su protegido en su contra, lentamente se inclinó levantándola, y al igual que Mu se dedicó a apreciar su filo, no era un puñal común y corriente, parecía el de un caballero, ningún civil poseía uno tan caro y de un filo tan estupendo, debía ser afilado por un especialista con mucha frecuencia.

“¿Quién te lo dio?”

Shun lo miró con calma, supuso que esa vez no era necesario mentir, diría la verdad para variar.

“Mi hermano me la dio, creo que pertenecía a mi padre, dijo que nunca estaba de más estar preparado para cualquier… situación”

Saga frunció el ceño tratando de interpretar que mas había detrás de esas palabras, no se le hacía muy común que siendo su hermano mayor quien debía cuidarlo se rebajara a si mismo y su capacidad al entregarle un arma para que pudiera protegerse si él fallaba, ¿Qué lo habría llevado a una decisión así? ¿Acaso Shun ya había pasado por una situación así? ¿Tendría algo que ver con eso su cicatriz?

No se atrevió a indagar al respecto, ya era demasiado por una noche, por lo que se puso de pie, guardando el puñal junto al medallón en su bolsillo.

“Oiga” Protestó Shun al notar que no tenía intenciones de devolverle su querida arma.

“Mientras estés conmigo no lo necesitaras, yo me encargaré de mantenerte seguro, ¿Y por qué sigues hablándome con tanto formalismo? Eso no te importó cuando me maldecías”

Otra vez el rostro del peliverde se tiñó de todos colores por la vergüenza, recordando las cosas que le había dicho, propias de lo que era, un espectro, un renegado.

“Me da lo mismo, solo llámame por mi nombre, y deja de lado tanta ceremonia”

“Solo si tú dejas de decirme ‘niño’ todo el tiempo”

Saga sonrió con malicia, ni se había dado cuenta que lo hacía, pero era un niño ¿De que otra manera iba a llamarle?

“Me parece un trato justo, Shun”

“¿Me devolverás mi puñal?”

“No” Contestó con firmeza.

“¿Por qué no?” renegó como infante ante la injusticia.

“Ya te dije que conmigo no lo necesitaras” Sin previo aviso se inclinó y se hecho a Shun sobre la espalda, cargándolo como a un costal en el hombro.

“¡¿Qué es lo que haces?!”

“Dormirás conmigo esta noche, así no tendrás que preocuparte de que alguien te ataque desprevenido” Sin hacerle caso a los chillidos de protesta se aventuró al pasillo, regresándose a su alcoba, Shun pataleaba y gritaba, empleando nuevamente su pintoresco vocabulario.

“¿Canalla libertino? ¡Por Athena Shun! ¿Dónde escuchas esas cosas?” Rió Saga ante tal ocurrencia mientras lo dejaba caer sobre su cama, preparándose para un nuevo forcejeo en cuanto Shun intentara escapársele, pero lo sorprendió por completo en cuanto empezó a desperezarse sobre las frazadas sin ningún problema, estirando todos sus músculos, al final no entendía por qué había hecho tanto escándalo si ahora se acomodaba así, pero no se lo preguntó, se perdió de inmediato en esos ojos esmeralda que lo miraban, nuevamente había olvidado no hacerlo, pues esas piedras preciosas eran su perdición.

Shun como un animalito curioso al notar como lo observaba se arrodilló sobre la cama, para estar mas cerca de Saga, viéndolo con una inocente curiosidad.

“Saga… Tienes ganas de besarme ¿verdad?”

La pregunta lo despertó por completo, ni siquiera se la vio venir.

“Por tu mirada” Aclaró el peliverde, como queriendo justificar su idea, pues recordaba que el caballero de Géminis lo había observado de una manera similar la vez que lo besó, ahora podía reconocer esa mirada donde fuera, solo que no sabía que esta escondía mucho mas, lo que estaba descubriendo era una mirada llena de deseo.

“Sí, quiero besarte” Le respondió como si hablaran de algo trivial, sin dejar de apreciar todas las reacciones de su protegido ante sus palabras, la pena, excitación, expectativa, finalmente seriedad, pues Shun agachó su rostro sonrojado y asintió lentamente.

“Esta bien, en ese caso… Puedes hacerlo”

La sonrisa arrogante de Saga se ensanchó, le estaba dando permiso para besarlo, en realidad le estaba pidiendo que lo hiciera, ¿Cómo negarse a tan hermoso ofrecimiento?

No lo pensó demasiado, se sentó a su lado en la cama y rodeándolo con un brazo por la cadera lo acercó mas a él, consiguiendo que de los nervios Shun volviera a mirarlo a los ojos, inquieto, eso fue demasiado para su resistencia, nuevamente esa mirada cautivadora, en un brusco movimiento unio sus bocas, experimentando de nuevo lo tibieza y suavidad de la de Shun, pero esta vez no se conformó con provarla, necesitaba mas, conocer por completo su sabor, por lo que con sus labios empezó a empujar los del peliverde, enseñándole como moverse, Shun sintió su corazón desbordarse ante las sensaciones, escalofríos le recorrían el cuerpo entero, tenía aún los ojos abiertos, pero era como si no viera nada, todo le daba vueltas, era como si ya no fuera él, todo a su alrededor se sentía extraño, el aire, los sonidos, la textura de las sábanas, no entendía del todo que pasaba, pero de alguna manera estaba desbordando de emoción, y esta fue mayor cuando Saga logró invadirlo con su lengua, él no supo aún usar la suya, por lo que se entrego a su merced, ahora sí cerrando sus ojos, disfrutando de pleno de las sensaciones que recorrían su cuerpo, hasta que estas acabaron, Saga había finalizado el beso.

Decepcionado abrió los ojos y lo miró sin entender, ansioso por mas se inclinó hacía arriba buscado los labios del caballero, pero este lo detuvo antes de lograr el contacto, sujetándolo por los hombros.

“No Shun”

El peliverde sintió que se le oprimía el pecho ante el rechazo, no comprendía que había salido mal.

“¿Lo… Lo hice mal?”

Saga negó con un movimiento de cabeza, soltándolo de a poco.

“No, es solo… Que si te beso de nuevo, ya no podré estar tranquilo respecto a tu seguridad”

Shun lo miró confuso, luego se sonrojo al comprender que el caballero temía no poder controlarse, eso lo convenció de dejar por esa noche los besos. Un poco decepcionado se recostó de nuevo en la cama, de lado, cediéndole un poco de espacio a su protector, Saga lo siguió, tratando de calmarse, se acostó a su lado, dándole la espalda, cubriendo a ambos con las mantas.

“¿Quién te hizo esa herida en la espalda?” Recordó de repente, notando como su niño se tensaba ante la pregunta.

“Es… Un asunto personal” Le contestó tajante para que entendiera que no era su asunto, ya que ni Mu se había atrevido a preguntar.

“Esta bien, duérmete, ya mañana me contaras ese asunto personal” Le ordenó, y eso fue lo último que escuchó de él por horas

Shun fue el último en dormirse, lo hizo cuando se convenció que Saga no intentaría nada con él al estar a su lado, que no lo tocaría, debería haber sentido alivio, pero se sorprendió a si mismo por lo decepcionado que estaba.

________________________________________


Saga despertó sobresaltado, como si lo hubieran sacudido, un poco confundido se sentó en la cama, removiendo su cabello, ahora la habitación se encontraba casi por completo oscura, solo la iluminaba la sombra plateada de la luna que se colaba por la ventana, gracias a ella pudo ver a Shun recostado a su lado y encontrar lo que lo había despertado con tanta brusquedad, el niño se convulsionaba histérico entre sueños, sollozaba y gemía de dolor, mientras repetía una palabra que no terminaba de entender.

Saga preocupado lo tomó en sus brazos, meciéndolo para que despertara, nunca antes había visto a alguien sufrir tanto durante un sueño, no le parecía normal.

“Shun, despierta, Shun” Lo llamaba acariciándole el cabello, queriendo suavizar el brusco despertar.

El niño abrió los ojos de par en par, respirando agitadamente, miró todo a su alrededor, como desorientado, luego volvió a mirar a Saga, mientras se calmaba.

“¿Estás bien?” Le preguntó afligido su protector.

A Shun el corazón aún no se le calmaba, pero aún así asintió, mientras desviaba la mirada nervioso, recargándose en el pecho de Saga en busca de protección, como si aún no se convenciera de que todo había sido un sueño ¿Cómo hacerlo? Sí su sueño solo narraba hechos reales, ¿Se podía llamar a eso sueño?.

“Me diste un gran susto” Suspiró Saga, sin soltarlo, siguiendo con la tarea de reconfortarlo “¿Quién es Hyoga?”

Shun se sobresaltó ante la mención de ese nombre, su cuerpo entero tembló.

“Creo que eso decías” Le comentó algo inseguro Saga.

Shun trató que su vos sonara firme al contestar.

“Su nombre no me suena, debió ser otra cosa”

El caballero de Géminis asintió, estirando de nuevo las frazadas para cubrirlos, ya que Shun no paraba de tiritar, solo que no lo hacía de frío.

“Y dime, ¿Qué soñabas?” Preguntó curioso, pues el niño se mostraba muy afectado.

“Soñaba… Con tiburones” Contestó mientras se abrazaba aún mas a su protector, tratando de borrar de su mente el recuerdo de ese horrible día, sangre, gritos, risas, todo estaba firmemente gravado en su memoria, una lágrima rodó por su mejilla mientras se preguntaba a si mismo:¿Sería capaz de volver a entrar al mar por propia voluntad alguna vez?
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MensajeTema: [center][b]Capítulo 6: Tu propiedad[/b][/center]   Mar Sep 02, 2008 7:53 am

Emboscada a tu corazón


Capítulo 6: Tu propiedad


Shun lentamente empezó a desperezarse en la cama, producto de la invasión del sol a la alcoba y de los sonidos de actividad en toda la mansión, ya debía ser más del medio día, no estaba acostumbrado a dormir hasta esas horas, normalmente se levantaba para dar una ayuda con el almuerzo.

Movido por la inconciencia de estar aún medio dormido percibió que descansaba sobre algo tibio, sobre un pecho robusto y se abrazó mas a él, dejando escapar algunos suspiros al sentir como una mano le acariciaba los cabellos, una sonrisa se dibujó en su rostro, quizás por esa vieja sensación de ‘todo esta bien’ con la que solía vivir años atrás, parecía que en cualquier momento Radamanthys abriría la puerta gritando ‘Shun, Dohko dice que es el último llamado, te levantas o baja por ti’ tal vez movido por el recuerdo de esa clásica amenaza sus ojos comenzaron a abrirse, pero seguía en el mismo lugar, solo que la paz que experimentaba empezaba a desaparecer gradualmente al notar pequeñas diferencias, como el tacto de las sabanas, el alto del colchón, el ángulo de entrada de la luz, pero mas haya de todo el aroma, ese no era el aroma al que estaba acostumbrado, y no era solo por la falta de olor a sal que el mar traía, era el cuerpo que lo reconfortaba, definitivamente no se trataba de Hyoga.

Aún algo aturdido levantó la mirada, buscando esos dos diamantes que tanto le agradaban, pero en su lugar vio unos jades mucho más seguros que le erizaron la piel.

Su reacción fue tan brusca que casi cae de la cama al tratar de alejarse de Saga, viéndolo como un intruso, este solo lo miraba sin mucha sorpresa, como si ya se hubiera esperado un despertar así, de todas formas Shun se sintió en extremo tonto al darse cuenta de su acción.

“Lo… Lo siento, no estoy acostumbrado a despertar acompañado” Jugó con su largo cabello en señal de inquietud.

“Me alegra que así sea” Fue la respuesta que le dio Saga antes de salirse de la cama, su protegido ya estaba despierto con lo que se perdía toda la calma que había reinado durante la última hora, tiempo que llevaba contemplándolo “Vístete, Mu dijo que te dejo ropa limpia en tu alcoba, comeremos algo y partiremos, quiero llegar a mi mansión antes del atardecer, nos hemos desviado mucho del camino” Le informó mientras se colocaba una especia de camisa negra, con detalles de grabados japoneses.

Shun asintió, frotándose el rostro, tratando de apartar algunos recuerdos de su mente para pensar con claridad, estaba cometiendo muchos descuidos, fácilmente entraba en confianza con Saga y le daba mas información de la necesaria o simplemente le dejaba hacer y deshacer a su antojo, eso tampoco era correcto, no podía permitir que lo dejara al margen de todo, ¿Así cómo lo protegería?.

Se puso a analizar lo que éste le había dicho sobre el tiempo, ya desde un principio Shun había entendido el por que Saga decidió cruzar por el puente al estado de Aries en ves de desviarse hacía la ruta que lo llevaría al sector de su clan, donde descansaban las mansiones de la familia Géminis, el trayecto era mas corto, pero mucho mas riesgoso, con demasiado terreno a campo abierto, lo había notado tras su última visita, era demasiado sencillo ser visualizado al tratar de llegar, un intruso se volvía un blanco fácil, esta característica era la que les había jugado en contra la noche anterior, de haber tomado esa ruta también lo abrían sido, y a pie las probabilidades se torcían aún mas en su contra.

‘Pero tomó esa decisión ni bien bajamos de su coche… Ósea… ¿Qué me creyó que corríamos peligro?’ Recién ahora se fijaba en ese detalle, Saga se había mostrado todo el tiempo bastante escéptico pero… ¿Por qué tamaño precauciones?.

Saga lo observó, el niño permanecía en el mismo lugar, pero parecía inmerso en sus pensamientos, ¿En que demonios divagaba tanto? Prefería no saberlo, un chico normal estaría pensado en una nueva recepción, alguna adquisición, quizás un amor, pero Shun, no valía la pena aclarar que no era para nada normal, le recordaba a Mu, había pensado lo mismo de Mu cuando Shion se lo presentó, completamente impredecible y predecible a la vez, todo un acertijo.

“Te pedí que te vistieras, en verdad debemos apresurarnos, tengo muchos asuntos que arreglar”

Shun asintió de inmediato, algo confuso, todavía se mostraba muy tranquilo y sumiso, claro que esa actitud no podía durar, su cerebro estaba despertando y comenzaba a procesar mejor las cosas.

“¡Mu me dejó ropa en la alcoba de al lado!” Se salió de la cama para enfrentarlo “¡¿Acaso él sabe que pase la noche en tu cuarto?!” Ahora estaba más sonrojado y apenado que nunca. Para su mayor frustración a Saga no pareció preocuparle demasiado el asunto.

“Shun, toda la servidumbre debe saberlo por la forma que gritaste” Le contestó dirigiéndose a la puerta.

“¡¿Pero que va a pensar de mi?!”

No recibió respuesta, pues su protector se retiro, pero casi juraría que pudo escucharlo reírse por los pasillos de su pudor.

“Saga” gruñó irritado, saliendo corriendo en dirección a su alcoba asignada, pero lamentablemente el caballero de Géminis no mentía, ahí mismo sobre la cama se encontraban al menos tres mudas de ropa distintas para que escogiera además de algunos elementos para su aseo.

‘Maldición, Mu debe estar pensando que soy un cualquiera’ Dedujo con tristeza, cerrando la puerta tras de si para conseguir un poco de privacidad y así alistarse, se acercó a la cama e inspeccionó la vestimenta con pena, eran prendas preciosas, pero no sentía deseos de vestir ninguna en particular, no eran su estilo.

‘No importa lo que él ni nadie piense, de igual forma… Pronto desapareceré de aquí’ Trató de alentarse con el recuerdo de su misión, pero no obtuvo resultado, sabía que en el fondo no quería el desprecio de su único amigo, era tan injusto, el recuerdo de su deber solo le servía para experimentar culpa, a la hora de refugiarse en él perdía fuerza.

Se sentó con desgane en la cama, recordando como demonios se había metido en todo eso, en todo lo ocurrido meses atrás, en su hermano, Dohko, Radamanthys, Hyoga… y su padre, su estúpido padre. Una lágrima rodó por su mejilla, pero esta vez era legítima, al igual que el dolor de la traición, la desilusión.

‘¿Por qué lo hiciste papá? ¿Qué te llevó a ello?’ Era en vano preguntar, pues quizás jamás encontrara una explicación a las acciones de su padre, aún así no lograba odiarlo, su dulce rostro no se borraba aún de su mente ¿Y como hacerlo? Si ahora era su viva imagen, o eso le decía siempre Dohko.

Shun respiró hondo y trató de calmarse, de nada le servía desesperarse, solo conseguía no poder pensar con claridad, debía vestirse rápido para reunirse con Saga, pues mientras antes llegaran a destino sería mejor.

En el momento que iba a desanudar su bata recordó algo importante.

‘¡Mi medallón!’ Corrió al rincón del cuarto donde descansaba su ropa de viaje y la sacudió desesperado, pero la joya no apareció ‘¡No! ¡No pude perderlo!’ Se lamentó angustiado. No dándose por vencido buscó por toda la alcoba, pero no obtuvo un resultado distinto, simplemente su amado medallón no estaba ahí.

‘Debí perderla cuando Saga me arrojó al río, junto con las monedas… ¡Maldición!’ En esos momentos no podía evitar odiarlo por su torpeza, después de todo era el causante de todo eso.
________________________________________

Cuándo al fin acabó de alistarse Shun bajó las elegantes escaleras que lo llevarían al comedor, pero antes de acabar su recorrido se detuvo a tomar un poco de aire y serenarse, no quería mostrarse repentinamente perturbado, o Saga empezaría con sus indagaciones, y la verdad ya no estaba de humor para inventar excusas.

Al ingresar a la sala lo encontró cómodamente sentado junto a Shion en silencio, ambos con una taza de café, el caballero de Aries revisaba con cuidado unos papeles, mientras que el de Géminis ojeaba el diario, ninguno reparó en su presencia, por lo que Shun divisando una tetera de porcelana con un juego de tazas y una bandeja de plata con distintos bocadillos sobre una mesita de vidrio, decidió atenderse por su cuenta, se sirvió un poco de café y recogió en un platito dos galletas saladas, luego se regresó a la mesa con los adultos, y para su sorpresa al acercarse Saga de inmediato se puso de pie para correrle la silla, haciendo que se sentara a su lado, la repetición de ese gesto tan caballeroso le provocó un ardor en las mejillas.

“Buenos días” Saludó a ambos con timidez, ahí fue cuando Shion lo miró por primera vez, sonriendo.

“Buenas tardes” Le corrigió, recordándole que no eran las primeras horas de la mañana precisamente.

Shun suspiró y empezó a colocarle azúcar a su café.

“¿Sólo eso vas a comer?” Le preguntó Saga, pero con la mirada en su lectura “Recuerda que aún nos quedan unas horas de viaje”

El peliverde observó su plato, la verdad es que no tenía nada de apetito, solo se había servido esos bocadillos para que su protector no lo molestara.

“Sí, sino se me descompondrá el estómago” Le dijo lo primero que se le vino a la mente.

Luego de eso se creo una atmósfera de silencio entre los tres, que solo parecía incomodarlo a él, si al menos hubieran hablado entre ellos no se habría sentido tan ignorado, por lo que buscó a su amigo con la mirada, recién se percataba de que no se lo veía por ninguna parte, ¿Acaso lo estaría evitando?
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 7:54 am

“Saga, ¿Y Mu?” Quiso saber. Pero fue Shion el que le contestó.


“Esta ocupado, dijo que tenía que preparar algo, por eso aún no ha bajado”


“Ya veo, gracias” Murmuró no muy convencido, pero pensó que quizás así era mejor, se ahorraba la vergüenza de tener que darle explicaciones.

Pasada como media hora ya habían acabado de comer, y Saga parecía también haber terminado de leer, por lo que dobló el periódico y lo colocó sobre la mesa, ante la mirada expectante de su protegido.

“¿Y?” Le instó Shun sin dejar de mirarlo, el caballero de Géminis frunció el seño confundido.

“¿Y, qué?”

“¿Dice algo sobre el asesinato de un caballero de Bronce? ¿No es eso lo que tanto buscabas?”

Esa afirmación lo sorprendió ¿Cómo había adivinado Shun sus intenciones?

“No, no dice absolutamente nada” Contestó tratando de no dejar traslucir su sorpresa.

“No lo entiendo…” meditó en voz alta su protegido “Ya tendrían que haberlo encontrado, quizás se deshicieron del cuerpo, como lo hicieron con el caballo en mi casa”

Nuevamente Saga y Shion intercambiaron miradas en silencio, antes de que uno contestara.

“Quizás”

Nada mas fue dicho al respecto, y Shun agradeció que así fuera, después de todo mientras le siguieran la corriente no importaba si le creían o no.

Ya a mediados de la tarde ambos se encontraban casi listos para partir, Saga se había tomado un tiempo largo para conversar a solas con Shion y ahora se mostraba mas tranquilo, a diferencia de Shun, que odiaba tanta reserva.

“Los caballos están listos afuera, pero insisto, ¿Seguro que no deseas escoltas? al menos acepta a dos de mis caballeros” Le pidió Shion, quien parecía ahora algo intranquilo tras la llegada de Jabú, quien sabe que le habría contado este sobre la noche anterior.

“No, de todas formas no es un viaje muy largo”

En ese ingresó Mu, tan radiante como siempre, llevaba consigo un gran bolso de cuero, Shun lo miró apenado, pero se sorprendió al no ver nada diferente en la mirada de su amigo.

“Siento la demora” Se disculpó el pelilila ya en frente suyo “Te preparé algunas cosas para el viaje” Le guiñó el ojo extendiéndole el bolso. Shun no estaba del todo seguro de que venía todo eso, pero sus dudas se disiparon cuando sintió un tintineó metálico al mover ese saco, pero para su desgracia Saga también lo sintió.

“Haber Shun, pásame eso” Le ordenó tomando el bolso sin darle tiempo a protestar, descubriendo con sorpresa cuanto pesaba “¿Pero que demonios hay aquí adentro?”

Mu desvió la mirada tratando de darse por desentendido, Shun lo imitó. Saga lo abrió y quedó estupefacto al descubrir toda una colección de cuchillos, dagas, cadenas, entre otras cosas, todo un equipo militar, apenas acompañado por dos mudas de ropa.

“¡¿Qué es esto?!” Preguntó irritado.

“Solo algunas cosas necesarias, por cualquier imprevisto, podrías necesitar ayuda” Se explicó el joven pelilila.

Tras oír semejante insulto Saga tuvo que contenerse para no gritarle a Mu, pues si se dirigía a él no podría decirle nada decente, por lo que se limitó a empezar a sacar todas esas armas, dejándolas por el suelo.

“¡Oye!” Se quejaron al unísono los dos menores.

“¡Mu! ¡Discúlpate con Saga!” Le exigió molesto Shion, conciente de la falta de su pareja.

“¿Y quién va a disculparse conmigo? Me tomó horas armar ese bolso” Se quejó de manera caprichosa.

“Mu… No te contesto como debo..” Masculló Saga sin completar la idea, en verdad le había molestado todo eso, era lo único que le faltaba, que Mu creyera que un niño iba a protegerlo a él.

“Y eso no es nada Mu, anoche se quedó con mi puñal” Acotó Shun, lo peor que pudo hacer, pues acabó de empeorar el humor de Saga al recordarle como casi lo degolló por error.

“¡Pero que injusto!” Lo apoyó el pelilila.
“¡Lo se!”

“¡Basta los dos!” Los reprendió esta vez el caballero de Géminis, ya acabando de revisar el bolso, asegurándose de que solo quedara ropa y ningún accesorio cortante “Shion, nos vamos, recuerda lo que hablamos”

“Sí, estaré en contacto”


“Así lo espero, infórmame lo antes posible, y de manera personal”

“Tranquilo, conozco el protocolo”

“Lo se, solo ten cuidado y se discreto, no quiero inquietar las cosas por halla”

“No te preocupes, él no lo sabrá”

Mu frunció el ceño al escucharlos hablar así.

“Fíjate, no dicen nada que nos sirva, se aseguran de que no sepamos que planean” Le protestó a Shun algo molesto.

“Pero si es muy sencillo Mu, ahora Shion ira al Santuario para obtener un informe detallado de las actividades de los caballeros de bronce en Virgo, así podrá saber cuales quedaron recientemente fuera de servicio o incomunicados, la mejor manera de saber quien fue la victima, quieren hacerlo de manera discreta para no preocupar a la familia Virgo hasta tener algo concreto”

Saga y Shion que los estaban ignorando voltearon a ver a Shun cuando oyeron eso último, como incrédulos, el peliverde solo les sonrió con un aire de inocencia, mas ninguno preguntó, algo incómodo de que adivinara sus maneras de proceder.

Los cuatro se dirigieron afuera, para ir subiendo lo necesario a las monturas, Mu se quedó un poco atrás solo para poder hablar en privado con Shun unos instantes, sin la mirada vigilante de Saga.

“Veo que anoche decidiste seguir mi consejo” le susurró al oído.

“¿Tu consejo?” Preguntó nervioso ante la mención de la noche anterior.

“Sí, de dejar de luchar contra el destino”

“Mu, yo…”

“No me expliques nada” Se apuró a interrumpirlo, viéndose cada vez mas cerca de los mayores, quería concluir su punto antes de llamar la atención de estos “Esta bien, solo sigue a tu corazón, como lo hice yo” Le dio una palmadita en la espalda.

“Mu…”

“Ah, y antes de que me olvide, cuando Saga no este, busca en el bolsillo de la capa celeste que hay en el bolso”

“¿Pero qué…?”

“Vamos Shun” Lo apresuró Saga, por lo que regresó su atención al frente y apenado apretó la marcha, olvidándose de lo que iba a preguntar.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 7:56 am

Cuando llegó a los caballos se preparó para montar, pero su protector fue mas rápido y alzándolo en brazos lo deposito sobre la montura, poniéndole las riendas en las manos.

“Sabes montar a caballo ¿Verdad?” Quiso asegurarse antes de soltarlo.

La sola pregunta le resultó por demás indignante ¡¿Cómo no iba a saber hacerlo?! ¡Hacía ya de los once que montaba a pelo! Pero se contuvo, debía permanecer en su papel.

“Sí, un poco” Contestó de manera tranquila.

“De acuerdo, no te preocupes, iré cerca de ti, si tienes problemas solo dilo” Le explicó con paciencia antes de montar su propio caballo.

Shun asintió en silencio, dedicándose a mirar una última vez la casa de Aries y a sus propietarios, tratando de guardar sus rostros en la memoria, recordaría todo lo que pasara en esos días, le serviría mas adelante, la experiencia de lo que era llevar una vida normal, cuando tuviera que retomar a la suya.

________________________________________

El camino a casa de Saga resultó por demás tranquilo, se mantuvieron andando al paso, con calma, disfrutando del trayecto, el sol ya estaba descendiendo por lo que poseía poca fuerza como para molestarles, la mayoría del tiempo la pasaron en silencio, Shun parecía haber olvidado el plan de no dejar concentrarse a Saga, pues ni lo miraba, pero para su fortuna igual lo mantenía inquieto aún que no lo supiera, su sola presencia lo perturbaba.

No supo en que momento pasó, pero comenzaba a adormecerse por el cansancio cuando sintió como su cintura era rodeada por unos fuertes brazos y lo levantaban de su montura.

“¡¿Pero que haces?!” Le preguntó indignado cuando Saga lo depositó sobre su regazo, dejando al otro caballo marchar solo.

“Estas agotado, acabarás cayéndote” Le explicó ayudándolo a acomodarse de lado, para que se recargara en su pecho.

Shun experimentó de cerca ese aroma tan masculino con el que había despertado en la mañana y se sintió tan extasiado que tuvo miedo, seguía sin gustarle que le afectara tanto.

“Podía seguir por mi cuenta, ¿Por qué eres tan entrometido?” Cuestionó arriesgándose a enfadarlo, pero Saga solo le sonrió con cierta seguridad y arrogancia antes de tomarlo por la barbilla para acercarlo mas a su rostro, obligándolo a verlo a los ojos.

“Yo solo cuido lo que es mío”

Esa declaración logró que un extraño calor invadiera el cuerpo de su pequeño protegido, mitad pena, mitad coraje, que se asomó por sus mejillas.

“Grábate esto Saga ‘Yo no tengo dueño’” Contestó con rudeza.

El caballero de Géminis frunció el ceño ante el atrevimiento de esa contestación, otro chico en su lugar se hubiera limitado a permanecer en silencio, pero no Shun.

“Y ni siquiera creas que…”

Se decidió por callarlo con un beso posesivo, mientras lo apreta mas contra su pecho, por unos instantes Shun olvidó lo que estaba por decir y cerró los ojos, dejándose llevar.

Saga no salía del todo de su irritación, ese niño definitivamente era demasiado soberbio y se daba aires de independiente, no parecía entender su situación, pero él se encargaría de modificar poco a poco aquellas fallas en su carácter, después de todo solo tenía unos catorce años, estaba a punto para ser moldeado… y como disfrutaría de amansarlo, la sola imagen hizo que profundizara aún mas el beso, tratando de sesear algo de ese deseo que lo hacía hervir por dentro.

Cuando se separaron Shun parecía ya ni recordar por que se había molestado, solo respiraba agitado y lo veía con pena, como no sabiendo que decir, Saga no necesitaba oír nada en esos momentos por lo que nuevamente lo recostó contra su pecho para que descansara, y para su sorpresa el niño no tardó en dormirse profundamente.

Solo fueron unos veinte minutos, pero durante ellos ni se movió, cuando por fin despertó se encontraban pasando por una de las entradas al Estado de Géminis, y allí junto a la carretera divizó algo que le herizó la piel, pero sabía que debía mencionarlo.

“Ahí es donde me dieron alcance” Le señaló a Saga unos metros mas adelante, apenas se podía ver algo negro a un lado, pero a mediada que se fueron acercando el caballero de Géminis descubrió que era un coche completamente despedazado, que además de haber sido volteado, luego lo habían prendido fuego… Su mirada se ensombreció por completo.

Shun esparaba algún comentario o pregunta, pero su compañero nada dijo, solo se mostraba algo molesto.

“Estás enojado por que no me creíste cuando te lo conté ¿Verdad?” Dedujo con cierta molestía.

“Te creo ahora” Le contestó inexpresivo.

“¿Y eso es todo lo que vas a decir?” Chilló indignado, ¿Cómo podía ser un hombre tan orgulloso?, estaba por volver a reclamarle, pero Saga adivinando su intención se le adelantó.

“¿Qué quieres que te diga, Shun? ¿Qué ni bien encuentre a esos bastardos los mataré y prenderé fuego a sus cadáveres por esto? ¿Eso es lo que deseas saber?”

El peliverde empalideceo, por la mirada de Saga sabía que tenía pensado hacerlo, estaba verdaderamente furioso.

“Yo estoy bien… No es necesario”

Otra vez no obtuvo respuesta, solo otro incómodo silencio, que los acompañó gran parte del viaje.

Para cuando tomaron el sendero por el bosque, que llevaba en dirección directa a la zona de la familia Virgo, ya casi caía la noche, Shun estaba un poco cansado del viaje, por lo que trató de cambiar de posición, para sentarse igual que Saga, pero ni bien intentó moverse de su lugar éste lo apretó con fuerza, regresándolo a como estaba, ese gesto lo irritó bastante por lo que protestó.

“Saga, estoy incómodo…”

“Cállate y quédate quieto”

Normalmente Shun hubiera empezado a gritar ante tal descaro, pero no se atrevió al ver el rostro de Saga, este veía al frente, no lo miraba, pero estaba tenso, algo no marchaba bien.

“Saga ¿Qué pasa?”

El caballero de Géminis se tomó su tiempo para responder, como si se debatiera entre decirle o no lo que ocurría.

“Nos están siguiendo”
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MensajeTema: Capítulo 7: Solo el comienzo   Mar Sep 02, 2008 8:14 am

Emboscada a tu corazón

Capítulo 7:

“Nos están siguiendo”

Shun abrió los ojos sorprendido, para después mostrarse incrédulo al entender sus palabras.

“No… No es posible, yo lo sabría” Declaró sin pensar mucho en lo que decía, le costaba creer que algo así se le hubiera podido pasar por alto, peor aún, su orgullo le reclama el hecho de que Saga si lo supiera.

Trató de asomarse por el hombro del caballero de Géminis para cerciorarse por su cuenta, pero este volvió a apretarlo contra su cuerpo, obligándolo a retomar su posición.

“Ya te dije que no te muevas” Lo reprendió sin levantar la voz, por fortuna con la preocupación no estaba prestando demasiada atención a la extraña actitud de Shun.

“¿Estás seguro? Yo no siento a nadie cerca” Y se suponía que no debía hacerlo, solo un caballero podía percibir la presencia de otro, pero Saga no reparó en tal comprometedor comentario.

“Los vi cuando ingresamos al bosque, a lo lejos, es posible que las cosas estén por complicarse, así que limítate a hacer lo que te diga”

Shun seguía sin estar del todo convencido, por mas que se concentraba no lograba percibir ningún cosmos, ¿Acaso el enemigo sabía esconderlo? Además de seguro vendrían siguiéndolos desde la casa de Aries ¿Por qué aún no atacaban?

‘Están esperando a que lleguemos a campo abierto’ Concluyó con temor, había olvidado ese detalle, al parecer Saga no, por eso estaba tan tenso, tenía razón, las cosas estaban por complicarse.

‘Debemos llegar sanos a la mansión de Saga, ahí mis hombres se encargarán de ellos’

Los perseguidores no los decepcionaron, ni bien abandonaron el bosque se largaron a la cacería, a todo galope, abandonando su camuflaje, ahora Shun podía sentirlos, eran muchos, mas que los del puente.

Saga también lo supo por lo que hizo que su caballo corriera sobre la gramínea con la velocidad de una flecha, tratando de dejarlos atrás, pero no tardaron en escuchar las explosiones de pólvora, al parecer sus adversarios no tenían intención de actuar como caballeros ni con honor, los atacaban como a animales de caza.

Shun miraba el trayecto que faltaba, no era tan largo como recordaba, pero el suficiente para que fusilaran a su guardián y no podía permitirlo, ¿Pero como proteger su espalda estando en frente? La tensión de la situación empezó a ponerlo nervioso, se sentía tan impotente.

‘Tengo que proteger a Saga como sea’ Se recordó afligido, abrazándose a él, tratando tontamente de cubrir su espalda con sus manos, sabía que era en vano, pero fue lo único que se le ocurrió, encima su capa no le permitía demasiada movilidad.

“¡Shun no te muevas tanto!” Lo reprendió éste, preocupado de que quedara expuesto.

El trayecto fue una pesadilla que casi los deja sin aliento a ambos, por fortuna sus perseguidores no tenían tan buena puntería a caballo y en movimiento, eso sumado a la habilidad de Saga para conducirse en zigzag los mantuvo a salvo hasta que llegaron a la entrada de la mansión de éste, pasaron por un extenso jardín de enredaderas que los camufló mientras el caballero de Géminis se anunciaba a sus guardias para que abrieran las puertas, Shun chilló al sentir como una lo lastimaba a la altura de la cadera, al parecer una rama que sobre salía lo había arañado con fuerza.

Los caballeros de bronce en la entrada al divisar a su señor se apresuraron en permitirle el paso, cerrando de nuevo las puertas tras la entrada del caballo de Shun.

Saga desmontó de inmediato, siendo rodeados por sus hombres que tras escuchar el alboroto se prepararon para intervenir, pasó entre ellos para bajar a Shun de su caballo y alejarlo de la entrada, poniéndolo a salvo.

“¿Estás bien?” Preguntó afligido al verlo tan pálido, pero supuso que solo era la impresión por lo que acababa de pasarles.

“S… Sí” Su contestación apenas y fue un susurro.

“Muy bien” Se separó, regresando su atención a los demás caballeros “Muchachos, parece que tenemos visitantes no anunciados afuera, pero de todas formas hay que ser corteses y recibirlos como se debe ¿No les parece?” Les preguntó con arrogancia, recibiendo una efusiva respuesta afirmativa, mientras todos se alistaban para salir al combate.

Shun sintió que la cabeza le daba vueltas al saber las intenciones de Saga ¿Recién ahora el mal nacido deseaba pelear? ¿Cuándo todo estaba mucho mas complicado?

“¡Saga!” Gritó tomándolo del brazo al verlo de nuevo sobre su caballo. “¡¿Te has vuelto loco?! ¡No salgas! ¡Te van a matar!”

El caballero de Géminis sonrió con picardía.

“No si yo los mato primero” Al ver la expresión de horror en el rostro de Shun supo que no debió decirle eso, pero ya era tarde, además no podía seguir perdiendo el tiempo “¡Shiryu!”

El peliverde giró su rostro y se encontró con un hombre de largo cabello negro y ropas orientales, no parecía de Géminis, pues por sus facciones y estilo juraría que era originario de Libra.

El hombre se veía muy tranquilo pese a todo el alboroto, como si fuera poco solo sonreía con simpatía al ver a Saga listo para el combate.

“Señor Saga, parece que saldrá de cacería” Bromeo como si fuera normal la situación.

“Nada importante, solo un montón de escoria” Se reacomodó sobre la montura de su caballo “Vigila a este niño mientras regreso, no permitas que se acerque a la entrada” Le ordenó soltándose del agarré de Shun para galopar hacía el portón.

“¡Saga!” Volvió a chillar éste al verlo salir al campo de batalla, pero ya no pudo seguirlo pues de inmediato Shiryu lo sujetó de ambos brazos, llevándolo un poco mas adentro.

“Tranquilícese por favor” Le pidió en tono dulce.

“¡Pero…!”

“Él estará bien, después de todo es un caballero dorado, acabará con ellos en un abrir y cerrar de ojos”

Shun no estaba muy seguro, pero era normal que se preocupara, pese a que el informe sobre Saga lo describía como un guerrero por demás temible también decía que poseía una mirada tan penetrante que provocaba escalofríos, y la mirada de Saga lejos de eso se le hacía muy cálida.

Se la pasó tratando de que Shiryu lo dejara al menos acercarse a la puerta, para poder ver lo que pasaba afuera, pues no lograba escuchar ya nada, y los combates no eran tan silenciosos.

‘No pudimos dejarlos tan atrás como para que no se escuchen por la distancia, ¿O será que se regresaron a la zona boscosa para obtener ventaja?’ Divagaba angustiado Shun sin apartar la mirada de la entrada ‘Si lo hicieron espero que Saga nos los persiguiera hasta ese punto’

Otra vez trató de pasar por alto a Shiryu, pero este fiel a su señor se encargaba de estorbarle. Ya se estaba cansado de ese morocho justo cuando el portón de madera se abrió salvándolo del golpe que pensaba encestarle.

Al ver entrar a Saga intacto y con una sonrisa de seguridad sintió como se le aflojaban las piernas por el alivio, tuvo que sujetarse de Shiryu para no caerse, se llevo ambas manos al rostro y trató de calmar su temperatura y respiración, para que éste no supiera cuanto lo había angustiado.

El caballero de Géminis desmontó, dio un par de indicaciones a sus hombres y luego fue directo hasta Shun, deteniéndose en frente suyo, esperando que se dignara a mirarlo.

Shun levantó la mirada y sintió deseos de golpearlo ¿Cómo podía estar tan sonriente? ¡Pudieron matarlo! No soportaba tanta inconciencia.

“Saga ¿Qué pasó? Volviste demasiado pronto” No quería saber que les había hecho a esos criminales, por más que lo merecieran, pero necesitaba entender que pasaba.


“Nada, cuando llegué ya la lucha había acabado”

Esa respuesta tan ridícula lo alteró bastante, entendía que Saga lo creyera inocente, pero debía esperar que fuera un idiota para tragarse semejante mentira.

“¡¿Qué ya había acabado?! ¡Eso no tiene sentido y lo sabes! ¡Dime la verdad!”

Para cuando se dio cuenta de todo lo que acababa de decir fue tarde, le había hablado como a uno de sus hombres, peor aún acababa de darle órdenes.

Saga lo miró incrédulo, sorprendido de lo parecido a un líder que sonaba, contrastaba completamente con su apariencia de niño quejumbroso.

“Lo siento” Se disculpó de inmediato mostrándose apenado “Es que… Me preocupé” se excusó desviando la mirada, esa afirmación fue más que suficiente para que Saga volviera a sonreír, tomándolo del rostro con ambas manos, acariciándolo mientras se dedicaba a observar esas bellas esmeraldas.

“Lo sé, trataste de ser mi escudo antes, cuando íbamos a caballo”

Shun se sobresaltó al sentirse expuesto.

“Yo… No me di cuenta de que lo hacía” Mintió terriblemente.

“Siento haberte preocupado” Habló con calma, continuando con sus sutiles caricias y viendo ese bello rostro sonrojado, si no fuera por que Shyriu los observaba lo hubiera besado ahí mismo, pero no quería que Shun se sintiera avergonzado “Pero lo que te dije es verdad, cuando llegamos al campo solo quedaban los caballos, algo les pasó”

‘¡Mis hombres!’ Se sorprendió gustoso, de seguro Radamanthys y los demás se habían encargado de ellos, era todo un alivio que Saga no los viera, pero le extrañaba que no estuviera mas consternado, ¿Qué explicación se daba a si mismo de lo ocurrido? ¿Creería que se atacaron entre ellos? No le preguntaría, era mejor no arriesgarse.

“Vamos adentro, necesitamos descansar” Le indicó Saga rodeándolo con uno de sus brazos para terminar de salir del puesto de armas y adentrarse en la mansión, tuvieron que bajar una larga escalera para llegar hasta los hermosos jardines de la entrada, y cuando Shun miró en frente suyo agradeció que su guardián lo estuviera sujetando, de no ser así se abría caído esta vez, pues ante su presencia apareció un paraíso que parecía copiado de un bello cuadro.

Los jardines de Saga eran casi interminables, con algunos arroyos de agua cristalina que los cruzaban, el camino que ellos recorrían estaba ligeramente asfaltado y cubierto por una especie de tolde hecho con enredaderas que portaban hermosas flores, a lo lejos se veía una mansión de impresionantes dimensiones, blanca, con grandes ventanales, adornada en su entrada con todo tipo de vegetación, que le daban un aire de frescura.

Ya prácticamente era la noche, pero con la poca luz que quedaba Shun pudo apreciar hasta el último detalle de toda la arquitectura, solo escapaban a su vista los establos, pues a tanta distancia no lograba verlos.

“Eres… muy rico” Susurró con temor.

Saga lo observó, Shun parecía ver su hogar como toda una amenaza, aún que no entendía a que se debía, pero quería cambiar eso, después de todo de ahora en adelante también sería el suyo.

“No tengas miedo” Lo consoló, pero el chico reaccionó como si le hubiera insultado a su madre con esas simples palabras.

“Yo no le temo a nada” Declaró apartándose de él, acomodándose su capa en el cuello, últimamente le costaba cuidar su carácter, además estaba un poco molesto, después de todo no le simpatizaban las personas demasiado adineradas y Saga estaba muy por encima de esa clasificación.

El Caballero de Géminis estuvo a punto de decirle algo, pero justo fue interceptado por la presencia de Shiryu que parecía algo confundido.

“Señor, a regresado un poco antes de lo programado” Le recordó, pues por lo general su jefe pasaba la noche en la ciudad, al menos durante la semana.

“Ocurrieron algunos imprevistos”

Shiryu empezó a analizar de pies a cabeza a Shun, como preguntándose quien era, pero sin darse cuenta demoró demasiado en apartar la mirada, consiguiendo que Saga notara su inspección.

“Sí Shiryu, es muy hermoso”

Ante ese comentario el morocho se sonrojo apenado y disculpó por la falta de respeto, pero su jefe no estaba molesto, sabía por experiencia propia que la apariencia de ese niño era demasiado llamativa.

“Señor Saga, este joven, ¿Debo… Tomarlo en serio?” preguntó con cierta duda y esperanza, ya que el caballero de Géminis nunca antes había traído a un amante a la casa, mucho menos se lo había presentado.

“Por supuesto que sí”

Shun solo fruncía el seño sin entender demasiado de lo que hablaban.

“Me alegro señor, ya era hora” Sonrió complacido, dirigiéndose luego al nuevo inquilino. “Shiryu de Dragón, a su servicio” Se presentó respetuosamente.

Shun un poco sonrojado dejó que besara su mano, conociendo un poco el protocolo.

“Shun de Andrómeda” Respondió por inercia, sorprendido de haberle acertado, Dragón era una familia del Estado de Libra.

“Shun, Shiryu es el encargado del personal aquí y de la mansión, cualquier duda que tengas la tratarás con él” le explicó mientras continuaban descendiendo hasta la casa. Shiryu no se le despegó un segundo, deseando saber los detalles.

“Señor, ¿Dónde lo conoció?” Murmuró intrigado.

“En una cantina” Le contestó como si nada.

“¡Señor!” Lo reprendió su sirviente, molesto de que hiciera una broma de ese tipo, que pudiera ofender a su invitado, de ninguna manera le creería que había hallado a un niño así, de esa edad, en una sucia taberna.

Saga solo rió, divertido de la reacción de Shiryu, a veces podía ser todo un mojigato.

Al entrar a la mansión Shun se dejó caer en el primer sillón que encontró, estaba demasiado adolorido, le molestaba un poco aún el rasguño en su costado, pero no estaba de humor para empezar con una escena de lloriqueos, suficiente por un día.

Dejó escapar un estornudo por lo que el sirviente se apresuró a acercarle un pañuelo.

“Muchas gracias” Sonrío, pero no lo usó, solo había sido un pequeño comezón “Debí resfriarme cuando su jefe me arrojó al río”

Shiryu dio un saltó, regresándose a Saga en busca de una explicación, pero este solo resopló.

“Shun, no comiences…”

“Y todavía no se disculpó, también perdió todo mi dinero” Continuó fastidiándolo, podía no estar de humor para llorar, pero siempre lo estaba para molestar a Saga, y mas después de el mal rato que le había hecho pasar.

“Pero… No parece muy afectado por ello” Le dijo Shiryu confundido, pues comentaba el haber perdido todos sus bienes como cualquier trivialidad.

“Ah, es que soy una persona muy positiva, lo hecho, hecho esta” se puso de pie estirándose.

Saga lo miró incrédulo, si era así ¿Por qué demonios seguía pidiéndole que se disculpara?

“Shiryu, dile a Shaoran vaya por la doctora June a Aries”

El morocho se mostró preocupado de inmediato ante ese pedido.

“¿Se encuentra herido señor?” No se lo había preguntado antes por respeto a su fuerza.

“No, Shun lo esta”

“¿Lo estoy?” Preguntó desconcertado el peliverde, era raro que fuera el último en enterarse.

“Sí, te golpeaste la cabeza, además tienes varias magulladuras en todo el cuerpo”

Recordaba claramente la preocupación de Mu luego de ayudar al chico a asearse, le había sugerido traer a la doctora en esos momentos para que lo revisara, pero Saga prefería que lo atendieran ya en su casa.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 8:18 am

“¿Solo por eso? Pero si estoy bien”

“Pues quiero una segunda opinión”

“Sí, lo se, olvidé que la mía no cuenta” Resopló indignado, le cansaba que Saga siempre hiciera lo que se le venía en gana.

“Vamos Shiryu, ¿qué estás esperando?” Lo apresuró.

“Pero señor…”

“Shiryu, no vaya por la doctora, de seguro tiene cosas mas importantes que hacer”

“Joven…”

“No mas importante que esto” Le discutió Saga, molesto de que el morocho siguiera ahí parado, sin decidirse “Shiryu” Insistió.

“Es que señor, no puedo ir por la doctora June, no se encuentra”

“¿Cómo?”

“Lo que oyó, nadie la ha visto al menos en dos meses, quizás tuvo que viajar por algún inconveniente, pero puedo mandar por el doctor Cristal, escuché cosas muy buenas de su trabajo, el joven afrodita quedó muy conforme.

Ese comentario inquietó a Saga, pero no quiso mostrarse perturbado.

“¿Afrodita? ¿Para qué necesito de un médico?”

“¿Quién es Afrodita?” Preguntó a su vez Shun, fingiendo estar desconcertado.

Shiryu le contestó primero a éste.

“Es el consorte del señor Toni de Géminis, el padre del señor Saga”

“Shiryu…” Resopló Saga con fastidio, por lo que el morocho se apenó.

“Perdón, quise decir, del señor Death Mask” Ni al mismo Toni le gustaba ser llamado por su nombre, le parecía uno demasiado suave para su imagen de guerrero.

“Como sea, aún no me has respondido, ¿Qué pasó? ¿Para qué quería un médico Afrodita?”

El semblante de Shiryu se oscureció un poco antes de hablar, como lamentando la información que tenía que darle.

“Es su padre, señor, parece que esta empeorando, me han dicho que lleva días sin comer, se pasa todo el día en la cama, pero no duerme, el pobre Afrodita ya no sabe que hacer, esta desesperado, también sus hermanas”

“Sufre por la perdida de Kanon” Susurró preocupado Saga.

Shun al escuchar eso sintió que se le encogía el corazón, por lo que apartó unos instantes la mirada, para que nadie lo notara, la culpa en sus ojos.

“Ojala se reponga pronto” No pudo evitar decir, consiguiendo que Saga lo observara, éste aprecio el apoyo emocional de su niño, que ni conocía a su padre pero se preocupaba por él.

“Shiryu, muéstrale su alcoba a Shun, necesita descansar antes de la cena, luego envía por Cristal”

“Claro, pero ¿Cuál señor? ¿Le asigno una o se hospedara en la suya?”

Ante tal insulto Shun recuperó todos los ánimos, mirando colérico a Shiryu. Fue y se le planto en frente de manera desafiante.

“Me asignará una y con buena cerradura” Declaró serio.

El morocho levantó más los hombros, primero sorprendido por esa actitud tan dominante de repente, pero inmediatamente una chispa de diversión apareció en sus ojos.

“Como ordene, yo mismo revisaré la cerradura” Le prometió con una inclinación de cabeza.

“Eso espero”

Shiryu le extendió su brazo para que se sujetara de este y así guiarlo.

El peliverde lo siguió sin dar más problemas, después de todo Saga tenía razón, necesitaba descansar. El morocho lo llevó escaleras arriba, Shun trató de no fijarse en todo el lujo que lo rodeaba mientras subían, pues en verdad le fastidiaba.

El caballero de Géminis los vio alejarse y suspiró, por lo visto Shun ya se había metido en el bolsillo a su sirviente de confianza, pues parecía haberle caído bien, Shiryu por lo general no era tan amable, en realidad por lo general hacía lo que se le antojaba, se conocían desde niños, así que no tenia problema con ello, confiaba en él tanto como en Shion.

Se pasó las manos por el rostro, soltando todo el aire contenido, mientras meditaba sobre todo lo que acababa de pasar, seguía con ese terrible presentimiento, demasiadas cosas extrañas estaban sucediendo, y todas desde que conoció a Shun, Shion tenía razón, mucha coincidencia.

Recostó la cabeza en el espaldar del asiento, pensado en descansar ahí unos momentos, pues no tenía energía ni para pararse, pero lo hizo en un saltó cuando escuchó un grito proveniente del segundo piso, había sido Shiryu.

‘¿Pero qué habrá hecho Shun esta vez?’ Se lamentó mentalmente, subiendo la escalera de a dos escalones, yendo directo a la alcoba donde estaban, cuando llegó a la puerta escuchó un par de protestas, de ambos, por lo que entró, viendo confundido como el niño intentaba hacer que Shiryu se quitara su chaleco.

“Shun ¿Puedo saber qué demonios haces?”

“Ayúdame Saga, mira como esta Shiryu, se a puesto pálido” Le pidió continuando con el forcejeó, y era verdad, el moreno estaba blanco, pero se negaba a quitarse su chaleco, parecía tratar de decir algo.

“Ya déjalo Shun, Shiryu ¿Te sientes bien?”

“Que pregunta, claro que no lo esta, nomás míralo, de repente se mareo, ayúdame a desabrigarlo para que tome aire”

“¡No!” Le renegaba el morocho, parecía estar aterrado, y entre las sacudidas que le metía Shun no lograba decir nada coherente.

Saga comenzó a inquietarse por lo que se acercó para verlo mejor, apartando al peliverde.

“Shiryu ¿Estás…?”

“¡No señor! ¡No! ¡A él! ¡Mírelo a él!” Consiguió decir al fin a los gritos.

Shun lo miró confundido, pero el caballero de Géminis entendiendo el mensaje se volteó a ver a su niño, empalideciendo también, ya no llevaba la capa puesta por lo que podía divisarlo mejor, encontrando lo que escandalizó a Shiryu.

“Shunny…” Le dijo con una dulzura que preocupó al peliverde mientras se le acercaba “¿No lo sentiste amor?”

Shun pestañó incrédulo y con temor se tocó la cadera, donde le dolía, sintiendo como sus dedos se humedecían abundantemente, los observó volver completamente teñidos de rojo.

“Yo… creía que había sido una rama”

El dolor pareció aumentar ahora que era conciente de la gravedad de la herida, y llegó su turno para perder el color en el rostro, al igual que un mareo en todo el estómago.

Saga y Shiryu lo miraban preocupados, acercándose.

“Señor, mírelo como esta” Dijo angustiado el morocho.

“Shunny…” Trató de tocarlo pero el niño se hizo hacía atrás, algo asustado.

“Estoy bien… Estoy bien” Lo que decía no tenía sentido, pero por el caballero sabía que solo trataba de no tomar conciencia de lo que pasaba por miedo.

“Señor, sujételo, va a desmayarse”

Shun trataba de enfocar la mirada, pero toda la habitación le daba vueltas, sentía ganas de vomitar.

“No diga tonterías Shiryu, no voy a desmayarme, como se atreve a insinuarlo, discúlpese”

Saga lo sujeto por la espalda, sin dejar de mirarlo con temor, sin escucharlo, su niño cada vez se veía peor, lo tenía angustiado.

“¿Y? Shiryu, ¿No va a disculparse?”

Si lo hizo, no lo escuchó, pues casi inmediatamente se desmayó

________________________________________


Cuando despertó estaba recostado boca arriba sobre una cama, la habitación estaba iluminaba por muchas velas, lo que le indicaba que ya era bien de noche. Shiryu estaba parado a su lado, mirándolo con temor, mientras Saga se mantenía a la altura de su cadera, escarbando en su herida.

Continuaba con mareos, pero ahora mucho mas intensos, además todo su cuerpo se encontraba como pesado y no le respondía, respecto a lo que su protector le hacía apenas sentía un ligero malestar.

“Desgraciados, ¿Qué me hicieron? ¿Y mi ropa?” Se quejó con fastidio al notar que estaba prácticamente desnudo.

“El señor Saga le proporcionó una droga mientras dormía, para que no le duela tanto” Le explicó Shiryu colocándole un paño húmedo sobre la frente, al parecer el niño seguía con algo de fiebre.

Shun gimoteó un poco y se esforzó por ver el rostro de Saga, estaba bastante ceñudo y concentrado en lo que hacía, ¿Acaso estaba enojado? ¿Le molestaba tener ese tipo de complicación?

“Saga estás enojado ¿Verdad? No es mi culpa, yo no quería que me dispararan” Refunfuñó, muy alterado por la frustración de no poder mover su cuerpo, le desesperaba la sensación.

“No joven Shun, el señor Saga se pone así por que esta muy preocupado” Le explicó Shiryu para que no se molestara con su jefe, pero Saga sintió deseos de matarlo por lo que dije, en especial por la expresión de angustia que puso Shun.

“¿Tan grave es?” Preguntó inquieto.

El caballero de Géminis suspiró antes de levantar la mirada y sonreírle. Se veía muy agotado.

“No, no es tan grave como se ve, la bala solo pasó por la grasa, no toco nada importante” Le acarició la cintura “Te pondrás bien”

Shun asintió, decidiéndose por creerle, recostó de nuevo la cabeza en la almohada y trató de relajarse mientras Saga acababa de atenderlo, decidió no quejarse, su protector ya se veía demasiado afligido sin ayuda extra.

No supo ni en que momento lo hizo, pero volvió a dormirse, probablemente inducido por la droga, esta vez de manera profunda, despertando recién por la madrugada, ya vestido y arropado en la cama.

Se sentó con cuidado, pues le dolía mucho su costado y observó todo a su alrededor, la habitación estaba casi por completo oscura, a excepción de una larga vela que permanecía encendida y algo de la luz de la luna que se filtraba por la ventana, gracias a esa escasa iluminación pudo divisar a Saga que descansaba sobre un diván a cierta distancia, parecía haberse quedado dormido sentado mientras lo cuidaba.

Shun se salió de la cama y tratando de no hacer ruido se acercó a éste para verlo de cerca y asegurarse de que no estuviera despierto, su protector lucía como todo un adonis, con la camisa desabrochada que dejaba ver sus bien formados pectorales y esa expresión de paz en su rostro que le daba el cansancio, se veía tan distinto a cuando estaba despierto, recién se daba cuenta que era la primera vez que lo observaba así.

Cuando notó que ya llevaba demasiado tiempo mirándolo se sintió algo apenado por su actitud, y como ya estaba mas que seguro que Saga dormía profundamente tomó la vela junto a él para dirigirse a la ventana.
‘Radamanthys espera mi señal de que todo marcha bien, de haberla hecho antes ya podrían estar descansando también, resguardados’

Pensó con remordimiento al experimentar lo frío que estaba fuera al abrir la ventana, depositó la vela sobre esta, bien a la vista, para asegurarse de que la vieran y esperó.

Suspiró, ya nada podía hacerle, solo se recargó sus antebrazos en el marco inferior y trató de buscar en los alrededores alguna señal de vida, pero parecía que sus hombres estaban bien camuflados, era mejor así, si él podía verlos Saga también lo haría.

“Shun”

El cuerpo entero se le paralizó cuando dos manos se posaron sobre sus hombros de manera sorpresiva, pudo sentir la respiración caliente del mayor detrás de él, pero no lo había escuchado acercarse.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 9:25 am

“S… Saga”

“Vuelve a la cama, aún estás muy débil”

Sin darle tiempo a protestar le quitó la vela y lo cargó hasta su lecho, volviendo a arroparlo con las frazadas, luego se regresó para cerrar la ventana, extrañado de que el chico no sintiera el frío que hacía afuera.

“¿Qué hacías levantado?” Por la mirada somnolienta del mayor supuso que aún no estaba del todo despabilado.

“Solo necesitaba estirar las piernas”

Saga se acercó y perezosamente le tocó la frente, palpando también detrás de las orejas, descubriendo con alivio que su temperatura era normal.

“Al parecer ya no tienes fiebre, es buena señal”

“¿Eso significa que ya estoy bien?” Preguntó inquieto.

“Sí, solo tienes que descansar para que la herida cicatrice sin problemas, pero de todas formas te haré revisar con el doctor Cristal”

Esa afirmación lo puso de mal humor casi de inmediato.

“Si ya estoy bien no necesito que ningún médico me ande apretando por todos lados”

“Shun, eso no esta en discusión” Su tono fue tranquilo, pero por la manera en que lo miró el peliverde supo que era en vano protestar, así que se reacomodó mejor en la cama, recargando la cabeza en la almohada.

“Saga, no importa si mi herida es grave o no, he decidido que me vendrá bien un largo descanso, por lo que pienso haraganear hasta que me recupere”

El caballero de Géminis sonrió intrigado, era lo mejor que podía haber escuchado, el que no tendría que atarlo a la cama para que hiciera reposo, pues consideraba que eso iba a ser todo un problema.

“Pero…”

“¿Por qué imaginé que había un pero?” Preguntó sin perder la sonrisa.

“Es que quiero que te quedes a mi lado mientras lo hago”

Ahí si lo confundió por completo, pero, antes de que lo interrogara u opinara, Shun prosiguió.

“No podré estar tranquilo si me dejas solo, después de todo eres mi protector, vamos Saga, quiero que me lo prometas, que no te iras de mi lado mientras acabo de curarme, sino de ninguna manera me quedaré en cama”

“Shunny, no me apartaré de tu lado ni de día ni de noche”

Al pequeño peliverde no se le pasó por alto lo que venía implícito en esas palabras, por lo que se apresuró a acotar.

“Por la noche puedes volver a dormir a tu cama”

“¿Puedo?” levantó una ceja un poco molesto por la forma en que se había expresado, Shun decidió no provocarlo mas, no tenía ganas de lidiar con un Saga de mal humor, y se pondría así si seguía dándole órdenes.

De todas formas acababa de ganar, se podía decir que ya empezaba a verle un lado bastante positivo al haber recibido ese disparo, ahora lejos de una molestia resultaba una bendición, ya que gracias a esa herida tenía asegurada su misión, podía hacer que Saga pasara las dos semanas a su lado, cuidándolo, así se ahorraba el tener que vigilarlo.

Mientras estaba distraído Saga lo movió un poco y se acostó junto a él en la cama.

“¿Pero que haces?” Lo miró con alarma.

“Solo me quedaré contigo hasta que te duermas de nuevo” Le explicó rodeándolo con sus brazos por la cintura para atraerlo mas contra su pecho.

“No es necesario…”

“Lo haré de todas formas”

“Pe… Pero… Esto no es para nada correcto” Se tensó por completo, temiendo que Saga intentara algo, pero se sorprendió al sentir como la respiración de este comenzaba a normalizarse y se relajaba, al parecer se estaba durmiendo.

‘Esta muy agotado, lo dejaré que se quede… Pero solo por esta noche, se lo debo’ Trató de convencerse a sí mismo de que solo por eso no insistía en que se marchara a su habitación.

________________________________________

En los dos días que siguieron no hubo manera de traer al doctor Cristal, por lo que Saga estaba hecho una fiera, Shiryu había explicado que el médico se encontraba con otra familia de Virgo, asistiendo un parto, pero que se presentaría ni bien pudiera, aún así ni eso lo aplacó, solo el recordatorio de Shun de que él ya no corría peligro por lo que no necesitaba que nadie lo anduviera manoseando ni apretando.

Por otro lado la promesa que el peliverde le exigió que respetara su protector le estaba pesando mas de lo que podía soportar, llevaba cuatro días sin salir de su alcoba, todo el tiempo conversando con Saga o discutiendo, como se le llamara a lo que hacían, por otra parte sabía que lo estaba cansando, todo el tiempo el caballero de Géminis se mostraba frustrado o molesto, de seguro eso de pasar todo el día acompañando a un chiquillo no le causaba gracia, menos a Shun el sentirse tan poco deseado, ya que en esos días también habían cesado los acercamientos, Saga no lo besaba ni se colaba en su cama, estaba seguro que ya ni siquiera se le hacía un poco atractivo, y aún que le doliera admitirlo la idea le molestaba, quizás por eso se ponía cada vez mas irritable.

Ya para el quinto día Shun saltó de la cama y pidió a gritos que le prepararan un baño caliente, se aseo con cuidado, arregló y anunció a todo el mundo que ya estaba recuperado mientras entraba a la sala.

Pese a eso Shiryu se pasó la tarde entera tratando de convencerlo de que regresara a la cama, sin éxito, mientras que Saga aprovechó para ir a revisar su propiedad, especialmente sus establos y asegurarse de que todo marchara bien.

Recién por la noche cuando el caballero llegó se quitó su camisa por qué estaba toda empapada por la tormenta y rápidamente se encaminó a la habitación de su niño, sorprendiéndose de lo ansioso por verlo que se sentía, lo había estado extrañando todo el día, ya que recientemente estaba descubriendo cuanto le gustaba tenerlo en su casa, todo era mas cálido ahí adentro con su presencia, le encantaban sus discusiones, especialmente por el color tan intenso que tenían los ojos de Shun cuando se enojaba, y como lo hacía cuando empezaba a hablarle sobre su inferioridad y de las de todos los de su edad, la de la mujeres, era gracioso, por que Shun era todo menos inferior, ya había descubierto lo listo y agudo que podía ser, al igual que independiente, pero ni con una espada en el cuello se lo reconocería, eso sí.

Cuando ya estaba en los pasillos del segundo piso escuchó un fuerte trueno y se apresuró, pensando que de seguro Shun estaría muy asustado, con gusto lo consolaría, era una buena excusa para acercarse, ya que últimamente se estaba portando demasiado bien y eso lo frustraba bastante.

Ya en la puerta de la habitación golpeó, pero no espero a que Shun le contestara, para no darle tiempo a que le dijera que se fuera o que estaba durmiendo, solo entró, y sonrió complacido al encontrarlo aún levantado, ataviado con una larga bata de satén negra que se ceñía muy bien a su cintura, sentado en un extremo de la cama, leyendo un libro que debió tomar de su biblioteca.

“Ya decía yo que debería haber cerrado con llave” Le dijo ceñudo al verlo entrar. “Lo siento Saga, pero hoy no estoy de humor para discutir”

“De acuerdo”

Esa afirmación pasiva y sonriente lo desconcertó, por lo que bajando el libro le prestó más atención.

“¿Quiere decir que no has venido a discutir sobre nada? Dichos sea de paso ¿A que viniste? Ya es tarde”

Estaba acostumbrado a que por lo general a esa hora Saga ya estuviera dirigiéndose a su propio cuarto.

“Yo creí que estarías asustado, por la tormenta, los rayos…” Lo observó unos instantes, Shun lo miraba confuso “No estas asustado ¿Verdad?” Le preguntó dejándose caer sentado a su lado.

“No, no lo estoy”

“Es que yo…”

“¿Querías consolarme?” Había aprendido a adivinarle las intenciones.

“Pues sí… ¡Rayos Shun! Todos se asustan” Se frustró.

“Ya te lo dije ayer, yo no soy como todos, deja de generalizar” Suspiró, deseando que ahora su compañero no decidiera iniciar un debate sobre el tema. Pero Saga no parecía muy interesado en ello, se dedicaba a mirarle el cuello, y el triángulo de piel tersa que se alcanzaba a ver antes de llegar a la tela de la bata, esa mirada tan intensa lo hizo ruborizar, en especial por que él mismo a duras penas podía apartar los ojos del pecho desnudo de Saga, el desgraciado era tan apuesto.

El caballero de Géminis ya no lo soportó y unió sus bocas en un beso posesivo y duro, cargado de deseo, hacía días que no probaba sus labios de azúcar, no resistía un segundo mas, demasiado estímulos.

Shun solo se soltó y dejó manipular como un muñeco, no podía engañarse, deseaba ese beso tanto como él, ya hasta soñaba con eso, no había razón para negarse, al menos no todavía. Le gustaba la manera en que esa boca tan experta lo apretaba y obligaba a seguir su ritmo, como la cálida lengua incitaba a la suya a jugar un poco, como le acariciaba toda la cavidad, todos los sentidos. Cerró los ojos y dejó caer su cabeza hacía atrás, permitiendo que Saga recorriera su cuello sin obstáculos y enloqueció con los cosquilleos que le produjo esto por todo el cuerpo, ya que nunca nadie lo había tocado de esa forma, todas esas sensaciones le eran tan nuevas y hermosas.

Saga, mientras hacía esto, iba colando una de sus manos entre la cabellera de la nuca de Shun, provocándole una sensación eléctrica al frotarle el cuero cabelludo con sus largos dedos.

Lo recostó sobre la cama y fue estironeando desde arriba la bata, aún sin desatarla, para descubrirle los hombros y también los saboreo, todo en el le parecía exquisito, quería probar cada parte de su cuerpo. Lo rozaba con sus labios, de a ratos con su lengua, mientras cos manos se aseguraba de no dejar las suaves caricias.

Shun ya casi gemía por el placer, estaba inmóvil y no atrevía a abrir los ojos, solo respiraba de manera sonora, haciendo lo imposible para pensar con claridad, pero no lo lograba, en su mente solo había una cosa ‘Saga’ y el cuanto deseaba que siguiera.

“Shunny…” le llamó en un susurro, cuando se vio en la necesidad de desatar la bata para seguir.

“¿S…Sí?”

“Te deseo” Volvió a besarlo al decirle eso, mientras le daba tiempo de reaccionar, pues parecía como perdido “¿Tú me deseas?” Conocía la respuesta, pero necesita escucharlo de sus labios.

Shun al fin abrió los ojos y lo miró a la cara, se veía muy contrariado y afligido.

“Sí, te deseo intensamente” Al declararlo su tono de vos fue lastimero, tanto que le estrujó el corazón.

“¿Y por qué te pones así? El que nos deseemos mutuamente debería ser algo bueno ¿No te parece?”

El peliverde negó con un movimiento de cabeza efusivo, con lágrimas en los ojos, empezando a preocuparlo.

“Shun, ¿Qué pasa?” Le acarició el cabello con cariño “Si no quieres… Juro que no te forzaré”

“No, si quiero, y mucho, es solo que…”

“¿En que piensas?”

“Yo… Solo estoy un poco asustado”

Saga sonrió un poco aliviado ante esa aclaración, volviendo a besarlo.

“En ese caso no tienes de que preocuparte mi amor, pues yo voy a cuidarte”

“S… Sí” Le contestó tembloroso, acariciándole los pectorales con pereza.

‘Pase lo que pase, no me enamoraré de él’ Se juró mentalmente Shun conteniendo las lágrimas.

Saga no tuvo mucho tiempo para pensar en lo que pasaba, las caricias de Shun lo estaban torturando por lo que regresando a la acción le desanudó la bata, quitándosela por completo para apreciar su desnudes.

‘Es tan hermoso’ Pensó admirando cada detalle de esa bella piel nuevamente, solo que ahora por fin podía poseerla a su antojo. Observó los rosados y tiernos pezones así colocó uno entre sus labios y jugó un poco con él, haciendo que se pusiera erecto, pero sin ser torpe, para que no le doliera en esa zona tan delicada.

“Shun…” Volvió a llamarlo mientras le besaba el pecho y descendía por su ombligo hasta la cadera.

“Sí, Saga” Le contestó entre gemidos, pequeños quejidos.

“Voy a hacerte mío” Declaró.

“Sí Saga, soy todo tuyo” Respondió sin estar conciente de lo que estaba diciendo ni de lo en serio que iban las palabras del mayor.

Saga conforme se quitó su calzado y pantalón, desnudándose para Shun, notando como este se ponía nervioso, como decidiéndose entre mirarlo o no mirarlo, todo a causa del pudor.

El caballero decidió ayudarlo y tomándole la mano lo guió por su propio vientre, haciendo que le acariciara su miembro rígido.

Shun tembló al tocarlo, sorprendido por el tamaño y firmeza, lo sentía caliente y con un tipo de suavidad bajo sus dedos que no sabía precisar.

“¿Q.. Qué hago?” Le pidió auxilio al no saber que era lo que su pareja esperaba de él.

“Apriétame, no tengas miedo”

El niño obedeció y se sintió bien consigo mismo al notar la expresión de placer que Saga tenía y cuanto disfrutaba aquello, por lo que también lo frotó con cuidado. Saga para enseñarle bien como lo acarició también, sintiéndolo chillar de dolor al experimentar su primera erección, con la punta de los dedos fue como rascando la piel, provocándole un molesto cosquilleo, `para después tomarlo por completo en su palma y masturbarlo lentamente.

Por lo novato, Shun eyaculo demasiado rápido, no sabía como contenerse, claro que la realidad para Saga era demasiado diferente, con su experiencia necesitaba de mucho mas, y al verdad ya no podía esperar.

Mientras el niño calmaba un poco su respiración tomó las dos almohadas y las acomodó debajo de su espalda, para que estuviera un poco mas alto, luego le separó ambas piernas y se colocó entre ellas.

“Shunny, necesito que te relajes” Le susurró, no muy seguro de que lo estuviera escuchando, luego procedió a dilatar la entrada del niño con sus manos, no podía penetrarlo así nada mas, ya que era demasiado joven, el dolor sería insoportable.

Mientras lo estimularon sus dedos el chico solo puso una mueca de molestia en el rostro, pero se mantuvo tranquilo, mas cuando lo penetró con la punta le fue demasiado y no lo dejó salir.

“¡Saga detente!” Le gritó histérico, el cuerpo del caballero de Géminis tembló por completo.

“Shun…”

“¡Me duele! ¡No sigas por favor!” Comenzó a derramar lágrimas entre sollozos.

“Es que… ya no puedo detenerme, confía en mi, ya pasará”

“Sabía que no serviría para esto… ¿Ya acabó verdad? Ya no soy virgen”

Saga trató de contenerse un poco, encima con la manera en que Shun se sacudía le hacía desear embestirlo, por lo que contenerse se estaba volviendo una tarea casi imposible.

“Sí, ya no eres virgen, pero créeme, esto esta lejos de acabar” Le aseguro inclinándose para besarle la frente entre caricias, ayudándolo a relajarse. Cuando lo consideró suficiente continuó introduciéndose con cuidado, para por fin empezar con el deseado vaivén.

Al principio Shun lloró un poco mas, pero pronto el dolor desapareció, dejando solo el placer, y Saga pudo sentirse satisfecho de escuchar gemir sin restricciones, incitándolo a aumentar el ritmo cada vez mas.

Shun estaba que no podía mas por las emociones que sentía, el corazón le latía muy fuerte, su cuerpo sudaba como nunca, le dolía todo, pero aún así experimentaba un placer que no quería que acabara.

Cuando Saga logró llegar a su clímax se dejó caer sobre él, saliéndose de su interior, ambos respiraban agitados, tratando de clamar sus pulsos, pero sonreían satisfechos.

“No tienes idea durante cuanto tiempo te desee” Le confesó a su niño proporcionándole un par de caricias mas.

Shun no hizo ningún comentario, estaba exhausto, por lo que cerró los ojos sintiendo que perdía un poco la conciencia, pero no del todo, se durmió conciente de una cosa, no importaba lo que hiciera o cuanto hubiera luchado para que no pasara, era demasiado tarde, estaba enamorado de Saga.
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MensajeTema: Capitulo 8: Acorralado   Mar Sep 02, 2008 9:31 am

Emboscada a tu corazón

Capítulo 8: Acorralado


Shun apenas y consiguió conciliar el sueño, había quedado dormido mas por el cansancio emocional que el físico, la cantidad de sensaciones experimentadas hace solo unas horas había acabado con su fuerza, el querer y no querer que Saga lo tocara, no saber lo que sentía o temer el sí saberlo, mucho para alguien que se creía inmune a esas cosas, quizás Dohko estaba equivoca, no se parecía en nada a su padre, lo cual en cierto modo no le molestaba, todo lo contrario.

Cuándo abrió los ojos lo primero que vio fue a Saga, que permanecía recostado de lado, inclinándose sobre él, uno de sus brazos lo usaba para sostener su cabeza en lo alto, apoyando se codo en la almohada, el otro lo ocupaba enroscando los caballos de Shun con pereza mientras esperaba que despertara.

El peliverde se quejó un poco, todavía afectado por el despertar, y se giró hacía él lado opuesto.

“Shun, ¿Cómo te sientes?” Indagó un poco preocupado al verlo moverse con cierta dificultad, pero no recibió respuesta, por lo que le jaloneo el cabello para llamarle la atención “Te pregunté que como te sientes, ¿Estás lastimado?”

Shun resopló, aún sin dignarse a encararlo, la verdad se sentía algo molesto con Saga, por eso no quería ni mirarlo, no soportaba estar tan vulnerable ante su presencia, o la revolución emocional que le provocaba su cercanía.

“Sí, me dispararon en la cintura ¿Recuerdas?”

“Sabes a lo que me refiero, ahora dime, ¿Te lastime?” Ya estaba demasiado acostumbrado a esas extrañas respuestas por parte del menor como para darle importancia.

“Sí” Susurró con un cierto tono de reproche “Un poco” Aclaró luego de una pausa para no angustiarlo.

“Lo siento” Le habló mientras le besaba uno de sus pequeños hombros y acariciaba ese hermoso cuerpo.

“Te creo… Después de todo tu nunca pides disculpas a nadie”

Saga sonrió al escucharlo, estaba recordándole lo que le había dicho en el río cuando lo había hecho enfadar.

“En realidad lo que quise decirte en esa ocasión es que no pido disculpas por estupideces”

Shun de inmediato se giró quedando cara a cara con su amado, pero bajo él.

“¡¿Arrojarme al río fue una estupidez?!” Le cuestionó indignado.

“Sí” Fue la respuesta de un sonriente Saga, acompañada de un dulce beso.

“Eres imposible” Refunfuñó Shun, tratando de volver a darle la espalda, pero los brazos de su amante no le permitían mucha movilidad.

“Pues será mejor que te acostumbres cariño, pues parece que vamos a pasar mucho tiempo juntos”

Ese comentario puso alerta a Shun y poco mas conciente respecto a lo que pasaba.

“Saga… yo” No estaba seguro de que decirle respecto a lo ocurrido hacía unas horas, pero de todas formas el caballero de géminis parecía mas interesado en los rasgos de su rostro que en lo que decía.

“¿Recuerdas lo que me dijiste anoche?”

El peliverde estaba demasiado confundido como para recordarlo, por lo que no contestó, Saga tampoco espero a que lo hiciera.

“Me dijiste que eras mío, tal como quería, tú tomaste la decisión”

Shun suspiró derrotado, cerrando momentáneamente sus ojos, no necesitaba que lo se lo dijera, sabía que él había consentido todo.

“Lo se, y me hago enteramente responsable de mis actos, no tienes que preocuparte por nada, nadie lo sabrá” Le aseguró, creyendo que Saga estaba interesado en salvar las apariencias, no se vería bien que se hubiera llevado a la cama así nada mas a un adolescente.

“No has entendido Shun” Insistió el mayor, sorprendido de lo malinterpretada que estaban siendo sus palabras “Aceptaste ser mío, significa que nos casaremos”

“¿Qué?” De no ser por que estaba recostado podría haberse caído ante semejante ocurrencia, ¿Matrimonio, él? Imposible “¿Y cuándo acepté yo eso?”

“Cuando me permitiste robarme tu virginidad” Le contestó con un destello de romanticismo que para nada fue apreciado por Shun que seguía escandalizado con la idea de ser un géminis.

“Espera… No es posible… Yo no”

“Te quedarás aquí hasta entonces, cuando llegue tu hermano supongo que deberé hablar con él, explicarle todo….”

“¡¿Qué?! ¡No le explicaras nada por que aquí no pasó nada ni pasará! ¡Estás soñando si crees que tengo la menor intención de casarme contigo!” Ya estaba exasperado, el caballero de Géminis seguía haciendo planes sin siquiera consultarle, entendía que se suponía, al menos entre nobles, que si tomaban la virginidad de alguien debían hacerse cargo, pero era ridículo, él estaba por encima de todos esos protocolos.

Saga lo inmovilizó sobre la cama, subiéndose por completo a su cuerpo y lo miró de manera desafiante.

“Ya te lo dije Shun, no hay vuelta atrás, eres mío… No te compartiré con nadie”

Por la firmeza con la que lo dijo era fácil adivinar que no alardeaba, Saga era un hombre por completo posesivo, era su naturaleza, y ahora también a él lo consideraba de su propiedad.

Por su parte el caballero de Géminis se estaba desesperando, quería que Shun lo aceptara.

“No tengo intenciones de estar con nadie mas… Aún así no me casaré contigo”

“¿Por qué?”

“¿Por qué tú quieres casarte conmigo? ¿Por culpa?”

“Sabes que no es así, no me siento culpable por lo que pasó, no obstante te casaras conmigo, ¿De acuerdo?”

“Ya lo dije ¡No! Eres tan arrogante”

“En ese caso te gustan los hombres arrogantes, sino no me hubieras permitido tocarte”

Ante ese comentario Shun no supo que decir, solo se separó lentamente para salirse de la cama, estaba todo sudado y aún tenía algunos residuos de Saga escurriéndole por las piernas.


“Necesito lavarme” Se excusó dirigiéndose detrás de un biombo para higienizarse sin la mirada indagadora del mayor, requería pensar con claridad unos momentos, como lograría hacerle entender a Saga que lo que le pedía era imposible, que al acostarse con él no había pensado nunca en la posibilidad de una relación, de hecho el lo único que pensó fue en que jamás se casaría, y nunca nadie antes le había atraído, solo aprovechó la oportunidad de llevarse un grato recuerdo para cuando regresara a bordo de “El esmeralda” su amado hogar.

Ni bien acabó de limpiarse tomó un poco de aliento y se regresó hasta el borde de la cama, observando casi resignado a Saga que parecía estar acomodado ahí pasar la noche.

“Cariño, vuelve a la cama, vas a congelarte” Todo lo decía con un cierto aire pícaro, Shun ya sabía para que quería que se le acercara.

“Tú deberías ir regresando a tu cama” Le reprendió molesto, sintiéndose algo impotente, pues no sabía como hacer que Saga lo escuchara, ni siquiera lo tomaba en serio “Tienes que entenderlo, esto no puede volver a pasar, nunca”

“Shun, acércate”

“Estoy hablando en serio, es imposible que me case contigo”

“Acércate” Seguía con el mismo tono juguetón que le indicaba que no le prestaba atención, o no del tipo que necesitaba.

“Ni bien llegue mi hermano me iré con él, no volverás a verme”

“Shun, acércate”

Por inercia obedeció a la insistencia de su amado, mientras pensaba en como hacerlo entrar en razón.

“Además no es como si pudiéramos…”

No pudo acabar con lo que decía pues ni bien Saga lo tuvo a su alcance lo jaló con fuerza, haciendo que cayera sobre él, aspirando ese aroma dulzón proveniente del jabón que acababa de usar el niño para limpiarse.

“Que mal, mi olor le sentaba mejor a tu piel, claro que eso se puede solucionar” Invirtió las posiciones, volviendo a acorralarlo contra el colchón, pero Shun no se mostraba de ánimos para seguirle la corriente.

“¡Ponte serio por favor!” Se quejó, harto de sentir que razonaba con una pared.

“Estoy serio cariño, todo lo que te he dicho iba muy en serio, desde que te deseo de nuevo hasta el hecho de que nos casar…”

“¡No te atrevas a volver a mencionar el matrimonio!”

Esa orden consiguió que Saga se calmara unos instantes, viendo que no iba por buen camino, una velada perfecta estaba a punto de arruinarse.

“Esta bien, en vista de que ese tema te perturba tanto podemos omitirlo por el momento, vayamos a lo importante, ¿Estás seguro de que no te irás al menos por dos semanas?”

Perfecto, volvía a ser el mismo Saga calculador y razonable de siempre, lo cual le era todo un consuelo.

“Ya no serán dos semanas, recuerda que llevo casi una aquí”

“Esta bien, pues por el tiempo que te quede aquí, ¿No esperaras que actué como un célibe? Mas después de lo que acaba de pasar”

Shun se sonrojo un poco al pensarlo, recordando horas atrás, pero apartó el pensamiento de inmediato, tratando de no desconcentrarse.

“Claro que sí”

Saga sonrió.

“Me temo que eso no se va a poder”

“¿Por qué no?”

“Por que te deseo de nuevo” Declaró dejándose caer sobre él como un coyote un indefenso conejo, Shun ni trató de resistirse esta vez, solo intentó conservar un poco de cordura mientras sentía como su cuello nuevamente era recorrido y ese pecho caliente presionaba el suyo.

“Es… Escucha” Le habló entre gemidos y suspiros de placer, no quería que se detuviera, pero debían aclarar un par de puntos antes de continuar “Podemos… permanecer así por ahora, pero debe acabar en cuanto mi hermano regrese, jamás debe saberlo”
Saga solo asintió, restándole importancia, dedicándose a la tarea de explorarlo, después de todo se encontraba en paz, no estaba seguro de que Shun lo amara, pero al menos respondía muy bien a sus caricias y se preocupaba por él, estaba seguro de que podía fortalecer ese afecto con un poco de tiempo, que era lo que su niño le estaba dando.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 9:33 am

La segunda vez fue aún mejor que la primera, principalmente por que Shun ya no se encontraba tan desorientado y asustado, pudo participar sin tantos temores y con la satisfacción de saber en el fondo que no había desilusionado a Saga, de ser así no querría estar de nuevo con él, sabía que eso en realidad no era bueno, pero le gustaba sentirse apreciado, últimamente esto le costaba.

“Nunca voy a olvidarte… Saga de Géminis” Le murmuró mientras descansaba feliz sobre su pecho, claro que su, ahora amante, no pudo oírlo, pues ya dormía placidamente.
________________________________________
Ya aclarados ciertos puntos, los días siguientes transcurrieron con una considerable calma, Saga se mostraba feliz y relajado, por su parte Shun se sentía aliviado de poder bajar un poco la guardia, ya que nada sospechoso había sucedido recientemente, y con él en casa el caballero de Géminis prácticamente no salía a ninguna parte, solo se encargaba de su predio, establos, mansión, todas actividades que permitían a Shun dejar de temer por su vida, al menos por el momento.

La convivencia era cada vez mas amena, pues estaba descubriendo la encantadora persona que podía ser Shiryu si le daban ocasión, alguien de fácil palabra, amplio criterio e inmensa sabiduría, le recordaba un poco a Dohko, solo que el morocho era un poco mas mojigato, por fortuna no tanto como para escandalizarse con el tipo de vida que estaban llevando con Saga, pues él mismo le había aclarado que conocía el acuerdo de dormir justos y no le molestaba, Shun lo amó por quitarle ese peso de encima.

Todas las noches solían juntarse los tres a cenar y conversar, actuaban como si se conocieran de toda la vida, incluso Shun se sorprendía de lo abierto que se mostraba ante él Saga últimamente, ya no se contenía tanto y le compartía muchos de sus pensamientos e ideales, después de todo siendo un dorado tenía grandes responsabilidades con su pueblo en las que debía pensar con claridad.
También, conversando con Saga, Shun llegó a descubrir las tres cosas que este mas valoraba, orgullo, honestidad y lealtad, en ese orden preciso, después de todo él consideraba que un caballero no era nada sin su orgullo, y ni una relación sin plena honestidad.
Estos comentarios hicieron que Shun experimentara unas molestas punzadas en el estómago que no supo identificar

________________________________________

Cierta mañana, cuando ya casi no se lo esperaba apareció por fin el doctor Cristal en la puerta, listo para su joven paciente, y tal como Shun temía se la pasó apretándolo y encima el muy descarado se atrevió a colocarle un inyección.

Saga por su parte no se alejó ni durante un momento mientras el doctor hacía su inspección, se aseguró que lo revisara hasta los cabellos, a cada segundo recordando alguna nueva magulladura que el médico no hubiera detectado.

“También tiene un golpe en la cabeza”

Shun deseaba matarlo, su doctor lo revisó y empezó a dictarle lo que necesitaría, incluyendo dieta, remedios, reposos, Saga asentía prestándole toda su atención, al peliverde no le cabía la menor duda de que estaban dispuestos a convertirlo en un inválido, no entendía por que exageraban tanto sus pequeñas heridas.

“Bueno, creo que necesitaría un paño húmedo para colocarle en la frete” Ni bien acabó de decir eso Saga ya salía tras el.

Shun solo lo miró, volviendo a recostar la cabeza en el diván, algo exasperado, nunca le habían gustado los doctores, después de todo no le gustaba que ningún extraño lo tocara.

“Dr. Cristal” Recordó de repente para que podía servirle ese hombre de cabellos claros y gran estatura.

“Si joven” Lo miró mientras acaba de untarle un ungüento en el hombro, era toda una suerte que Saga hubiera tenido cuidado de no dejarle marcas.

“Supe que estuvo atendiendo a Sr. Tony de Géminis, ¿Podría decirme como se encuentra?”

El sujeto pareció adoptar una expresión de suma aflicción, pasó algo de saliva antes de hablar, por suerte esto último le gustaba mucho, como había notado el más joven.

“Ah, se refiere al Lord, pues su estado es lamentable, me temo que si sigue así su corazón no resistirá demasiado, a dejado de comer, de dormir, casi no habla, es como si hubiera envejecido de la noche a la mañana”

Shun sintió que se le subía todo lo que había comido a la garganta al escucharlo, lo invadió la angustia.

“Y todo esto… ¿Por su hijo?” Quiso saber, aún que conocía la respuesta.

“Pues sí, después de todo se trataba de su favorito, su gemelo favorito”

“¿Por qué lo dice?”

“Es sencillo, Kanon era mas allegado a él, Saga a su difunta esposa, lady Renata”

“Renata” Repitió, con que esa era la madre de Saga y Kanon “¿Cómo era ella?” No sabía de donde le salían tantos deseos de saber sobre la vida familiar de su protector, eran datos irrelevantes para lo que tenía que hacer o a quien tenía que llegar.

“Una bruja sin corazón” Le contestó con desagrado el médico, sin cuidar sus palabras, Shun se quedó mas que sorprendido “Incluso intentó volver a sus hijos contra su padre, se que Death Mask no tiene fama de ser sentimental, pero Atena sabe que lo intentó con esa mujer, los casaron por un acuerdo, pero aún así quería llevarse bien, pero esa arpía solo sabía esparcir veneno por donde iba, quizás por eso murió tan joven, también por ello nadie la lloró demasiado cuando lo hizo”

El peliverde se quedó digiriendo la información, sintiendo cierta pena por Saga, debía haber tenido una infancia por demás difícil.

“Y ese tal Afrodita ¿Cómo es?” Preguntó un poco acobardado.

“El joven afrodita” El médico sonrió al evocar la imagen “Un ángel, la verdad, todo un ángel, su matrimonio también fue acordado, para tener una alianza con el Estado de piscis, Death Mask ya tenía suficiente hijos para heredar, no requería de otra mujer, por lo que acepto a ese jovencito varios años menor, la mejor decisión que tomó, ese niño le dio todo el afectó que su primer esposa le negó, también recibió el que ésta no quiso y mucho mas, cuido y educó a sus hijos como propios, incluso a Saga, solo que por ser el mayor siempre se mantuvo algo distante de toda su familia, pasó por muchas situaciones difíciles, pero es un joven de corazón fuerte”

“Entiendo” Shun se quedó algo meditativo, Saga poseía un corazón fuerte… ¿Su padre también?

No pudieron seguir hablando por que Saga al fin regresó y ninguno quiso que supiera de lo que conversaban, sabían que se molestaría de saberlo.

________________________________________


Esa misma noche Shun aguardó a que Saga se durmiera a su lado antes de actuar, se había dado cuenta que aún que quisiera no podía seguir postergándolo, pensaba que era mejor esperar a que su hermano llegara antes de hacer cualquier movimiento, pero por lo que acababa de escuchar para ese entonces sería demasiado tarde.

Luego de hacer un par de señas a Radamanthys se encontré con él en uno de los jardines, bajo el reguardo de los árboles para evitar ser vistos, no tenían mucho tiempo, si Saga despertaba y no lo encontraba no sabría como explicarle y la verdad… Ya no deseaba mentirle.

“Aiacos” Le llamó al estar cerca, lo miró con cierta cautela, su compañero lucia bastante irritado, le era fácil percibirlo pese a la poca luz. “¿Qué ocurre?” Preguntó frunciéndole el ceño.

“Eso quiero saber yo, he visto a ese idiota ya tres veces en tu habitación ¿Acaso se esta pasando de listo?”

Shun se puso de todos colores, pero conservó la postura, ya no estaba con Saga, debía ser él mismo, o quien esperaba que fuera.

“No, tú de idiota, solo me cuidaba, recibí un disparo y…” Ni bien empezó a decirlo deseo que la tierra se lo tragara.

“¡¿Un qué?! ¡Dohko me entregará a los tiburones!” Se lamentó colérico.

“Ya cállate, esta haciendo escándalo por nada, yo estoy bien y Saga se comporta como lo es, un caballero”

“Mira conejito, a otro con ese verso, que podrás amedrentarme a mi, pero Radamanthys ya lo esta midiendo desde aquí, hace varias noches que lo detengo para que no le salte encima”

“¡Nadie va a tocar a Saga! ¡O se las verá conmigo!” Declaró en tono amenazante, justo en ese momento sintió que era jalado del cabello por detrás, volteó rápido por impulso, encontrándose cara a cara con un rubio de ojos dorados.

“¡Radamanthys!” Se le colgó del cuello feliz de por fin verlo de nuevo. Aiacos casi ríe por el repentino cambio de humor del mas joven.

Radamanthys le palpo el rostro con cuidado, recorriéndolo.

“Ya decía yo que debimos cortarte ese rostro cuando eras niño, así no tendríamos que vigilarte todo el día”

“Como si alguno de ustedes hubiera sido capaz de hacerme daño” Se mofó Shun, conciente de que solo lo molestaba.

“Eres demasiado hermoso para tu seguridad, e ingenuo” Continuo Aiacos que no estaba dispuesto a dejar el asunto por las buenas.

“Les recuerdo que se cuidarme solo, deberían tenerme mas confianza” Lo reprendió con dureza, a Saga le pasaba el exceso de cuidados, después de todo él mismo se había asegurado de que lo considerara alguien débil, pero no a sus hombres.

“Lo siento mi jade” Se disculpó de inmediato Aiaco apenado.

Shun solo suspiró y desvió la mirada hacía otro lado, recordando el motivo de que estuviera ahí a esas horas de la noche.

“¿Qué saben de mi hermano?”

“Aún no tenemos noticias” Le contestó Radamanthys “Minos acaba de dirigirse, esta convencido de que ya deben haber llegado a la orilla con estos vientos, pero yo tengo mis dudas, a habido demasiadas tormentas”

Shun sabía lo que esa afirmación implicaba, si Minos no regresaba en su compañía eso significaría que deberían aguardar un par de días más, Dohko no se arriesgaría a acercarse con el “El Esmeralda” a Géminis, especialmente cuando Saga le había puesto tal precio a su captura.

“A mi tío no lo asusta un poco de agua, vive de ella, estoy seguro de que pronto los veremos, aún así… No podemos esperarlos”

Radamanthys frunció el ceño.

“¿A que te refieres?”

“Debo ver a Lord Géminis, no se cuanto le quede de vida, pensaba esperar pero… Si muere antes jamás me lo perdonaré, el que haya venido aquñí y arriesgado tanto… Será en vano”

“También será en vano la azotaína que te dará tu hermano cuando te ponga las manos encima” Murmuró Aiacos.

Shun sonrió con algo de desafió.

“Me gustaría verlo intentarlo”

Radamanthys también asintió, entretenido por esas esmeraldas tan desafiantes.

“Entonces, ¿Qué planeas hacer?” Retomó el tema.

“Iré a la mansión de Lord Géminis, pero necesito tu ayuda, debes mantener ocupado a Saga y despejar la guardia para que pueda salir sin problemas”

“Entendido, ¿Alguna preferencía?”

“Ninguna, lo dejo a tu criterio, solo recuerda que debe ser bien temprano, ni bien amanezca”

“De acuerdo, confía en mi”

________________________________________

‘Lo dejo a tu criterio’ Se remedó a si mismo Shun ni bien abrió los ojos por la mañana ¡En que demonios había estado pensando! ¡¿Radamanthys criterio?! ¡El muy desgraciado había incendiado los establos!.

‘Voy a matarlo’ Pensó mientras se colocaba su capa y observaba por la ventana todo el movimiento de los caballeros y criados por los pastizales, desesperados por apagar el fuego, Saga estaba afuera supervisando todo ‘Debí ser mas específico’ Se recriminó, escabulléndose fuera, al menos estaba resultando, con semejante alboroto nadie reparó en su presencia, pero él si reparó en una que hacía bastante no veía, Jabu, sabía que se había quedado un tiempo en Aries luego del incidente, de seguro para ser objeto de interrogatorio para Shion, pero le alegraba verlo bien, y por sus ropas parecía que acababa de llegar, solo llevaba consigo una bolsa de terciopelo.

Shun sintió curiosidad al verla ¿Qué le traería a Saga? ¿Tendría alguna novedad? Sabía que de preguntar quizás averiguara algo, la mayoria de los criados eran sueltos de lengua, pero no tenía tiempo ni debía dejarse notar, pues lo obligarían a regresar a la mansión.

Una vez en las enredaderas de los límites de la propiedad se encontró con Radamanthys, que lo esperaba acompañado de un caballo ya ensillado, al menos había tenido el poco criterio de sacar a todos los animales antes de la destrucción masiva.

Shun se apresuró a montar, dejándo que su caballero lo ayudara a acomodarse.

“Funcionó, ¿Verdad?” Le pregunto con satisfacción, tanta que Shun no tuvo corazón para reprenderlo.

“Sí Radamanthys, funcionó” Contestó en suspiros.

“Trata de volver pronto, para evitar complicaciones” Le aconsejó.

“Nada puede ser mas complicado y difícil que lo que tengo que hacer ahora” afirmó antes de indicar al caballo que empezara su andar, yendo rápidamente al galope.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 9:35 am

________________________________________

Regresó unas dos horas después, dejando al caballo suelto dentro de la propiedad, se apresuró en escabullirse dentro de la mansión y dirigirse a su cuarto, encontrando a Shiryu vigilando la puerta.

“Buenos días” Saludo, pero el morocho lo miró asombrado. “Shiryu, ¿Qué hace aquí?”

“Vigilaba la habitación”

“Pues yo estoy seguro que su tiempo es demasiado valioso como para desperdiciarlo cuidando un cuarto vacio” Comentó dándose aires de ingenuo antes de marcharse de nuevo abajo, después de todo era tarde para aparentar.

“¡Pero yo no sabía que estaba vacía!” Le discutió el morocho siguiéndolo escaleras abajo.

Cuando llegaron al salón principal Shun se encaminó directo a la puerta que llevaba al patio, pero el sirviente se interpuso.

“El señor Saga desea que no salga de su alcoba”

El peliverde restó importancia a la indicación, estaba demasiado acostumbrado a las ordenes del Géminis como para darle mucha importancia.

“Tonterías, seré de mayor utilidad afuera, debe ser un desorden”

“Pero joven Shun, le recomiendo que obedezca, no salga” Trató por todos los medios de detenerlo, pero le fue imposible.

Shun se apresuró a salir e ir hasta donde estaba Saga, éste le daba la espalda, y extrañamente siguió haciéndolo aún cuando estuvo a escasos metros suyos, pero era obvio que sabía que estaba ahí.

“Saga…” Le llamó pero no obtuvo respuesta, su guardián solo parecía observar como sus hombres iban y venían con los escombros. “Saga” Volvió a intentar, incómodo “¿Lograron… Recuperar todos los animales?”

El caballero de Géminis pareció tensarse unos instantes antes de contestar.

“Sí, todos, excepto el caballo que te llevaste”

Esa respuesta lo congeló por completo, trató de decir algo para defenderse, fingir como siempre desconcierto, pero su garganta le temblaba tanto que no se atrevió a hablar para no delatarse.

“Ve adentro Shun, luego hablaremos” Le ordenó aún dándole la espalda.

“N… No, quería ayudar…”

No tuvo tiempo de acabar pues ni bien escuchó sus palabras Saga se giró colérico.

“¡¿Ayudar?! ¡¿No han hecho ya sufriente tú y tus hombres?!”

Shun sintió que su alma se estremecía de pavor, ahora necesitaba en verdad auxilio, que algún dios se apiadara de él, pues quien estaba viendo ante él, era el Saga descripto en el archivo del santuario, toda frialdad e ira, no podía distinguir al Saga que amaba entre tanta furia.

Shiryu que observaba la escena se apresuró en tomar a Shun de la mano y arrastrarlo hacía la entrada.

“Por favor obedezca, nunca lo había visto tan molesto” Le aconsejó temeroso. El peliverde asintió, un poco herido, pero cubriéndose con una expresión fría también, en el fondo sabía que ese día llegaría, lo supo cuando lo conoció, solo que no esperaba que fuera su supuesto protector el que lo tomara por sorpresa, creía que sería él el que lo sorprendería.

________________________________________

Shun aguardó solo, en la sala de la entrada durante casi dos horas, sentado en uno de los sillones, estaba hecho un manojo de nervios, cada vez que un criado cruzaba la puerta principal su corazón se exaltaba y empalidecía, odiaba tener que admitirlo, pero en verdad tenía miedo, después de todo en esa casa, y en ese Estado, estaba completamente bajo su poder.

‘¡Esto es ridículo! ¡¿Por qué tengo tanto miedo?! Me comporto como un cobarde… No puedo dejar que sepa que me asusta’ Pensó con furia, pensarlo y hacerlo era otra cosa.

Cuando por fin Saga cruzó la puerta Shun por impulso se puso de pie, y lo esperó mientras este se acercaba a paso lento, trató de calmar su respiración antes de mirarlo a los ojos, pero fue en vano, pues perdió el aliento ni bien lo hizo, no soporto esa mirada llena de odio contenido, sintió deseos de llorar.

‘El llanto es para los débiles’ Se recordó con firmeza.

“Siéntate” Le ordenó Saga al tenerlo al frente, pero Shun no obedeció, por suerte su compañero no insistió “Hasta aquí llega tu comedia niño, quiero la verdad, ¿Quién eres y quienes son los que te acompañan?”

Shun se estremeció ante tal frialdad al hablar, pero decidió confundirlo, dándole lo que quería.

“Ah, debes referirte a Radamanthys, Minos y Aiacos, pues son mis hombres” Contestó con indiferencia y un dejo de arrogancia.

“Dime algo que no sepa”

“Solo contestaba tu pregunta” Se encogió de hombros.

Saga sintió que le temblaban las manos, estaba fuera de si, deseaba sacudirlo para que entendiera lo delicado de la situación, pero estaba más que seguro que si le ponía una mano en ese estado lo mataría.

“¿Qué es lo que quieres de mi? ¿Por qué estas aquí?”

Shun pasó saliva, pensando una manera apropiada de decirlo, pero ninguna sonaba coherente, aún así hablo.

“Esta bien, si quieres saberlo, vine para protegerte…”

En el rostro de Saga se formó una mueca irónica y desesperada mientras negaba con un movimiento de cabeza, sin escucharlo siquiera, estaba cansado de sus mentiras y manipulaciones.

“Saga, corres peligro…”

“¡Tú eres lo único peligroso aquí!” Rugió arrojándole algo que Shun atrapó en cuanto dio contra su pecho, quedando helado al ver de qué se trataba. “Dime ahora ¿Cuál es el tuyo?”

El peliverde miró los medallones casi iguales, uno suyo, el otro perteneciente al disfraz de Saga, no entendía como habían ido a parar ambos a sus manos.

“¿De dónde lo sacaste?” Preguntó angustiado.

“¿Te parece eso importante ahora?” Fue su contra pregunta sarcástica. “Hades te envió ¿Verdad?”

Shun empezaba a sentir nauseas en el estómago, las ganas de llorar se incrementaban.

“Saga, estoy aquí para protegerte, no me mires así, es la verdad, tienes que escucharme” Le suplicó.

“¡Ya te he escuchado suficiente Shun! ¡Basta de mentiras! ¡Quiero la maldita verdad!”

“Eso es lo que te estoy dando….”

Saga seguía negando, no lo escucharía, no importaba lo que dijera, tenía el corazón hecho añicos

“Necesito que confíes en mi”

“¡¿Confiar en ti?!” Río desesperado “Esa es la única estupidez que no he cometido… ¿Es tu hermano verdad? Eso explicaría por que lo defiendes tanto”

Shun empalideceo.

“Trata de entender…”

“Estos es… Detestable, sabía que era un criminal de los mas bajo, pero esto no tiene nombre, envía a su hermano pequeño a hacer su trabajo” Saga continuaba con sus divagaciones, ni siquiera lo miraba, parecía fuera de si “En ese caso, será perfecto, ahora mas que nunca deseo matarlo, será de lo mas justo, una venganza doble, un hermano muerto por otro”

“¡Saga cálmate por favor! ¡Ni siquiera estas pensando con claridad! ¡¿Te das cuenta de lo que dices?! ¿Crees que acaso todo lo que pasó entre nosotros fue parte de un engaño? ¿Qué me entregué a ti como lo haría una ramera solo para llevarte a una trampa?”

Esperaba que recordándole su amor y las hermosas noches compartidas Saga se apaciguaría aún que fuera un poco, pero su corazón casi sangró al notar que este lo miraba serio, sin pronunciar palabra, ya no lo soportó y dejó escapar un sollozo, el más triste que el caballero ante él hubiera escuchado.

“No soy una ramera…” Gimoteó ofendido.

En ese instante al puerta de entrada junto a ellos fue derribada de una patada, ganando la atención de ambos que voltearon a ver horrorizados al recién llegado.

“¿Escuché bien? ¿Acabas de llamar ramera a mi hermano?”

Ante ellos se encontraban un hombre fornido, con innumerables cicatrices en los brazos y una larga cabellera azulada, bastante desprolija, su piel morena delataba que pasaba demasiado tiempo el intemperie, y sus ojos eran tan coléricos como los de Saga, a quien no dejaba de mirar.

“Hermano” Susurró Shun con miedo, no se podía decir que sentía alivio de verlo ahí, en especial luego de la amenaza de su amado hacía él.

“Hades” Aseveró Saga apretando los puños, no cabía duda de que era él, ese porte, esa mirada, coincidía con alguna de las tantas descripciones, y su aspecto, era el de un caballero, pero no uno al servicio del santuario, se notaba que era un maldito espectro.

“¡¿He hecho una pregunta?! ¡¿Acaso este imbécil insultó tu honor?!” Su voz parecía ir escalando decibeles.

“Es que Ikki, Saga esta confundido…” Quiso defenderlo, pero su hermano estaba igual que el caballero de Géminis, tan segado del odio que ni escuchaba.

Shun trató de ir con su hermano, calmarlo con sus brazos, pero Saga lo jaló con fuerza hacía él, dejándolo tras su espalda, gesto que lo dejó confundido.

“No te acerques a él” Le ordenó, la mirada de Ikki seguía clavada en su rival.

“¿Qué? Es mi hermano, no necesito que me protejas de él” Contestó molesto, pero sus palabras no fueron nada para Saga, hermano o no quien estaba en frente suyo era un maldito abusivo y asesino, no dejaría que se le acercara, bastante daño había hecho ya.

“¡Aléjate de mi hermano!” Le advirtió Ikki enardecido “Si acaso le has tocado un solo cabello…”

Saga lo miró retador.

“Claro que lo toqué, después de todo ¿No era ese tu plan?”

Lo que se escuchó a continuación fue un terrible grito de guerra por parte del recién llegado mientras se arrojaba sobre Saga, Shun trató de evitar que el caballero de Géminis fuera tras su hermano pero no pudo contenerlo, pronto ambos rodaban por el suelo, entre una lluvia mutua de puñetazos certeros.

Shun los miraba con horror, sabía que con la fuerza que ambos poseían podían matarse si lo deseaban, y ese era el problema, lo deseaban.

“¡No! ¡Deténganse!” Imploró tratando de pensar en una solución “¡Saga por favor no lastimes a mi hermano! ¡Ikki basta, no hagas daño a Saga!” Gritaba asustado, ni siquiera podía elegir un lado, pues quienes peleaban eran los hombres más importantes para él.

‘¡Atena ayuda por favor!’ Rezó mentalmente, tratando de recordar algún dios extranjero a quien pedirle auxilio, pues Atena nunca le respondía, pero en esos momento lo impensado pasó…

Luego de recibir una patada por parte de Ikki en el abdomen Saga logró soltarse, medio incorporándose y lo golpeo de manera certera en la mandíbula, inmovilizándolo unos momentos por el aturdimiento, era la ocasión ideal para rematarlo con un buen puñetazo en el rostro, pero cuando se proponía a hacerlo noto frente a él unos zapatos que no estaban allí antes, al igual que una presencia que entre tanta desesperación no había percibido, levantó su mirada lentamente encontrándose con un sujeto de su estatura, color de cabello y ojos, pero de un porte y mirada completamente distintos.

“Kanon” Murmuró incrédulo, quedándose luego sin habla e inmóvil.
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MensajeTema: Capítulo 10: El turno de Hades   Mar Sep 02, 2008 10:10 am

Emboscada a tu corazón
Capítulo 10: El turno de Hades


Shun dejó salir el aire que contenía al ver a su querido Kanon frente a ellos, justo lo que se necesitaba para evitar una tragedia, su alivió fue tan grande como cuando vio regresar a Saga intacto del campo de batalla, nuevamente se le aflojaron las rodillas.

Ikki aún ardía de rabia, pero cuando vio que el geminiano lo soltaba no lo detuvo, solo por respeto a Kanon, ya arreglaría cuentas con ese bastardo.

“Ka… ¿Kanon?” Interrogó incrédulo, no era posible que lo tuviera frente a sus ojos, luego de tanto añorarlo, pero era él, no había equivocación, después de todo se trataba de su rostro, solo algo distorsionado, pues el de su hermano menor mostraba varias heridas y huellas de pasados moretones, su cabello ya no era largo, lo llevaba corto, demasiado para su gusto, se alborotaba de igual manera, solo que en la nuca se levantaba como en puntas, se veía mas delgado de lo normal, se veía… Como un espectro.

“¿Dos segundos de conocerse y ya se están peleando? Eso superó hasta tus estadísticas pequeña jade” Bromeó como si nada pasara, mostrando una de sus mas hermosas sonrisas, que indicaban que en efecto era él, él dulce Kanon.

“Es que el genio de tu hermano ya lo descubrió todo Kanon, yo soy Hades y envíe a mi hermano para hacerle de ramera” Declaró el moreno desde el suelo con un molesto sarcasmo.

“¡Ikki!” Gritó avergonzado Shun con mucha indignación.

“¡Saga!” En el mismo tonó el recién llegado reprendió a su gemelo, no le permitiría que le faltara el respeto a su amado niño. Pero no tuvo tiempo de reprenderlo, pues antes de que siquiera reaccionara Saga lo estaba abrazando con mucha fuerza y sentimiento, aún que sus ojos lo único que mostraban eran horror. “Saga…” Repitió, pero esta vez sintiendo que su voz se quebraba, había sido mucho tiempo separados, mucho tiempo incomunicados, pero el que mas lo sintió fue su hermano mayor, que le tocó creer que jamás volverían a encontrarse.

“Ka…Kanon” Volvió a llamarlo al separarse, sin dejar de verlo a los ojos, conteniendo un poco el aliento. La tensión del momento se disipó cuando el menor dejó escapar un quejido antes de ladearse. Saga lo miró preocupado, pero Shun reaccionó mas rápido por lo que se le acercó de inmediato, abrazándosele de los pectorales para ayudarle a mantener el equilibrio.

“Gracias jade” Le sonrió con una suave mueca, correspondiendo el gestó.

“¿Te duele mucho la pierna?” Preguntó angustiado. Ikki también lo miró con preocupación, incorporándose.

“Algo, es que en el viaje se me abrieron algunos puntos”

El caballero de Géminis observaba la escena demasiado desconcertado, le costaba pensar con claridad en esos momentos, por lo que se sentía por demás incómodo, mucho más al notar el afecto con el que Shun miraba a su gemelo.

“¿Qué te pasó en la pierna? Digo… ¿Qué te pasó… Kanon? ¿Qué esta pasando aquí?”

Su hermano miró a Shun con algo de dolor.

“¿No lo sabe aún?”

“Prometí que no se lo diría ¿No?” Se encogió de hombros mientras lo ayudaba a caminar hasta uno de los divanes para que ponerlo cómodo.

“Sí pero… No creí que pudieras… pues… tú solo, no se ni de qué me sorprendo” Acabó derrotado, sin ser capaz de expresar sus ideas.

“¿Decirme qué? ¿Shun?”

“¿Shun?” Repitieron a unísono Ikki y Kanon, mirando al peliverde que se sonrojó de inmediato frunciendo el ceño.

Saga paseaba su mirada de uno a otro, algo mareado, no soportaba la incertidumbre, nunca la había soportado, si no le decían que tanto pasaba estallaría, por lo que cansado se hincó frente a su hermano, para dirigirse principalmente a él.

“¿Qué te a pasado Kanon? ¿Dónde has estado todo este tiempo?” Preguntó con angustia.

Su gemelo lo miró con tristeza, como deseando no tener que contestar, pero la presión de la mano de su hermano en el brazo lo instó a hablar, después de todo para eso estaba ahí.

“Intentaron matarme Saga, a mi, y a Ikki”

El caballero de Géminis abrió los ojos con impresión, aún que en el fondo se esperaba oír algo así.

“¿Q… Quienes? ¿Por qué?”

“Eso es lo que aún no podemos averiguar”

Shun retorcía sus manos nervioso, parado a la espalda de Saga, lo que mas deseaba era irse, ya podía hacerlo, pero debía dejar primero las cosas en paz con Ikki y el caballero de Géminis, además de evitar que Saga hablara mas de los debido con él, ya había hecho suficiente, después de todo se pasó la mañana evitando una catástrofe.

Flash Back


El tener que ingresar a la mansión de Géminis le había resultado toda un hazaña, pero después de todo, tal como decía Dohko, no había cerrojo que él no pudiera abrir, ni casa a la que no se pudiera infiltrar, por lo que haciendo honores a esos elogios evadió con excelencia a los centinelas y se infiltró en la residencia.

Por dentro se parecía mucho a la de Saga, aún que a juzgar por la cantidad de individuos que albergaba era fácil de suponer que en actividad la historia era otra, no podía imaginarse sentado en esa sala leyendo un libro con al menos tres niñas revoloteando a su alrededor, con sus respectivas damas de compañía y cientos de criados yendo y viniendo todo el día.

Subió por las escaleras directo a las habitaciones, recordando que el doctor Cristal había comentado que Death Mask pasaba la mayoría del tiempo en cama, el problema es que eran muchos cuartos para revisar y tampoco debía ir de uno en uno.

Usando el sentido común trató de hallar el mas lujoso y apartado, era de pensar que se trataría del cuarto matrimonial y no se equivocó, abrió con cuidado la puerta y se asomó adentro, observando un poco el entorno, desde su ángulo solo apreciaba algunas cortinas, un costoso cuadro y el inmenso lecho conyugal, pero en éste solo descansaba un bonito joven de cabellos celestes revuelto entre las sabanas, dedujo que se trataba del famoso ‘Afrodita’. Volvió a mirar, pero no había ni rastros del esposo de éste, por lo que frustrado cerró la puerta y continuó con el recorrido, hasta la última del pasillo, debía ser la del despacho, el segundo lugar más lógico para encontrarlo.

Nuevamente empujó la puerta e inspeccionó el sitio, era mas bien una especie de biblioteca, algo pequeña, en realidad seguía siendo una oficina, pero se notaba que quien la utilizaba sentía debilidad por los libros.

Suspiró con alivio al encontrar lo que buscaba, dormido ahí, tras el gran escritorio, un hombre apuesto, pero de edad algo avanzada, cabello azulado, pero más oscuro que el de sus hijos, al igual que su piel. Se veía algo ojeroso y Shun nuevamente sintió que se le encogía el corazón de solo verlo, por lo que no pudo contenerse y entró apresurado, recordando cerrar la puerta detrás de él.

“¡Tony de Géminis! ¡Death Mask!” Lo llamó angustiado, corrigiéndose a si mismo al hablar.

El individuo se sobresaltó al oírlo y abrió los ojos viéndolo con sorpresa, por su reaccionar Shun dedujo que nunca estuvo dormido, simplemente le daba igual si alguien entraba a verlo o no, todo producto de la depresión.

“¿Quién eres tú? ¿Quién te dejó pasar?”

“Mi lord” El peliverde se colocó frente a él, viéndolo con pena, se contenía por no derramar lágrimas “Le hemos causado mucho daño innecesario, espero pueda perdonarnos” Suplicó.

“Ni siquiera te conozco niño, no se de que me hablas” Analizaba al intruso frente a él, lucía como una aparición, que le hacía cuestionarse si habría logrado quedarse dormido después de todo.

“No se preocupe, voy a explicárselo, solo necesito que tenga algo en cuenta primero, lo que le diré sonará poco sensato e increíble, pero puedo probarlo, solo déjeme acabar”

Death Mask hizo un gesto de confusión, pero no dijo nada, Shun comprendió que al menos tenía su atención por el momento, por lo que tomando aire continuó.

“Kanon esta vivo”

Se lo dijera como se lo dijera el lord de Géminis no lo tomaría bien, por lo que no se molestaría en andarse con suspensos.

Esperaba una reacción de ira, y su oyente no lo decepcionó.

“¡¿Pero que clase de cruel broma es ésta?! ¡¿Hades te envió verdad?! ¡Ese maldito asesino!” Rugió furioso, Shun solo se cubrió los oídos con resignación y le pidió que se calmara, no quería atraer a mas curiosos.

“¡Hades no es un asesino! Él no mató a Kanon, lo salvó”

“¡Mi hijo esta muerto!” Insistió.

“Su hijo esta mas vivo que usted… Claro que eso no es mucho decir” Finalizó examinándolo un poco, lo demacrado que se encontraba.

“¡¿Te atreves a insultarme?!”

Shun se sonrojo y buscó calmarse, siendo agresivo no conseguiría nada, pero es que no le gustaba que hablaran así de Hades.

“Discúlpame, no era la intención, pero si le confieso esto es por que sería muy triste que cuando Kanon regrese su padre ya no este”

El antiguo caballero de Géminis lo escuchaba, en silencio, ya no furioso, pero se notaba que no le creía.

‘No me cree, pero desea hacerlo’ Dedujo Shun, eso ya era un comienzo, si lo escuchaba podría convencerlo.

“Le recuerdo que desde un principio le dije que tenía pruebas sobre lo que afirmaba, así que le ruego las escuche antes de sacar conclusiones”

Death Mask asintió en silencio, aún con esa mirada tan fría que le había heredado a su primogénito, Shun supo que le convenía convencerlo o sino serían dos los que ya no estarían para el regreso del menor de los gemelos.

“Muy bien, escuche esto… Estando en confidencia con su hijo me contó que cuando era niño por andar de travieso rompió el espejo favorito de Afrodita, uno con relieves de rosa que era recuerdo de su abuela, por lo que se asustó mucho y lloró, usted le aseguró que su nueva madre no dejaría de quererlo por algo así, que lo superaría, pero no lo quiso escuchar, así que lo llevó a la ciudad y pidieron que confeccionaran uno igual para reemplazarlo, le prometió que jamás se lo rebelaría a Afrodita”

El viejo guerrero lo miró con algo de sorpresa, que rápidamente cambió por otra mueca de disgusto.

“Eso pudo contárselo mi hijo antes de morir, no significa nada”

“Esta bien, ¿Y que tal la cicatriz del tórax?” Soltó apurado, ruborizándose al darse cuenta de lo comprometedor de su comentario “Se la vi cuando sanaba sus heridas” Aclaró, pero Death Mask seguía igual.

“Espero tengas algo mejor niño, no soy tan fácil de engañar”

“Pero resulta que eso a mi se me da muy bien, lo irónico es que cuando digo la verdad es que sospechan” Dijo suspirando, empezaba a pensar que eso era una maldición, tal vez castigo divino para que dejara de mentir tan solo un momento. “Muy bien, ¿y que hay de la Doctora June? ¿No le parece extraño que haya desaparecido así nada mas?”

“Pues… La verdad es que sí, es una mujer responsable, jamás falta a sus obligaciones… Pero no entiendo que tiene que ver esto”

Shun sonrió casi triunfal como si estuviera por contar un gran logro.

“Nosotras nos la llevamos”

“¿Qué?” Death Mask se acomodó mejor en su asiento al oír eso, ¿Acaso ese niño estaba confesando un secuestro?

“Pues sí, la necesitábamos, en realidad su hijo la necesitaba, lo atendió desde la cuna ¿Quién mejor que ella para cuidarlo?”

El caballero de Géminis pareció dar otro paso hacía la credibilidad, pero se detuvo, Shun comprendía, no era fácil de aceptar, pero esperaba que lo hiciera pronto, pues se le acababan las ideas.

‘Quizás la inquietud lo mantenga vivo hasta que Kanon regrese’ pensó con derrota, si ese hombre era lo mitad de terco que Saga no lograría convencerlo jamás, podría ponerle a su hijo en frente que le aseguraría que se trataba de un fantasma.

“Niño… Si todo esto es una broma de Hades… yo mismo saldré tras su cabeza”

“¿Insiste el culpar a Hades no? El pobre ya se a convertido en el chivo expiatorio favorito de todos…” Resopló cansado “Bien, la verdad es que a sido una semana difícil, y no estoy seguro ni siquiera de entender por qué hago todo esto, quizás usted pueda ayudarme”

Con esas palabras acabó de desconcertarlo.

“No comprendo” Confesó el mayor.

“Tampoco yo, ese es el problema, vine a Géminis para cuidar de Saga, le prometí a Kanon que lo haría pero esperaba toparme con un hombre descuidado, impulsivo y egocéntrico, en lugar de ello hallé a uno sumamente cuidadoso y metódico, preciso… aún que sí, bastante egocéntrico” Divagó.

“¿Y el punto es…?” Lo instó a que acabara su idea.

“Pues que Saga parece muy capaz de encargarse de su propio cuidado, ¿Por qué Kanon no quería que supiera que él estaba vivo? ¿No confía en su fuerza? Claro que hay que tener en cuenta que cuando me dijo estás cosas deliraba de fiebre, ni siquiera sé si imaginó a los hermanos Cid y Bud o existieron”

Death Mask se paralizó al oír eso último, saltó de su silla viéndolo con asombro.

“Mi hijo esta vivo” Murmuró, como si se lo informara a él mismo.

Shun retrocedió un paso por impulso, al verlo ponerse eufórico.

“¡Kanon esta vivo!” Gritó a punto de derramar lágrimas de felicidad.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 10:14 am

El peliverde contrariado empezó a hacerle desesperados ademanes para que bajara la voz, en la casa había demasiada quietud, lo oirían con facilidad, en especial por que estaban todos pendientes de él y su salud.

“Por favor no grite, lo escucharan”

“¿Y eso que importa?” Rodeó el escritorio y lo abrazó con tanta fuerza que los pies de Shun dejaron de tocar el piso, el chico se sintió mas que apenado, pero al menos se esfumó ese molesto nudo en el estómago que mantenía desde que supo del estado dramático del pobre hombre “Mi hijo esta vivo ¡Quiero que todo el mundo lo sepa!” Tras bajarlo al suelo trató de tomarle el rostro con ambas manos para verlo mejor pero el niño no se lo permitió, se apartó de inmediato, actitud que no le molestó para nada, respetaba ese excesivo pudor.

“Me alegra saber que al fin me cree” Sonrió con suavidad “Solo no estoy del todo seguro de con que lo convencí” Acotó extrañado.

“Fue lo que dijiste respecto a los gemelos… ¡Atena! Ya ni siquiera me acordaba de eso, supongo que Kanon sí”

Shun lo mirón insistente, como esperando con curiosidad una explicación, no entendía por qué ese relato tenía mas credibilidad que el de Afrodita.

“Te explicaré… ¿Qué sabes al respecto?” Quiso resumir, pues no le era fácil enfocarse para hablar de un tema en particular con la alegría que sentía, mucho menos tomar asiento, ni estarse quieto, de repente estaba lleno de energías.

“Kanon mencionó que no quería que fuera como con los hermanos Cid Y Bud, solo eso”

“Muy prudente de su parte, no me extraña, siempre fue el mas sensato, verás cuando era niño una vez volvió con la nariz sangrando a la casa, yo no estaba en esos momentos, por lo que acudió a Saga y le contó que Cid le había golpeado, no acabó de hablar que su hermano se fue como alma que lleva el diablo tras ese bastardo sin que Kanon pudiera detenerlo o prevenirlo, no sabía que también tenía un gemelo, y dos hermanos mayores”

“Oh no” Se angustió Shun ya imaginando lo ocurrido “¿Lo lastimaron mucho?”

“Laméntate mas por ellos, para haber sido cuatro contra uno mi Saga les dio buena pelea, quedaron peor” Dijo con gran orgullo que el peliverde no pudo compartir, no entendía que un padre recordara tal evento con felicidad, él aun sentiría rabia por su niño, pero empezaba a entender la actitud de Kanon.

“Ya veo, Kanon si confía en Saga, no se lo dijo… Por que no quería que nuevamente por desear vengarlo se metiera en problemas”

“Así es hermoso mío, lo mas captado a la perfección” Contestó complacido.

“Pero de todas formas fue igual, Saga se metió en la boca del lobo sin darse cuenta…”

El semblante de Death Mask volvió a ensombrecerse, estaba olvidando que aún quedaba mucho mas por saber, y estaba seguro que nada de ello le gustaría, pero no opacaría la felicidad de saber que su hijo estaba vivo.

“Cuéntame cuanto sabes pequeño, es necesario”

“No, de hecho no lo es, no puedo darle demasiados detalles, pero satisfaceré un poco su curiosidad, para que pueda estar tranquilo, para aclarar la situación deberá hablar con su hijo”

Los ojos de su oyente brillaron de emoción.

“¿Me llevaras a él?”

“Mejor aún, él vendrá a usted, ya no debe tardar, pero mientras es necesario que guarde el secreto, nadie debe saber que su hijo vive o lo pondrá en peligro y toda esta farsa habrá sido en vano”

“No entiendo, pero esta bien, confió en ti, puedes tener mi palabra de caballero que nadie lo sabrá por mi” Aseguró de inmediato.

“Se que así será, ahora le explicaré Kanon esta siendo cuidado por Hades, quien salvó su vida, ¿Usted esta al tanto de que su hijo trabajaba para el santuario de manera encubierta?”

“Sí, pero eso solo lo supe luego de su muerte, la verdad… No tengo muchos detalles, me bastó la palabra de Saga de que era verdad para que dejara todo en sus manos”

“Comprendo, pues en una de las misiones que se le asignó trabajó junto a mi hermano Ikki, caballero de Fénix, y al parecer obtuvieron algún tipo de información que no debía darse a conocer, así que alguien resolvió que debían morir, por fortuna Hades logró salvar sus vidas”

“¿Cómo esta Kanon? Dijiste que estaba herido”

“Sus heridas han sanado bastante, la doctora June asegura que tomará tiempo, pero quedará por completo rehabilitado” Afirmó sonriendo para transmitirle seguridad “Solo que creo que le costará reconocerlo cuando lo vea, esta tan… diferente, hasta tiene el cabello corto, parece todo un espectro, al igual que mi hermano”

“Supongo que eso a de complacer mucho a Hades”

“Pues sí, esta complacido”

“Hades…” Repitió con pesar el caballero de Géminis, algo apenado “Le debo tanto… jamás podré pagarle lo que ha hecho por esta familia”

“Hades ya se siente mas que remunerado, valora demasiado la amistad que Kanon le a brindado, nunca lo hubiera dejado morir, además quienes van tras Kanon lo persiguen a él también, tienen un enemigo en común” Le explicó acomodándose de nuevo su capa, como alistándose para partir, gesto que alarmó a Death Mask, no deseaba que se fuera tan pronto, tenía muchas preguntas que hacerle.

“Me dijiste que debías cuidar a Saga, pero ¿De qué? ¿Por qué corre peligro? Insinuaste incluso que sólo había marchado a la boca del lobo”

“Pues por que es la verdad, cuando culparon a Hades de la muerte de Kanon el santuario puso un valor a su cabeza, su hijo no solo triplicó ese valor, sino que se dedicó a darle caza, si mataron a Kanon para desaparecer toda evidencia ¿Qué cree que pasaría si Saga diera con Hades?”

La mente del mayor se iluminó por completo ante ese razonamiento.

“Podría saber lo que en verdad pasó…”

“Exacto, antes de arriesgarse es mas fácil desaparecer al molesto hermano ¿No cree? Después de todo quien este detrás de todo esto ya demostró ser muy práctico”

“Entonces mi Saga… Tiene que saber que corre peligro”

“Y lo sabrá, pero a su tiempo, de momento se encuentra bajo la protección del gran Hades, así que no tiene nada de que preocuparse” Se giró para dirigirse a la puerta.

“¡Espera! ¿Cuándo volveré a verte? ¿Qué debo hacer?”

“Me verá mas pronto de lo que cree, pues me encuentro en casa de su hijo, y en cuanto hacer… Pues nada, Kanon no tarda en llegar, solo necesita tiempo” Aseguró colocándose la capucha.

“¿Tú… qué eres de mi Kanon?” Indagó al fin luego de mucho censurarse, pues ese niño le daba mucha curiosidad, tanto como su imagen sanando las heridas de su hijo.

“Un amigo” Contestó encogiéndose de hombros con aires de inocencia, pero había interpretado muy bien las intenciones de su compañero.

Death Mask quiso insistir sobre el tema pero Shun no le dio tiempo, hizo una reverencia a modo de saludo y se escabulló fuera con la misma velocidad que había entrado.

‘No, no ama a Kanon, ama a Saga’ pensó divertido, ese ángel de cabellos esmeralda era sumamente transparente, y él muy perceptivo.

Se sacudió para sacar esas idea de su cabeza y regresó a lo importante ¡Su hijo vivía! Que malo que no pudiera compartir tan hermosa noticia con su familia, pero ya llegaría el momento.

Se acomodó mejor su ropa y partió rumbo a la cocina, sentía que moriría de hambre si no degustaba algo pronto, por lo que ni habló con los sirvientes, él mismo tomó un plató y se sirvió un poco de cada cosa, pan con miel, dos bananas, un racimo de uvas y un vaso de jugo de naranja recién exprimido.

‘Mi hijo vive… Ni yo me lo creo, debe ser un milagro… Sí, un milagro, Athena me envió a un ángel de hechiceros ojos esmeralda para realizarlo’ pensó con regocijo.

Para cuando iba a servirse una segunda ración ingresó a la cocina Afrodita, que llegaba casi corriendo. Con mirada somnolienta y batallando para anudar su bata de seda.

“¿Tony?” Lo miró sorprendido “Miho me dijo que estabas comiendo”

“Death Mask” Le corrigió como por vez ciento cuarenta desde que se casaron, ya lo hacía solo por fastidiar, le quedaba mas que claro que su amado nunca le llamaría así “Y sí, estoy comiendo, ¿Tiene ese algo de malo?” Lo dijo con suavidad, sin rudeza, para restarle importancia.

“No… Es que… Me alegra que… Lo hagas” Dijo con suavidad viéndolo de pies a cabeza, él también estaba recibiendo una hermosa sorpresa esa mañana.
“Solo sentí hambre, no me des importancia” No acababa de decir eso cuando Afrodita comenzó a derramar lagrimas, que trataba de cubrir con sus manos, Death Mask solo lo vio con dulzura, pues sabía que eran de alivio y felicidad.

“¿En… Entonces ya estas bien? ¿Cómo te sientes?” Quiso cerciorarse.

“Creo que nunca me sentí mejor” Le aseguró formando una gran sonrisa que solo consiguió que su amado gimoteara aún mas, por lo que su esposo ya no soportándolo lo abrazó contra su pecho con cariño, confortándolo “Perdóname… Los he preocupado mucho ¿Verdad?”

Afrodita volvió a limpiar sus lágrimas, sin soltarse del cálido abrazo.

“No importa, lo que importa es que te hayas recuperado… Oh Tony”

“Death Mask” Insistió otra vez, a lo que el peliceleste lloró con mas fuerza, definitivamente volvía a ser el mismo caballero que amaba “Tengo mas fuerzas que nunca, ¿Qué te parece si hoy nos vamos a visitar a Saga?”

Afrodita quedó desconcertado por esa rápida propuesta, su marido parecía haber dormido y despertado siendo el de siempre.

“Me encantaría” Afirmó de inmediato.

El viejo caballero tenía buenas razones para desear salir tan pronto, quería ver como estaban las cosas en casa de su hijo, y de paso ver que su ángel de ojos esmeralda estuviera bien, sabía que necesitaría ayuda cuando Saga supiera la verdad, su primogénito tenía peor carácter que él mismo, pero no iba a dejar que nadie le pusiera las manos encima.

“De hecho creo que invitaré a Lady Isabel, para que traiga consigo a su hija Hilda, tal vez consiga que Saga las invite a pasar el fin de semana entero” Continuó planificando su amado muy entusiasmado.

“Afro… ¿Vas a insistir con esa chica? A Saga no le interesa y nunca le va a interesar”

Al escuchar esas palabras tan terminantes el menor hizo un mohín de disgusto, pues se estaba metiendo con su más amado sueño.

“¿Por qué dices algo así Tony? Hilda es la mejor opción, es muy hermosa, y pertenece a una buena familia de Géminis, será una gran esposa.

“Sí, pero de otro hombre, no de Saga” Le siguió la corriente divertido.

“Por favor, dame al menos un buen motivo por el que crees que tu hijo no la aceptará” Se cruzó de brazos, un poco molesto pero a la vez feliz de poder dialogar más o menos normal con su esposo otra vez.

“Te daré dos amor, primero; no tiene unos hechiceros ojos esmeralda”

“Eso ya lo se, sus ojos son de un bonito celeste”

“Y dos, no tiene el cabello ondulado ni verde”

“Tony… ¿Seguro que ya te sientes bien?” Le preguntó preocupado.

Death Mask soltó una carcajada antes de sorprenderlo cargándolo en brazos con una velocidad asombrosa.

“¡Tony no!” Lo calló con un apasionado beso que le robó el aliento e hizo estremecer hasta la punta de los pies “En… En verdad estas recuperado” Dijo cuando pudo conseguir un poco de aire, con las mejillas sonrojadas.

“Vamos arriba mi cielo, y te demuestro cuanto”

End Flash Back


“Saga, es una larga historia, te lo explicaré todo, solo dame unos momentos” prometió su gemelo.

Saga asintió dudoso, no insistiría por que lo veía muy mal, una vez mas debía hacer uso de toda su paciencia. Shun respiró algo aliviado y tras asegurarse de que el peliazul estuviera bien pensó en retirarse, pero no alcanzó a moverse que Saga lo sujetó de la muñeca, obligándolo a quedarse donde estaba, el gesto lo molestó, en especial por que actuaba como siguiera enojado.

El caballero de Géminis no le dijo nada, solo lo arrastró consigo a uno de los sillones y le obligó a tomar siento a su lado, la cabeza seguía siendo un caos, empezaba a entender algo de lo que pasaba, pero de todas formas no tenía pensado perder de vista a Shun mientras no se aclarara todo, solo así podría calmarse.

El peliverde decidió no objetar, si lo hacía Ikki podía volver a alterarse y no quería verlos luchar otra vez.

“Kanon, ¿Y la doctora June? ¿Por qué no esta contigo?” Preguntó algo afligido al notar que seguía sufriendo grandes dolores.

“La dejamos en su hogar de camino aquí… No me mires así bella jade, ya era hora, y yo estoy bien, solo necesito descansar”

“Sí tu lo dices… Creo que iré a traerte algo de tomar” Nuevamente trató de marcharse, pero Saga no se lo permitió.

“Tú no iras a ninguna parte” Le ordenó tenso, para que entendiera de una vez que no pensaba soltarlo.

El caballero del Fénix miró esa escena algo extrañado y frunció el ceño.

“¿Cómo es que no le has enterrado tu puñal aún?”

Shun se encogió de hombros, volviendo a tomar asiento.

“Es que él me lo quitó” Respondió como si nada.

“¿Él qué?” Esta vez fue Kanon el que pregunto, muy divertido con lo que oía.

“Ya cállense” Les ordenó cortante “Y Kanon ¿qué pasa con mi tío? ¿Por qué aún no llega?”
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 10:37 am

“Dohko pues… Viene en camino, ya sabes como es, si encuentra algo que le interese se toma su tiempo” Le restó importancia el gemelo de menor edad, estirándose un poco.

“¿Dohko? ¿Tienes un tío?” Indagó desconcertado Saga, todo el tiempo había estado seguro de que Shun solo tenía a su hermano y la familia de Virgo.

Como Shun se tomó su tiempo para hablar Ikki contestó por él.

“Dohko no es nuestro pariente sanguíneo, pero nos crío a ambos, en especial a Shun, pasó muchos años con él”

“¿Y dónde estabas tú mientras un extraño lo cuidaba? ¿Robando espectro?” Lo provocó.

“¡Kanon te lo juro! ¡Mataré a tu hermano antes de que acabe el día! Y no me importa perder tu amistad por ello”

“Tú no mataras a nadie” Lo reprendió Shun irritado “¡Y Dohko no es ningún extraño!” Continuó dirigiéndose a Saga que solo frunció el ceño, pero no opinó.

“Jade, te noto alterado, respira un poco” Le sugirió sonriente Kanon.

El caballero de Géminis ya empezaba a cansarle escuchar ese dichoso apodo que usaba su hermano para dirigirse a Shun, sonaban como amantes.

“Ustedes me alteran, son uno mas osco que el anterior” Refunfuñó, pero detuvo sus protestas al escuchar una gran blasfemia proveniente de la puerta principal, seguida de el ruido de unos jarrones al caerse.

“Parece que tu querido tío llegó Shun” Declaró Kanon para sorpresa de Saga que se giró a mirar la entrada, en espera de que apareciera el reciente intruso.

“Y Ya puedes comenzar a preocuparte, solo espera que le diga que este idiota y tu…” Comenzó a amenazar Ikki, aún enojado.

“¡No te atrevas! ¡Jamás te lo perdonaré!” Aseguró y de un tirón se soltó del agarre de Saga para correr a la puerta, en el momento preciso que el famoso Dohko hacía su aparición.

Shun se le colgó del cuello entusiasmado al verlo.

“¡Tío!”

El caballero de Géminis analizó al recién llegado de pies a cabeza con mucho asombro pues era un completo espectro, su apariencia lo decía a gritos, su corpulencia, los brazos con cicatrices muy visibles, el abandono de ese cabello caoba, su armadura oscura, se notaba que era un sujeto algo mayor, pero no podía precisar cuanto, pero estaba seguro de que se veía mucho mas joven de lo que era en realidad.

“¡Mi esmeralda!” Lo recibió gustoso en sus brazos, detrás de él aparecieron Radamanthys, Aiacos y Minos, dos de ellos con alguna que otra marca en el rostro que Saga se había encargado de proporcionarles para quitarles lo piromaniacos. Radamanthys no dejaba un momento de verlo con odio.

“Tío por favor no te enfades” le pidió sin soltarse aún “En verdad tenía que…”

“Ahórrate las excusas, ninguna te servirá conmigo, creo que te golpearé hasta dejarte ciego”

Saga casi se le va encima al escuchar eso si no fuera por que Kanon le indicó que no lo hiciera con un movimiento de cabeza de despreocupación.

“Solo alardea, jamás le a pegado ni lo haría” Le aseguró en voz baja para que el resto no escuchara.

“Vamos tío…”Dijo meloso Shun.

“Ningún vamos tío, ¿Ese es el hermano del pescado?” Cambió de tema enfocándose en Saga que no dejaba de mirarlo con extrañeza.

“Sí tío”

“Sigue vivo, buen trabajo pequeño” Le agitó los cabellos con una de sus manos mientras el niño se sonrojaba.

“¡Por el momento!” Declaró ikki captando la atención del recién llegado y la de Shun que empalideció.

El de cabello caoba lo miró confundido.

“Tú hermano esta alterado mi esmeralda, ¿A qué se debe?” Inquirió, como siempre se dirigiría primero a la fuente, el peliverde sospechó que Dohko algo sabía ya de lo que pasaba, probablemente por Radamanthys, así que prefirió ser quien lo informara.

En un gesto muy infantil Shun se paró de puntitas y le habló directamente en el oído, para que solo él escuchara, jugaba a retorcer sus manos mientras lo hacía, en un gesto nervioso, Dohko solo asentía mientras el resto esperaba.

“Entiendo…” Murmuró cuando se separaron, Shun solo lo miraba de a ratos, manteniendo la vista en el suelo. “Pero no me convences aún… ¿Significa algo para ti?”

“Nada, tío” Aseguró Shun de inmediato.

“Si no significa nada ¿Por qué lo has cuidado hasta aquí? ¿Por qué te has expuesto tanto?”

El sonrojo de Shun se intensificó.

“Por Kanon, no quería que perdiera a su hermano”

“Umm Sí tú lo dices, pero sigues sin convencerme, cuando te portas tan raro se que algo me ocultas, pero ya hablaremos mas tranquilos” Lo apartó colocando la mano del niño en su brazo para conducirlo hasta el resto del grupo, que seguía expectante la escena. “Pero que cara tienes hombre” Afirmó al mirar a Saga que continuaba con el ceño fruncido “¿Tan molesto era el pescado que no querías que te lo regresáramos?” Bromeó mientras tomaba asiento en un sillón individual con Shun parado detrás de él. “No me extrañaría, ese hermano tuyo es insoportable”

“Dohko” Refunfuñó el nombrado sin ganas.

“Ni siquiera tiene fuerza en el brazo, no me sirve ni para pulsear” Continuó, Shun solo reía “¿Verdad mi esmeralda?”

“Por supuesto que sí tío, es tan débil como un gatito”

“¡Jade!” Se quejó Kanon “No sean tan injustos, estaba algo aturdido esa vez”

“Excusas, excusas” Resopló Dohko, solo por fastidiar “Oye pescado mayor ¿Hay una ciudad cerca? Una con comercios”

Saga pestañó confundido.

“¿Se refiere a mi?”

“Umm tú hombre no es muy sagaz mi esmeralda”

“No, por cierto que no lo es tío”

Saga le hubiera reclamado la falta de respeto, pero como ninguno de los presentes parecía alterado comprendió que era su manera normal de hablar, como el que Shun le diera la razón en todo.

“La capital esta a poca distancia hacía el Norte” Respondió tranquilo.

“Muy bien ¡Minos!” Llamó a uno de sus hombres que se apresuró en acercarse al líder “Ya sabes qué hacer, nada llamativo, pero si cómodo”

“Tío, ¿Otra vez olvidaste empacar ropa?” Preguntó Shun sin mucha sorpresa.

“No preguntes cosas que ya sabes, te quita lo listo” Le dijo sin agresividad su tutor. “Vamos Minos que no tengo todo el día, que Aiacos vaya contigo”

“¡Sí!”

“S…Shun” Dijo algo alterado Saga, como buscando auxilio entre los presentes, pues comprendía lo que iban a hacer esos dos a su amada ciudad.

El peliverde le pellizcó el hombro a su tío de manera discreta y este resoplando agregó.

“¡Nada de distracciones Minos! Solo trae lo que te pedí” Luego miró a su niño “¿Contento?”

“Siempre tío”

Saga suspiro y se acomodó de nuevo en su lugar, tratando de calmarse, se veía muy fatigado, tanto que nuevamente atraía la atención de Dohko, que no dejaba de analizar al causante de la inquietud de su niño.

“No te le pareces en nada al pescado” Declaró sorprendiéndolo.

“¿Por qué le dice así?” Inquirió harto de escuchar ya tantos apodos.

“Por que es tan diestro y listo como un pescado muerto”

Ikki contuvo la risa ante la explicación, su tío siempre tenía cada ocurrencia.

“También por que así lo subimos a mi barco” Acabó la explicación, eso último le erizó la piel a Saga, recordándole todo lo que aún debía saber pero ni podía preguntar, no hasta que su hermano decidiera hablar.

“De modo que usted… Ayudó a Kanon”

Dohko se puso serio unos momentos, hasta que sacudiendo la cabeza contestó:

“No precisamente, no fui yo, pero eso te lo explicará mejor tu querido hermanito, ya que se preocupó tanto por que así fuera”

“Dohko yo no envíe a Shun, aún que le agradezco su ayuda” Se defendió de lo que consideraba una acusación.

“Como sea, todo esto se a prolongado mas de lo que debía, hasta amenaza con volverse aburrido, ¿Por qué no hablas de una vez? Qué tu hermano esta hecho un manojo de nervios”

Saga pasó saliva, no estaba conciente de cuan trasparente resultaba su actitud, pero debía serlo pues sentía que sudaba mas de lo normal por la inquietud.

“Por eso mismo no hablo, quería que se calmara primero” Resopló Kanon, la verdad es que no sentía deseos de recordar lo pasado, por eso lo postergaba lo mas que se pudiera.

“Kanon ten por seguro que no me sentiré tranquilo hasta lograr entender algo de lo que este pasando”

“En ese caso es posible que jamás te calmes, pues ninguno de nosotros sabe que es lo que esta pasando” sonrió con una mezcla de ironía y tristeza.

“Solo… Empieza por el principio ¿Sí? Yo juzgo el resto, solo dime todo lo que sepas”

“De acuerdo” Resopló cerrando los ojos para concentrarse, Shun jugaba con uno de sus mechones de cabello, Radamanthys permanecía inamovible a su lado e Ikki simplemente observaba sus propias manos entrelazadas, pensativo, los tres preparándose psicológicamente para el relato “Creo que para éste entonces sabrás que también estuve realizando algunas tareas para el santuario”

“Sí, asunto que no deja de molestarme, ¿cómo es que nunca me dijiste nada al respecto? ¿Cómo te volviste caballero?”

“Me pediste que empezara por el principio, y eso es lo que trato, Me reclutaron en Leo, el mismo Aioria me dio el título, como algunos estarán enterados durante la guerra santa contra la Nación del cielo clanes enteros fueron desaparecidos me los distintos Estados dorados, pues el de Leo fue el mas azotado, por lo que poseen varias armaduras sin portador, lo que disminuye mucho su resistencia, por eso hace dos años Aioria comenzó a realizar algunos enfrentamientos para encontrar hombres dignos de portarlas, admitiendo incluso gente de afuera, creo que hasta aquí es lógico deducir que me presenté y logré su agrado por lo me facilitó una armadura de Bronce, allí conocí a Ikki, ya llevaba un tiempo prestando sus servicios como caballero del Fénix”

“Espera un momento” se reacomodó en su asiento Saga “¿Caballero del Fénix? Creí que era heredero de la armadura de Andrómeda”

Shun desvió la mirada incómodo mientras Ikki parecía recobrar su mal humor.

“Eso… No es importante… Además”

“No es de tu incumbencia” Declaró el afectado con molestia, no lo consideraba del todo un asunto privado, pero no le gustaba que Saga indagara tanto.

“Ikki” Le llamó su hermano “Saga es un caballero muy metódico, para llegar a la mejor hipótesis posible trata de analizar la situación en orden y de manera detallada, así que coopera”

El caballero de Géminis lo miró con extrañeza, por un lado por que parecía estarlo defendiendo siendo que con si distancia le demostraba que se encontraba molesto, y por otro por que Shun se veía demasiado diferente ahora que sus compañeros estaban presentes, incluso estaba seguro que él mismo no permitiría que una de sus hermanas menores lo reprendiera frente a personas ajenas a la familia.

“Gracias Jade, pero de todas formas Ikki tiene razón, eso no viene al caso” Continuó Kanon viendo que su amigo se había calmado un poco, Shun era el único que lo llevaba y traía como quería “Lo que te decía es que me permitieron entrenar en Leo, es por eso que pasé una temporada allá, perfeccionándome, cuando acabó mi periodo me permitieron regresar a casa, pero no con la armadura, ya que sería un caballero encubierto del santuario, me advirtieron que cuando solicitaran de mis servicios me lo habrían saber”

“Y eso… ¿Fue cuando viajaste a Cáncer?” dedujo Saga, tratando de identificar sus ausencias con cada una de las misiones.

“Técnicamente, pero nunca fui a Cáncer, en realidad marché hacia Libra, donde me asignaron un compañero de trabajo, Ikki, allí nos reencontramos, Aioria consideró que haríamos un buen equipo, no se equivocó, solo que… Tomó mas tiempo del que se esperaba, Ikki… No es fácil de agradar”

“Lo he notado”

Dohko permanecía en silencio, solo escuchando, ya conocía la historia, pero se entretenía observando detalladamente al pretendiente de su niño, evaluándolo, por ello una sonrisa divertida se formó en su rostro, imaginando todo lo que le esperaba a ese peliazul.

“Pues… Trabajamos alrededor de dos años juntos, en ese tiempo Ikki me presentó a Jade…”

“Shun” Le corrigió tratando de no alterarse tanto, su hermano comprendiendo le explicó de inmediato.

“Entre espectros los apodos son casi una tradición, pero él debe ser el que mas tiene, cada persona que lo conoce le coloca uno” Bromeó “Radamanthys y Aiacos le dicen conejo, Dohko Esmeralda, Minos sombra, bueno, ya entiendes”
“Sí, continua” Le instó restándole importancia al tema, conciente de que su reclamo había en completo ridículo.

“Esta bien, en ese entonces aún no conocía a tu querido Hades, tal vez sí algunos de sus hombres. Una vez con ja… Shun él le entregó unas cartas a su hermano, que Dohko le había dado hacía un tiempo, Ikki al principio guardó el secreto, pero un día acabó enseñándomelas, se trataban de mensajes que su padre intercambiaba con dos compañeros de armas o aliados, y lo identificaban como uno de los miembros de la antigua Trinidad”

Saga abrió los ojos con impresión y buscó la mirada de Shun, pero esta seguia en el suelo.

“¿Acaso… Acaso en esas cartas figuran los otros dos?”

“No, aún que van dirigidas a ellos, recuerda que la Trinidad siempre se manejó en el anonimato, con seudónimos”

Saga se quedó meditando unos momentos, eso explicaría lo ocurrido con los padres de Shun, que Shion le había informado murieron asesinados, a diferencia de la historia que éste les contó, y habían estado en investigación un período, por actividades que no cerraban, siendo finalmente cerrado el caso con la intervención de la familia Virgo, que no aceptó tales acusaciones contra una de sus herederas, mucho menos con uno de sus sobreprotegidos, como lo fue Christopher de Andrómeda.

“¿Y… que hicieron con esas cartas?” Inquirió, aún que por el descenlace de las cosas ya podía darse una idea.

“Ikki insistió en que no lo hiciera, pero acudí a Aioria, con quien mas confianza tenía y le conté al respecto, él fue comprensivo y prometió investigar de manera discreta al respecto, para no manchar la reputación de un caballero en vano, así que dejé todo en sus manos, a la semana siguiente nos embarcamos para ir de encubiertos a la Nación del cielo, no se ni en que momento pasó, pero la tripulación se nos fue encima, éramos dos caballeros contra veinte, acabamos reducidos en el suelo, nos amarraron de manos y dispararon, luego nos arrojaron al mar… La verdad es que cuando eso pasó… Por un momento creí que nos daban por muertos, que teníamos oportunidad, di gracias a no tener la experiencia de Ikki y saber que solo nos habían desangrado para atraer a los tiburones, allí nos abandonaron, a nuestra suerte” Tomó un poco de aire, antes de seguir, todos en la sala se veían bastante trastornados con lo que contaba, en especial los que lo habían presenciado “Por fortuna… Hades nos rescató, con ayuda de un muchacho, un chico rubio llamado Hyoga que también saltó al agua sin dudarlo para auxiliarnos, entre los dos me sacaron del mar, Ikki por su parte consiguió soltarse y nadar hasta el bote, una vez que todos estuvimos arriba… Ese chico resultó ser la única victima de esos animales, aún que no se bien como fue, solo Shun, el resto de nosotras se encontraba muy aturdido, lo último que recuerdo es despertar a bordo del Esmeralda, junto a un extraño sujeto que insistía en hacer pulseadas conmigo” Finalizó mirando a Dohko, que aún permanecía en silencio.
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   Mar Sep 02, 2008 10:45 am

Saga estaba meditativo, algo impresionado por el relato, y mas que nada deseando despedazar a los malditos que habían hecho eso, pero sobre todo eso existía un asunto que lo estaba molestando, lo hacía desde que vio a Kanon nuevamente y no pudo callárselo.

"Pero...Sí tu estas vivo, en ese caso… Ese tal Hyoga... fue a quién sepulté"
Kanon e Ikki se miraron un poco preocupados, la expresión del Fénix fue de suma incomodidad, que aumentó cuando su hermano menor entendió el significado de esas palabras.

"¿Se... pultar" Dio un paso frente a Saga, soltándose de la mano con la que su tío quiso sujetarlo.
:
"Creí que la oficina del santuario solo les había entregado una prueba" Se regresó a ver a sus hombres en busca de una respuesta.

"Radamanthys" Su mirada fue suplicante "Ikki" Probó como último recurso, pero su hermano desvió la mirada.

Saga no entendía nada, normalmente lo hubiera hecho, pero su mente en esos momentos se centraba en su escena mental de Kanon nadando entre tiburones, y Shun presenciando la masacre.

‘Por eso es que le teme tanto al agua, y sus pesadillas… Tener que ver algo así le debió provocar un trauma’

Shun cambió de actitud de una manera sorpresiva, se giro a encarar a Saga histérico.

"¡¿Dónde?! ¡¿Dónde lo enterraste?!" Exigió furioso, su amado no contestó, seguía sin reaccionar, fue Radamanthys quien le informó al final.

"No muy lejos, en la cripta de la familia de Géminis, no es ...difícil de reconocer"

Shun no espero a que terminara, solo salió corriendo de ahí, siendo seguido por Radamanthys.

Saga se sobresaltó poniéndose de pie e hizo el intento de seguirlo, pero se detuvo a ver su hermano, Kanon solo le sonrió, y con ese gesto entendió todo, Shun era la prioridad, ellos ya tendrían tiempo de hablar
:
Así que el caballero de Géminis partió tras el peliverde

Kanon al verlo marchar rió con un aire de autosuficiencia, solo para fastidiar a Ikki y Dohko

"Se los dije" Se jactó.

El caballero del Fénix solo gruñó en descontento, comprendiendo de que hablaba su amigo

"Aún nada esta dicho, tengo cuentas que arreglar con él primero"

“Ese ‘arreglo’ de cuentas será algo interesante de ver” Acotó divertido Dohko. Él no iría tras Shun, a quien su niño necesitaba era a Saga, aún que ni él lo supiera

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Tal cómo había mencionado Radamanthys la cripta de su familia no se encontraba lejos, fácilmente se podía llegar a pie, él hacía ya tiempo que no se presentaba ahí, luego del rápido entierro de Kanon había evitado presentarse de nuevo, le incomodaba ese cementerio, pero sabiendo a su hermano con vida ya no tenía motivo para que fuera así.

Encontró la reja del jardín de entrada ya abierta, solo le sorprendió que no estaba forzada, su candado se mostraba intacto ¿Cómo habían logrado entrar? Esperaba llegar a tiempo para facilitarles el paso.

Avanzó por el sendero hasta las elegantes cripstas que se iban alzando en su presencia, las de todos sus antepasados, cada una con su peculiaridad en el estilo, para su gran vergüenza la de Kanon resultaba por demás sencilla junto a las otras, no se había sentido de ánimos para ponerse exigente con su edificación, lo único que le interesaba en ese entonces era la venganza.

Cuando logró darles alcance decidió tomarse unos momentos antes de interrumpir la escena, Shun permanecía de rodillas frente a la escritura de esa inmensa cripta dedicada a su hermano, Radamanthys estaba hincado a su lado, solo observándolo, su niño casi ni se movía, solo se mantenía con la misma expresión de horror, acariciando las letras en relieve.

"Conejo, ¿Estás bien?" Le preguntó con suavidad el espectro.

Shun solo asintió en silencio, con un lento movimiento de cabeza

"Es solo... la impresión de al fin... Conocer su paradero, lo creí perdido por completo... Y esta aquí... ¡Con un nombre que no es el suyo!"

Radamanthys quería consolarlo, pero no podía si su niño no le dejaba ver su vulnerabilidad.

Saga ya no soportó ser solo un espectador y se acercó a ellos, sosteniendo la mirada de Radamanthys que lo observa con sumo odio.
El peliazul empezaba a entender que parte de lo dicho por Shun había sido cierto, tenía, en alma, más de un hermano, pues la mirada de Radamanthys se parecía a la de Ikki en la puerta, cuando acababa de llegar, aún no olvidaba la suma lealtad de ese rubio, cuando se enfrentó a él en los establos, se cansó de golpearlo, pero el desgraciado en ningún momento le dejó saber los planes de Shun, se notaba que moriría por él.

Shun lo vio de reojo a su lado, por lo que se separó un poco de su querido espectro, tratando de mantenerse firme.

"Radamanthys, déjanos solos"

El rubio lo miro algo molesto por esa orden, pero al ver que el semblante de Shun no cambiaba tuvo que asentir, poniéndose de pie.

"Estaré cerca, por si me necesitas"

"No lo haré, vete"

Saga solo los miraba sorprendido, la manera en que trataban, como Shun dominaba a alguien que lo superaba en edad, tamaño y fuerza,
empezaba a comprender ese gusto de su niño por darle órdenes,
estaba acostumbrado a ello.

Una vez que estuvieron solos Saga ocupó el lugar de Radamanthys a su lado, no sabiendo muy bien que decirle, la última conversación que tuvieron no había resultado muy bien.

"Shun... yo"

"No ahora Saga, no deseo hablar de ello" Le dijo con dolor, tenían varios asuntos pendientes, pero no era el momento, sabía que si recordaban su discusión rompería a llorar y la sola idea le era humillante.

De todas formas con ikki presente... Ya no había razón para que él tuviera que quedarse, se marcharía ni bien retornaran a la mansión, no tenía más que decir

"Esta bien" Concedió el géminis, pasándole los brazos sobre los mas pequeños de su niño para darle algo de calor, Shun se resistió al contacto, estaba molesto con él, no lo quería cerca, la verdad es que no entendía por que le había pedido a Radamanthys que los dejara solos, prefería pensar que era para evitar que pelearan , pues Saga no aceptaría nunca una negativa, y no se equivocó, la repuesta a su rechazo fue sujetarlo con mas fuerza, obligándolo a rendirse en sus brazos.

Shun apretó los labios y se dejó caer contra su pecho.

"Quiero que lo saquen de ahí"

"Como desees" Le afirmó complaciente su amado.

"No... Se… sería un insulto... profanar su tumba..." Se arrepintió al pensarlo mejor.

"Podemos... Cambiar la placa, pondríamos su nombre, y la dedicación que quisieras"

Shun asintió nuevamente en silencio, Saga podía sentir como ese pequeño cuerpo temblaba y supo que no era solo por la corriente helada, sino por el llanto contenido.

“¿Quién era Hyoga, Shun?” Preguntó con un poco de intriga, comprendía que se trataba de uno de los hombres de Hades, pero parecía también ser especial para su niño.

“Él… No quería” Soltó de repente su niño, como si no lo hubiera escuchado, como si con la sola mención de quien tenía en mente se sintiera en la obligación de decir lo que le molestaba “Yo insistí en que los siguiéramos, algo no andaba bien, no puedo lamentarlo, de no haber ido quizás estarían muertos… Pero debí ser yo… No él, no es justo”

“Shun… Acaso tú…” Quería verificar si su teoría era cierta, si su angel había presenciado esa masacre.

“Nadie lo sabe, pero Hyoga murió por mi culpa ¡Siempre fue tan terco! ¡¿Por qué tuvo que saltar detrás de mi?! ¡¿Por qué me protegió?!” Dijo algo molesto, consiguiendo que Saga se contuviera para no soltar una exclamación, le costaba digerir lo que oía, ¿Acaso Shun había estado junto a Hades en ese momento… Nadando entre tiburones? La sola imagen le provocaba malestar”

“Fu… Fue su decisión, de haber sido al revés… Él te estaría llorando ahora”

Shun solo pareció pasar algo de saliva con dificultad, antes de sumergirse de nuevo en un incómodo silencio, el caballero de Géminis deseaba volver a indagar sobre la identidad de ese muchacho que le perturbaba tanto, al igual que sobre la relación de Shun con su hermano, pero supo que debería esperar, su chico no estaba bien, necesitaba calmarse un poco.


"Shun... ¿Por qué no lloras? Radamanthys ya se fue" Le recordó, conciente de que esa imagen era para el espectro, él lo sabía de fácil llanto, ¿para que seguir aparentando?.

El peliverde cerró los ojos con fuerza ante esas palabras, recordando su situación.

"E... Eres un tonto Saga.... Y..Yo no soy como tu crees, lo anterior fue solo... un teatro, el llanto es para los débiles"

Saga se tensó un poco por las frías palabras, pero por experiencia supo que mentía, que deseaba ser así, pero no lo era, lo había manipulado a gusto, pero la fragilidad de ese hermoso ser estaba seguro que no era actuada, Shun poseía un corazón demasiado inocente y tierno.

"Eso no es verdad" Le discute “No le veo lo malo a que llores”

"¿Tú lo haces" Compuso una expresión sarcástica volteándose a encararlo, cansado de ser visto como un niño débil, ya le era bastante con haber efectuado ese papel.


"No, Shun" Le contestó entre suspiros.

"¿Entonces? ¿Cuál es la diferencia?" creyó haberlo arrinconado en su orgullo.

"No lo entenderías"

Fueron las peores palabras que pudo mencionar en esos momentos, pues era lo que menos necesitaba escuchar Shun, que nuevamente lo tratara como menos.

"¡Otra ves juzgándome! Todos son iguales, tan orgullos y engreídos, ¿Acaso no lloraste cuando creíste a Kanon muerto?"

La mirada de Saga se ensombreció unos momentos, los que le tomó contestar con suma tranquilidad y sinceridad

"No, no lo hice"

Shun dilató sus pupilas ante esa declaración, no solo por las palabras, sino por que supo que no mentía, su frialdad lo aterró.

"¡¿Entonces por qué yo debería llorar a Hyoga?!"

"Ya te lo dije, es diferente..." Le tomó una de sus pequeñas manos, que mantuvo entre las suyas, como muestra de nerviosismo mientras hablaba "Cuándo Kanon... Cuando creímos que Kanon estaba muerto.... incluso mi padre, cielos él era nuestro eje, se desmoronó, mi casa por donde se la viera era un caos, Afrodita asustado, mis hermanas que no querían comer, yo sentí hasta mas que ellos su perdida…
Kanon era como mi otra mitad, pero me bastó ver a mi alrededor para saber... que el peso de mi familia esta ahora en mis hombros, si ese día hubiera derramado una sola lagrima todo se habría perdido, me necesitaban Shun, en quien afirmarse, por ellos tuve que tragarme lo que sentía, solo respirar hondo y continuar”

El peliverde se sintió algo agobiado ante semejante sinceridad y confidencia, lo última que esperaba recibir en esos momentos, bajo tanta tensión.

“Pero en cambió tu Shun.... Es diferente, tu familia te necesita, pero tal como eres, no te pido debilidad, solo que no te coloques mas peso del que debas llevar, si te preocupas por ellos, deja por fin, salir un poco de ese dolor, que te esta destruyendo por dentro, que no te deja dormir por las noches... intenta entender que...estoy aquí para ayudarte con él” Quería que comprendiera que podía aferrarse a él, depender de él, confiar en él, como no lo había hecho hasta entonces.

"Pero no estarás siempre" Resopló Shun tratando de soltarse,
ni bien lo dijo supo que no debió hacerlo, pero era tarde para retirar sus palabras.

"Sí, si lo estaré, y lo sabes" Se notaba que volvía a alterarlo, pues la pasividad de su voz y comprensión de su mirad desaparecieron en el acto.

Shun negó con un efusivo movimiento de cabeza.

"No, no lo estarás, me iré ¿Recuerdas?"

"No, lo que recuerdo es haberte dicho que nos casaremos"

"Te falla la memoria entonces, pues estoy seguro de haber declinado tu oferta"
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MensajeTema: Re: "Emboscada a tu corazón" Saga x Shun   

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"Emboscada a tu corazón" Saga x Shun
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